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viernes, 4 de abril de 2025

Lucha contre el SIDA

     El objetivo es que el sida deje de ser un problema de salud pública en 2030, pero la realidad amenaza con tomar el rumbo inverso. El mundo podría registrar entre 770.000 y 2,9 millones de muertes relacionadas con el VIH y hasta 10,8 millones de nuevas infecciones en los próximos cinco años, sobre todo en África subsahariana si se confirman los recortes de financiación planeados por los cinco grandes países donantes (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y los Países Bajos), según un análisis publicado hace unos días en la revista científica The Lancet.

     "El impacto puede ser especialmente fuerte en África subsahariana, donde importantes esfuerzos de prevención, como la distribución de preservativos y la profilaxis preexposición (PrEP, un medicamento que se aplica a personas con riesgo de contraer el VIH), corren el riesgo de ser interrumpidos”, explicó uno de los autores del estudio, Rowan Martin-Hughes, del Instituto Burnet de Australia. A esto se suma la suspensión de las pruebas de diagnóstico, “lo que podría aumentar las nuevas infecciones en ámbitos donde se han logrado los mayores avances, como son la transmisión materno-infantil y las muertes pediátricas por el VIH”.

     Desde 2015, los donantes internacionales han aportado aproximadamente el 40% de todos los fondos dedicados a luchar contra la propagación del VIH en los países de ingresos bajos y medianos. Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y los Países Bajos aportaban en conjunto más del 90% de esta financiación internacional, pero los recortes que han anunciado hacen prever una reducción del 24% en los fondos dedicados a luchar contra el sida para 2026, según The Lancet.

      Nada más llegar a la Casa Blanca, Donald Trump decidió congelar durante 90 días los fondos para la ayuda al desarrollo y reevaluar su pertinencia. Estados Unidos era responsable de más del 40% de la ayuda humanitaria global. En este momento, y según el secretario de Estado, Marco Rubio, el 83% de los programas coordinados por USAID, la gran agencia estadounidense de cooperación internacional, han sido cancelados. La decisión tiene múltiples e inesperadas aristas y también ha afectado al Plan de emergencia del presidente del presidente de Estados Unidos para el alivio del sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés), que desde 2003 previene y proporciona tratamientos para el VIH y ha salvado millones de vidas. Un total de 26 millones, según la propia entidad.

     “Históricamente, Estados Unidos ha sido el país que más ha contribuido a los esfuerzos mundiales para tratar y prevenir el VIH, pero los recortes actuales en el PEPFAR y los programas respaldados por USAID ya han interrumpido el acceso a los servicios esenciales del VIH, incluida la terapia antirretroviral y la prevención. Si otros países donantes reducen la financiación, se podrían deshacer décadas de progreso”, advierte Debra ten Brink, del Instituto Burnet, también coautora del informe.

     Pese a que el PEPFAR ha sido objeto posteriormente de una exención, que incluye los tratamientos del VIH, aunque no la prevención, en las últimas semanas, ONUsida ha alertado de que en docenas de países los recortes ya han afectado por ejemplo a las pruebas de detección para personas con alto riesgo de infección y a los tratamientos.

     "La interrupción de PEPFAR ha sembrado el caos, ya que de la noche a la mañana millones de personas se han quedado sin tratamiento. El escenario que aspiraba al control del 90% de transmisiones y muertes en 2030 puede transformarse en un escenario de pesadilla en muchos países en los que mujeres, adolescentes y recién nacidos serán los colectivos más perjudicados”, advierte Pepe Alcamí, investigador del IDIBAPS y director científico de la Unidad VIH del Hospital Clínic de Barcelona, en declaraciones recogidas por Science Media Centre (SMC) España.

      Además de algunos países de África, también se verán especialmente afectados por estos   recortes los grupos vulnerables como personas que se inyectan drogas, trabajadores sexuales, hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, mujeres embarazadas y los niños, afirman los autores de la investigación.

     El estudio de The Lancet ha sido realizado por expertos del Instituto Burnet en Melbourne y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para elaborar sus conclusiones usaron un modelo matemático de 26 países y que luego se extrapolarlo a todos los Estados de ingresos bajos y medianos para estimar los efectos de las reducciones previstas. El artículo considera cinco escenarios, que van desde el mantenimiento de la situación actual, hasta la desaparición del programa PEPFAR sin ninguna medida de mitigación del impacto, en países especialmente dependientes de él, como es el caso de Mozambique, Uganda o Sudáfrica. Si el status quo se mantiene, de aquí a 2030 habría 1,8 millones de nuevas infecciones y 720.000 muertes, pero si el PEPFAR desaparece, los expertos predicen que en los 26 países analizados se registrará un exceso de hasta 5,3 millones de transmisiones y 1,38 millones de muertes por encima de lo que ocurriría si se mantuviera la situación actual. Un supuesto que, extrapolado a todos los países con bajos recursos, haría que las nuevas infecciones lleguen a 10,75 millones y las muertes, a 2,93 millones.

     “Existe una necesidad urgente de estrategias de financiación innovadoras y lideradas por los países y de una integración de los servicios de VIH en sistemas de salud más amplios. Sin embargo, esto no puede suceder de la noche a la mañana. Es necesaria una planificación estratégica a largo plazo para que los países pasen de programas financiados con apoyo internacional a programas financiados con fondos nacionales”, recalca el autor del estudio, Nick Scott, del Instituto Burnet (Australia).

     En 2023 (últimas cifras disponibles), se registraron 1,3 millones de nuevas infecciones y 630.000 muertes relacionadas con el sida en todo el mundo, según el último informe de PNUsida. Para 2030, ONUsida aspira a que el 95% de las personas con VIH estén diagnosticadas, en tratamiento y cuente con carga viral indetectable y, por tanto, intransmisible. Pero en estos momentos, la entidad es más pesimista que The Lancet cuando mira al futuro y estimó recientemente que más de seis millones de personas podrían morir de sida en los próximos cuatro años si el gobierno de Estados Unidos retira estos fondos para los programas de tratamiento y prevención. Según la entidad, más de 20 millones de personas, es decir, dos tercios de todos los seropositivos que acceden a un tratamiento para el VIH en el mundo, recibían ayuda del PEPFAR.

      "El escenario que aspiraba al control del 90% de transmisiones y muertes en 2030 puede transformarse en un escenario de pesadilla en muchos países en los que mujeres, adolescentes y recién nacidos serán los colectivos más perjudicados", señala Pepe Alcamí, investigador del Hospital Clínic de Barcelona

     Las cifras hablan por sí solas: según The Lancet, entre 2010 y 2023, muchos países lograron una disminución media anual del 10% en las muertes relacionadas con el VIH y del 8,3% en nuevas infecciones. “De mantenerse esta tendencia, muchos países estarían en vías de cumplir los objetivos mundiales de eliminar el VIH/sida como amenaza para la salud pública en torno a 2036″, apunta la publicación científica.

      Pero The Lancet subraya que, incluso si los recortes desaparecen después de 12 a 24 meses y se vuelve a la situación previa, el número de nuevas infecciones por el VIH podría estabilizarse en niveles similares a los observados en 2020, lo que, según los autores, sigue representando un retroceso que podría requerir entre 20 y 30 años adicionales de inversión para acabar con el sida como amenaza para la salud pública.

      “El daño ya está hecho y en los peores escenarios volveríamos a la situación de 2004, perdiendo dos décadas de mejora en el control de la epidemia”, resume Alcamí, del Hospital Clínic de Barcelona.  (Fuente: El País. Planeta Futuro, 27 de marzo de 2025)

     En el mundo en que actualmente vivimos hay muchas personas inteligentes, pero que carecen de empatía y solidaridad, es decir, no pertenecen a la verdadera especie humana.  Somos inteligentes y no debemos perder las características de la verdadera especie humana. Sino lo hacemos, podemos desaparecer del planeta Tierra.

jueves, 3 de abril de 2025

Universidad privada. Universidad pública

El Consejo de Ministros aptó este martes (1 de abril) el proyecto de reforma que endurecerá los requisitos para la autorización y creación de nuevas universidades en España.  Aunque atañe tanto a la pública como a las privadas, a nadie se le oculta que las mayores afectadas serán estas últimas, que en los últimos tres decenios han vivido un crecimiento acelerado: 32 de las 46 actuales se han puesto en marcha desde 1998 y 10 más están en proyecto. En paralelo, los campus públicos se han estancado en 50 desde la aprobación del  último, hace 27 años.  Aunque el alumnado del sistema público sigue siendo claramente mayoritario en los grados, el privado ya lo ha superado en los másteres, un tipo de títulos cada vez más demandado por el mercado laboral, pero con un coste económico asumible para muchas familias.

 La actual reforma plantea requisitos más rigurosos para poner en marcha una universidad: deberá contar con alcanzar los 4.500 alumnos en su primer lustro de vida y garantizar la solvencia económico del proyecto.El cambio beneficiará a las propias universidades privadas, a sus alumnos y a la calidad de sus titulaciones, tanto por poner coto a empresas y grupos más interesados en el negocio que en la enseñanza misma como por mejorar las condiciones de los centros que ya funcionan. Así, será más rigurosa la exigencia de investigación, pilar fundamental -junto a la docencia-  de una educación superior que se precie y uno de los hándicaps más serios de algunos centros privados.

Abrir el debate sobre la calidad de las universidades privadas no impide reflexionar sobre lo que sucede en las públicas, infrafinanciadas, mal dotadas,  con profesores precarios o mal pagados y sometidos a una carga burocrática que  ahoga la investigación.  Pero todos -incluidos quienes, legítimamente, optan por estudiar en una institución privada. deben ser conscientes de que el mejor aval para la igualdad de oportunidades es una enseñanza pública fuerte y de alto nivel. En un mundo cada vez más complejo en todos los órdenes, España necesita buenas universidades - públicas y privadas -, pero debe, sobre todo, evitar tanto el clasismo en la enseñanza superior como en un mero negocio sin regular. (Fuente: El País, 3 de abril de 2025)

¿Existe en la Agenda 2030. algún Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionado con la enseñanza universitaria? Sin duda, el ODS 4 ("Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda vida". En cuanto a las metas a alcanzar, a ser posible, antes del año 2030,está meta 3: "Asegurar el acceso igualitario de todos los hombres y mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria".

Como ya he indicado en más de una ocasión, siempre busco una noticia que pueda relacionar con algún Objetivo de Desarrollo Sostenible.

 

 

miércoles, 2 de abril de 2025

Tragedia en una mina

     Cinco trabajadores murieron el lunes (30 de marzo de 2025) y otros cuatro resultaron heridos de gravedad en un accidente en una mina del pequeño pueblo de Degaña. La investigación del juzgado de Cangas del Narcea deberá determinar a fondo las circunstancias del siniestro, pero las primeras hipótesis apuntan a una explosión de grisú, un gas inflamable que ha sido el histórico enemigo de los mineros y, por ello, objeto de algunas de las principales medidas de seguridad en los pozos. 

     No es el primer caso de explotación de accidente en una mina por explosión de grisú. Sin embargo, desde hace tiempo existe la tecnología necesaria para prevenir la presencia de qrisú en un pozo.

     La conmoción que causa un accidente de estas dimensiones debe  llevar a la petición de todas las responsabilidades que sean necesarias, pero igualmente a empresas y administraciones a realizar una necesaria labor de supervisión. No es una actividad residual.  La minería ha vuelto a primera línea por la necesidad que tiene Europa de extraer minerales estratégicos en el actual escenario geopolítico. y es el sector que más fallecido registra en relación con su número de empleados (27,7 por cada 100.000 ocupados, más del doble que el segundo sector).

     Cuando en el mundo parece que no existe otra economía que la del capitalismo financiero. el ámbito digital y las grandes tecnológicas, la explosión de una mina nos recuerda que muchos trabajadores siguen muriendo en el tajo. Fueron cerca de 800 el año pasado en España, un 10,4% más que en 2023 y el segundo peor dato de la serie histórica. Trabajo digno y trabajo seguro tienen que ir indisolublemente unidos. Prevención y seguridad laboral deben ser prioritarias  para empresas, administraciones y agentes sociales, tanto para un mundo del trabajo en constante cambio como para ocupaciones con siglos de historia. (Fuente: El País, 2 de abril de 2025).

     Esta noticia me ha recordado el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 8: "Promover el crecimiento económico inclusivo y sostenido, el pleno empleo productivo y e´trabajo decente para todos".

martes, 1 de abril de 2025

Minas en el República Democrática del Congo

     La Carretera Nacional 1 nace en Kinshasa, llega a la ciudad congoleña de Lubumbashi, en  la provincia de Alto Katanga, una zona del sureste riquísima en cobre y sobre todo en el codiciado cobalto, y desemboca en Zambia. En el extremo de este corredor se sitúa la localidad de Kasumbalesa, principal paso de frontera por el que cada día salen de República  Democrática del Congo entre 350 y 400 camiones cargados de minerales, según corroboran los recuentos de periodistas locales especializados en minería. Las autoridades locales también mencionan esta cifra extraoficial en sus conversaciones.

     Bernadette Kapend Muambu también la corrobora. Esta mujer es cofundadora de la Red Nacional de Mujeres en las Minas (Renafem, según sus siglas en francés), consagrada a la defensa de los derechos y la inclusión de las mujeres y menores en las zonas mineras. “Donde hay mujeres, hay menores, niños y niñas, ese es un binomio inseparable y que necesita ser incluido en la gestión minera, en el trabajo y en los beneficios”, dice esta experta en género en una entrevista en su casa en Lubumbashi.

      Porque la inmensa riqueza que subyace en el suelo de República Democrática del Congo no llega a sus ciudadanos, especialmente a las mujeres. “¿Por qué las mujeres no acceden a los beneficios de las minas como sus pares hombres y se les da la oportunidad de cambiar su estatuto social y disfrutar también de las riquezas de su país?”, se pregunta Kapend Muambu. Pese a que una tonelada de cobalto, clave para la fabricación de baterías de iones de litio de los vehículos eléctricos, cuesta esta semana en torno a los 26.000 dólares (24.000 euros), más del 70% de los congoleños, país que lidera la producción mundial de este mineral, viven con menos de 2,15 dólares al día, la barrera de la extrema pobreza. El control de los minerales es también el telón de fondo del conflicto en este país africano, asolado por casi 30 años de guerra.

     Pregunta. ¿Cuál es el impacto de la extracción de minerales en la vida de las mujeres de esta región?

     Respuesta. Vivimos en una paradoja. El cobre sirvió para la colonia y su industrialización y ahora tenemos el cobalto y los minerales que están sirviendo para alimentar la llamada ecología verde. Pero la población vive en medio de una pobreza que no tiene nombre y las mujeres de manera más específica y profunda. ¿Por qué las mujeres no acceden a los beneficios de las minas como sus pares hombres y se les da la oportunidad de cambiar su estatuto social y disfrutar también de las riquezas de su país? Las mujeres son utilizadas para trabajos duros para los que no reciben ni formación ni herramientas adecuadas y, además, están muy mal remuneradas o no remuneradas. A esto añadamos que no conocen sus derechos y no pueden organizarse para reclamar respeto.

     P. ¿Puede poner un ejemplo de esos trabajos duros e injustamente pagados que ejercen las mujeres en las minas?

     R. Las mujeres a pie de mina limpian los minerales extraídos, los clasifican, los transportan a pie, los trituran y tras estos trabajos los acaban vendiendo a muy bajo precio por desconocer su valor real. Las mujeres viven en una completa inseguridad física y económica. No tienen seguro médico y no se las deja participar en las mesas de discusión sobre las condiciones de trabajo. Esto en la minería artesanal, de la que viven miles de familias. Si nos vamos a la otra minería, la industrial, vemos que las mujeres están también excluidas. Ellas deberían estar representadas en los comités locales de desarrollo que discuten con las empresas mineras porque saben qué necesita la comunidad y aportan otra perspectiva complementaria a la de los hombres. Por eso en Renafem trabajamos para formar a mujeres que participen en las discusiones sobre las regalías mineras.

     P. ¿La minería industrial ha mermado entonces la capacidad de las mujeres para organizarse?

     R. Cuando llegó a nuestro país la cuestión de las regalías, las empresas mineras mandaron a sus propios agentes a crear asociaciones de carácter “comunitario” para controlar el proceso. Esas organizaciones no son neutras, son parciales y no trabajan para la comunidad. Y eso tiene que parar. Las empresas mineras deben trabajar con la población civil y las autoridades municipales deben también evitar el clientelismo y actuar por el bien de su comunidad. Nunca he visto una empresa que ayude, por ejemplo, al tratamiento del agua contaminada, como existen en otros países como Angola.

     P. ¿La actividad minera impacta también en la vida de hombres y mujeres que no se dedican a la extracción?

     R. Completamente. Cuando se extraen los minerales, nadie se preocupa de las comunidades vecinas y echan sus vertidos sin prestar atención. Contaminan el agua, contaminan el aire, contaminan las tierras que rodean esas minas. Yo he visto campos completamente quemados por los vertidos que contaminan el agua que luego es usada para regar los cultivos de verduras y frutas. La Universidad de Lubumbashi nos contactó para trabajar con las mujeres y desarrollar la hidroponía, es decir, cultivar sin utilizar el suelo agrícola contaminado. Porque las mujeres alrededor de las minas suelen ser agricultoras. Con respecto a la salud, sospechamos también que hay algunas enfermedades provocadas por la minería. Existen por ejemplo casos de cáncer o malformaciones de recién nacidos, aunque aún debemos hacer estudios para confirmar su relación con las actividades mineras. Pero nuestra conclusión es que la extracción tiene consecuencias nefastas para el conjunto de la población.

     P.¿Cómo se organizan las mujeres para hacer frente a este impacto tan perjudicial para sus vidas?

     R. Nosotras empezamos en 2012 a documentar y en 2015 formamos Renafem. Queríamos analizar los problemas de los derechos de las mujeres en medio de la explotación minera: cómo podemos hacer que esas mujeres conozcan sus derechos, cómo hacer para que ellas también sean incluidas y disfruten de los beneficios de la actividad minera... Por ejemplo, en la minería artesanal, fundando cooperativas o pequeñas empresas mineras. Y en la minería industrial, ocupando puestos de responsabilidad que les permitan poner encima de la mesa la agenda específica de las mujeres. Y en eso estamos y seguimos. Haciéndonos fuertes y buscando estrategias para que, en todos los ámbitos de la minería, ellas estén presentes.

     P. ¿El intenso tráfico de camiones también tiene consecuencias en las mujeres de esta región?

     R. Hay un aumento de las enfermedades de transmisión sexual, camioneros que proceden de la parte austral de África y que vienen a quedarse semanas, acaban estando con mujeres de aquí y de allá y algunos de esos hombres transmiten el VIH a las jóvenes de esta zona. Cuando esos camioneros se van, dejan atrás un paquete de consecuencias de las que ni ellos ni las autoridades se van a hacer cargo.

     P. Y, más allá de las mujeres, ¿entraña un riesgo sanitario vivir en esta zona debido al transporte de minerales?

     R. Hay un aumento de las enfermedades pulmonares. Me ha pasado a mí. Cuando estás más de cinco minutos en la orilla de la carretera te pones a toser. También recuerdo a los niños saliendo del colegio a las afueras de Lubumbashi, tosiendo sin parar. Esos minerales deberían estar cubiertos con contenedores de plomo, como se hacía antes, cuando eran transportados en vagones de tren. Del tren se pasó a la carretera y ya no se respeta nada. Los minerales de Katanga contienen uranio y deberían estar muy bien aislados. Queremos que se compense a las comunidades y a las mujeres que trabajan a lo largo de la carretera vendiendo sus mercancías junto a sus hijos e hijas.

      P. El conflicto en su país se ha visto recrudecido desde enero. ¿Han llegado los enfrentamientos a Lubumbashi? ¿Ha habido algún impacto en la producción minera y en los trabajadores y trabajadoras de las minas?

     R. Aquí en la provincia no hay conflicto armado, pero las minas nunca son seguras, ni están suficientemente protegidas. Las mujeres que trabajan en ellas están más expuestas y son las primeras que han dejado de ir a trabajar. Están perdiendo sus empleos y su fuente de ingresos, sobre todo en la minería artesanal. Pero la actividad industrial también está siendo afectada y los trabajadores de las empresas internacionales empiezan a irse por razones de seguridad. Así que debemos favorecer un clima de paz para explotar las minas mejor, en condiciones en las que todos y todas ganemos. (Fuente: El País. Planeta Futuro. 22 de marzo de 2025)

      ¿Sucedería lo mismo, por ejemplo, en un país de la Unión Europea?  No hay que olvidar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 10: "Reducir la desigualdad en y entre los países".

Niñas de Afganistán

     "Me llamo Zahra. Tengo 15 años. Si las niñas aún pudiéramos ir a la escuela, estaría en noveno (tercero de la ESO en España). Cuando los talibanes cerraron nuestros institutos, mi mundo se derrumbó; No poder aprender me resultaba insoportable. Cuando oí hablar de una escuela clandestina para niñas, asumí el riesgo".  Zahra es una de las centenares o tal vez miles de adolescentes -nadie sabe  cuántas son-  que desafían a los talibanes en Afganistán estudiando en secreto con más de 12 años. Esa edad es para los fundamentalistas la frontera tras la que imponen ls ignorancia a las mujeres.  La educación alas adolescentes fue uno de los primeros derechos de una lista enorme que los radicales han arrebatado a las afganas tras retomar el poder en agosto de 2021. Un nuevo año académico de Secundaría acaba de empezar en el país, pero sin niñas, por tercer curso consecutivo.  

     Las escuelas clandestinas son una vieja tradición que existía durante el primer período en el poder de los talibanes (1996-2001). 

     Afganistán es el único país del mundo donde se priva a las mujeres y niñas del derecho a la educación. Tampoco las jóvenes pueden asistir a la universidad, cerrada para ellas en diciembre de 2022, y ni siquiera pueden formarse en profesiones sanitarias, vetadas desde diciembre de 2024. Las afganas tienen vetados la inmensa mayoría de los trabajos -en la administración, la banca, las ONG, Naciones Unidas, las fuerzas de seguridad y hasta las peluquerías-,  no pueden viajar sin un pariente varón ni obtener los documentos, Tampoco pueden asomarse a una ventana  (Fuente: El País, 31 de marzo de 2025) 

     Es una lástima, pero los talibanes ignoran la importancia de la educación (ODS 4)  y que mujeres y hombres son  iguales (ODS 5)

L.

 

domingo, 30 de marzo de 2025

Banco de corales

     En 2011, la ONG Oceana descubrió en una de sus expediciones un gran arrecife de corales de zonas profundas en el banco de Cabliers, una formación geológica de montes submarinos situada en el mar de Alborán. un lugar único en el Mediterráneo, debido a que no se conoce otro de dimensiones semejantes, que da cobijo a gran cantidad de especies, y está vivo y en crecimiento El día 10 de noviembre los países mediterráneo acordaron prohibir todo tipo de pesca de fondo, incluidas las redes de arrastre, en área área prevista de unos 400 kilómetros cuadrados a su alrededor. La decisión se ha tomado en la reunión anual de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo, dependiente de Naciones Unidas y de la que forman parte 22 países de la ribera del Mediterráneo y del mar Negro, junto con la UE.

     La lejanía de Cabliers de las costas ha favorecido que el área permanezca bastante aislada y haya eludido la contaminación y sobreexplotación que padece e, Mediterráneo.  

     Helena Álvarez. bióloga de Oceana, se muestra muy satisfecha de la protección. Quizá, señala, el olvido de estos corales se debe a que las personas solo conoce los tropicales. "Pero  son iguales de necesario, por la biodiversidad que generan y las especies que se reproducen y se alimentan allí, forman como un gran bosque, que crece muy lentamente", concreta.  La vicepresidenta adjunta de Oceana en Europa, Vera Coelho, afirma que se trata de "una victoria para ecosistemas marinos, y constituye un ejemplo que los países mediterráneo deberían seguir para sus objetivos de conservación y reconstruir sus poblaciones de peces". (Fuente: El País, 11 de noviembre de 2023)

     En la Agenda 2030, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 esta relacionado con el trabajo realizado por la  ONG  Oceana: "Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos y los recursos marinos para el desarrollo sostenible",

 

sábado, 29 de marzo de 2025

Cambio climático

 "Garantizar el derecho a un medio ambiente sano es esencial para el bienestar de todos.Gobiernos y empresas deberían priorizar ya la sostenibilidad y adoptar medidas concretas para reducir las emisiones y proteger la biodiversidad de nuestro planeta. La ciudadanía también desempeña un papel clave: exigir políticas ambientales y participar en la defensa del clima es fundamental.  Sin  acción inmediata, las generaciones futuras sufrirán las consecuencias de nuestro pasotismo. Aunque muchos creen que todo está perdido, es indudable que aún que mucho por hacer para frenar los avances de la crisis climática. Sin verdadero compromiso. no habrá futuro sostenible.

     Esta es la "carta a la directora"  que escribió Adraina Soler (Barcelona) y que fue publicada el día 12 de marzo de 2025, bajo el título "Pasotismo"