La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, volvió a escenificas ayer un pacto con los líderes sindicales de CC OO, sin rastro de presencia de las patronales. Es esta ocasión, Gobierno y sindicatos firmaron un acuerdo para reformar la Ley de prevención de riesgos laborales, que ha cumplido 30 años. Se trata de una actualización de la norma que hará más exigente la vigilancia y el cuidada de la salud de los trabajares por parte de las empresas, Y, sobre todo, refuerza el aspecto preventivo de la ley: "intentamos evitar que se llegue a causar el daño" dijo Díaz.
El Ministro de Trabajo asegura que la actualización normativa "busca reducir la siniestralidad laboral, que sigue causando unas 700 muertes al año. y mejorar la de enfermedades profesionales". "Nadie puede morir ni enfermar en su puesto de trabajo". Trabajo resalta que la reforma incorporará de forma expresa la perspectiva de género, la edad y la diversidad generacional en la gestión preventiva. Y "se reforzará la protección frente a riesgos psicosociales, la desconexión digital y los efectos del cambio climático en el trabajo". La ministra hizo hincapié en la importancia de salud mental y pidió que se evite "normalizar la sobrecarga y la ansiedad en el puesto de trabajo", por lo que se ha calificado la nueva ley como "un SOS colectivo".
Con la firma, Trabajo se anota un nuevo acuerdo en solitario con los sindicatos, un patrón que viene repitiéndose en toda la legislatura y que se suma a los últimos pactos bipartidos para reducir la jornada laboral a 37,5 horas; aprobar nuevos permisos laborales o subir nuevamente el salario mínimo interprofesional. La ausencia de la patronal debilita el respaldo potencial del texto normativo cuando llegue al Parlamento, ya que el PP y Junts, sobre todo, suelen exigir que las leyes sociolaborales lleguen ratificadas por las patronales para votar favorablemente. En este sentido, Yolanda Díaz aseguró que el texto ha sido también elaborado por la patronal. "Tiene su marchamo, y por eso no se entiende que no estén aquí", dijo.
No obstante, para esquivar este obstáculo, Trabajo planea recurrir a la estrategia legal que vienen poniendo en práctica los distintos departamentos del Gobierno: extraer de la nueva norma reformada todas las modificaciones que sea posible aprobar a través de un real decreto reglamentario, que no necesita aprobación de las Cortes.
Las nuevas medidas acordadas podrían salir adelante solo con la aprobación del Consejo de Ministros. Por ello,tienen más fácil materializarse con un decreto específico sobre riesgos psicosociales,que obligaría a que en todas las empresas haya una avaluación al respecto. También el reforzamiento de la vigilancia a la ya obliga el real decreto de coordinación de actividades empresariales (que se aplica cuando varias empresas actúan en un mismo centro de trabajo) y cambiar el reglamento de lugares de trabajo. La regulación propuesta para estas dos cuestiones ha sido las que más recelos ha despertado entre los empresario a la hora de refrendar el texto. Asimismo, el Ejecutivo podrá clarificar. a través de un decreto específico, la forma de proceder en los lugares de trabajo ante la exposición de los trabajadores a meteorología adversa. Y podrá también añadir varios pluses de exigencia en el reglamento de los servicios de prevención.
Entre las novedades está la figura de agentes territorial de prevención, que vigilarían los riesgos laborales en los centros con menos de 10 trabajadores. (Fuente: El País, 11 de febrero de 2026).
Desde el punto de vista, si queremos comportarnos como verdaderos seres humanos inteligentes, debemos "promover el crecimiento económico económico inclusivo y sostenido, el pleno empleo productivo y el trabajo decente para todos". Un trabajo no es decente, si la empresa en la que trabaja no tiene en cuenta la posibilidad de riesgos laborales, que quiere evitar el Gobierno español.