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martes, 7 de octubre de 2025

Pueblos y ciudades

     "En las zonas rurales tenemos los mismos pr0blsddelas ciudades y ademas todo esto",  dice Pedro Meda, vecino de Villarobledo, Albacete , mientras sostiene un cartel en defensa de la sanidad pública como medio para evitar la despoblación. áaaael es uno de los cientos de manifestantes que llegaron ayer (5 de octubre) a Madrid desde todas partes de España, en autobús, en coche o en tren, para visibilizar en la capital los problemas que solo ellos sufren, La plataforma Salvemos el Mundo Rural Agredido logró reunir a unos 500 colectivos para protestar lo que han llamado "los clavos" con  los que se está sellando la tapa del ataúd del medio rural. Desde la ganadería industrial y las macrogranjas, hasta los centros de datos y la miniría, pasando por amenazas más conocidas como la despoblación y el desmantelamiento de los servicios públicos, el "campo" quiere sele escuche de una vez,

     Mosqueruela, Villafalé o Taragudo son algunos de los nombres de la España rural que estuvieron representados en esta manifestación, cuya afluencia ha sido de 1.500 personas, según la Delegación del Gobierno de Madrid. "Ser pocos no nos resta derechos,  "Solo pedimos igualdad para todos, como dice la Constitución", reclama Ernesto Romeo, coordinador de la plataforma. Para él, el mayor ejemplo del olvido que sufren las zonas rurales son los incendios que ocurrieron durante el verano en varios puntos del país. El fuego arrasó más de 358.000 hectáreas, la mayoría de ellas pertenecientes a pequeñas localidades.  "¿Quién va hablar de los incendios ahora?", se pregunta Romeo. "Hasta que lleguen los del verano que viene, nadie volverá a mencionarnos", añade.

     Los manifestantes recorrieron las calles desde Atocha hasta Cibeles con carteles en los que se leían las motivaciones de cada colectivo. "El campo es mucho más que un ' resort' de vacaciones", "Por un ferrocarril público y social", "Sin mis gallinas, no comes huevos", o "Fuera fondos buitre de nuestras tierras", fueron algunas de las reivindicaciones que los manifestantes gritaron a viva voz.

     En uno de los bloques, medio centenar de habitantes de varios pueblos de Jaén cantaron t.contra la instalación de paneles fotovoltaicos en sus olivares. Los vecinos no dan crédito a que una zona que cultiva uno de los mejores aceites de oliva del mundo quiera ser destrido para instalar paneles solares. Los de El Rebollar, en Castilla y León, se quejaban por las minas de litio, y los de Castlla-La Mancha, por las macrogranjas.

     La lista de problemas que aqueja al medio rural es larga, pero todos se conectan por el hecho de que comienzan afectando a las localidades pequeñas y los estragos, antes o después, terminan llegando a toda la geografía nacional. "A nuestros pueblos solo llegan desechos. Traen toda la basura que no quieren en las ciudades", asegura Romeo. "No queremos enfrentamientos ideológicos, queremos soluciones. Y que la  gente del medio urbano también sea consciente de que el medio rural es suyo, tan suyo como de los que viven allí".  (Fuente: El País, 6 de octubre de 2025)

     Pensando en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, nos encontramos que el Objetivo 11 ("lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros resilientes y sostenibles")  Una de las metas de este Objetivo es  "asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y aseqqibles y mejorar los barrios marginales"

miércoles, 16 de julio de 2025

Vivir en la calle

       La directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat), la economista Anacláudia Rossbach (São Paulo, 55 años), recibe a este diario en Madrid, recién llegada de Sevilla, donde ha participado en la IV Conferencia para el Desarrollo. “Mi sensación ha sido muy positiva”, valora Rossbach sobre esta cita en la que se han debatido y repensando los fondos en cooperación para un planeta en crisis. La responsable de ONU-Habitat sintió “un espíritu de armar alianzas, pensar conjuntamente y trabajar de manera colectiva” a la hora de hacer frente a la necesidad de “cambios sistémicos para ampliar el acceso a la financiación al desarrollo”.

       “En mi área, en las necesidades urbanas, pienso en los 1.000 millones de personas que viven en asentamientos precarios o en los casi 2.000 millones sin acceso a agua. Las necesidades son muy grandes y las cifras que necesitamos también”. Sin embargo, Rossbach también vio en Sevilla “muchas ideas y potencial”. “Por ejemplo, para ampliar mecanismos que ya conocemos como el impuesto a la propiedad. Vi mucha creatividad, principalmente en municipios de África, pensando en instrumentos parafiscales de recaudación de recursos, pero aún necesitan tener el apoyo de sus Gobiernos nacionales para ampliar su autonomía”, añade.

     Pregunta. En mayo, ONU-Habitat alertó de “la crisis global de la vivienda”. ¿Es cada vez más difícil garantizar este derecho?

     Respuesta. Tenemos una crisis de vivienda que es global. Más de 300 millones de personas viven en las calles, más de 1.000 millones en asentamientos precarios, 3.000 millones en viviendas no adecuadas y tenemos una crisis de capacidad de pago. Es un problema estructural en el Sur Global, donde los mercados de vivienda e inmobiliarios siempre estuvieron más limitados a un porcentaje pequeño de la población. Pero hoy, la dificultad de adquirir una vivienda o pagar una renta está presente en todas partes principalmente en las ciudades grandes.  105 países miembros votaron a favor de nuestro Plan Estratégico y están de acuerdo en que el enfoque de ONU-Habitat para los próximos cuatro años debe centrarse en el acceso a la vivienda, al suelo, a los servicios básicos.

     P. Hay 105 países a los que les preocupa la crisis de vivienda. Pero muchos no aplican políticas o hay un declive en la vivienda pública disponible. ¿Qué medidas concretas se deberían implementar?

     R. Tenemos que tener acceso a los materiales. Hay muchos países que no tienen producción doméstica de los insumos necesarios para la vivienda. Hay otros donde las ciudades no cuentan con políticas de suelo fuertes u orientadas a la generación de la vivienda. Entonces pueden tomar medidas como ampliar las inversiones o los subsidios, pero estos no van a llegar eventualmente a donde se necesita [si no hay mecanismos de oferta de suelo bien ubicados]. Y si no hay oferta de suelo bien ubicado puede reproducirse de nuevo lo que vimos en la anterior política pública: producción de vivienda pública periférica y segregación. Hay que tener los mecanismos de oferta de suelo bien ubicados y alinear la voluntad política con el apoyo de los ciudadanos. Además, la vivienda es cara y la capacidad fiscal de muchos países es limitada. También hay una dependencia de la capacidad de pago de las personas. [Una p0lítica de vivienda es] una inversión a largo plazo. No podemos pensar que la vamos a empezar hoy y en tres meses va a estar resuelto [el problema de la vivienda]. 

     P. ¿Cómo valora la situación de la vivienda en España?

     R. El caso español es muy parecido con el que se da en otros países de Europa y Estados Unidos. Hay un tema importante que es el envejecimiento del stock de vivienda y la necesidad de adaptarlo a las nuevas reglas climáticas, ambientales, etcétera. Esto tiene un coste. En las ciudades turísticas hay una disminución de la oferta de vivienda por los  alquileres de corto plazo. Tal vez también hay una desaceleración de la producción pública que limita esa oferta. Y, por otro lado, tal vez una regulación más limitada del capital financiero que acaba generando inversiones y situaciones de especulación que también afectan a la oferta.

     Por el lado de la demanda, [tenemos] cambios demográficos y la brecha de capacidad de pago, que es algo mucho más estructural. Y hay un tema de pensar de una manera más estructurada cómo se va a desarrollar la ciudad, cómo se van a aprovechar el suelo o los espacios que no están utilizados. En São Paulo, por ejemplo, hay un mecanismo de impuesto a la propiedad para los inmuebles vacantes. Hay que pensar cómo el Gobierno nacional puede diseñar e implementar –y creo que ya hay un avance aquí– los mecanismos para ampliar la oferta de vivienda. 

     P. ¿Cómo podemos hacer las ciudades más resilientes ante la crisis climática?

     R. Hoy crecemos más en territorio que en población, al menos un 50% más. Todos aspiran a una casita con jardín. Yo creo que eso no va a ser más posible. Tenemos que pensar y limitar este crecimiento, que afecta al ecosistema, al entorno de las ciudades, al agua, a la biodiversidad urbana. Otro punto son las medidas para minimizar el impacto [de la crisis climática], por ejemplo, con la ampliación de espacios verdes. En São Paulo, un estudio dice que las áreas que tienen una cobertura vegetal más fuerte tienen temperaturas más bajas que los asentamientos precarios, donde no hay casi espacios públicos y la cobertura vegetal es más limitada. En cuanto a las inundaciones, tenemos una tecnología desarrollada en China que es la de ciudades esponja, estos mecanismos, que llamamos medidas basadas en la naturaleza, se pueden y se deben ampliar, pero nada de eso va a funcionar si no miramos al crecimiento general de la ciudad. 

     P. ¿Qué es para usted una ciudad sostenible?

     R. Una ciudad compacta, con una cobertura vegetal importante, que tiene biodiversidad, donde podemos escuchar a los pájaros. Que está construida de manera sostenible, con materiales locales que se adhieren a los parámetros de sostenibilidad. Una ciudad que respeta los espacios verdes, pero que también respeta a las personas. Una ciudad sostenible es una ciudad inclusiva.

     P. ¿Cómo se puede proteger a las personas que viven en las ciudades?

     R. Por un lado, garantizando que pueden circular de manera segura por las noches y la seguridad en el transporte público. También hay una tendencia urbana muy interesante, la ciudad de los cuidados, que es una política que ha sido implementada en Bogotá o en Iztapalapa, en México. Es una ciudad que tiene una infraestructura de cuidados para que las personas, principalmente las mujeres, puedan dejar a sus hijos y a los parientes mayores en un lugar seguro cuando van a trabajar. Las políticas de los cuidados y la proximidad de los servicios son muy importantes para garantizar la inclusión social. 

     "En África vamos a tener un contingente muy importante de jóvenes. Las ciudades tienen que estar preparadas para tener las viviendas, la infraestructura y las oportunidades para toda esta población joven que va a llegar y necesitará un empleo".

     P. ¿Qué beneficios supone invertir en ellas?

     R. Lo que pasa en un territorio va a tener un efecto en toda la ciudad. Pero si uno piensa de una manera más pragmática, si se ofrece a las mujeres mecanismos seguros y una estructura de cuidados para que puedan ir a trabajar, tenemos la oportunidad de incluir a todo este contingente en el mercado laboral y ampliar el PIB del país. Y, por otro lado, está la productividad de la ciudad. Si uno piensa en desarrollo económico, en crecimiento, en oportunidades y negocio, es [necesario] tener ciudades que sean productivas. Ciudades que sean más seguras, donde trasladarse de una parte a otra se haga de una manera eficiente. Si alguien necesita tres horas para pasar de un barrio a otro, eso no es productividad. Tres horas para ir, tres horas para volver y ocho horas trabajando. ¿Qué productividad va a tener así una persona?

     P. Dos tercios de la humanidad vivirá en ciudades en 2050. ¿Están preparadas?

     R. Hay mucho por hacer, principalmente si uno mira hacia las regiones que van a experimentar un crecimiento más fuerte, que son África y Asia. En el continente africano hoy en día más del 50% de la población vive en asentamientos precarios. Y si no cambiamos esto, vamos a tener a cientos de millones de personas llegando a ciudades que ya tienen brechas importantes de infraestructura. En África vamos a tener también un contingente muy importante de jóvenes. Las ciudades tienen que estar preparadas para tener las viviendas, la infraestructura y las oportunidades para toda esta población joven que va a llegar y necesitará un empleo.(Fuente; El País. Planeta Futuro. 8 de julio de 2025)

     No hay que olvidar que en la Agenda 2030 el objetivo 11 es "lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles".

viernes, 28 de febrero de 2025

Repoblar la España vaciada

 La provincia de Palencia es la cuarta menos poblada de España. En los últimos lustros, se ha ido vaciando porque muere mucha más de la que nace, y los jóvenes se han ido a ciudades más grandes. Alexander y Evelyn, un matrimonio cubano con tres hijos no vinieron aquí por casualidad. Meses  antes de hacer el viaje,aún en Cuba, se habían apuntado a una web que paraba de aparecerles en redes sociales, algo que consistía en ir a España a repoblar pueblos: Proyecto Arraigo. Esta empresa, a la que contratan diputaciones, se encarga de conectar, por una parte, a familias que viven en la ciudad, pero que están buscando irse a vivir a un pueblo, y, por otra parte, a los pueblos que necesitan justamente a esas familias para no desaparecer. Desde su creación en 2017, la organización afirma que ha instalado a 820 familias (entre 3.000 y 3.500 personas) en pueblos de las provincias como Palencia, Burgos, Soria, Cuenca o Huesca.

Cuando Alexader aterrizó el 14 de diciembre en el aeropuerto madrileño de Barajas, donde le esperaba José Luis, el trabajador de Proyecto Arraigo que le recibió no paraba de llamarle desde La Habana. Querían asegurarse de que estaba bien, que el pueblo existía y el trabajo que le ofreció también, como pastor de ovejas en una finca. 

En Cuba, la iniciativa está dirigida a ciudadanos descendientes de españoles que hayan obtenido o estén por obtener la nacionalidad española en virtud de las leyes de memoria de 2007 y de 2022.  Alexander la obtuvo y su esposa Evelyn se sacó el visado como familiar de español.  Ella está a la espera de recibir sus papeles y ya tiene apalabrado un empleo de camarera en un pueblo vecino. Sus tres hijos han engrasado la cifra de alumnos del colegio que está en otro pueblo y que tiene unos 160 estudiantes, alrededor de 15 por curso.  (Fuente: El País, 23 de febrero de 2025).

Esta noticia me ha recordado el ODS 11 de la Agenda 2030: "Lograr que las ciudades y loo asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles". "Para alcanzar el ODS 11 los esfuerzos deben dar prioridades a los servicios básicos, a la vivienda a precios asequibles, el transporte eficiente y a los espacios verdes para todos" (Fuente: Informe sobre los ODS 2023) ¿Creen ustedes que con el Proyecto Arraigo sera fácil alcanzar el ODS 11?

 

lunes, 28 de octubre de 2024

Nuevos modelos de ciudad

     Una ciudad en la que tarde 15 minutos, o menos, en acudir a su trabajo, a un supermercado, a un centro de salud  o de ocio, o a un colegio, Es decir, que tenga la mayoría de las necesidades cubiertas en un radio de un cuarto de hora caminando o en bicicleta, Esta es la propuesta se la llamada "ciudad de los 15 minutos que Carlos Moreno, profesor de la Universidad de París IAE-Panteón Sorbona, popularizó en 2016 y que, con adaptaciones, están aplicando urbes de todo el mundo.

     En su opinión, este concepto de una ciudad de cercanía se ha vuelto universal debido a tres factores: el impacto del cambio climático en nuestros entornos urbanos, ya que "ciudad de los 15 minutos"  ofrece resiliencia por la proximidad" afirma; la  crisis económica por la que debemos "revitalizar nuestra ciudades y territorios para ofrecer, no solamente empleo, sino  recuperar competencias locales que se ha perdido", así como aliviar el aumento de la exclusión social y las dificultades de integración, para lo que, según este experto, es necesario  "recuperar los vecindarios, que el espacio sea para la gente y no para los autos", concluye.

     Esta propuesta, que bebe de las teorías del urbanista y sociólogo Clerence Perry y también urbanista Jane Jacobs, fue acogida por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y la capital francesa se ha convertido en uno de los modelos más señalados, aunque no el  único, de este paradigma.  

      Pontevedra es, sin duda, uno de los ejemplo más nombrados y premiados por su impulso a la movilidad peatonal.Con alrededor  de 83.000 habitantes, la ciudad cuenta con una serie de recorridos a pie que permiten llegar a los principales enclaves urbanos en apenas 20 minutos. Presumen de haber ganado 1,3 millones de metros cuadrados para los peatones, haber reducido sus emisiones de dióxido de carbono casi un 70% y bajado al mínimo su siniestralidad; hay muchos menos coches y los que hay circulan a velocidades muy bajas. (Fuente: El País, 27 de octubre de 2024) 

El Objetivo de Desarrollo Sostenible  11, de la Agenda 2030, es "lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles". En relación con este objetivo se indica: "La rápida urbanización está dando como resultado un número creciente de habitantes en barrios pobres, infraestructuras y servicios inadecuados y sobrecargados (como la recogida de residuos y los sistemas de agua y saneamiento, carreteras y transporte), lo cual está empeorando la contaminación del aire y el crecimiento urbano incontrolado".

           El organismo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido de que "el hambre y las muertes podrían aumentar de manera significativa en las zonas urbanas que no cuentan con medios para garantizar que los residentes pobres y vulnerables tengan acceso a alimentos".

CIUDADES SOSTENIBLES ¿POR QUÈ ES IMPORTANTE?

          La mitad de la humanidad viven actualmente en ciudades, y esta cifra seguirá en aumento. Dado que para la mayoría de personas el futuro será urbano, las soluciones a algunos de los principales problemas a que se enfrentan los seres humanos —la pobreza, el cambio climático, la asistencia sanitaria y la educación—deben encontrarse en la vida de la ciudad. 

 ¿Cuáles son los retos más urgentes a que se enfrentan actualmente las ciudades?

          La desigualdad es motivo de gran preocupación. Hay 828 millones de personas que viven en barrios marginales y esta cifra sigue aumentando. Los niveles de consumo de energía y de contaminación en las zonas urbanas son también preocupantes. Aunque
las ciudades ocupan solo el 3% de la superficie terrestre, representan entre un 60% y un 80% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de dióxido de carbono

          Muchas ciudades son también más vulnerables al cambio climático y a los desastres naturales debido a su elevada concentración de personas y su ubicación, por lo que reforzar la resiliencia urbana es crucial para evitar pérdidas humanas, sociales y económicas.

          Vivo en una ciudad, pero no me afectan estos problemas. ¿Por qué debería importarme?

          Estos problemas afectan, en última instancia, a todos los ciudadanos. La desigualdad
puede provocar disturbios e inseguridad, la contaminación deteriora la salud de todos y afecta a la productividad de los trabajadores y por tanto a la economía, y los desastres naturales pueden alterar el estilo de vida general.

          ¿Qué sucede si dejamos que las ciudades crezcan orgánicamente?

          El costo de una deficiente planificación urbanística puede apreciarse en los enormes barrios marginales, el intricado tráfico, las emisiones de gases de efecto invernadero y los extensos suburbios de todo el mundo. Los barrios marginales son un lastre para el PIB y reducen la esperanza de vida.

          Al optar por actuar de manera sostenible decidimos construir ciudades donde todos los ciudadanos disfruten de una digna calidad de vida y formar parte de la dinámica productiva de la ciudad generando prosperidad compartida y estabilidad social sin perjudicar el medio ambiente.

          ¿Es costoso poner en marcha las prácticas sostenibles?

          El costo es mínimo en comparación con los beneficios. Por ejemplo, la creación de una red de transporte público funcional es costosa, pero los beneficios son enormes en términos de actividad económica, calidad de la vida, medio ambiente y éxito general de una ciudad intercomunicada.

          ¿Qué puedo hacer para ayudar a lograr este objetivo?

          1.- Participar activamente en la gobernanza y la gestión de tu ciudad

          2.- Tomar nota de lo que funciona y de lo que no funciona en tu comunidad

(https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/wp-content/uploads/sites/3/2016/10/11_Spanish_Why_it_Matters.pdf)

jueves, 8 de agosto de 2024

Ciudades

      Según un artículo publicado en El País (4 de julio de 2024) "una ciudad compacta se caracteriza por concentrar más población en menos espacio por medio de grandes edificios.  Es el caso de Barcelona o París. Teóricamente, este tipo de urbanismo resulta más eficiente: acorta la distancia de los desplazamientos y favorece ir a los sitios caminando o en bici. El modelo opuesto es el de las urbes que ocupan grandes extensiones con una densidad reducida. Estás suelen tener más zonas verdes, pero  también aumentan la dependencia del coche privado y crean más distancias entre los vecinos

     Un estudio publicado el The Lancet Planetary Health, a partir de datos reales de 919 ciudades europeas, encuentra que estas urbes con más densidad de población sí muestran una menor huella ambiental, pero también exponen una peor calidad del aire y un mayor efecto olas de calor, arrojando mayores tasas de mortalidad. En las urbes compactas la media es 1.124 muertes no accidentales al año por cada 100.000 habitantes, frente a los 1.003 fallecimientos de las menor densidad.

     Mark Nieuwenhuijse, autor principal del estudio e investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) -entidad impulsada por la Fundación La Caixa que ha liderado el trabajo-  explica que una cosa es que el el diseño de estas ciudades permita caminar más o usar más el transporte público y otra que los ciudadanos usen menos el coche privado. "Se siguen viendo muchos automóviles en estas urbes, lo que causa mucha contaminación del aire y ocupa mucho espacio que se podría dedicar a zonas verdes", recalca Nienwenhijsen.

     A pesar del estudio, los investigadores siguen considerando la ciudad compacta la más adecuada, pues consideran que desde un punto de vista conceptual tiene importantes beneficios, como reducir la dependencia del coche, aumentar la actividad física, acercar el acceso a los servicios o Incrementar las interacciones sociales. No obstante, inciden que las ciudades compactas deben superar una transición para que que estas teóricas ventajas se traduzcan en resultados reales en la calidad del aire o la mortalidad. Es estudio recomienda mejorar el transporte público y promover algunos diseños innovadores de ciudad, como las supermanzanas de Barcelona, los barrios de tráfico lento en Londres o los vecindarios libres de coches como el de Friburgo,

     Aunque el estudio relaciona las tasa de mortalidad con la contaminación del aire, la  existencias de espacios verdes o el efecto del cambio climático, el propio trabajo advierte de que no se han tenido en cuenta otros posibles factores como el nivel socioeconómico, los hábitos de la población o los servicios de atención médica. 

     En el mismo periódico del día siguiente se publica una entrevista al urbanista Guillermo Peñalosa. A la pregunta. "¿Para quién están pensadas las ciudades?". contesta: "En los últimos 70 años hemos hecho ciudades pensando más en los coches que en la felicidad de las personas; no son  buenas para la salud mental y física, para el cambio climático, la equidad y la sostenibilidad. Por eso  debemos hacer las ciudades radicalmente distintas. Ahora están de moda las ciudades de los 15 minutos; hace 100 años, antes de que llegaran los coches. todas las urbes eran de 15 minutos. Hasta que la gente se fue a los suburbios (barrios residenciales). Expandir las ciudades fue un desastre ambiental, económico y de salud".

     A la pregunta: "¿Qué le parecen las supermanzanas de Barcelona? , contesta: "Son espectaculares, están transformando de ciudad. Además, Barcelona creó un centro de estudio para que otras ciudades del mundo miren lo que se está haciendo y lo adapten.  Las ciudades tienen que ser generosas, mostrar lo que funciona a otras para que aprendan y lo copien".

     Como he hecho siempre, he consultado la Agenda 2030. He encontrado que el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 11  es "lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles". Prometo consultar las metas que la ONU ha pensado que se deben alcanzar antes del año 2030