Ninguno de los objetivos de desarrollo sostenible en materia de igualdad para 2030 se va a cumplir en el plazo previsto. Los avances sociales son lentos, corren un riesgo constante de regresión y las instituciones que intentan impulsar estos cambios están perdiendo poder en todo el mundo. El informe anual de desigualdad de género publicado esta mañana por ONU Mujeres retrata un panorama global desolador en el que las "barreras sistémicas" a las mujeres bloquean el acceso a las posiciones de pode que permitirían desarrollar los avances, Al ritmo de mejora actual ni siquiera las niñas que nazcan ahora disfrutarán de una igualdad que pueda considerarse real,porque no se alcanzaría hasta finales del siglo que viene.
El retrato de la desigualdad global que hace este estudio anual desmonta cualquier mito sobre una evolución natural hacia una sociedad en la que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades de desarrollo. Es importante porque responsabilizar a las estructuras de poder; no se avanza porque el poder está mayoritariamente en manos de los hombres. Seis de cada siete jefes de Estado o de gobierno son hombres, y eso es así por una cuestión estructural. Financiar una campaña electoral de una mujer es más caro. Las mujeres padecen una violencia que los hombres ni se imaginan cuando adoptan un perfil público puede ser psicológico, económico o incluso físico. En lugar de avanzar, la representación femenina en los Parlamentos ha retrocedido. y cuando por fin entran en los gobiernos, las mujeres suelen figurar en cartera blandas. Según la recopilación de la ONU, el 90% de los de defensa y el 80% de los de finanzas están en manos de hombres. La foto de familia de cualquier cumbre internacional es la prueba de las las cifras no exageran.
La desigualdad se reproduce también fuera del poder político: los hombres son abrumadora mayoría en la dirección de las empresas y en los altos tribunales de justicia. En este contexto, la ONU advierte de que las instituciones que promueven los avances igualitarios están siendo debilitadas. La contracción de la ayuda al desarrollo,liderada por la política taladora de la Casa Blanca al eliminar de manera caprichosa su programa de ayuda internacional, afecta a estas instituciones y el riesgo de deshacer el camino es real.
La fotografía global que aporta este informe debe servir para aprender a mirar también lo particular. Lo que la ONU llama "barreras sistémicas" no describe solo grandes estructuras de poder; sirve para definir pequeñas resistencias cotidianas. A sociedades que se consideran más igualitarias, les manda un mensaje contra la autocomplacencia y el peligro de normalizar discursos regresivos o, simplemente, pasivos. Y recuerda que los avances nunca son irreversibles: que cada pequeño paso percute sobre estructuras tan rígidas que, en cuanto se deja de ejercer presión sobre ellas, recuperan su posición original. (Fuente: EL PAÍS, l9 de septiembre de 2026)
Conviene recordar el ODS 5: "Lograr la igualdad entre los género y empoderar a todas las mujeres y las niñas".