En mi última “entrada” a este blog, “píldoras para pensar”,
mencioné varias veces la expresión “economía colaborativa”, mientras sólo hablaba
de consumo colaborativo. Sin embargo, después de algunas lecturas, he llegado a
la conclusión de que, como indiqué, en este blog el último 8 de noviembre, el consumo colaborativo es parte de la Economía Social o Social y Solidaria. En
la actualidad es fácil encontrar expresiones muy distintas para designar
realidades muy próximas: realidades que presentan rasgos comunes marcadas, todas
ellas, por una ética social. Ética ausente en el vigente sistema
económico-social.
Todas las manifestaciones de la Economía Social y Solidaria,
entre ellas el consumo colaborativo, se encuentran a medio camino entre el
actual sector privado y sector público; se dice que pertenecen al tercero y cuarto sector, es decir, son propias de la
sociedad civil reaccionando contra un sistema depredador, inhumano, que nos
está llevando al precipicio. Utilizando la nomenclatura empleada por Federico
Mayor Zaragoza, es el paso de súbditos a ciudadanos.
Es esta Economía la que, según muchos estudiosos y expertos,
no solo Jeremy Rifkin, la que constituye un nuevo paradigma económico, capaz de
eclipsar el vigente sistema económico. Algunos economistas hablan de postcapitalismo,
concretamente Paul Mason, en su libro Postcapitalismo.
Hacia un nuevo futuro (2016, Paidós, Estado y Sociedad) “nos muestra que
tenemos hoy la oportunidad de levantar, de las cenizas de la reciente crisis
financiera, una economía global más justa desde el punto de vista social y más
sostenible. Trascender el capitalismo ha dejado de ser, tal como nos enseña aquí
(su libro), el sueño utópico que antaño se nos antojaba que era. Esta es la
primera vez en toda la historia humana en la que , dotados de unos conocimientos
que nos permiten comprender lo que está sucediendo a nuestro alrededor podemos
por fin predecir y dar forma a un cambio revolucionario”. (Contraportada)
Todo depende de los ciudadanos, ciudadanos capaces de
convertir la información en pensamiento. Debemos ser conscientes de que evitar
ese paso de información a pensamiento es una táctica empleada por el
capitalismo como sistema de defensa. Continuamente nos está indicando que el
consumo nos hace más felices, al mismo tiempo que lleva al crecimiento
económico del país, ocultando que ese crecimiento no solo hace ricos a los más
ricos, si no también supone un consumo de recursos naturales, que son limitados
y que estamos “robando” a las generaciones futuras.
Pertenecen a la Economía Social y Solidaria, las organizaciones no gubernamentales y las empresas sociales, a las que he dedicado distintas "entradas" en este blog. El 25 de agosto de 2011 dediqué una "píldora para pensar" a las Organizaciones No Gubernamentales; el dia 27 del mismo mes y año, al tema de la "sociedad civil y emprendedores"; y dia siguiente, día 28 de marzo, al tercer sector y cuarto sector. En 2012, el dia 26 de marzo lo dediqué a las "empresas sociales" y el 30 del mismo mes a la "Economía Social". Ha sido el auge del consumo colaborativo y las indicaciones de Jeremy Rifkin acerca de un eclipse al capitalismo lo que ha hecho que recuerde esos temas.
2 comentarios:
Creo que habría que establecer para cualquier ética cuales son los limites en los que puede desenvolverse y sustentarse. Porque la ética tiene mucho que ver con lo que podemos decidir y aquello que cae fuera de nuestras posibilidades.
El paradigma de nuestra economía viene del calvinismo, de la fe como valor supremo y de que solo la riqueza y el triunfo señala a los "elegidos".
A pesar de que el vigente sistema económico está haciendo todo lo posible para que el ciudadano no piense, la verdad es que solo los ciudadanos podemos ser capaces de crear un mundo más humano.
Muchas gracias por tu comentario. Un saludo
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