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jueves, 5 de noviembre de 2026

ALIMENTOS SALUDABLES

    El Consejo de Ministros aprobará previsiblemente mañana un real decreto para una alimentación saludable en hospitales, centros residenciales y escuelas infantiles de 0 a 33 años, tanto de titularidad pública como privada, así como en bibliotecas, universidades y museos públicos. El texto, impulsado por Consumo. limita la presencia de frituras y alimento precocinados en las comidas que se sirven en estos centros, y establece una mayor presencia de frutas y verduras de temporada y ecológicas. En el caso de niños y adolescentes va más allá: prohíbe que hospitales y escuelas infantiles sirvan alimentos muy muy grasientos, azucarados o salados. Además, las máquinas expendedoras de todos estos espacios deberán incluir un 70% productos sanos.

     La  norma, impulsada por Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, limita a un máximo de tres raciones al mes los platos precocinados en hospitales y residencias de mayores o de personas dependientes. En el caso de los menús que se sirven en hospitales dirigidos a menores de edad, la limitación es mayor, y solo podrá ser una ración al mes, que es la misma frecuencia prevista para las escuelas infantiles de 0 a 3 años.

     La nueva regulación, que entrará en vigor un año después de su próxima publicación en el BOE, restringe las frituras en centros residenciales y hospitales a dos raciones semanales, lo que se extiende a las escuelas de o a 3 años. Centros hospitalarios y escuelas infantiles deberán, además, excluir por completo los alimentos contenido en grasas, azúcares o sales añadidas. Se marcan unos umbrales máximos en calorías, grasas saturada, azucares y sales que, en la práctica, impiden servir ultraprocesados.

     La normativa establece también una mayor cantidad de frutas y de hortalizas, cuya presencia deberá ser diaria en pos primeros platos, guarniciones, ensaladas y postres: si hay tres comidas, deberá haber al menos tres raciones al día de hortalizas y de dos o a tres raciones diarias de fruta. Además, el 90% de las frutas y el 30% de las hortalizas deberán ser frescas y de temporada, y al menos el 10% de ellas debe proceder de productores locales.  El 25% del gasto debe destinarse a la producción ecológica, que no usa químicos --durante los cuatro primeros años ese porcentaje se reduce al 10% para facilitar la transición --.

     Mientras, los menús de estos centro incluirán más legumbres, pescados y alimentos integrales deberá ofertarse al menos dos raciones a la semana de pescado como plata principal en los menús de día,  alternando entre pescado y pescado azul. y al menos uno cada semana elaborado proteínas vegetales (como las legumbres). En aquellos elaborado a base cereales --como pan, arroz o pasta--, al menos el 50% de la oferta semanal en menús diarios deberá ser obligatoriamente de variedades integrales. Se pide además priorizar los cereales enteros e integrales y minimizar el consumo de harina refinadas.

     La norma señala que las comidas que sirvan en estos centros deben estar supervisadas por profesionales con formación acreditada en nutrición humana y dietética, una petición histórica de los nutricionista. Además, propone apostar por las cocinas propias en los centros --en un contexto en el que cada vez más prefieren encargar comida precocinada--.

     Otro de los cambios más llamativos tiene que ver con la transformación que sufrirán las máquinas de vending (o expendedoras de los centros hospitalarios, residencias y todos los centros públicos, donde al menos un 70% de los alimentos y bebidas que ofrezcan deberán ser saludables y exponerse en las filas centrales y de mayor visibilidad. Entre ese 70% se incluyen fruta fresca, hortalizas frescas, frutos secos, leche. panes  bocadillos elaborados con vegetales, productos lácteos, huevos, pescado o carnes blancas de ave y conejo, zumos de frutas y hortalizas, yogures, sopas y cremas vegetales frías y bebidas vegetales  sin azucares añadidos. (Fuente: El PAÍS, 2 de noviembre de 2026)

      En la Agenda 2030, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2, entre otras menciona la necesidad de "mejorar la nutrición".


miércoles, 4 de noviembre de 2026

AFRICA S0LA FRENTE AL ÉB0LA

     La epidemia de ébola en África no es una más de las que el continente ha sufrido desde hace medio siglo. La especie actual de este agente mortífero, llamada Bundibugyo, tiene una mayor capacidad de propagación que las anteriores y no solo se ha expandido por la  República Democrática del Congo (RDC), foco del brote, sino que ha exportado el virus a Uganda, Kenia y Nigeria. Los casi 10.000 casos confirmados desde mayo, con más 5.000 muertes, revelan las deficiencias en la detección temprana del virus y en el acceso a la atención sanitaria.

    Los países occidentales solo se acuerdan del ébola cuando alguna persona contagiada a sus aeropuertos desde la región africana afectada, pero la probabilidad de que esos generen una epidemia en Europa es ínfima.La verdadera crisis está en África, es más seria de lo habitual y demanda a gritos que los países ricos presten mucho mucho apoyo a los precarios sistemas sanitarios africanos.  La verdadera crisis está en África, es más sería de la habitual y demanda a gritos que los países ricos presten mucho más apoyo a los precario sistemas sanitarios africanos. Por desgracia, corren malos tiempos para la colaboración humanitaria internacional, sobre todo desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y el desmantelamiento de la Agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su aversión manifiesta a la ONU y a todo atisbo de multilateralismo. Con todo, Kenia, Nigeria y Uganda han manejado sus casos importados desde Congo. Los han detectado deprisa, han hecho un seguimiento meticuloso de sus contactos durante el viaje y han evitado que se convirtieran en brotes. La situación es mucho peor  en la República Democrática del Congo desde la especie Bundibugyo ha escapado de control por completo. El país estaba relativamente bien preparado para detectar un brote de ébola de la especie Zaire, la más habitual desde que el virus se descubrió eh los años setenta. Pero la Bundibugyo causa un cuadro sintomático que se confundir con otras enfermedades, y además se propaga de forma más rápida y eficaz.

     Cerrar las fronteras a la República Democrática del Congo sería contraproducente porque impediría el comercio y empobrecería aún más a la región. La OMS no lo recomienda. El control epidémico debe coordinarse mejor entre países, y los sistemas de vigilancia y preparación tienen que reforzarse. la detección rápida es fundamental. De momento no hay vacuna, ni tampoco tratamientos específicos contra esta variante. La estructura política del país es compleja, y las comunidades no siempre confían en la autoridad sanitaria. Se desconoce el reservorio natural de este virus, que puede ser distinto de murciélagos sospechosos de preservar la especie Zaire brote y brote. Todo esto requiere investigación y recursos humanos. Mientras Washington persista con sus irresponsables recortes a la ayuda internacional. Europa debería suplir las penosas carencias emanadas de la Casa Blanca.Menos quejas y más euros. (Fuente: EL  PAÍS. 3 de noviembre de 2026)

     Tanto la Casa Blanca como Europa han olvidado, si se consideran verdaderos seres humanos -- que lamento decir que ahora no lo son-- deben "garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades". (ODS 3) 


lunes, 2 de noviembre de 2026

CAMBIO CLIMATICO EUROPA

     Hasta 50.000 muertes en Europa asociadas a las olas de calor extremo, devastadores incendios,tanto en el sur como norte de continente, violentas danas que arrasan con todo a su paso cosechas perdidas... El de 2026 ha sido el "verano la verdad" para el cambio climático. Una realidad ante la que Bruselas quiere estar más preparada, para lo que lo que ha propuesto una innovadora ley europea que obligue a todos los Estados --gobierne quien gobierne-- a tener al menos un "formato común" para gestionar y responder a estos riesgos.

     La Ley de Resiliencia Climática introduce una idea pionera en materia legislativa para  gobernanza de las administraciones públicas: lo que en Bruselas llama "resiliencia desde el diseño",  es decir, que la función pública tenga en cuenta en prácticamente cada acción o decisión que se me los escenarios de cambio climático y su potencial impacto en las políticas en base a informes de riesgo regulares, explican fuentes implicadas en la redacción de la normativa.

     Se trata, insiste Bruselas, de ser "proactivos": no basta ya con reaccionar a posterior ante el alto coste --humano y económico-- que provocan las catástrofes climáticas, sino que hay que anticiparse a sus efectos con unas políticas que ayuden a estar más preparados. "El cambio climático no es un bulo. No solo es real, sino también es una causa de muerte muy grave. Mata a personas y está destruyendo riqueza e infraestructuras", subrayó ayer la vicepresidenta de la Comisión para una Transición Limpia, Teresa Ribera, al presentar el nuevo plan europeo. "Debemos prepararnos para los impactos de cambio climático, que no son justos ni están equitativamente distribuidos", advirtió Ribera, bajo cuya dirección se diseñaso este enfoque político integral -- una ley y un marco con varias herramientas a la seguirán futuras medidas, como una alianza  de aseguradoras o plan europeo para olas de calor --que busca la  reforzar la escasa preparación de gobiernos, empresas y sociedad ante la nueva situación

     La ley propuesta viene completada con marco europeo para la resiliencia climática que ofrece "herramientas prácticas" para afrontar los riesgos climáticos. Entre otros,Bruselas presentó un "visor climático europeo" que proporcionará un mapa interactivo de riesgos climáticos proyectados por todo el continente. Además, una "guía de herramientas para la resiliencia climática" elaborada por la Agencia Europea del Medio Ambiente ayudará a los actores implicados--nacionales, regionales o locales -- a encontrar las "herramientas relevantes" en base a su localización, sector y riesgos específicos que afrontan. (Fuente: EL PAÍS, 28 de octubre de 2026)

     Buena noticia porque significa "adoptar medidas urgentes para combatir el cambio  climático y sus efectos" (ODS 13)     

sábado, 31 de octubre de 2026

MITIGAR LAS EMISIONES DE CO2

      Con casi dos millones y medio de toneladas de aceituna en cada   campaña, la provincia de Jaén es líder mundial en la producción de aceite de oliva. Hasta ahora, el sector oleícola apenas prestaba atención a los residuos del olivar, pero en los últimos años, de la mano de la tecnología ha empezado  aflorar una incipiente industria que busca la transformación de los subproductos del olivar, como el hueso de aceituna, en biochar, un fertilizante que, entre sus propiedades, tiene la de servir como aliado para la reducción de emisiones y la lucha contra el cambio climático. a hay algunos proyectos que ayudan a entender el potencial de esta tecnología. Uno de los más está en Barcelona, donde se ha comenzado a incorporar biochar procedente de huesos de aceitunas andaluzas en asfaltados urbano para reducir las emisiones asociadas a la pavimentación urbana. El proyecto seleccionado dentro del programa La calle del Siglo XXI, busca reducir hasta un 76% las emisiones de dióxido de carbono de aceras y calzadas mediante el uso de este nuevo material-

     "La revolución del proyecto es que este componente se produce a partir del del residuo de huesos de aceituna,  Gracias a este cambio, el pavimento de la ciudad deja de emitir gases de efecto invernadero para convertirse en un sumidero activo que atrapa el carbono",señala Álvaro Espuny, consejero de la compañía biotecnologíca Carboliva, impulsadora de esta iniciativa en Barcelona, la Fundación BIT Habitat y la empresa municipal BIMSA, en coladoración con la Diputación de Barcelona.

     El proyecto cuenta con una subvención de 90.000 euros para financiar la investigación, las mezclas y los prototipos. Está previsto que los ensayos de laboratorio finalicen en septiembre y, tras validar su seguridad y resistencia, los primeros "pilotos urbanos se instalarán en calles reales a partir de 2027, donde se medirá su absorción real de gases para evaluar su exportación a otras metrópolis europeas. Carboliva tiene una capacidad  de 5.000 toneladas anuales con la planta que gestiona en Fuente del Obispo (Jaén), dentro del complejo industrial de Coosur, pero a medida que vayan surgiendo compradores de biochar a largo plazo, tienen previsto escalar el proyecto a 20 plantas de 10.000 toneladas cada una. El total. Carboliva podrá generar 200.000 toneladas de biochar cada año.  "La biomasa de la aceituna va a desempeñar un papel muy relevante en la descarbonización de los materiales de construcción y el asfalto".

     Aunque el porcentaje de sustitución de la arena por biochar no llega al 5%, porque su contenido en carbono es muy alto, los volúmenes requeridos para descarbonizar van a a ser muy importantes en los próximos años", apunta Espuny.  El Código Técnico de la Edificación establece la obligatoriedad del cálculo de la huella de carbono en la construcción de nuevos edificios. Y  es aquí donde se abre un escenario lleno de posibilidades para el biochar procedente de los huesos de aceituna.

     Pero, cómo será la calle del siglo XXI. "El modelo de calle del siglo XXI que se ha diseñado y que implantará en todos los ejes verdes de ls supermanzana Barcelona significa un cambio de paradigma respecto a como de había concebido hasta ahora la urbanización del espacio público", explican los promotores del proyecto biochar que se va  implantar en Barcelona. Una actuación que implica pasar de calles pensadas para los coches a calles pensadas para las personas,invirtiendo del todo las prioridades y los usos. Este nuevo de calle tiene los siguientes ejes principales: fomento de la vida en la calle, reactivación económica y estímulo al comercio proximidad. "Reemplazar materiales en la obra civil es un gran desafío, ya que el asfalto debe soportar el tráfico pesado y el clima extremo", señala Beatriz Espuny, directora general de Carboliva. Sin embargo, los ensayos científicos liderados por la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), junto a las constructoras AMSA y ELSAN,  demuestran que el asfalto con biochar no solo rinde igual que el convencional, sino que lo supera.

      Las pruebas técnicas ha confirmado una mayor resistencia a la humedad, más tenacidad contra gritas y fisuras, y una excelente estabilidad térmica. Así, sostenibilidad y durabilidad van de la mano.  El biochar de Carcoliva está certificado por EBC, organismo que controla la fabricación exigiendo el cumplimiento de una serie parámetros que garantizan que el carbono no va a pasar a la atmósfera a no ser que se queme. Gracias a esa certificación, Caroliva participa en el mercado voluntario de derechos de carbono, vendiendo los derechos que genera a precios que demuestran una gran confianza en este sistema de secuestro. (Fuente: EL PAÍS, 26 de octubre de 2026)

     Un excelente trabajo que hace que disminuyan las emisiones de dióxido de carbono, un de efecto invernadero y que, por lo tanto supone "combatir el cambio climático y sus efectos" , como se indica el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 (ODS 3) de la Agenda 2030.

  

viernes, 30 de octubre de 2026

EL PLÁSTIC0

     Narrado por el célebre paleontólogo Juan Luis Arsuaga, en el documental Homo Platic explora cómo los plásticos. microplásticos nanoplásticos han dejado su huella devastadora en los ecosistemas más vulnerables del planeta. "Es material fundamental e indispensable en nuestra vida, el problema es el uso que le damos", apunta a este periódico Julio Pérez del Campo, el director de la película, ya disponible en el catálogo de Movistar Plus.

     Casi toda la Tierra, desde las aguas heladas de la Antártida hasta las costas tropicales más remotas, está invadida por residuos de un invento que transformó la forma de las personas y que ha terminado alterando la supervivencia humana. Se trata de un material que contiene más de 19.000 sustancias químicas, incluidos carcinógenos y disruptores endocrinos. Homo Plastic lleva a través de un viaje visual a las costas de Hong Kong y Bangladés para contar cómo un material que en su día fue un sinónimo de progreso ahora está destruyendo el entorno natural y afectando a todas las formas de vida. "Casi que era uno de los grandes temas que van a tener una importancia muy grande durante las próximas décadas y un asunto que no se estaba todavía tratando en su gran amplitud, sobre todo en las repercusiones no solamente medioambientales, sino también en el  aspecto social". cuenta el cineasta en conversación telemática.

     Algunos de los momentos más impactante de Homo platic transcurre en el vertedero Dandora, en Noirobi, ya que hace muchos años que triplica su capacidad. Se trata de un lugar peligroso, dominado por mafias, al que el equipo de este documental ha tenido que entrar clandestina. Los colegios y las viviendas están a tiro de piedra del vertedero, lo que supone un riesgo tóxico para la población.  "Es un sitio donde nunca te va a buscar la policía; si ocurra algo, es muy difícil que te puedan encontrar" , comenta Pérez del Campo.  También es reflejo perfecto de la doble desigualdad que viven los países envías de desarrollo: acumulan su basura y la de de los países occidentales y su enorme pobreza obliga a vivir de esa basura, reconfortándola,

     Pero las espectaculares imagines que registra Pérez de Campo, habituado a documentales sociales grabados en Gaza o en el corazón de África no son solo pesadillescas. Homo Plastic es, en parte un documental de viajes y también uno de naturaleza, que incluye un viaje al  fondo de los océanos con lo que el directo ha disfrutado más que nunca de su formación como biólogo. "Nunca había grabado en la naturaleza a nivel profesional, ni había pasado el tiempo con ballenas analizando su comportamiento", celebra el cineasta que reivindica el documental de naturaleza como un género muy exigente.

     El de los microplásticos es un campo de estudio relativamente joven, por lo que dicotomía de imágenes que intercala Homo  Plastic le sirve para combatir "el enorme desconocimiento"  que sigue en la sociedad en torno al uso del plástico. "Es algo parecido a lo que ocurrió con el tabaco. En su momento, la gente no veía que eso pudiese generar un problema tan grande, y cuando muchos años después se dio cuenta, a menudo ya era demasiado tarde", argumenta.Uno de los principales enemigos en la batalla contra el residuo plástico (que son contra es uso de este material) son las monodosis,tan comunes en la industria turística y en los países en vías de desarrollo.

     Sin ser ni mucho menos pesimista, lo que el documental es un reto cuya solución no resulta sencilla."Un remedio a medio plazo es, precisamente,educar al ciudadano", defiende el director. "Recordemos que es España hace 40 años todo el mundo tiraba  cualquier cosa por la ventana del coche o tiraba el paquete de tabaco al suelo, algo que ahora nos horroriza", argumenta. 

      Otro remedio es el legislativo. " Deberíamos ser más rígidos. Si se prohibiesen todos los plásticos de un solo uso qu no sean absoluta y radicalmente imprescindibles, cambiaría completamente la situación  en la estamos. Pero, por desgracia. esa medida no es una prioridad en la agenda política de ningún país", lamenta.

     Como cineasta especializado en temáticas sociales, considera que es peor que la gente no mire el el problema o que lo vea y no haga nada al respecto. "Estamos en una sociedad de consumo, de información infinita, en la cual este tipo de cosas no aparen en nuestros algoritmos y se escapa completamente de nuestro radar", responde.

     Pérez del Campo ganó en 2019 junto a Carles Bover el Goya al mejor cortometraje documental por Gaza. En él.mostraban a través de diversos personajes la violación de los derechos humanos y la situación de bloqueo que entonces sufrían diariamente los palestinos en la Franja.  La situación ha ido a peor en los tres años, ante una opinión pública internacional y una clase  política que reacciona muy lentamente. "Estamos en un ciclo en el cual muchos países que están volviendo hacía modelos que se parecen más a modelos fascistas y que estás permitiendo que este tipo de cosas no solo sigan ocurriendo, sino que lo están fomentando", opina el cineasta.

      "Nos están llevando a un mundo que creímos que nunca iba a volver. Han cometido un genocidio contra la población civil desarmada, contra niños, como hacía que no pasaba, podríamos decir que desde  la II Guerra Mundial.  Hacía mucho que no veíamos algo tan exageradamente grave, que ha ocurrido con total impunidad. No solo se ha retransmitido en directo,también se han burlado de las víctimas con una frialdad tan extrema que ya sí ha despertado una conciencia social en los últimos tiempos.Han llegado tan lejos que ha sido absolutamente imposible acallarlo", concluye.

     Volviendo al problema de los plásticos, el documental  Homo Plastic muestra cómo este material destruye e, entorno natural y la salud de las personas. (Fuente: El PAÍS, 27 de octubre de 2926)

 

 

 

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martes, 27 de octubre de 2026

FLORES QUE SE CONVIERTEN EN JOYAS

     Desde pequeña, a Nerea Figueiras le gustaba recoger flores que ponía en los ojales de la ropa o entre trenzas del pelo. una afición infantil que la llevó a estudiar Biología,  pero que, con el paso del tiempo, terminó su lado más artesano. "Retomé lo que hacía de niña. Empecé a diseñas joyas con diferentes flores que repartía entre la familia y los amigos.  Al principio. no había más pretensiones, hasta que decidí venderlas". En 2020 puso en marcha la empresa Fento do Vento por poco más 2.500 euros de capital inicial y algunas subvenciones que consiguió de la Xunta de Galicia y la Diputación de A Coruña, pero sin rondas de financiación.

     Con  sede en Betanzis, donde recoge parte de las flores que trabaja, cuenta con orgullo que el  resto llega desde Regoalde, que trabaja, cuenta con orgullo que el resto llega desde Regoalde, su aldea natal en Ourense. Explica que la recogida es respetuosa con el medio ambiente. "Cultivo pequeñas parcelas, sobre todo con orquídeas, margaritas, rosas,hortensias o tojo.Otras proceden de desbroces y podas". Con ellas y bellotas, uno de lo de los frutos que más utiliza, crea pulseras, anillos, pendientes, horquillas, llaveros o collares, que vende a partir de  16 euros. También explica que prueba nuevas opciones que a veces se truncan por la dificultad. "Lo intenté con una variedad que se llama Don Diego (Mirabilis jalapa), pero no voy a hacer una colección. De 50 flores. solo he podido aprovechar cuatro", comenta.

     El proceso de elaboración de esas piezas es largo y delicado. "Desde que se recogen las flores hasta se pone a la venta la pieza pasan casi dos meses". Primero pasan por un proceso de secado, bien en horno de leña o en una máquina artesanal que inventó con su padre y que las deshidrata. Luego se recubren con una resina ecológica que proviene de derivado de cereales. "No  sería lógico usarla de origen plástico.  Hay que estar en consonancia  con el conjunto". Igual que estar en consonancia con el conjunto", Igual ocurre con el embalaje. "Intento que todo de procedencia local o nacional. Las etiquetas las hace una empresa de Vigo y los envíos los realizo con sociedades que están en Galicia".

     Desde hace un tiempo ha incorporado a su catálogo piezas "adaptadas", que cualquier persona se puede poner con facilidad. "Por ejemplo, a los collares seles puede añadir un cierre con imán, los  anillos son abiertos y pueden regularse para cualquier talla y las pulseras son corredizas, por lo que no hay que abrocharlas, y se ponen y quitan fácilmente". Con 30.000 euros de facturación en 2025 y un empleado, concreta que tiene a toda familia implicada en la empresa, desde su padre, que cultiva plantas,  hasta su madre, que de modelo de pruebas. Vende sus piezas en su página web y en puntos de venta físicos en España, sobre todo, en Madrid, Andalucía, Cataluña y Galicia, También en Europa, fundamentalmente en Francia, Alemania o Dinamarca, desde done procede el 15% de la facturación.

     Entre sus novedades, Fiqueiras cuenta cómo ha diversificado el negocio con el diseño de joyas conmemorativas fabricadas a partir de cenizas, sobre todo de animales y de seres queridos.  También desde el nacimiento de su bebé elabora piezas con leche materna. "Tengo dos versiones. una las hago con la leche que me envían otra en la que envío un kit con instrucciones para que hagan el proceso". (Fuente: EL PAÍS, 25 de octubre de 2026)

     En la Agenda 2030, aprobada para el Desarrollo Sostenible, el Objetivo 9 es "construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación".  Hacer que unas flores se conviertan en joyas es "fomentar la innovación".


domingo, 25 de octubre de 2026

CAMBIO CLIMÁTICO LA ONU

     Tres años de alerta de que  se estaba la ventana de oportunidad para el cumplir con el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París -- y seguro para la humanidad --,el área de medio ambiente de la ONU terminó ayer por asumir una "dura realidad": la posibilidad de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales se ha esfumado. Lo hace por primera vez en el informe de referencia que desde 2010 presenta para analizar los planes climáticos de los  países y las trayectorias que se deben seguir para cumplir con los acuerdo internacionales.  En las anteriores entregas,se señalaba que todavía había "una oportunidad" si se hacia "un esfuerzo hercúleo", recuerda Inger Andersen,directora ejecutiva del Pnuma (Programa de las Naciones Unidas para el  Medio Ambiente). "Ahora está claro que ese esfuerzo hercúleo no se hizo: procrastinansos con el clima. Y. en consecuencia, ahora decimos "esta ventana se ha cerrado".

     ¿Y que  significa un  mundo 1,5 grados más caliente? "Inundaciones mortales, olas de calor brutales, incendios forestales furiosos, vidas perdidas, economías paralizadas, desigualdades cada vez mayores" , resume Antónil Guterres, secretario general de la ONU. Se trata,justamente de los impactos ligados a unos fenómenos extremos que se están sintiendo en todos los rincones del planeta y que son cada décima de grado de incremento de la temperatura global serán  más frecuentes e intensos.

     Para  calcular el nivel de calentamiento, se toma como referencia el periodo comprendido entre 1850 y1900, antes que el ser humano empezara a usar de forma masiva unos combustibles fósiles que a la postre han acabado por cambiar el clima. Porque cuando el carbón, el petróleo y el gas se queman para generar energía emiten los gases de efecto invernadero que acumulan en la atmósfera y sobrecalientan el planeta. El Acuerdo de París, firmado en 2015, estableció el objetivo de que las emisiones anuales se redujeran de tal forma que el  calentamiento no superara los 2 grados y, en la medida de lo posible, los 1,5 respecto a los niveles preindustriales. Esa meta era para final de  siglo,pero la ciencia lleva años advirtiendo de las emisiones han sido tan en las últimas décadas que los 1,5 están muy cerca de rebasarse de forma estable, algo que se prevé que ocurra en la próxima década.Ahora el Pnuma asume esta realidad y en la edición número 16  del Informe sobre la Brecha de las Emisiones plantea un nuevo escenario,algo así como un plan b. "No significa que renunciemos objetivo más ambicioso del Acuerdo de París",  apunta a recortes ente un 5% y un 8%  de las emisiones de entre un 5% y un  8% para 2030 y de entre un 11% y un 15% en 2035. Esta trayectoria de las emisiones conduce a un calentamiento de 2,6 grados, según advierte el análisis de este departamento de la ONU. 

     De momento,el camino descendente de las emisiones mundiales  no da comenzado. De hecho, en el Pnuma no tienen claro ni siquiera que haya tocado techo. Los datos recogidas en el informe que se publicó el 21 de octubre de 2026 apuntan a que en 2025 las emisiones de efecto invernadero fueron similares a las de 2024. Es una buena noticia porque parece que se ha roto la tendencia de fuerte crecimiento de las décadas pasadas. Pero no es suficiente con que se estanquen, deben empezar con fuerza si se quiere abrir de nuevo la ventana para dejar el calentamiento en el nivel menos catastrófico posible.

     "Los avances de los últimos años demuestran que esto aún se puede hacer", añade Andersen, que apunta a las mejoras de la transición energética esta década. "Desde la adopción del Acuerdo de París (diciembre de 2015) la capacidad global de electricidad renovable ha crecido tres veces más rápido de lo previsto, con la proliferación de energía solar fotovoltaica aumentando siete más rápido". Ademas, apunta la responsable del Pnuma, "el suministro total de energía procedente de carbón y el petróleo ha crecido más lentamente de lo previsto".

     Andersen, además, recuerda que "varios miembros del G20 han mostrado reducciones sostenidas de sus emisiones, y algunos están alineando las políticas con compromisos de emisiones netas cero" para este siglo. La otra pata a la que apunta el Pnuma, la de captura de las emisiones, es una pura interrogación ahora mismo.  En el informe se dimensiona el problema: si se cumplieran los recortes previstos, se necesitaría ademas de retirar de la atmósfera y almacenar bajo tierra "aproximadamente 320 gigatonetadas  de dióxido de carbono, el principal de los gases de efecto invernadero.Esto equivale "a alrededor de ocho años de las emisiones mundiales de dióxido de carbono similares a las de 2024", calculan los expertos.

 Keywan  Riahi, uno de los autores del informe del Pnuma, explica que para conseguirlo hay "procesos naturales como, por ejemplo, la reforestación  y la gestión de humedales" que pueden ayudar a aumentar la retención natural de dióxido de carbono. Pero hay señales que apuntan ya a que la capacidad de sumidero de los sistemas naturales se está "debilitando debido al propio cambio climático".  Con lo que surgen las hipotéticas "soluciones  de ingeniería".

    Pero "todas esas tecnologías conllevan riesgos", advierte Riahi,  quien aboga por "preparase ahora para poder extraer dióxido de carbono de la atmósfera a gran escala en 10 o 20 años". (Fuente: El PAÍS, 22 de octubre de 2026)

     De varias maneras sabemos como vivir sin utilizar combustibles fósiles.