El escarabajo pelotero (Scarabaeus laticollis),un coleóptero coprófago que descompone los excrementos de los animales, está en declive. El uso de la ivernectina, un antiparasitario para el ganado,está detrás de su descenso , en España, según un estudio reciente publicado en la revista Quercus. "Se empieza a dar la voz de alarma.Está pasando en el parque nacional de Doñana y en más sitios. Aparte de la descomposición, hacen galerías, facilitan la infiltración del agua, el aireamiento y la alimentación de las plantas al poner a su disposición los nutrientes. Si estos insectos desaparecen, se altera completamente la estructura del suelo", explica Laura Moreno, responsable de programa de especies de WWF España.
Los pequeños seres vivos --insectos y microorganismos -- también están en riesgo. Sin embargo, reciben mucha menos atención que las grandes especies emblemáticas (mamíferos y aves). "El problema es que se pueden identificar a gran escala desde hace poco, gracias a la metagenómica. Se desconoce es estado en el que están, estamos en la fase de descubrimiento:qué hay y dónde" apunta Francisco I. Pugnaire, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (EEZA:CSIC), quien trabaja en cómo los cambios de hábitats -humedad, salinidad. temperatura -- afectan a la vida microscópica asociada a la flora "Identificamos la microbiota que las une. Nuestra hipótesis es que, si se extingue la planta, pueden desaparecer los que están vinculados a ella. Lo hemos comprobado con el arto (Maytenus senagalensis) en Almeri y Senegal, el peligro inminente", cuenta.
Este efecto en cadena se constata también en la menor población de aves insectivoras por la disminución de mosquitos o moscas, su alimento, agrega Pugnaire. "Muchos no han sido suficientemente estudiados, estamos aún en proceso de descripción y catalogación, sobre todo de aquellos de tamaño diminuto o ecosistemas complejos de analizar, como el suelo o los ambientes forestales tropicales", apostilla José Francisco Gómez,profesor de Entomología de departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
El uso intensivo de pesticidas, la destrucción de hábitats, la agricultura industrial, el cambio climático. las especies invasoras -- como la avispa asiática -- y las enfermedades están detrás de esta preocupante caída. coinciden los expertos consultados."Unos de los más amenazados son los polinizadores, especialmente las abejas silvestres (no productoras de miel). mariposas y ciertos escarabajos. Los dos primeros cumplen una función esencial en ls reproducción de miles de especies vegetales", resalta Gómez. es el grupo del que más cifras: se han analizado 644 insectos en España.
A escala global, el 90% de las plantas con flores y el 75% de cultivos dependen de estos bichos. Soportan la cadena trófica al ser vitales para reproducción sexual del 90% de los árboles, señala Moreno con datos del informe Técnicos de la Naturaleza: las increíbles maneras en que los animales mantienen nuestro mundo, publicado en 2024 por WWF que no se centra en su recuperación pero sí en el fomento de prácticas agrarias sostenibles y la restauración de ecosistemas. En territorio español, el impacto por sus servicios se contabiliza en 2.400 millones de euros anuales.
Pese a su imprescindible labor, el 16,5% está en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En España, la Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores, aprobada en 2020, calcula que el 2,6% está en peligro, per0 en el documento se reconoce que el dato está infraestimado por desconocimiento y porque aún se ignora el estado del 56,7% de las especies europeas, refiere Moreno.
"las mariposas diurnas, más estudiadas, han registrado bajadas en Europa de hasta el 30% desde los años noventa", cita al tiempo que hoy se avanza en general, en la evaluación de estos seres invisibles con criterios de la UICN. "La gestión y la conservación van siempre por detrás de la ciencia", lamenta. la mariposa nocturna isabelina (Graelisia isabellae) que se puede ver en los pinares del centro de país está también amenazada, menciona Pugnaires. Aún así, hay esperanzas. La iniciativa europea de polinizadores busca frenar su declive mediante la reducción de pesticidas, restauración de hábitats e impulso de la investigación científica, recalca Gómez, docente de la UCM.
En los ecosistemas de agua dulce se registran pérdidas, durante las últimas décadas, del 76% de biomasa de insectos voladores, alerta Carlos Alonso González, profesor del Centro para la Conservación de la biodiversidad y el Desarrollo de la Universidad Politécnica de Madrid (CSDS-UPM). En cuanto a los acuáticos, el declive es de hasta el 42%, entre ellos la trichoptere y plecoptera. "Es una tendencia estructural, no un fenómeno puntual, y los proyectos de conservación son aún limitados", insiste.
El biólogo y divulgador de naturaleza Luis Frechilla recuerda el daño que ha hecho el DDT (diclorodefenil tricloroetano) entre los años cincuenta y setenta del siglo pasado. Aunque este pesticia está prohibido desde los noventa, se usan otros en concentraciones menores. "Estos químicos se incorporan en las semillas que se venden a los agricultores y ahora nos envenenamos todos; estamos alterando el ecosistema desde la base", denuncia.
Mario García París, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales, incluso afirma que se siguen fumigando las cunetas que están al borde de la carretera, principales reservorios de biodiversidad, pese a estar vetado por ley, en vez de cortar la vegetación. El uso desproporcionado de estos compuestos se vincula a la desaparición en la Península del escarabajo mascaflor (Mylabris uhagonii) de color rojo y con puntos negros, polinizador y depredador de plagas. "El último ejemplar que vimos fue en 1957", deplora García París.
Crear espacios verdes con plantas autóctonas; preservar la entomofauna; más financiación e investigación; fortalecer la regulación; más vigilancia; promover la agricultura sostenible; más concienciación y limitar el uso de químicos son las medidas propuestas. Gómez avisa: "Si desaparecen estos organismos, las consecuencias serían devastadoras: crisis alimentaría, degradación del suelo. menor productividad agrícola, acumulación de materia orgánica, alteración de las cadenas alimentarias y reducción del oxígeno". Y concluye tajante: "No son secundarios en la vida, todo lo contrario, son la infraestructura biológica invisible que sostiene ecosistemas, agricultura, clima y salud planetaria". (Fuente: EL PAÍS, 5 de junio de 2026)
En la Agenda 2030, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 es "restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistema terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y poner fin a la pérdida de diversidad biológica".