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martes, 12 de febrero de 2019

Salario mínimo. Continuación


He encontrado la entrevista a Joseph Stiglitz (El País, 11 de noviembre de 2010),  citada por el catedrático de  Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad de Alcalá, Carlos Garcia  y creo muy importante comentar lo que en ella dice este Premio Nobel.
Según el periódico, Stiglitz “aplaude sin ambages la decisión del Gobierno español de aumentar un 22% (en realidad, un 22,3 %) el salario mínimo hasta 900 euros mensuales”, un paso, según dice, ‘largamente esperado’.
Stiglitz sostiene que “subir el salario mínimo tiene un impacto ‘insignificante o incluso positivo’ sobre el empleo.  Para justificar esta opinión, cita que hay un centenar de estudios hechos en EE.UU. “Allí los datos son abrumadores. Y no se refieren a subidas del 22% como en España, sino incluso del 100%, como en Seattle”, asegura. Stiglitz atribuye las críticas a la decisión de Pedro Sánchez a una visión antigua basada en la presunción de que el mercado de trabajo funciona como cualquier otro mercado, definido por la oferta y demanda, idea que Stiglitz considera “una especie de creencia religiosa”.
En su libro El malestar en la globalización (2002, Madrid, Santillana Ediciones Generales) Stiglitz indica que “la globalización puede ser una fuerza benéfica y que su potencial es el enriquecimiento de todos”, siempre y cuando “nos replanteemos  el modo en el que ha sido gestionada”. “Somos una comunidad global y para convivir debemos cumplir unas reglas equitativas y justas que atiendan a los pobres como a los poderosos, y reflejen un sentimiento básico de decencia y justicia social” (Contraportada).
Pero sin que los ciudadanos hayan intervenido en la elección,  de ese modo de gestión se ha encargado una serie de organizaciones internacionales -el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la  Organización Mundial de Comercio (OMC), …- que  han causado, y siguen causando, un sufrimiento excesivo. Stiglitz habla de “políticas ideológicas” que califica de “una especie de creencia religiosa”. El credo de esa “especie de creencia religiosa” es “el mercado” que sus líderes califican de “perfecto” y sujeto a la ley de la oferta y la demanda. En el caso concreto de la subida del salario mínimo interprofesional,  una subida de salario (oferta) conduce a una pérdida de empleo (demanda), que es lo que indcan todos los creyentes de esa especie de religión.
“El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alertado hoy de que los incrementos anunciados del salario mínimo interprofesional (SMI) ponen en peligro las oportunidades de empleo de los menos cualificados y de los jóvenes, y ha considerado ‘crucial’ mantener las reformas laborales acometidas en España. (eldiario.es, 03/10/2018, “El FMI alerta de que las salidas acusadas del salario mínimo frenan el empleo”). Consecuencia: imposible salir de la pobreza. 
El vigente sistema económico- social, principalmente después de la crisis financiera de 2008, ha abrazado esa “política ideológica”. Política que ha convertido en mercancía toda actividad humana, incluidos los derechos humanos y todos los bienes comunes de la humanidad y ello nos está conduciendo al precipicio. En el caso del trabajo humano, esa idea de que es una mercancía sujeto a la ley de la oferta y demanda ¿no les recuerda a la venta de esclavos en la plaza pública? También son mercancía los derechos humanos: con ocasión de la crisis financiera de 2008, el FMI decretó que solo tendrían derecho a la educación y a la sanidad aquellos que tuvieran dinero para pagarla. En cuanto a los bienes comunes, las grandes empresas se están apropiando de todos. Como tantas veces se está diciendo, urge implantar un paradigma económico distinto,  una forma de gestión de la globalización verdaderamente humana “que atienda a los pobres como a los poderosos, y refleje un sentimiento básico de decencia y justicia social”.

lunes, 10 de octubre de 2016

Amenaza mundial

     Hace unos días apareció en la prensa una  noticia titulada "Una amenaza mundial".  Según la noticia esa amenaza mundial se debe a que la libra esterlina se está depreciando. ¿Por qué  el hundimiento de la libra esterlina constituye una "amenaza mundial"?  En la noticia se habla de mercados, de fondos inmobiliarios, de crecimiento y recesión, de deuda pública y subida de las Bolsas, de la salida de capitales y de lo que va a pasar con las empresas japonesas radicadas en el Reino Unido. No se dice absolutamente nada de los muchos los problemas sociales y medioambientales con los que, en estos momentos, se enfrenta la Humanidad, ¿Por qué  al hablar de amenaza mundial se habla de mercados, de las Bolsa, de los fondos, de las empresas, del crecimiento...y nada de ausencia en el mundo de justicia social, de cambio climático, de pico de petróleo, de contaminación, de democracia, de recursos naturales limitados, de los bienes comunes de la humanidad, de derechos humanos, etc. etc.
     El mismo día y en el mismo periódico (El País, 8 de octubre de 2016) en una noticia titulada "El G20 avisa de que crecen los riesgos económicos globales", se indica: "La incertidumbre y los riesgos para la economía crecen", "la retórica populista, las elecciones en varios paises, el abandono del Reino Unido de la Unión Europea, la vulnerabilidad de los mercados financieros, la amenaza terrorista y la próxima subida de intereses de Estados Unidos son todos factores que tienen una implicación importante en la economía global". Para el G20 eso debe ser muy importante, puesto que todos sus miembros se comprometen a "movilizar todos los instrumentos que tienen a su disposición para apoyar el crecimiento".  Entre ellos se destacó "la promoción del comercio."  Otra vez la economía y el crecimiento económico, ¿es qué no hay nada más importante?
     La reunión del G20 tuvo lugar tras el encuentro que los miembros del G20 celebraron en el marco se la reunión anual del  Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. ¿De qué se habló en esa reunión anual?  Según la prensa (El País, 7 de septiembre), únicamente de crecimiento económico. "Lagarde empezó diciendo que el mundo experimentaba un período de crecimiento bajo."  ¿Es que no existe ningún tema distinto del crecimiento económico?
     El título de la noticia era: "Lagarde pide a Alemania que gaste más para contribuir al crecimiento."   ¿Qué autoridad tiene el FMI para pedir a Alemania que "gaste más para contribuir al crecimiento económico"? Desde luego, ninguna. Como tampoco tiene ninguna autoridad el G20 para promocionar el comercio o movilizar todos los instrumentos necesarios para aumentar el crecimiento económico.
     Sin duda se trata de un sistema cuyo único objetivo es aumentar el crecimiento económico; que considera el crecimiento económico como un dios, un dios muy cruel, en cuyo altar hay que sacrificar todos los seres vivos, sobre todo, los seres humanos. Esa es la verdadera amenaza mundial. Tenemos que luchar para que evitar cualquier tipo de sacrificio en el altar de ese dios, y lograr un mundo verdaderamente humano. Nunca más obedecer.

martes, 5 de enero de 2016

Relaciones Norte-Sur


     En respuesta a la indicación del Premio Nobel 2015, Agnus Deaton, acerca de la urgente necesidad de un debate profundo sobre la pobreza y el subdesarrollo, creo oportuno dedicar unas "píldoras para pensar" (entradas a este blog) sobre este tema,
     Voy a dedicar esta primera "píldora" al Banco Mundial, puesto que cualquier visitante que acuda a su sede en Washington se encontrará con las siguientes palabras de bienvenida: "Nuestro sueño es un mundo libre de pobreza". Sin embargo, por desgracia, un recorrido por la trayectoria del Banco desde su creación hasta el momento actual, ha puesto en evidencia las repetidas contradicciones entre los objetivos declarados y unas prácticas que no han logrado marcar una diferencia real en la vida de cientos de personas que siguen viviendo bajo el umbral de la pobreza. En honor a la verdad se debe decir que en las prácticas del Banco se encuentra el origen de la situación de pobreza. La actuación del Banco Mundial ha tenido efectos devastadores sobre los Estados, las sociedades y el medio ambiente. En realidad, para ser exactos, deberíamos hablar del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, junto con los dirigentes de los países ricos, beneficiarios de unas políticas que  han empobrecido a los países del Sur hasta la situación actual.
     En teoría el Banco Mundial asume que la reducción de la pobreza depende del crecimiento económico de los países afectados. Sin embargo, la realidad está muy lejos de esta suposición. En este blog se han mencionado actuaciones del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de la Organización Mundial de Comercio.  ninguna de ellas realizadas pensando en ayudar a los países pobres, antes al contrario estaban dirigidas a aumentar la cifra de negocios de las  empresas multinacionales de los países ricos.
     En ningún caso debemos autoinculparnos por lo que hicieron nuestras élites, pero es importante reconocer los errores del pasado y aprender las lecciones para el futuro. Para reconocer los errores del pasado, es necesario analizar las propuestas y actuaciones de todas las instituciones implicadas.  No se trata únicamente de los países pobres del Sur. Paul Collier, ex directivo del Banco Mundial, señala en el prefacio de su libro El club de la miseria. Qué falla en los países más pobres del mundo (2009, Madrid. Turner Publicaciones): "... si este problema [el de la pobreza] se desatiende ahora, nuestros hijos vivirán un mundo de inseguridad infernal".

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Gobernados por los mercados

     "Los mercados castigaron la reelección de Dilma Rousseff" es el título de una noticia aparecida el día 27 de octubre de 2014. En el cuerpo de la noticia se podía leer; "Era la respuesta esperada a la reelección de Rousseff, a la que castigaron, sobre todo, por sus medidas intervencionistas y porque, a su juicio, no acomete las reformas que ellos consideran necesarias y urgentes",
     En contraposición, los mercados han festejado el buen resultado de Macri (Mauricio) en las elecciones argentinas, "analistas de Wall Street ansían que el próximo presidente de Argentina, que asumirá el poder en diciembre próximo, abandone las políticas  estatalistas y proteccionistas, vigentes durante doce años de kirchnerismo"; "el índice de la bolsa de Buenos Aires subía más del 3%"; "aunque el peronista Scoli también es considerado un candidato pro mercado, los operadores consideran que está condicionado por los ultra kirchneristas, mientras que Macri supone un cambio radical",
     ¿Quiénes son los mercados? Federico Mayor Zaragoza, en el libro Reacciona. 10 razones por las que debes actuar frente a la crisis económica, política y social (Varios autores, Aguilar), indica que "los mercados son los bancos, las multinacionales y los órganos supranacionales, entre otros, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC), todos ellos no elegidos democráticamente".  Sin embargo, según el libro Quienes son los mercados y cómo nos gobiernan (Varios autores, Icaria editorial, 2011, Licencia Creative Commons), "cuando se habla en los medios de comunicación de los mercados, en realidad, no se hace referencia a los mercados en general, sino a un tipo muy particular de mercados que presentan hoy día una enorme importancia: los mercados financieros".  Una enorme importancia porque no se limitan a dar su opinión: pueden destruir un país en "un abrir y cerrar los ojos"
     Mayor Zaragoza señala, en el libro en primer lugar indicado, que "todas las directrices que proceden de los mercados van en la misma dirección: reajustes estructurales, privatizaciones, reducción del gasto público". Cuyas consecuencias, señala, han sido que nos quedemos sin trabajo, que tengamos que pagar por servicios públicos que deberían ser gratuitos y universales, que los gobiernos reduzcan el gasto social y las prestaciones sociales". "Otras medidas que ayudan a recibir el visto bueno de los mercados son las reformas del mercado laboral, al considerar que las medidas de protección de los trabajadores son un obstáculo para los beneficios empresariales t así, para el crecimiento económico".
     Pero no queremos ser gobernados por los mercados. ¿Podemos hacer algo? Sí
     En el segundo de los libros indicados (se puede consultar en Internet) en su capítulo X indica que "aunque suele presentarse como imposible, sí existe un margen para gestionar la salida de la crisis sin subordinarse a los intereses de los mercados" y dedica el capítulo siguiente a describir cuáles deberían ser los primeros pasos.  Para no agrandar demasiado esta "píldora", me voy a limitar al primer paso: "Antes que nada, es imprescindible frenar los planes de austeridad y los recortes en los servicios públicos, así como derogar las reformas laboral y de pensiones aprobadas durante 2010 y 2011". Y, por mi parte, añado, "no olvidar las prácticas de la economía colaborativa"

lunes, 19 de octubre de 2015

Preocupaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI)

     En relación con la celebración en Lima (Perú) de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial se han publicado en los periódicos una serie de noticias que conviene analizar.
     En primer lugar, .en sus declaraciones el FMI ha puesto de manifiesto su obsesión por el crecimiento económico, tanto a nivel nacional como mundial, crecimiento económico que concibe como un fin en sí mismo, por ejemplo, en ningún momento ha indicado si el aumento del crecimiento económico puede reducir las actuales desigualdades. A continuación, tres ejemplos:
     1. "Los expertos del FMI pronostican que Colombia crecerá a lo largo de este año un 2,5%, una cifra que mejorará algo al año que viene, hasta llegar al 2,8%." (El País, 7 de octubre)
     2,  "El pronóstico empeora levemente para Alemania (un crecimiento del 1,5% en 2015) y Japón (0,6%),  países exportadores a los que afecta que China compre menos". (El País, 7 de octubre)
     3. "... los analistas del Fondo observan un freno en el comercio global". (El País, 11 de octubre)
      Muy interesante me parece lo que se puede leer en la noticia del 9 de octubre,  Lagarde limita a "baches en el camino"  el frenazo de China. Para salvar esos "baches", Lagarde, máxima responsable del FMI, insta, "como es habitual en las recomendaciones del Fondo, que se persevere en las reformas estructurales . (...) El FMI pide a China acelerar las reformas para crecer".(18 de septiembre). (A este respecto, conviene recordar que en todos los países en los que se han aplicado, estas reformas han conducido a una gran desigualdad y deterioro de los servicios públicos.)
     Por otra parte, según los economistas del FMI, un aumento del crecimiento económico lleva aparejado un descenso de la tasa de desempleo. Se necesitará un mayor número de trabajadores para, por una parte, producir y, por otra, para consumir.  Esa es la razón que justifica la expresión "modo de vida esclavo", empleada por algunos críticos del sistema. En primer lugar, el ser humano no ha nacido para solo trabajar y consumir, y, segundo los recursos naturales son limitados y no permitan un ilimitado crecimiento económico.
     En relación con la tasa de paro, en una noticia (El País, 7 de octubre) se puede leer: "El Banco Mundial  advierte: la creciente presión que sufren los mercados de trabajo en Latinoamérica, donde se empieza a  observar un alza de las tasas de desempleo...". En un principio, debo confesar que no me gusta la expresión "mercado de trabajo" porque supone considerar el trabajo asalariado una mercancía (un mercado de frutas - un mercado de trabajo) y recuerda el mercado de esclavos. La advertencia del Banco Mundial responde a las bases sobre las que se apoya el sistema, recogidas en la que fue mi primera entrada (31 de mayo de 2011). En esa entrada reproducía lo que dice el Premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz en su libro El malestar en la globalización. El fundamentalismo del mercado supone que los mercados funcionan perfectamente y que la demanda debe igualar a la oferta. En el caso de los mercados de trabajo si hay paro se deben reducir los salarios, a no ser que sufran "presión"  por parte de los políticos o los sindicatos, como parece sucede en Latinoamérica. El Banco Mundial no dice que siguiendo ese criterio habrá muchos trabajadores incapaces de salir del círculo de la pobreza,
     Según la prensa, esos son los problemas que preocupan al FMI y el Banco Mundial, dirigentes del actual sistema económico-social. No podemos seguir por ese camino, sus indicaciones conducen al suicidio de la Humanidad

viernes, 15 de noviembre de 2013

Inhumano sistema económico-social

     ¿Por qué inhumano? Porque no responde a las características que deben distinguir a los seres humanos del resto de los seres animales.Como ya he dicho en una ocasión anterior, Julien Brenda, famoso filósofo y escritor francés, dice en una de sus obras, Memorias de un intelectual: "A decir verdad, considero que por sus actos y aùn por sus dogmas, algunos pueblos se han excluido de la humanidad. Presentar una cierta configuración anatómica no me parece condición suficiente para ser hombre".

      En el lenguaje corriente alabamos la gran calidad humana de una persona por su solidaridad, empatía, amor al prójimo, compromiso con determinadas causas, etc. Con frecuencia, renunciamos a hacer una determinada cosa por considerarla un ataque a nuestra dignidad humana. Junto con  los elementos negativos que el ser humano posee en su esencia y  el hecho de que las neuronas espejo no son exclusivas del ser humano, existe una importante diferencia entre los animales y los miembros de la especie humana: estos últimos presentan las características mencionadas -solidaridad, empatía, amor al prójimo, compromiso con determinadas causas, etc.- de forma consciente y razonada.  Los seres humanos son los únicos animales capaces de pensar y actuar de forma consciente.

     Los antropólogos distinguen dos procesos: homonización y humanización, es decir, entre el largo proceso de aparición del género Homo y la especie Homo sapiens, y la lenta, consciente y razonada adquisición de comportamientos que se consideran típicos del ser humano. Todos los estudiosos, preocupados por el tema, no se cansan de señalar que, después de los adelantos científicos y técnicos obtenidos gracias a su inteligencia, el proceso de humanización es necesario para evitar un autosuicidio. Es necesario distinguir entre inteligencia y sabiduría, y empezar a actuar sabiamente.

     La actual crisis, surgida  por prácticas bancarias irresponsables, debe habernos enseñado que los programas de ajuste estructural que ha impuesto -y está vigilando su cumplimiento- el FMI a través de la austeridad son, en realidad, un intento de implantar un sistema económico-social deshumanizador. Por sus acciones, quienes abrazan la ideología de libre mercado (a nivel internacional, quienes forman parte del FMI, Banco Mundial, OMC, BCE, empresas transnacionales, sector financiero, etc.; y a nivel nacional, un gran número de Gobiernos que se autocalifican de democráticos) se están excluyendo de la especie humana.

     No se puede calificar de humano un sistema, según el cual solo pueden acceder a los servicios de salud, educación, vivienda, alimentación,... quienes tengan dinero para pagarlos (ignorando la Declaración Universal de Derechos Humanos); un sistema que no castiga, sino que favorece, a quienes (generalmente, directivos de empresas transnacionales) practican el trabajo infantil y la esclavitud en el trabajo (en contra de lo establecido en la Convención contra la Esclavitud y la Convención sobre los Derechos del Niño). Acciones, todas ellas, que constituyen crímenes de lesa humanidad.

     Diría que se trata de la aparición, en los últimos años, de unos nuevos seres con forma humana pero son ninguna de las características de la especie humana. Es obligación de los que queremos seguir perteneciendo a la especie humana, utilizar todos los medios a nuestro alcance para, como decía Erich Fromm, destacado psicoanalista , psicólogo social y filósofo, fallecido en 1980, en su libro La revolución de la esperanza, "humanizar la sociedad tecnológica".   La constitución, en este momento y en nuestro país, de "plataformas" y "mareas" de todo tipo avanzan en esta dirección; pero necesitan ayuda, la participación de más seres humanos.

lunes, 21 de octubre de 2013

Delitos y no delitos

      La Unión Europea considera un delito la ayuda a una persona por el solo hecho viene a Europa sin dinero.  Está prohibido que las personas que no tienen dinero puedan moverse de un país a otro en busca de sustento; sin embargo, no pone barreras al movimiento de capitales. Conviene  analizar despacio lo que ha sucedido en Lampedusa y lo que sucede cuando los capitales se mueven de determinada forma.

     La libertad absoluta del dinero para moverse de un país a otro, en forma de transacciones financieras a corto plazo, es una amenaza que pesa sobre los ciudadanos de todo el mundo. Esas transacciones pueden,  en virtud de cálculos financieros, acabar en muy poco tiempo -ahora, gracias a los ordenadores, en un tiempo muy inferior a un minuto- con cualquier economía nacional o regional. Así sucedió en México en el año 1994, en Asia en 1997, en Rusia en 1998, en América Latina en muchos  momentos de su historia, etcétera. Nadie puede decir con sensatez: aquí no puede suceder.

     En un momento determinado, la UE pensó poner un pequeño impuesto a estas transacciones financieras, pero los mercados le recordaron que eso no encajaba en el imperante sistema económico. La UE obedeció a pesar de las peticiones procedentes de los ciudadanos. En cuanto a las inmigrantes, para el sistema el ser humano solo tiene derecho a vivir si es consumidor; si las personas que llegaron a Lampedusa hubieran venido cargados de dinero, hubieran sido recibidos con todos los honores.

     Pero ¿de dónde vienen, por qué y para qué los seres humanos que la UE rechaza y trata como delincuentes? Ante la dificultad de analizar la situación de cada uno de ellos, me voy a limitar a los que proceden de  Somalia ¿Por qué y para qué vienen?

     Aunque la mayor parte de Somalia  se encuentra en terreno árido o semiárido, se calcula que en aproximadamente el 69 por ciento de su superficie se podía practicar una agricultura de cierta importancia.  Además su larga costa (13.025 kilómetros) era una importante fuente de proteínas (pesca).

     Pero a finales de los setenta y primeros de los ochenta del siglo pasado, a través, en gran parte, a los Programas de Ayuda Oficial al Desarrollo, el gobierno somalí se endeudó y tuvo que aplicar las políticas impuestas por el FMI y el Banco Mundial: medidas de ajuste y fomento de una política de monocultivos para la exportación. Primero, la pareja FMI/Banco Mundial sentenció que, en lugar de cultivar alimentos para la población, lo que tenía que hacer era cultivar aquello que podía interesar a los países ricos (exportación) y, después, la Organización Mundial de Comercio (OMC) "remató la faena" con su Acuerdo sobre Agricultura.

     En 1991, dada la situación del país, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. Según Joaquim Sampere, profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental en la Universidad de Barcelona, "en 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles". "El resultado -dice Sampere- fue la rápida disminución de sus reservas pesqueras".

     Grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo denominado "Guardacostas Voluntarios de Somalia". Como contestación, Francia y España lograron que el 10 de diciembre de 2008 los ministros de Defensa de la UE aprobaran la Operación Atalanta contra la "piratería somalí". Las comunidades pesqueras y los pescadores denunciaron la situación, se quejaron y apelaron a la comunidad internacional a través de distintos organismos, pero nadie les hizo caso.

      Sin embargo, la riqueza pesquera de Somalia y, por tanto, el sustento de muchas de sus comunidades, no solo ha sido destruida por barcos de pesca, sino también por la contaminación provocada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países que han vertido -y probablemente sigan vertiendo-  en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y peligrosos. En 2004, la existencia de estos residuos se hizo patente cuando decenas de contenedores llegaron a las playas arrastrados por las olas que generó el brutal tsunami en el Pacífico. La porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes, según Naciones Unidas.

     Ahora se puede decir que Somalia ha desaparecido como país. El Estado apenas controla la zona gubernamental y el aeropuerto, el resto del país lo gestionan los "warlords" y los yihadistas de Al Shabab.

    ¿Está claro por qué y para qué vienen a Lampedusa?

     Libre circulación de capitales y no de personas. Ayuda a la banca con dinero del sector más pobre de la población. Enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres.  La inmigración refleja los criminales efectos de un sistema económico-social inhumano y asesino.


jueves, 1 de agosto de 2013

Crimen de lesa humanidad

     En los años 50 del siglo XX, el economista americano, premio Nobel 1992 y, en la actualidad, profesor de economía y sociología en la Universidad de Chicago, Gary Becker, introdujo el concepto de "crimen económico". Según él, debe considerarse "crimen económico" a cualquier acto inhumano, de carácter económico, que causa graves sufrimientos a una población civil.

     En macroeconomía, el concepto se utilizó en los debates sobre las políticas de ajuste estructural y consiguientes programas de austeridad presupuestaria, promovidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial durante los años 80 y 90 del siglo pasado.

     El hecho de que, en la actualidad, se estén aplicando los mismos programas, con la misma excusa e idénticos protagonistas y, como entonces, se esté causando graves sufrimientos a la población civil, está haciendo que se vuelva a hablar de crímenes económicos.

     El crimen económico está asociado al concepto de Crimen contra la Humanidad, desde el momento en que en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, entre las conductas tipificadas como tal  incluye "cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil".  Desde la II Guerra Mundial nos hemos familiarizado con el concepto de crimen contra la humanidad y con la idea de que, independientemente de cual haya sido su magnitud, es posible y obligado investigar estos crímenes y hacer pagar a los culpables.

     Estos actos también se denominan "crímenes de lesa humanidad". Leso significa agraviado, lastimado, ofendido: de ahí que crimen de lesa humanidad aluda a un crimen que, por su aberrante naturaleza, ofende, agravia, injuria a la humanidad en su conjunto. ¿Cuántas veces se ha calificado de inhumano el vigente sistema económico?

     Pero ¿quiénes son los responsables? Los mercados, leemos y oímos cada día. Sin embargo, culpar a los mercados no es aceptable: es quedarse en la superficie del problema, no solucionar nada y permitir que el mismo crimen se repita una y otra vez. Hay responsables: son personas e instituciones concretas. Son responsables aquellas personas e instituciones que defendieron la liberalización, sin control, de los mercados financieros y las empresas que con sus prácticas se beneficiaron, y quienes ahora les permiten salir indemnes con dinero público.

     Desde distintas instancias se ha denunciado que el Banco Central Europeo (BCE) está anteponiendo el interés de los bancos al de los países y sus ciudadanos. El FMI de forma ademocrática está imponiendo una austeridad presupuestaria cuyas desastrosas consecuencias para un determinado sector de ciudadanos son bien visibles.  La obediencia debida no es eximente cuando se juzgan crímenes de lesa humanidad, por lo que también son culpables los Gobiernos que protegen a quienes han provocado la crisis.

     De la misma forma que se crearon instituciones y procedimientos para perseguir los crímenes políticos contra la humanidad, es hora de hacer lo mismo con los económicos.  Este es un buen momento, dada su existencia difícil de refutar. Es urgente que la noción de "crimen económico" se incorpore al discurso ciudadano y la sociedad civil obre en consecuencia.  Cada vez es más evidente que lo que está aconteciendo en materia económica puede generar responsabilidad penal.

     Si tenemos nociones claras de lo que es un crimen económico y si buscamos mecanismos para investigarlos y perseguirlos se podrían evitar muchos de los actuales problemas. No es una utopía. Islandia en vez de rescatar a los banqueros, persiguió penalmente a los responsables de la crisis y dejó que sus bancos se hundieran.

     Los crímenes contra la humanidad tienen la especial característica de ser imprescriptibles, es decir, pueden ser perseguidos en todo tiempo.

miércoles, 12 de junio de 2013

La rueca de Gandhi

     Cuenta la historia que cuando India era una colonia  inglesa la explotación de los campesinos y obreros  indios por los industriales británicos originó una extrema pobreza.  Para solucionar esta situación, Gandhi propuso potenciar el renacimiento de las industrias artesanales, tales como el hilado manual e incitó a usar la rueca como símbolo a la vuelta a la vida sencilla y como protesta a la virtual destrucción de la industria india. "Si todos los habitantes hilaran una vez al día, no porque Hitler se lo ordenara, sino porque les inspiraba el mismo ideal, tendríamos una unidad de propósito suficiente para alcanzar la independencia", dijo Gandhi en 1946.  Gandhi depositaba tanta fe en la rueca que la puso en el centro de la bandera del partido del Congreso, posteriormente la bandera de India independiente.

     Aunque la situación actual es muy distinta de la vivida por Gandhi, su idea tiene unos ingredientes que pueden ser útiles para hacer frente a algunos de los problemas que tenemos en estos momentos.

     En septiembre de 2011, publiqué en este blog una entrada, Actividades creativas. Nuevos puestos de trabajo, en el que presenté un párrafo de un artículo periodístico escrito por Borja Vilaseca, titulado Responsabilidad económica y que reproduzco, parcialmente, a continuación:

     "Nuestro poder como ciudadanos ya no reside tanto en el voto como en el consumo. (...) Cada euro que gastamos damos fuerza al comercio, la empresa, el producto y el servicio que compramos".

     ¿Qué sucedería si una gran parte de los ciudadanos decidieran comprar en las pequeñas tiendas de barrio en lugar de los supermercados? Las grandes empresas agroalimentarias perderían gran parte de su poder para decidir, por ejemplo, el precio de los productos que compran a los agricultores y ganaderos y su poder para apropiarse de tierras en países pobres. No es lo mismo enriquecer a las grandes multinacionales de la agroindustria que favorecer la existencia de pequeñas tiendas de barrio.   ¿Qué sucedería si una parte importante de los ciudadanos decidieran formar parte de las redes o cooperativas de agricultura ecológica? Disminución de la Tasa de Retorno Energético Agrícola, conservación de la fertilidad de los suelos, implantación del principio de localidad, etc. No es lo mismo comer productos ecológicos y cercanos que productos lejanos y envasados en exceso.

     ¿Qué sucedería si los ciudadanos dejasen de comprar prendas de vestir en las grandes tiendas que, para  aumentar sus ganancias, han trasladado (deslocalizado) su producción a talleres como los que hemos visto recientemente en Bangladesh?  No comparto la idea de quienes dicen que ello perjudicaría al países donde están establecidos esos talleres: hace años que se está luchando para que las empresas cambien de actitud y aún siguen funcionando, prácticamente, como desde el principio (con el beneplácito del Banco Mundial). Por otra parte, ¿qué sucedería si limitamos nuestro consumo?. No es lo mismo tener tres faldas que cinco. Hay que tener en cuenta los límites de nuestro planeta.

     Son solo unos pocos ejemplos. Únicamente hace falta pensar y desear contribuir a que el mundo sea un poco mejor. Son muchas las cosas que puede -y debe- hacer la sociedad civil. Según el eminente psiquiatra y filósofo alemán Karl Jaspers, "hay una solidaridad entre hombres como tales que hace a cada uno responsable de todo el agravio y toda la injusticia del mundo, especialmente de los crímenes que suceden en su presencia o con su conocimiento. Si no hago lo que pueda para impedirlo soy también culpable".

martes, 21 de mayo de 2013

Tasa de Retorno Energético (TRE)

     En más de una ocasión he recordado en este blog el hecho incuestionable de que nuestro planeta constituye un sistema cerrado y que, por lo tanto, constituye un límite al crecimiento económico predicado por el vigente sistema económico.  Ante esta evidencia la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Banco Mundial, así como trabajos publicados en influyentes libros, periódicos y revistas de orientación empresarial indican que tal límite no debe preocupar porque gracias a la capacidad creativa de los seres humanos surgirán técnicas cada vez más eficientes. Son los que Thomas Homer-Dixon denomina optimistas económicos.

     En conexión con este problema ha surgido el concepto de Tasa de Retorno Energético (TRE), definido como el cociente entre la energía que proporciona una fuente (por ejemplo, un pozo petrolífero submarino) y la energía que se tiene que gastar para conseguirla. Cuando se recupera tanta energía como la que se invierte, esa Tasa es igual a 1 y el sistema deja de tener sentido como fuente de energía.

     A pesar de la importancia de este concepto, sucede que nuestras técnicas de extracción, en realidad, no han buscado nunca la optimización de la TRE: en la explotación de carbón, gas y petróleo lo único que se pretende es aumentar la producción, es decir, la cantidad de energía neta extraída por unidad de tiempo.

     Como ejemplo de la total ausencia de sabiduría, que caracteriza al actual sistema económico, el autor del blog http://crashoil.blogspot.com indica que para la extracción de carbón se lleva años utilizando las minas a cielo abierto: despiece de una montaña desde su cima, a base de dinamita y excavadora. Lo importante es mantener un elevado  nivel de producción, aunque sea  a coste de un gran consumo de energía, es decir, de una disminución de la TRE. Un ejemplo análogo lo constituye la técnica conocida como fractura hidráulica (fracking) para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo. Se inyecta a presión una mezcla de arena y agua que contiene hasta 500 productos químicos para, así, fracturar las láminas de pizarra en el subsuelo para liberar y extraer las pequeñas burbujas de gas. En el proceso se arruina un recurso (la pizarra ya fracturada ya no se puede usar, ni siquiera para extraer más gas), se contamina el acuífero y, en algunos casos, se produce ligera sismicidad por el deslizamiento de las placas de pizarra. Nada de la inteligencia a que aluden los optimistas económicos: fuerza bruta y "caiga el que caiga".

    Lo único que, hasta ahora, se le ha ocurrido al vigente sistema, al que, como ya se ha dicho hasta la saciedad, solo interesa el crecimiento económico, es utilizar a seres humanos para aumentar la TRE, mediante su reducción a condiciones de práctica esclavitud.  Basta observar la degradación de las condiciones de trabajo en multitud de minas, no solo de materias primas energéticas.

     En realidad, para ver hasta qué punto es inhumano el sistema, no hace falta hablar de la Tasa de Retorno Energético (TRE), ni de la extracción de materias primas, es suficiente observar la actual insistencia, en la Unión Europea, en la reforma de las leyes laborales como requisito para empezar a crecer económicamente y así, dicen, salir de la crisis.

NOTA. Como ejemplo del total desinterés por buscar técnicas más eficientes puede consultarse las entradas relacionadas con el informe del Club de Roma, Factor 4. Cómo duplicar el bienestar con la mitad de los recursos naturales:

 http://pildoras-para-pensar.blogspot.com.es/2012/05/mas-con-menos.html,

 http://pildoras-para-pensar.blogspot.com.es/2012/05/duplicar-el-bienestar-con-la-mitad-de.html y

http://pildoras-para-pensar.blogspot.com.es/2012/05/eficiencia-en-el-uso-de-recursos.html.

lunes, 6 de mayo de 2013

Bangladesh y necesidad de un nuevo sistema economico

     El traslado de los talleres de producción de las empresas occidentales del sector textil a los países más pobres se inició en los años ochenta. En su mayoría estos talleres se instalaban en zonas especiales, denominadas "zonas de procesamiento de exportaciones" o "zonas industriales de exportación", zonas delimitadas en las que se produce solo para exportar y en las que, en ausencia de sindicatos, tanto adultos como niños, trabajan en condiciones de esclavitud y régimen policial.

     Todo ello con el aplauso del Banco Mundial que, en algún caso, llegó a dar dinero para la creación de una de esas zonas (caso de Honduras). Según el Banco Mundial ello proporciona, además de considerables ganancias económicas a las grandes empresas occidentales, puestos de trabajo para el país donde se ubican estas zonas.  El objetivo es el crecimiento económico, tanto en los países ricos como en los pobres. Un 6 % de crecimiento económico, llena de orgullo al gobierno de Bangladesh: el sector textil supone el 70 % de las exportaciones y el 17 % del PIB.

     En todas las circunstancias, los integristas de mercado razonan de la misma manera. Conviene recordar que el Banco Central Europeo (BCE), en su boletín correspondiente al mes de agosto último (año 2012), aconsejaba a los países europeos -más que consejos eran obligaciones- "reducir  el salario mínimo"  y "relajar las leyes de protección laboral".

     El sistema está obsesionado por la competitividad. Para aumentar el crecimiento económico hay que exportar, y para exportar hay que ser competitivos, no importan ni las personas ni el medio ambiente, solo el importa el Producto Interior Bruto (PIB). Todo lo anterior con el agrvante de que un mayor crecimiento económico solo en muy contadas excepciones lleva a un mayor bienestar de la población. (En este blog se han citado los gobiernos de Kerala y Butan).  Para el sistema, el crecimiento económico es un fin en sí mismo, no un medio para mejorar la vida de las personas.

     El sociólogo Enrique Martin Calvo ha indicado que la solución pasa por convertir la actual crisis, provocada por los mercados financieros, en una verdadera crisis del sistema; conversión que es de esperar que conduzca al nacimiento de un nuevo modelo de sociedad. Gil Calvo considera que, en estos momentos, esta solución es utópica porque requiere un cambio de mentalidad, que él considera algo lejana. Urge que esté confundido Gil Calvo y existan muchas personas que estén trabajando en este sentido.

martes, 30 de abril de 2013

Origen de la catástrofe ocurrida en Bangladesh

     Tenemos la costumbre de hablar de empresas francesas, alemanas, estadounidenses, etc., cuando la realidad es que, en las décadas, las empresas tienden a utilizar el mundo entero no solo para exportar, sino -a mi juicio, mucho más importante- en busca de lugares en los que los salarios son reducidos y los controles ambientales escasos, donde hay que pagar menos impuestos y la regulación social es menos efectivo. ¿Con qué objetivo? Con el único objetivo de ser competitivos y aumentar su cifra de negocio (ganancias económicas). Este fenómeno es conocido como "deslocalización de la actividad productiva" y provoca un desplazamiento de las empresas desde las zonas industrializadas de las países ricos a zonas determinadas -zonas de libre comercio- de los países pobres.

     Este es un proceso que, contrariamente a lo que podía pensarse y desearse, no supone una ayuda a los países pobres, sino más explotación, al tiempo que el panorama mundial se hace más precario. Esta deslocalización de la actividad productiva conduce a una pérdida de puestos de trabajo en los países industrializados, una explotación indiscriminada de la mano de obrar en los países de nueva localización de las empresas, una disminución de las conquistas sociales allí donde las había y recorte de los servicios públicos. Todo ello acompañado de un incontrolado deterioro ambiental y una falta de consideración de los trabajadores y trabajadoras como seres humanos.

     La situación es muy preocupante. Jan Tinberger, ganador del premio Nobel de Economía 1969 junto con Ragnar Frich, afirmó que se está guiando a la sociedad con una brújula que no sirve. En efecto, demuestra que, para el vigente sistema económico-social, las ganancias económicas están por encima de las personas.

     Esto es lo que ha sucedido en Bangladesh, uno de los lugares elegidos por las empresas del sector textil para fabricar prendas que después venderán en los países con mayor poder adquisitivo. Dejo a la consideración de si este acontecimiento tiene alguna relación con los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, según los cuales un total de 102 trabajadores fallecieron en los dos primeros meses del año, diez más que en igual período de 2012 o con el accidente del Metro que tuvo lugar en Valencia el año 2006. Sin embargo, no renuncio a indicar que el fenómeno está avalado por dos instituciones ademocráticas que gobiernan el vigente sistema económico: el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC).

     No pretendo -creo que lo he dicho más de una vez- que desaparezcan las actuales instituciones internacionales: pretendo que se modifiquen para que el sistema, además de ser sostenible, sea algo más humano y justo.
    

domingo, 13 de enero de 2013

Bolivia. Nacionalización de Iberdrola

     En este blog ya se ha hablado de la "guerra del agua" que tuvo lugar en Bolivia, como consecuencia de las políticas de privatización impulsadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Es esa "guerra" participó activamente Evo Morales.

     La experiencia de la guerra del agua sirvió para lanzar otras batallas. Una de ellas fue la relacionada con el gas y provocada por una injusta ley de hidrocarburos,  por la que la ONG  Intermón Oxfam acusó a Repsol repetidas veces.

     En una noticia, que llevaba por título "De la guerra del agua a la del gas", se recogía la opinión del economista Eduardo Michel de la Universidad Católica de Cochabamba, que recordaba que "el país andino exportó desde la colonia minerales a todo el mundo".   Según este economista:

     "El gas es el último recurso natural que le queda a Bolivia. El estaño y la plata se agotaron. (...) Hay que transformar el gas en electricidad. En el antiplano el campesino trabaja de día, pero no puede estudiar de noche ni tener ordenador por falta de luz. El problema es que no es posible esa industrialización sin la ayuda de socios extranjeros ".

     ¿Qué ha pasado, ahora, con Iberdrola?

     Según una noticia del diario El Mundo, "el Gobierno boliviano ha justificado la expropiación de las filiales de la española Iberdrola en este país con el argumento de que la firma no quiso ampliar la distribución de electricidad en las áreas rurales de las regiones de La Paz y Oruro, ni igualar las tarifas de esas zonas con las de las ciudades". 
    
     Además, en esa misma noticia se indica, por una parte, que la viceministra de Electricidad dijo en una entrevista que la nacionalización se ampara en la Constitución promulgada en 2009, que establece que los servicios básicos son un "derecho universal"; y, por otra, se explica de qué forma el Gobierno boliviano equilibrará las tarifas eléctricas entre  las áreas urbana y rural de las regiones de La paz y Oruro: usará un 15 % de las ganancias de una empresa eléctrica boliviana, para aplicar "una suerte de subvención a los costes en el área rural, sin subir ni bajar el precio del servicio en las ciudades".

     En la Unión Europea, parece que no hay ningún servicio que sea "derecho universal", todos son mercancía.

     En cuanto a Iberdrola, esta empresa forma parte de un oligopolio que hace posible que los españoles paguen la factura de la luz más elevada de toda Europa, excepto Chipre y Malta. Problema no resuelto hasta ahora por ningún gobierno. (Véase el documental emitido por la Sexta el 18 de noviembre último http://vimeo.com/53834344)

sábado, 5 de enero de 2013

Privatización de los servicios de sanidad. Razón ideológica

     Como se indica en la entrada anterior, la razón por la cual se privatizan los servicios de sanidad no es de naturaleza económica, sino que reside en la actitud dogmática, el integrismo, de ciertos sectores políticos, que sin atender a la realidad, son partidarios del actual sistema económico, a pesar de que supone un grave retroceso en el proceso de humanización de la especie humana. (Según el diccionario de la RAE, "integrismo" es la "actitud de ciertos sectores religiosos, ideológicos o políticos, partidarios de la inalterabilidad de las doctrinas", generalmente, se puede añadir, por avaricia, codicia y/o egoísmo.

     Una de las instituciones multilaterales en las que se basa este sistema es el Fondo Monetario Internacional (FMI) que, junto con el Banco Mundial, ante los problemas creados por el sector financiero, obligó a la aplicación de su política de siempre, a pesar de su falta de efectividad y abundancia de fracasos: austeridad presupuestaria, que lleva implícita la privatización de todos los servicios públicos y la eliminación de cualquier tipo de subvenciones o ayuda gubernamental.

     Otro importante pilar del sistema lo constituye la Organización Mundial de Comercio (OMC). ¿Qué añadir a lo indicado en su Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) en general y los servicios públicos, en particular? ¿Qué decir acerca de las instancias por las que fue creada la misma OMC? ¿Qué decir acerca de la consideración de la sanidad, el trabajo, el agua potable, los alimentos, etc. como mercancías, de las que solo podrán disfrutar quienes tengan dinero para pagarlas? ¿Qué decir de la naturaleza ademocrática de la OMC, que ha permitido que siempre haya estado gobernada por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Japón ?

     El comercio internacional ciertamente necesita reglas, pero dichas reglas deberían dar prioridad a las personas por encima del fortalecimiento del poder empresarial. En este blog se han publicado algunas de las propuestas de reforma, a pesar de que están muy lejos de ser aprobadas, por no ser del agrado de los países ricos.

     Ahora, en Europa, el AGCS conducirá al desmantelamiento de un sistema, el Estado de Bienestar, que ha costado mucho trabajo implantar y ha aportado importantes e innegables beneficios.  Ahora los servicios públicos perderán su condición de "derechos" (no podrán ser reclamados por todos) para convertirse en "mercancías" (que solo algunos podrán comprar), por lo que no solo será imposible eliminar la pobreza y la desigualdad, sino que aumentará las diferencias entre ricos y pobres dentro de un mismo país.

     Para el Tercer Mundo, las cosas no eran muy distintas antes de crearse la OMC. El Banco Mundial y el FMI, abandonaron su objetivo inicial y se convirtieron en instituciones  que trabajaban a favor de las empresas de los países ricos, cuya cifra de negocios aumentaba con la liberalización.

     Ahora, países de la Unión Europea están obligados a tomar las medicinas que, de forma egoísta, han venido recetando a los países subdesarrollados.  ¿No recuerda esto al efecto boomerang?  El sistema económico, del que estoy hablando, no distingue entre países ricos y pobres: solo le interesa el dinero

sábado, 13 de octubre de 2012

Nuevo orden económico

     Hace años que empezó a  mencionarse la "urgente" necesidad de establecer um nuevo orden económico. Se trataba de poner un poco de orden en la actual "economía de casino" y evitar en lo posible la consiguiente incertidumbre ecónomica (crisis). Hace tiempo que empezó a denunciarse la condición obsoleta de instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero nadie se atrevía a afirmar que el sistema está podrido y que es indispensable -urgente- cambiarlo profundamente.

     Los escándalos financieros y sus catastróficos resultados; la existencia de paraísos fiscales; el creciente aumento de las desigualdades económicas no solo entre países sino también dentro de un mismo país y las consecuencias de todo tipo debidas a esas desigualdades: revueltas, enfermedades  y consiguiente descenso de vida media, ..., son solo algunas de las ineludibles señales de la urgencia de un nuevo orden económico global. ("Deberíamos haber aprendido ya que en un mundo de desigualdad manifiesta (...) no va  ser totalmente seguro, ni  siquiera para sus habitantes privilegiados", Koffi Annan, ex secretario general de la ONU).

     Pero ¿cómo hacerlo ahora cuando los gobiernos han claudicado de su obligación de representar a los ciudadanos y cuidar su bienestar?  En un principio, se dice que se necesitarían unos presidentes de gobierno con gran visión y audacia política. Unos dirigentes capaces de proponer y construir formas económicas alternativas, en las que el mercado esté subordinado a los derechos humanos, la democracia y la sustentabilidad ambiental. ¿Dónde están?

     En un muy conocido relato épico de los mayas quichés, El Popol Vuh. Las antiguas historias del Quiché, se dice: "Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos; los cuales se empañaron como cuando se sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojo se velaron y solo pudieron ver lo que estaba cerca, solo eso era claro para ellos. Así fue destruida su sabiduría...". (Extraído del libro Los efectos de la política europea. Un análisis crítico, José J. Romero, coord. 2002)

     Según los mayas, cuando los dioses quieren castigar a los mortales les empañan la vista para que no puedan ver sino lo que está cerca.  Nuestros dirigentes hace años que han olvidado que habían sido elegidos para representar al pueblo. Han sido castigados por los dioses y no ven que su manera de obrar contraviene la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución de sus países, no son capaces de ver lo qué significa no apoyar a la enseñanza y sanidad públicas, no ven a las personas que tienen que ir a comedores sociales para, literalmente, no morir de hambre, etc.

     Ante esta situación, los expertos y no expertos llevan tiempo diciendo que la solución se encuentra en la sociedad civil. "El siglo XXI será de la sociedad civil o no será".

jueves, 11 de octubre de 2012

Comportamiento criminal

     "No existe peor crimen que negar oportunidades a aquellos que, en principio, tienen toda la vida por delante, una biografía por construir. De hecho algunos de los logros más nobles de los humanos surgieron de intentar derribar barreras que obstaculizaban el libre desarrollo de las personas para conseguir que el largo camino que conduce de la cuna a la tumba sea independiente del origen social, el sexo o la raza. Muchas, aunque no todas ni en todas partes, de estas barreras han sido o están siendo abolidas".  Así empezaba un artículo escrito por José Manuel Sánchez Ron, miembro de la Real Academia Española y catedrático de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Madrid.

     El título del artículo era Asesinos del futuro y se refería a las consecuencias que, para nuestros descendientes, podía tener el cambio climático.  Fue escrito antes de que se iniciara la crisis que estamos sufriendo.  Y lo menciono ahora porque para hacer frente a esa crisis algunos gobiernos están obstaculizando "el libre desarrollo" de algunas personas, no futuras, sino presentes.

     Ya sabemos cómo empezó todo. Empezó por la avaricia y la ambición de una élite privilegiada, que desconoce el significado de la palabra "ética" y continuó porque las instituciones internacionales -pilares del vigente sistema económico- decretaron que tenían que ser los ciudadanos los que sacasen a esas élites del hoyo en que habían caído.  En palabras de Martin Wolf, "no nos gusta que un gran número de bancos se derrumbe. Para quien cree en la economía de mercado...".

     ¿Cómo se podía llevar a cabo ese "rescate"? Practicando a virtud de la austeridad.  ¿Todos los ciudadanos? No, solo las clases medias y bajas. (En realidad, esa política -ajuste estructural- ya se había empezado a practicar en los países llamados del Tercer Mundo, aunque, en general, entretenidos con otros quehaceres, en Occidente no nos dimos cuenta de sus  consecuencias. Véanse algunas de las primeras entradas de este blog).

     En resumen. ¿Qué se está haciendo, por ejemplo, con los niños que van a la escuela -una escuela sin los necesarios recursos materiales y humanos- con hambre y cuyos padres tienen que acudir a la ayuda de la Cruz Roja u organizaciones análogas para poder subsistir o con los jóvenes que tenían puestas todas sus ilusiones en ir a la universidad y que han tenido que olvidar tal pretensión porque sus padres no pueden pagar las correspondientes tasas o con los jóvenes que no pueden conseguir una vida independiente porque no encuentran empleo?  ¿Qué se está haciendo con los derechos humanos básicos: derecho a la alimentación, derecho  la educación y derecho a la sanidad?

     Es digno de resaltar la circunstancia de que todo eso está teniendo lugar en países democráticos en cuyas Constituciones, de una u otra manera, se habla del "gobierno del pueblo".

     Como ciudadana de uno de esos países, termino con las palabras con que Sánchez Ron terminaba su artículo: "me duele de forma casi insoportable. (...) De hecho, sufro incluso más por la indignidad del comportamiento criminal del que participo. Seré recordado, ay, como miembro de una tribu global de asesinos".

martes, 4 de septiembre de 2012

Aclaración

     Hasta ahora, he estado, continuamente, aludiendo a un sistema económico que, siempre, he calificado de injusto, inhumano e insostenible. En estos momentos, considero necesario explicar a qué sistema me refiero, para que quede claro que no hablo de ningún partido político en especial. Alguna vez he utilizado el calificativo "global" para referirme a ese vigente sistema económico; es algo que debía haber hecho desde el principio para evitar confusiones.

     ¿Qué sistema económico puede calificarse de "global"?  Más que sistema económico debería hablar de ideología económica, porque los que están entregados a ella "desatienden la realidad". (Véase en el diccionario de la RAE la definición de "ideólogo"). Ahora que se conocen los resultados del sistema, se hace patente el hecho de que sus defensores lo hacen por egoísmo o avaricia, motivos nada nobles. Sin embargo, hay que reconocer que han sabido hacerse con la voluntad de sus "sufridores", mediante una imperceptible anulación de su espíritu crítico, a pesar de que el espíritu crítico y creador es algo que solo tenemos los humanos.

     Es un sistema joven, pero ha conseguido convertirse en la ideología dominante en los gobiernos de muchos países, tanto ricos como pobres, democráticos como no democráticos. Se basa en la creencia de que la desregulación de la economía y mundialización de los mercados resolverían los grandes problemas de la humanidad.

     Muy importante es el enorme peso político que en él tienen los dirigentes de los grandes grupos empresariales y financieros, como representantes de los mercados de bienes, servicios y capitales. Según ellos, y sin ningún fundamento científico, los mercados sin regular funcionan bien, mientras que los Estados funcionan mal, es decir, es un sistema político-económico que propugna la reducción de la intervención del Estado a un mínimo. Estos grupos venden como reformas lo que no que no son sino políticas movidas por sus propios intereses. (La política pierde autonomía. Estos grupos han conseguido capturar las políticas en su beneficio). Hay muchos ejemplos; el más reciente, la reforma sanitaria, que amputa el sistema público de salud, respondiendo a los intereses de grupos económicos. (Amputa el sistema público de salud sin tener en cuenta el dolor que producen y olvidando que la salud es un derecho humano).

     En los pocos años de vida del sistema, se ha demostrado no solo que no puede cumplir ninguna de las promesas anunciadas, sino también que los mercados sin regulación no funcionan bien; sobre todo, son tremendamente imperfectos los mercados financieros. (Esa imperfección da lugar a frecuentes crisis económicas)

     Este sistema económico es impulsado, principalmente, por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial de Comercio (OMC) que, en general, ejercen una gran presión política. Existen múltiples ejemplos de esta presión, tanto en los países pobres como en los países ricos. El más cercano está relacionado con la forma cómo se está resolviendo la actual crisis en Estados que se dicen democráticos, que están sometidos a indicaciones y vigilancia exteriores, sin contar con la ciudadanía, a la que solo queda la protesta.

     A este sistema me he referido siempre, desde que inauguré este blog.