sábado, 16 de marzo de 2024

Guerra en Sudán

     La guerra en Sudan acaba de cumplir 11 meses con consecuencias devastadoras para la población civil. Con casi 10 millones de desplazados internos y refugiados en  países vecinos y buena parte de la infraestructura básica del país  destruida, a la amenaza de ls violencia de directa se suma ahora la del hambre.

     La voz de alerta la ha dado Naciones Unidas y las organizaciones humanitarias que quedan sobre el terreno: unos 25 millones de personas, aproximadamente la mitad de la población del país, se enfrentan a la escasez de agua, comida y medicamentos.

     La caída del dictador Omar al Bashir en 2019, arrastrado por una ola de protestas populares, genero la ilusión de una transición a la democracia. Sin embargo, los mismos militares que  sostuvieron su régimen durante más de un cuarto de siglo se aferraron al poder e hicieron descarrilar una y otra vez el proceso democrático. Finalmente, la ambición y las diferencias entre dos de ellos, el general Al Burhan y el líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido condujeron al país a una guerra que se libra con un enorme afán destructivo por ambos bandos.

     La ONU habla de un "clima de terror" y los testimonios de violaciones y masacres comienzan a aflorar. Naciones Unidas calcula que apenas se ha conseguido cubrir el 5,5% de la financiación necesaria para la asistencia humanitaria a los desplazados y refugiados, muchos de ellos en países a su vez tan pobres e incapaces de articulas una respuesta en condiciones.

     Si la comunidad internacional no hace un esfuerzo ajustado a la dimensión de la crisis, imágenes como las de las hambrunas de Biafra o Somalia emergerán para recordarnos que un día estuvimos a tiempo de evitar esas muertes y que la indiferencia es el aliado más cruel de cada guerra. Los hambres, mujeres y niños de Sudán se merecen, también tener un futuro. (Fuente: El País, 16 de marzo de 2024)

     Entre los datos destacables de Objetivo de Desarrollo Sostenible número 1 hay uno en el que se indica:   "Las altas tasas de pobreza se encuentran a menudo en los países pequeños, vulnerables y afectados por los conflictos".  Ese Objetivo es: "Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo" y todos, (seres humanos) tenemos la obligación  que ese objetivo (como todos los ODS) se alcance antes del año 2030. A esa obligación se refiere el autor de la noticia en su último párrafo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario