La Comisión Europea prepara un paquete de ayuda financiera para ayudar a los agricultores a contrarrestar la subida de precios de los fertilizantes, alimentas por la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo (por el estrecho de Ormuz transitaba casi un tercio de las materias primas necesarias para fabricar fertilizantes). Esta nueva crisis se suma a una anterior: la fuerte dependencia de las importaciones de abonos de países como Rusia o Bielorrusia, que ya provocó una gran volatilidad en 2022 de la que la UE nunca se ha recuperado. El Ejecutivo comunitario ha lanzado un plan de acción que incluye, como medida inmediata, un incremento "sustancial" de la reserva agrícola, el fondo de emergencia dotado con 450 millones de euros anuales integrado en la Política Agrícola Común (PAC). Junto a esa medida plantea otras "estructurales" para que la Ue no vuelva ser tan vulnerable en ese campo debido a factores geopolíticos exógenos.
Aunque Bruselas no ha concretado aún la cifra extra para reforzar la reserva agrícola, que sirve para financiar medidas excepcionales de apoyo a los agricultores frene a emergencias cono perturbaciones del mercado, crisis de precios, catástrofes climáticas o problemas sanitarios, fuentes comunitarias apuntan 500 millones de euros para 2026 y 2027. La ventaja de esta herramienta es que es "muy flexible" y puede movilizarse rápidamente, señalan las fuentes.
Bruselas es enfática: "En la UE, la seguridad alimentaria no corre peligro, el mercado europeo sigue abastecido para esta temporada", aseguró el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, al presentar ayer el plan ante el pleno dela Eurocámara en Estrasburgo. Pero aunque hasta ahora la producción ha demostrado ser muy resistente, "nunca se puede dar por sentado" un revés. apuntan las fuentes, Y los fertilizantes son una parte importante de los costes de los agricultores que producen cereales y hortalizas, entre otros: de media, recuerda la Comisión, estos productos representan entre el 7% y el 8% de los costes totales, aunque en algunos casos pueden llagar al 16%.
A Bruselas le preocupa que por la subida de precios, los agricultores usen menos fertilizantes, con el riesgo para la calidad y el rendimiento; también que siempre menos, lo que podría tener un impacto en la producción y la seguridad alimentaria global. Unas decisiones que se empezarán a tomar pronto, con la llegada del verano: de ahí la importancia, subraya Bruselas, de lanzar ya este plan pese a que no planee por ahora una amenaza inmediata. Se trata de dar la certeza a los agricultores de que podrán contar con fertilizantes "asequibles" la próxima temporada y no tengan que plantearse por tanto una reducción de la producción o medidas que puedan afectar a la fertilidad del suelo a largo plazo.
Muestra de la urgencia que la Comisión le da a esta y las otras medidas inmediatas propuestas es la promesa de presentarlas formalmente "rápidamente, antes del verano", subrayan las fuentes comunitarias. "Con este plan de acción, estamos presentando medidas inmediatas que ayuden a los agricultores, incluida la movilización de los recursos disponibles de la política de cohesión, al tiempo que establecemos acciones a medio y largo plazo para reforzar la resiliencia del sector, reducir las dependencias externas y hacer que la agricultura europea sea más sólida y competitiva", señaló el vicepresidente de la Comisión para la cohesión y reformas, Raffele Fitto,
En el marco de las medidas inmediatas, la Comisión también propone un paquete legislativo que modifique el reglamento de la PAC para dar dar más flexibilidad a los países. Este paquete establece un nuevo mecanismo de liquidez de carácter temporal para los Estados, que podrían reprogramar sus planes estratégicos nacionales y utilizar esos para ofrecer a los agricultores en activo una compensación parcial, al menos por los costes adicionales de fertilizantes derivados de la crisis. También prevé una "mayor flexibilidad" para realizar pagos por adelantado, además de "incentivos más fuertes" para impulsar prácticas agrícolas más eficientes. (Fuente: EL PAÍS. 20 de mayo de 2026)
En la Agenda 2030, el 0bjetivo de Desarrollo Sostenible 2 es "poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y mejora de de la nutrición, y promover la agricultura sostenible". No es sostenible el tipo de agricultura que indica propone la Unión Europea, que apoya el uso de fertilizantes
Es sostenible la denominada agricultura ecológica. La agricultura ecológica es un sistema agrario cuyo objetivo es la obtención de alimentos de máximo calidad, respetando el medioambiente y conservando la fertilidad de la tierra mediante la utilización de residuos orgánicos. Para ello los residuos orgánicos deben ser tratados mediante el compostaje o el vermicompostaje. Ambos procesos han sido temas de investigación de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de Palencia.
El compostaje es una técnica mediante la cual se crean las condiciones necesarias para que a partir de residuos agrarios, organismos descomponedores fabriquen un abono sostenible.
El vermicompostaje es compostaje utilizando lombrices de tierra. Los animales invertebrados que contribuyen de una forma muy importante al aumento de la fertilidad de un suelo son las lombrices de tierra. Las lombrices de tierra se alimentan de los residuos orgánicos que existen en el suelo, que después de ser digeridos, lo expulsan en forma de excremento (humus de lombriz), rico en nutrientes para las plantas. De esta forma, estos invertebrados influyen de manera significativa en las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. En algún momento, se ha utilizado el número de lombrices de tierra en el suelo como medida de su fertilidad.