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sábado, 20 de julio de 2024

Agricultura sostenible en la India

     La agricultura india, Nagemdramma Netten, recibió la semana pasada el premio Gulbenkian a la Humanidad en nombre de un programa estatal de agroecología que ha permitido mejorar la vida de un millón de agricultores y planea expandirse a otros países.

     Nagendramma Nettem enumera, sonriente, los 12 tipos de semillas que cultiva en sus dos hectáreas de tierra en el pueblo de Ghantapuram, en el sureste de India:  ”Mijo, lentejas, girasol, cacahuete y varias oleaginosas".

     La idea es que si falla una, por una plaga, una inundación o una sequía, siempre quedan las otras. Resiliencia, resiliencia”, repite, en una entrevista con este diario en Lisboa.

     La semana pasada, esta campesina y madre de familia de 38 años cogió el avión por primera vez en su vida para recoger el premio a la Humanidad que otorga anualmente en la capital portuguesa la Fundación Calouste Gulbenkian en nombre del proyecto de agroecología Andhra Pradesh Community Managed Natural Farming (APCNF. Este programa estatal ha logrado desde 2016 que un millón de pequeños agricultores de esta región, angustiados por el cambio climático Pradesh, adopten un método natural para cultivar la tierra. Mediante el uso de residuos orgánicos, reducción del laboreo, reintroducción de semillas autóctonas y diversificación de cultivos, han logrado aumentar su productividad y han fortalecido el ecosistema.

      “La gente no ve el suelo como algo vivo, pero yo sí. En él hay ya todo lo necesario. ¿Quién cuida de los bosques? Nadie, se cuidan solos, ¿verdad? La tierra tiene ya todo lo que necesita”, insiste Nettem, resplandeciente en un sari verde, morado y mostaza. La mujer emana una fuerza y una sabiduría auténticas, que la han convertido hoy en una formadora de otros agricultores y una líder de la comunidad. En un país en el que hay 120 millones de agricultores, el programa del que forma parte aspira a llegar a ocho millones de agricultores en los próximos 10 años y también va a empezar a expandirse fuera de India. El millón de dólares del premio Gulbenkian se lo repartirán a partes iguales con el edafólogo Rattan Lal y la iniciativa egipcia SEKEM,  también pioneros en agricultura sostenible.

     Pregunta. Vive en una región castigada sobre todo por la sequía. ¿La alternativa era cambiar de forma de cultivar o migrar?

     Respuesta. Tal vez no para mí, pero para mis hijos sí. Los jóvenes del pueblo no ven la agricultura como una forma de vida próspera, pero desde que este proyecto de agricultura natural comenzó a implantarse hemos comprobado que los campos son más productivos y resistentes y nuestra esperanza es que los jóvenes se queden y sigan cultivando la tierra. Sé que lo vamos a lograr.

     P. ¿Le costó empezar de cero y reaprender a cultivar?

     R. Mi pueblo está en uno de los distritos más alejados de Andhra Pradesh. Cultivaba una huerta de 800 metros cuadrados y, al igual que mis vecinos, dependía del agua de lluvia. Las cosas no iban bien. Estábamos sufriendo constantemente sequías fuertes y a veces inundaciones. Las mujeres del pueblo estábamos ya organizadas desde hacía años para ayudarnos entre nosotras y un día llegaron al pueblo un grupo de personas y nos explicaron que podía haber otra forma de relacionarnos con nuestra tierra. Nos aseguraron que nuestros costes se reducirían, la producción aumentaría y sentiríamos rápidamente los efectos positivos en nuestra salud y en el ecosistema.

     P. ¿La convencieron?

     R. Bueno, pensé que por qué no intentarlo. No conseguía salir de ese círculo de pérdidas y me dije que igual podría cambiar algunas cosas. Lo que terminó de convencerme fueron los argumentos con respecto a la salud. Mi hija mayor, que tenía 11 años en ese momento, tenía un problema de baja hemoglobina en la sangre y también estaba perdiendo progresivamente la vista. Lo hice por ella, sobre todo. Fue un proceso lento, había que limpiar el suelo y necesitamos orientación y formación para hacerlo. En cuanto empezamos a consumir las verduras producidas de forma natural, comencé a sentir efectos positivos en la salud de mi hija, que hoy se encuentra muy bien.

     En India, ya estamos presentes en 12 Estados y fuera de India hemos despertado interés en unos 45 países. Este año vamos a iniciar proyectos y formaciones en Zambia, Ruanda, Indonesia, México, Sri Lanka y Kenia.

     P. ¿Otras familias del pueblo han adoptado esta nueva forma de cultivar?

     R. Al principio solo unos pocos, pero ahora ya somos más de 100 familias. Algunos hemos ampliado nuestras tierras, yo, por ejemplo, siembro ya en dos hectáreas. Antes solo cultivaba cacahuetes, pero ahora tengo más de 12 variedades diferentes: mijo, lentejas, girasol, cacahuete y varias oleaginosas. La idea es que si falla una, por una plaga, una inundación o una sequía, siempre quedan las otras. Resiliencia, resiliencia.

     P. ¿Y ha sido rentable?

     R. Claro que sí. Vendo parte de mi producción o la intercambio y eso me ha permitido ampliar la superficie cultivada. Como media, los agricultores del pueblo ganamos un 50% más.

     P. Este es un proyecto liderado fundamentalmente por mujeres.

     R. En la agricultura natural participan mujeres y hombres, pero es verdad que las mujeres han tomado las riendas del programa en muchos lugares. No es algo que se haya decidido. Ya estábamos a cargo de las tierras antes y lo estamos ahora. Mi marido, por ejemplo, como veía que los campos no daban ganancias, buscó trabajo como conductor. Pero yo seguí adelante. Cuando empecé con la agricultura natural él era muy escéptico, pero ahora ha vuelto a trabajar conmigo. Toda mi familia está implicada en el trabajo de la tierra.

     Los suelos resisten ahora a largos periodos de sequía. Aunque no llueva, la cosecha aguanta. Y si hay inundaciones, el agua se filtra, no se estanca, así que el cultivo sigue protegido.

     P. ¿Por qué este programa, que aparentemente es tan simple y obvio, es una referencia?

     R. Yo creo que justamente por eso, porque es sencillo. Cualquier agricultor en el mundo puede adoptarlo. No dependes de material o de técnicas que vienen de fuera. Todo está disponible en tu pueblo: estiércol y orina del ganado, por ejemplo, usados como fertilizantes, cuestan cero y están ahí al alcance de cualquiera. En resumen, nuestros costes bajaron, los riesgos disminuyeron y los rendimientos aumentaron. ¿Cómo no va a funcionar algo así? Y por encima de todo, es un proyecto vinculado a nuestra tradición, porque antes, el ganado y la agricultura iban de la mano.

     P. ¿Cómo hace frente la agricultura natural a los embates climáticos?

     R. Los suelos resisten ahora a largos periodos de sequía. Aunque no llueva, la cosecha aguanta. Y si hay inundaciones, el agua se filtra, no se estanca, así que el cultivo sigue protegido. Además, la fisiología de las plantas está transformándose y hay hojas capaces de absorber el agua del aire, como ocurre con los cactus. Por ejemplo, a finales del año pasado tuvimos un ciclón fuerte, el Michaung. Muchas cosechas se echaron a perder por los fuertes vientos, pero nuestros campos sobrevivieron. Es el poder de la armonía con la naturaleza: el tronco de nuestros árboles es más fuerte, las raíces son más profundas.

     P. Usted tiene el título de “campeona en agricultura” dentro del programa. ¿Qué significa eso?

     R. Ahora formo a otras personas, les acompaño cuando inician el cambio a la agricultura natural. Porque nuestro proyecto se expande. En India, ya estamos presentes en 12 Estados y fuera de India hemos despertado interés en unos 45 países. Este año vamos a iniciar proyectos y formaciones en Zambia, Ruanda, Indonesia, México, Sri Lanka y Kenia.

     P. ¿Por qué este premio es importante?

     R. Nosotros queremos inspirar a otros y este premio sin duda nos ayudará. Además, el dinero del galardón nos facilitará la expansión a estos seis países en los que hay ya planes de trabajar juntos. Los premios en sí no son importantes, pero sí sus efectos. Ojalá haya muchos agricultores que adopten este método y la madre naturaleza siga fortaleciéndose. Porque es un sistema que funciona. La gente no ve el suelo como algo vivo, pero yo sí. La tierra tiene ya todo lo que necesita. ¿Quién cuida de los bosques? Nadie, se cuidan solos, ¿verdad? Pues en nuestras tierras pasa un poco lo mismo. 

     Este trabajo es copia de uno publicado en El País. Planeta Futuro el día 16 de julio. Se puede considerar un complemento de trabajo. Entre las "píldoras para pensar" ya publicadas (25 de mayo) hay dos dedicadas a la agricultura sostenible (agricultura natural), que exige el Objetivo de Desarrollo Sostenible número  2_ "Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaría y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible

viernes, 19 de julio de 2024

Plan de paz de Zelenski

      Resumo una noticia sobre la guerra entre Rusia y  Ucrania que he leído hoy, 19 de julio de 2024.

     El mandatario  ucraniano quiere pisar el acelerador, junto a su Gabinere, dirigido por EndrilnYermak,  y la labor diplomática de su ministro de Exteriores, Dimitro Kuleba, y cubrir las siguientes etapas marcadas en su hoja de ruta previas a la celebración, previsiblemente antes de finales de año, de una segunda cumbre de paz con posible representación rusa.

     Tras varias reuniones internacionales o de asesores en temas de seguridad (Copenhagur, Yeda, Malta y Davos), el objetivo de Zelenski para este año. al menos público, era lograr  esa primera cumbre de paz que se celebró entre el 15  y 16 de junio en Bürgenstock (Suiza).   Y lo logró. El comunicado, con 87 firmas de apoyo en este momento, contemplaba avanzar en tres de los 10 puntos del plan de paz del presidente ucraniano; seguridad, energética, alimentaria y, finalmente, intercambio de presos y regreso de los niños ucranianos en poder de las autoridades rusas,

     Aunque el plan de Zelenski llegue a buen puerto, se encontraría, salvo sorpresas, con la negativa tajante del Kremlin a acudir a la cumbre de paz.

     Si no recuerdo mal, el presidente ruso también presentó un plan para terminar la guerra.


Inmigración

    He leído en el periódico El País, día 13 de julio de 2024 un trabajo titulado Las sangrantes cifras de la inmigración del que me parece oportuno copiar algunos párrafos .

     Es útil tener en cuenta que los niños que han llegado a Canarias suponen un 0,6% de los 57.318 inmigrantes arribados sin papeles a España, Canarias y la Península, en 2023, según datos de Frontex; y un 0,5% de los 62.000 niños ucranianos que ha acogido España desde la invasión rusa.

     Conviene distinguir el estrés europeo en la acogida del beneficio espectacular aportado por la inmigración. Hay en la Unión Europea 63,6 millones de extranjeros, según Statista. Y en España cerca de ochos millones, 6,8 millones de los cuales son residentes oficiales o gozan de certificado de registro (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones). Son jóvenes y muy productivos, 37 años.  Con lo que contribuyen sustancialmente al rejuvenecimiento de la masa laboral: la población autóctona superior a los 65 años alcanza el 22% de un segmento total; los residentes extranjeros,  el 5% del suyo.

     Recuérdese además lo ya publicado en esta columna: para cubrir sus  necesidades de mano de obra, Europa necesitará en 2050 entre 40 y 50 millones de trabajadores externos. España, 6,4 millones; y para reequilibrar el gasto en pensiones, hasta 24 millones en 2053 (Banco de España). Quien ataca a la inmigración de color dispara contra la supervivencia de los blancos.

      Una de las metas a alcanzar antes del año 2030 y relacionada con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 10, "lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, es la meta 10.7  "facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas".

jueves, 18 de julio de 2024

Lucha contra el sida. Empresas farmacéuticas

 

Las barreras de las farmacéuticas pueden frenar la nueva revolución en la lucha contra el sida

     La Estrategia contra el VIH  aprobada en 2023 puso como meta reducir las infecciones por VIH a menos de 335.000 casos para 2030. Pero, en 2022, entre 1 y 1,7 millones de personas se infectaron por VIH, según datos de ONUSIDA. Si bien las infecciones se han reducido un 38% desde 2010, alcanzar el objetivo de 2030 supondría reducir en casi un 80% los valores actuales en apenas seis años, triplicando la velocidad de reducción actual. Por ello, priorizar las estrategias de prevención del contagio, como la profilaxis preexposición (PrEP), se hace prioritario.

     En los últimos años, la prevención del VIH ha progresado enormemente, con la introducción de formulaciones inyectables de acción prolongada que permiten una mayor adherencia al tratamiento, al reducir la frecuencia de las dosis. Desde el lanzamiento de la PrEP, se ha pasado de una pastilla diaria, a una inyección cada dos meses con el lanzamiento del cabotegravir (CAB-LA). Ahora, un nuevo tratamiento podría revolucionar la PrEP: el lenacapavir (LEN), cuyos prometedores resultados en ensayos clínicos permiten prevenir la infección con tan solo dos inyecciones al año. El lenacapavir ha demostrado una eficacia del 100% en la prevención de nuevos casos de VIH en mujeres cisgénero [que se sienten identificadas con su sexo de nacimiento] en Sudáfrica y Uganda, con superioridad frente a los tratamientos orales y diarios. Además, no requiere ser mantenida en cadena de frío, por lo que facilita su manejo logístico e integración en cadenas de suministro en países con altas temperaturas.

     El lenacapavir, con prometedores resultados en ensayos clínicos, podría prevenir la infección con tan solo dos inyecciones al año

     A pesar de todas estas ventajas, el acceso a estas herramientas fundamentales de salud pública se enfrenta a numerosos obstáculos, compartidos, en parte, por todo el modelo de innovación y desarrollo farmacéutico. Y es que, como cada vez más evidencia apunta, las prácticas de los sectores comerciales —en concreto de corporaciones transnacionales— son responsables de los malos resultados en salud y en la equidad en salud (lo que se conoce como determinantes comerciales de la salud).

     ¿Qué podemos aprender de la experiencia pasada en este tipo de productos que nos permita no repetir los mismos errores en el futuro? El caso del cabotegravir nos puede dar una idea del tipo de desafíos complejos e interconectados que impiden que las personas que más los necesitan puedan acceder a estos tratamientos: problemas derivados del monopolio y los precios, regulatorios, o de producción.

     El monopolio de la compañía ViiV Healthcare es el factor principal responsable de los elevados precios del CAB-LA, al impedir que otras compañías que pueden fabricar versiones genéricas de este medicamento entren en el mercado. A pesar de que el precio para países de bajos ingresos (alrededor de 180 euros por persona/año) es bastante inferior al que se paga en otros países, sigue siendo inalcanzable para muchos programas nacionales de salud, y se estima que debería ser al menos cuatro veces inferior para ser viable. Estudios independientes han demostrado que el precio de los genéricos, de existir, podría llegar a bajar a 13 euros por persona/año, llegando a ser inferior que la actual PrEP oral.

     En el plano regulatorio, los ensayos necesarios para que sus versiones genéricas lleguen al mercado, denominados ensayos de bioequivalencia, retrasarán la entrada de competidores aún más.. En 2022, ViiV Healthcare y el Medicines Patent Pool (MPP) —un fondo de patentes fundado por la organización de salud global Unitaid para facilitar el acceso a los medicamentos—firmaron un acuerdonde licencia por el que la compañía permitía a MPP gestionar y utilizar la Propiedad Intelectual del CAB-LA a productores de genéricos para comercializar a precios asequibles el tratamiento en muchos países de rentas medias. Sin embargo, debido a estos ensayos de bioequivalencia, no se espera que las empresas de genéricos puedan comercializar sus productos hasta dentro de tres años.

     En 2022, el CAB-LA había sido aprobado para su uso en prevención en solo cuatro países, con solicitudes de comercialización en otros 12. Para 2024, ha sido aprobado en 20 países y existen solicitudes en otros nueve, en gran parte gracias a la presión de la sociedad civil. Solicitar la autorización de comercialización es un paso previo clave para la disponibilidad del medicamento, y, por lo tanto, elemento clave del acceso ante situaciones de monopolio.

     La transparencia es un elemento esencial para tener cadenas de suministro resilientes que contribuyan a la mejora de la salud pública. Lamentablemente, la transparencia no define al actual ecosistema farmacéutico, que se cimenta sobre una gran opacidad en los costes de la investigación y desarrollo, los resultados de los clínicos o el precio real para el pagador público. En el caso del CAB-LA, la falta de transparencia sobre la capacidad de producción y la cadena de suministro limita la capacidad de respuesta ante una demanda global creciente. Y como hemos visto en la respuesta a la covid-19, a la mpox (forma fulminante de la viruela del mono) o al ébola, en situaciones de demanda creciente, los países de rentas medias y bajas son los últimos en poder acceder al tratamiento.

     La transparencia es un elemento esencial para tener cadenas de suministro resilientes que contribuyan a la mejora de la salud pública

     Estas lecciones aprendidas con el CAB-LA nos dan algo de claridad sobre el incierto futuro del acceso al lenacapavir. La compañía que tiene la propiedad intelectual de este último, Gilead, no tiene aún una estrategia clara de acceso global. El entramado de patetes que rodean al producto impedirá la entrada de ningún competidor genérico hasta el vencimiento de su última patente, en agosto de 2038 (fecha que puede ser ampliada según las leyes que regulan las diferentes protecciones y exclusividades de los medicamentos en el mercado). Ante esta perspectiva, es crítico que la compañía conceda licencias voluntarias para incrementar el acceso a genéricos. Para esto, el acuerdo que establezca con el Medicines Patent Pool debería incluir al mayor número de países posibles, siguiendo criterios de salud pública y no únicamente de maximización del beneficio.

     Idealmente, estos acuerdos de licencia deben emplazarse dentro de una estrategia de acceso global más amplia: registros rápidos del producto a nivel global, transparencia a lo largo de la cadena de suministro y precios accesibles para los diferentes sistemas de salud y organizaciones que quieran incorporar estos productos. Sin embargo, las medidas voluntarias tienen un impacto muy limitado, Así que, de cara al futuro, ¿qué más podemos hacer?

     En la actualidad hay iniciativas muy interesantes impulsadas por [la organización internacional] UNITAID, en las que se están desarrollando formulaciones de acción prolongada no solo para el VIH, sino para malaria, tuberculosis o hepatitis C, para que las innovaciones producidas sean accesibles. Además, llevan a cabo proyectos de financiación para introducir CAB-LA en Brasil y Sudáfrica para impulsar el escalado global.

     Aparte de estas acciones, existen más herramientas para cambiar el statu quo inicial. Una de ellas está recogida legalmente en los Aspectos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio: las licencias obligatorias. Con ellas se obliga a las compañías a conceder licencias de patentes para producir genéricos. Es lo que hizo Colombia al emitir una licencia obligatoria para acceder a versiones genéricas de dolutegravir, un tratamiento contra el VIH. En el caso de las formulaciones de acción prolongada, incluso si se diese esta situación, lo más probable es que en el corto o medio plazo no fuéramos a ver los resultados materializados, ya que estos son procesos generalmente muy lentos. A pesar de esto, estas medidas deben ser tenidas en cuentas por los gobiernos para garantizar la salud pública, ya quema veces la propia amenaza de licencia obligatoria tiene efectos de reducción de precio..

     Estas son soluciones a posteriori, pero no ofrecen alternativas para repensar el modelo de tal manera que la innovación sea accesible globalmente por defecto, una parte integral de las políticas, actuando lo antes posible y lo más arriba posible de la corriente para producir el mayor impacto. Más allá de la reforma necesaria del actual sistema actual de propiedad intelectual, existen oportunidades de actuar sobre el marco regulatorio de las leyes farmacéuticas, mejorando la transparencia y el acceso global.

     Una oportunidad para esto es la actual revisión de la legislación farmacéutica europea, donde estos principios deberían establecerse como piedras angulares y no como excepciones. Por ejemplo, condicionando los ingentes incentivos que se otorgan actualmente a las compañías farmacéuticas a través de la financiación pública —sin esperar ningún retorno público a cambio— a compromisos vinculantes de desarrollo e implementación de planes de acceso global como los arriba mencionados.

     Esta visión de la política regional como determinante político de la salud global es aún escasa entre los decisores políticos, que limitan el marco de análisis a la clave nacional o europea. Sin embargo, es necesario que actuemos en todos los frentes para alcanzar las metas que la comunidad internacional se propuso de cara a 2030.Como ya comunicamos al Consejo de la UE recientemente,  “proveer acceso y suministro adecuados a los medicamentos es el estándar por el cual las compañías farmacéuticas deberían ser evaluadas, no un comportamiento a ser recompensado”. (Fuente; El País. Planeta Futuro, 16 de julio de 2024. Artículo escrito por Jaime Manzano Lorenzo y Adrián Alonso Ruiz,  responsables de investigación e incidencia política en la ONG Salud por Derecho).

     Me ha parecido interesante copiar un artículo escrito por dos personas de la ONG Salud por Derecho, que, sin duda, están pensando en las metas a alcanzar antes del año 2030, del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3: "garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades". Una de las metas, en las que estoy pensando es 3.b  Apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos para las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y facilitar el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los ADPIC y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio en lo relativo a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos.

    Creo haber dicho, la razón por la que siempre pienso y escribo sobre la Agenda 2030. Necesitamos un cambio de rumbo hacia un mundo resiliente y sostenible, pensando en las personas (especie Homo sapiens) y en el planeta Tierra en que vivimos.