¿La división entre hombre y mujeres es un producto de imaginación, como el sistema de castas en la India y sistema racial en América. o es una división natural con profundas raíces biológicas? Y si realmente es una división natural, ¿existen asimismo explicaciones biológicas para la preferencia que se da a los hombres sobre las mujeres?
Algunas de las disparidades culturales, legales y políticas entre los hombres y mujeres reflejan las evidentes diferencias biológicas entre los dos sexos. Parir ha sido siempre cosa de mujeres, porque los hombres carecen de útero. Pero alrededor de esta cuestión dura y universal cada sociedad acumulado capa sobre capa ideas y normas culturales que poco peso que ver carecen de útero. Pero alrededor de esta cuestión dura y universal, cada sociedad ha acumulada capa sobre capa ideas y normas culturales que tienen poco que ver con la biología. Las sociedades asocian una serie de atributos a la masculinidad y ala feminidad que, en su mayor parte, carecen de una base biológica firme.
Por ejemplo, en la democrática Atenas del siglo V a,C, un individuo que poseyera un útero no gozaba de una condición legal independiente y se le prohibía participar en las asambleas populares a no un ser un juez. con pocas excepciones, dicho individuo no podía beneficiarte de una buena educación, ni dedicarse a los negocios ni al discurso filosófico. Ninguno de los líderes políticos de Atenas, ninguno de sus grandes filósofos, oradores, artista o comerciantes poseía un utero. ¿Acaso poseer un útero hace que una persona sea inadecuada biológicamente para dichas profesiones? Así lo creían los antiguos atenienses. En la Arenas de hoy, las mujeres votan, son elegidas para cargos públicos, hacen discursos, diseñan de todo, desde joyas a edificios y van a la universidad, Su útero impide hacer todas estas cosas con el mismo éxito que lo hacen los hombres, es verdad que todavía están insuficientemente representadas en la política y los negocios -- solo alrededor del 12 por ciento de los miembros del Parlamento griego son mujeres --. pero no existe ninguna barrera legal a su participación política, y la mayoría de los griegos modernos también que una parte piensan también que una parte integral de ser hombre es sentirse atraído sexualmente solo hacia las mujeres y tener relaciones exclusivamente con el sexo opuesto. No consideran que esto sea un prejuicio cultural, sino una realidad biológica; las relaciones entre dos personas de sexos opuestos son naturales y entre dos personas del mismo sexo. antinaturales. Pero, en la realidad, a la madre Naturaleza no le importa se los hombres se siente sexual y mutuamente atraídos, Unicamente don las madres humanas inmersas en determinadas culturas las que montan una escena si su hijo tiene una aventura con el chico de la casa de al lado. Los berrinches de la madre no son un imperativo biológico. Un número significativo de culturas humanas han considerado que las relaciones homosexuales no solo no son legítimas, sino incluso socialmente constructivas, siendo la Grecia clásica el ejemplo más notable. La Iliada no menciona que Teti tuviera ninguna objeción a las relaciones de su hijo Aquiles con Patrocio. A la reina Olimpia de Macedonia, una de las mujeres más temperamentales y enérgicas del mundo antiguo, hasta el punto de mandar asesinar a so propio marido, el rey Filipo. no le dio ningún ataque cuando su hijo, Alejandro Magno, llevo a casa a cenar a su amante, Hefestión.
¿Cómo podemos distinguir lo que está determinado biológicamente de lo que la gente intenta simplemente justificar mediante mitos biológicos? Una buena regla empírica es: "La biología lo permite, la cultura lo prohíbe". La biología tolera un posibilidades posibilidades al tiempo que prohíbe otras.espectro muy amplio de posibilidades. Sin embargo, la cultura obliga a la gente a realizar algunas posibilidades aj tiempo que prohíbe otras. La biología permite a las mujeres tener hijos, mientras que algunas culturas obligan a las mujeres realizar esta posibilidad. La biología permite a lo hombres que gocen del sexo entre sí, mientras que algunas culturas les prihibe realizar esta posibilidad.
La cultura tiende a aducir que solo prohíbe lo que es antinatural. Pero, desde una perspectiva biológica, nada es antinatural. Todo lo que es posible es, por definición, también natural. Un comportamiento verdaderamente antinatural, que vaya contra las leyes de las naturaleza, simplemente no puede existir, de modo quno necesita prohibición. Ninguna cultura se ha preocupado nunca de prohibir que los hombres fotosintetìcen,que las mujeres corran más deprisa que la velocidad de la luz o que los electrones, que tienen carga negativa, se atraigan mutuamente.
En realidad, nuestros conceptos "natural" y "antinatural" no se han tomado de la biología, sino de la teología cristiana. El significado teológico de "natural" es "de acuerdo con las intenciones del Dios que creó la naturaleza". Los teólogos cristianos argumentaban que dios creó el cuerpo humano con el propósito de cada miembro y órgano sirvieran a un fin particular. Si los usamos de manera diferente a lo Dios pretendía, es antinatural. Sin embargo. la evolución no tiene propósito. Los órgano evolucionan para ejecutar una función concreta, pero una vez que existen, pueden adaptarse asimismo para otros usos. La boca, por ejemplo, apareció porque los primitivos organismos pluricelulares no necesitaban una manera de incorporar nutrientes a su cuerpo. Todavía usamos la boca para este propósito, pero la empleamos para besar, hablar y, si usamos Rambo, para extraer la anilla de las granadas de mano ¿Acaso algunos de estos es antinatural complemente porque nuestros antepasado vermiformes de hace 600 millones de años no hacían estas estas cosas con su boca.
El sexo evolución primero para la procreación y comportamiento sexuales. el sexo evolucionó primero para la procreación y los rituales de cortejo como una manera de calibrar la adecuación de una pareja potencial. Sin embargo, en la actualidad muchos animales utilizan ambas cosas para multitud de fines sociales que poco tienen que ver con crear pequeñas copias de sí mismos, Los chimpancés, por ejemplo. utilizan el sexo para afianzar alianzas políticas, establecer intimidad y desarmar tensiones. ¿Acaso esto en antinatural? (Fuente: libro de Yuval Noah Harari. Sapiens. De animales a dioses)