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lunes, 8 de julio de 2024

Canarias. Niños migrantes

     La noticia que voy intentar resumir no dice nada nuevo de lo que indique en una "píldora para pensar" titulada "Garantizar los derechos de los menores"

     Desde que se bajó de cayuco hace nueve meses, un joven senegalés que vive en un centro de menores de Tenerife sigue la misma frustrante rutina.  Se  despierta sobre las nueve con el zarandeo de los educadores, desayuna y sale a la calle a sentarse en una acera bajo el sol. Ala hora de la comida, vuelve hastiado al centro y. tras el almuerzo, regresa a la calzada hasta la hora de la cena. Cuando cae la noche arrastra los pies hasta su dormitorio, u salón de actos inundado de camas en las que se acuestan unos 200 niños y adolescentes. Las literas están tan juntas que entre ellas solo se puede circular de perfil. Así desde hace 300 días.

     El lugar, un centro para la cría y entrenamiento de palomas reconvertido en almacén de niños, "no es apto para mantener un número tan elevado de menores", afirman fuentes fiscales. Pero el Gobierno de Canarias con 80 espacios de acogida abiertos. no tiene alternativas.

     "No me siento cómodo en el centro, por eso siempre estoy aquí sentado, en la calle, cuenta Sam que, por temor a represalias, pide que no se publique se verdadero nombre. "Mi madre me pregunta si estoy estudiando. si hago algo, si estoy bien y yo le miento para que esté tranquila porque llevo aquí encerrado nueve meses sin hacer absolutamente nada". explica. No me esperaba que me fuesen a tratar así", Sam asegura tener 24 años, aunque no los aparenta. Parece más una estrategia para irse: "Soy mayor, quiero que me saquen de aquí".

     Canarias lleva años desbordada con el desembarco de menores que viajan solos en los cayucos, pero desde octubre la situación roza el colapso. Según el Gobierno canario, que debe asumir su tutela, las islas acogen a unos 5.600 niños y adolescentes, cuando su capacidad máxima estaría en 2.000. Dicen las autoridades canarias -aunque no está claro en que datos de basa- que se esperan hasta 11.000 más antes de que acabe el año. "No podemos seguir haciendo esto solos", reclama de directora general de Protección a la Infancia y las Familias, Juana de la Rosa. A pesar del esfuerzo del Gobierno canario y de muchos profesionales, es imposible garantizar los derechos de la infancia con tales niveles de saturación", explica la experta en Migraciones de Unicef, Sara Collantes.

     En mitad de lo que una fiscal llama "situación de guerra", los menores migrantes en Canarias han irrumpido en la política nacional. El  presidente canario, Fernando Clavijo de CC, ha pactado con el Gobierno un cambio legal para que se imponga el reparto obligatorio de niños por todas las comunidades autónomas, pero la negociación para lograr que salga adelante en el Congreso es un campo de minas. Vox se niega, Junts tiende al no y todo depende del PP.

     Varios barones populares muestran su reticencias y, mientras Alberto Nuñez Feijóo endurece su discurso frente a la inmigración, Canarias -cogobernada por el PP- y Ceuta y Melilla -gobernada por los populares- piden solidaridad.  El Gobierno central aspira a que el cambio legislativo llegue al Parlamento en el último pleno de julio, pero el desenlace de está votación está en el aire.  Mientras miles de chicos -entre ellos más de un millar de refugiados malienses huidos del conflicto en su país-, viven un un limbo. Sin ir al instituto, sin cursos, sin papeles, a veces sin un espacio digno, durmiendo en colchones en el suelo, ...  (Fuente: El País, 7 de julio de 2024)

     Gran falta de empatía.

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domingo, 7 de julio de 2024

Gaza y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

¿Es ingenuo hablar de reducción de las desigualdades, de energía no contaminante, de educación y agua de calidad u otros Objetivos de Desasollo Sostenible (ODS) de la ONU, cuando los habitantes de la Franja solo piensan en sobrevivir, el número de muertos supera los 35.000 y la inmensa mayoría de la población roza la hambruna? “Defender el derecho internacional, el desarrollo sostenible y el derecho del pueblo palestino a vivir en paz son una misma cosa”, responde Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

El responsable fue uno de los participantes en un debate celebrado el lunes en Casa Árabe, en Madrid, sobre la necesidad de seguir dando importancia al desarrollo sostenible en Gaza, sobre todo en este escenario de guerra, aunque a primera vista no parezca una prioridad. “En las zonas de conflicto es donde se produce la mayor deconstrucción de los ODS. Hoy en Gaza no está solo en juego el futuro de la población palestina, sino nuestros principios como humanidad. Si no se aplican los derechos humanos o no se respetan a los organismos jurídicos internacionales, los principios que hemos forjado desde la Segunda Guerra Mundial serán papel mojado”, alertó Raquel Martí, directora ejecutiva del Comité Español de UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, que también participó en el acto.

"Hoy en Gaza no está solo en juego el futuro de la población palestina, sino nuestros principios como humanidad", señala Raquel Martí. UNRWA España

Según la responsable, en Palestina no se podrán concretar los ODS mientras sea un territorio ocupado y desprovisto de derechos. “Por eso hay que trabajar por una Palestina libre de ocupación y violencia, a la que se le permita integrar la alianza mundial para el desarrollo”, pidió.

En 2015, los Estados de la ONU aprobaron 17 objetivos para un mundo más justo, más limpio y en paz, que van desde el hambre cero hasta el fin de la pobreza, pasando por la igualdad de género, el trabajo decente o la defensa de la vida submarina, y se dieron un plazo de 15 años para lograrlos. Ha pasado el ecuador de ese tiempo y estos objetivos están lejos de cumplirse debido, entre otros, a la crisis climática, las fluctuaciones económicas, los conflictos y las secuelas de las pandemias. El año pasado, en la Cumbre sobre los ODS en Nueva York se subrayó que el desarrollo sostenible no puede hacerse realidad sin paz y seguridad y que, a su vez, la paz y la seguridad están en la cuerda floja sin desarrollo sostenible.

“Lo que plantean los ODS no es otra cosa que las condiciones que deben darse para que haya un cumplimiento eficaz de los derechos humanos. Lo que vemos hoy en Gaza no afecta solo al pueblo palestino, prefigura lo que será un mundo donde el derecho internacional haya perdido su fuerza y eficacia, un mundo regido por la violencia, el enfrentamiento y el conflicto”, dijo Bustinduy a este diario, al margen del encuentro. Para él, estos objetivos de desarrollo sostenible “ofrecen un horizonte para construir una alternativa”. “Un mundo donde se hagan efectivos los derechos universales de vivir en paz, sin temer a la guerra o a la enfermedad, en sociedades donde se garantice la libertad y la igualdad de los diferentes pueblos”, agregó el ministro.

La embajadora sudafricana en España, Sankie Mthembi-Mahanyele, cuyo país presentó en diciembre una demanda contra Israel por presunto delito de genocidio en Gaza, estimó que en este tipo de contextos, la simple inacción provoca la erosión del derecho humanitario y de las instituciones multilaterales. La diplomática recordó que los derechos más básicos mencionados en los ODS son inexistentes en este momento en Gaza. “La salud, el agua, la comida, la higiene, la protección de los niños ...", citó. “Por eso, en Sudáfrica no daremos un paso atrás. Porque en Gaza, en Palestina, no se está respetando la vida. Impera un sistema que identifica a la gente en función sus diferencias: religión, lengua, raza, procedencia; e Israel ignora todos los protocolos y la ley internacional. Los que tienen poder discriminan oprimen al más débil, como ocurrió en Sudáfrica, y lo que está en juego es el derecho de los palestinos a existir”, insistió.

"Todos los actores económicos deben asegurarse que su actividad no contribuye directa o indirectamente a las violaciones de los derechos que se cometen en Palestina. Es una cuestión de legalidad y de ética", señala Pablo Bustinduy, ministro de Asuntos Sociales.

“En Gaza no solo se asesina de forma indiscriminada a la población civil, sino que se está destruyendo toda la infraestructura para garantizar su vida ahora y en el futuro, cuando se logre un alto el fuego”, opinó Martí. Además, la directora ejecutiva del Comité español de UNRWA lamentó que Israel esté “tergiversando la aplicación del derecho internacional humanitario” y haya líderes y medios de comunicación que lo acepten. “Hablo, por ejemplo, de los ataques a hospitales —que no se pueden agredir bajo ninguna circunstancia—, ataques a instalaciones con bandera de la ONU —que son inviolables—, o de usar la ayuda humanitaria como arma de guerra", enumeró,

Presente en el debate, el embajador palestino en España, Husni Abdel Wahed, pidió “coherencia” y “universalidad” a la hora de aplicar los derechos humanos recogidos en los ODS. “Este mundo eurocéntrico tiene que ser consecuente con lo que predica porque se defienden valores hermosos, pero luego la práctica no tiene nada que ver. Todo el mundo conoce la respuesta a la gran pregunta y todos la esquivan. ¿Cómo implementar los derechos humanos? Pues implementándolos, para todos por igual”, zanjó.

El diplomático recordó que los europeos “celebran la derrota del fascismo en su territorio, pero lo financian y protegen en otros lugares”. “Hay una incongruencia y falsedad en los valores. Los defendemos para nosotros mismos, pero no para los demás. Entonces no los llamemos derechos universales, sino derechos europeos o derechos de blancos de ojos azules”, lanzó. Además, pidió que el reconocimiento del Estado palestino por parte del Gobierno español “no sea un objetivo, sino un paso previo para que lo que debe de venir después”.

“Efectivamente, el reconocimiento es una decisión importante y valiente, pero es evidente que es un gesto que debe ser dotado de contenido”, respondió Bustinduy. “No hemos reconocido una bandera o un Estado hipotético, sino que nos hemos comprometido con el derecho a la libre autodeterminación del pueblo palestino”.

"Hay una incongruencia y falsedad en los valores- Los defendemos para nosotros mismos, pero no para los demás.Entonces no los llamemos derechos universales, sino derechos europeos o derechos de bancos de ojos azules", señaló Husni Abdel Wahed, embajador palestino.

El ministro quiso detenerse en el ODS número 16, que habla de sociedades pacíficas e inclusivas, de facilitar el acceso a la justicia para todas las personas, que deben vivir sin miedo, sea cual sea su raza, religión u orientación sexual. “Este objetivo nos implica a todos: instituciones, gobiernos, empresas... Todos los actores económicos deben asegurarse que su actividad no contribuye directa o indirectamente a las violaciones de los derechos humanos que se cometen en Palestina. Es una cuestión de legalidad y de ética”, subrayó, refiriéndose, sin citarlas, a las inversiones de empresas españolas.

“Todos debemos hacer lo que esté en nuestra mano para detener esta atrocidad que nos va a perseguir durante generaciones”, insistió. “La agenda 2030 quiere dotar a esta época convulsa de un horizonte de paz, justicia e igualdad”.

Pero la igualdad solo figura en el papel, dentro del conflicto entre israelíes y palestinos, subrayó Husni Abdel Wahed. “Israel convierte en ley la discriminación y la segregación”, aseveró el embajador palestino, citando como ejemplo la ley aprobada en 2018 que establee que Israel es un Estado para judíos, cuando casi el 20% de su población es palestina. “¿Cuál sería la reacción del mundo si esta ley fuera aprobada en otro país?”, preguntó. (Fuente: El País. Planeta Futuro. 2 de julio de 2024)

Conclusión. Las guerras son inhumanas; no incluidas en la Agenda 2030.

sábado, 6 de julio de 2024

Educaciòn inclusiva

     Una madre, dice; "quiero que respeten los derechos de mi hijo y que le permitan desarrollarse en el ámbito de un aula ordinaria para evitar la segregación", Sofia tiene muy claro que su hijo de seis años, que sufre un trastorno sociocomunicativo, debe continuar sus estudios de primaria, que comenzará el curso que viene, junto con el resto de sus compañeros en lugar de hacerlo en un aula especifica, como recoge el dictamen del centro en el que estudia.   Ella apela al principio de inclusión educativa que reconoce la normativa estatal y autonómica y además ha presentado al colegio la opción de contar con un voluntario auxiliar que podría acompañar a su hijo durante las clases cotidianas con el resto de compañeros, que le ofrece la asociación de atención temprana que atiende al pequeño fuera del horario escolar y que ella sufragaría, una figura de apoyo complementario, aunque excepcional, está presente en varios centros educativos andaluces.

     "Mi hijo necesita ayuda grupal. No puedo permitir que le pongan piedras en el camino cuando va a pasar a una etapa en la que entran en igualdad de condiciones. La ley insta a los centros a que trabajen en la educación inclusiva para los niños con necesidades especiales", insiste Sofía. Desde que su hijo entró con tres años en infantil en el CEIP Borbolla de Sevilla, el equipo directivo le instó a que lo mejor para el desarrollo del pequeño era estuviera en el aula específica del centro, pero en este tiempo el menor ha evolucionado. 

     Sofía no solo aporta los informes de Salud Mental Infantil al que el niño acude desde hace tres años y los de la asociación SETA de atención temprana donde va a terapia, que confirman, sino la evolución personal de su hijo: "Empezó a ir a natación y me dijeron que lo desapuntara porque era muy nervoso, ahora participa en campeonatos. Va a campamentos escolares y este año acude al aula de Mediodía, algo impensable el año pasado. Ha mejorado mucho en desarrollar su paciencia y controlar la frustración", sostiene.

     La familia del chico ha presentado ante la Delegación de la Conserjería de Desarrollo Educativo su disconformidad con las conclusiones de la psicopedagoga del centro, que han sido ratificadas por el equipo de orientación de la zona y que los padres, siguiendo el procedimiento,  van a volver a recurrir.

     Precisamente, el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU reprendió recientemente a España por mantener los centros de educación especial y las aulas específicas. advirtiendo sobre el peligro de segregación de los alumnos con necesidades especiales. 

     "No entiendo cómo hay leyes que hablan de integración y luego no se cumplen", cuestiona Diego Castro. director del CEIP Maestra Caridad Ruiz, en Salúcar de Barrameda (Cádiz), un  centro inclusivo que no  tiene aulas específicas para sus alumnos con necesidades especiales y que, en lugar de sacar a los niños del aula ordinaria, introduce a los especialistas en las clases. Trabajar desde la inclusión supone, sin embargo, un esfuerzo colectivo que implica "un cambio de mirada colectivo de profesores y padres. "Muchos maestros no son capaces de dar respuesta a estos alumnos, porque no tienen la formación ni las herramientas adecuadas y para ellos es más cómodo que salgan del aula, por eso es necesario cambiar la mentalidad y también la metodología de aprendizaje", añade.

     Para ellos son necesarios recursos, reconoce. Castro no es contrario a las aulas específicas, pero siempre pra los menores que estén gravemente afectados, "Si  queremos una enseñanza personalizada, la evaluación tiene que ser individualizada" añade. Que los PT (profesores de Pedagogía Terapéutica). AL ( maestros  de Audición y Lenguaje) y demás especialistas estén dentro del aula, favorece que los niños sean capaces de demostrar sus conocimientos. La figura del auxiliar voluntario que Sofía ha ofrecido al colegio a través de la Asociación SETA está reconocida en la legislación andaluza.

     "Es una figura importantísima, porque permite que los n iños interactúen con su grupo de amigos y el,resto de compañeros se relacionen con los niños con necesidades  especiales", abina Núñez. quien destaca que en general las reticencias parten de los propios profesores que recelan de tener a otros especialistas  en su clase.

     Sofía no está dispuesta a tirar la toalla. Mientras espera la resolución de la Junta, ha presentado una reclamación al Defensor del Menor. Si la decisión de la consejería fuera negativa, ella está dispuesta a acudir a los tribunales. "Hay una ley que dice que la inclusión tiene que incorporarse de manera paulatina, pero el colegio no se quiere enterar", sostiene.(Fuente: El País.13 de mayo de 2024)

      Lo que reclama Sofia está recogido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4: "garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos".  Conviene recordar que los ODS diseñan un plan para el futuro, y establecen la necesidad de un cambio de rumbo hacia un mundo resiliente y sostenible

viernes, 5 de julio de 2024

Transmisión del Chagas. España

     María Flores, investigadora del Centro Nacional de Microbiología del Instituto Carlos III y colaboradora de lo fundación Mundo Sano recuerda a una mujer, de origen boliviano y afincada en España que “se sentía muy culpable por haber transmitido el Chagas a su bebé”. La mujer no tenía ningún síntoma y no supo, antes de quedarse embarazada, que había contraído en su país esta infección potencialmente mortal y que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como una enfermedad desatendida. 

     El largo periodo que puede transcurrir desde la infección hasta el desarrollo de los síntomas hacía imposible calcular cuántos años llevaba en su cuerpo el parásito Trypanosoma cruzi, que se adquiere por el contacto con las heces u orina de las vinchucas (un tipo de chinche) presentes en los países endémicos —todos en Latinoamérica—, pero que “también puede transmitir una madre a un hijo durante la gestación”, añade Flores.

     Ahora, para eliminar el Chagas congénito, el Ministerio de Sanidad de España acaba de incluir su cribado en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud para todas las mujeres embarazadas en situación de “riesgo”. Detectar el parásito en la gestante permitirá tratar de forma inmediata al bebé si nace con la infección —no se puede dar la medicación durante el embarazo— y cortar la cadena de transmisión, ya que, si es una niña, no lo traspasará en un futuro si tiene hijos.

     “No tiene sentido que en España exista Chagas congénito”, afirma Estefanía García, subdirectora de Promoción de la Salud y Prevención del Ministerio. La medida, que debe ser implantada durante los próximos dos años, ya se había adoptado en algunas comunidades autónomas —en Cataluña, desde 2009— y en algunos hospitales, pero con la orden ministerial publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 18 de junio se generalizará en todo el territorio español. “No a todas las embarazadas, sino a las que están en riesgo”, apunta García.

     Además de los beneficios en la salud pública, invertir en cribados ahorra tratamientos futuros de las formas graves de la enfermedad. Según Flores, la prueba cuesta “entre dos y ocho euros”, en función de si se encuentra un positivo y “hay que hacer además una prueba confirmatoria”. Pero “un trasplante de corazón según una evaluación hecha ya hace 10 años, cuesta unos 300.000 euros”, compara la científica. “No tenemos la cifra exacta, pero sí sabemos que en España ya hay personas que han tenido que recibir un trasplante de corazón como consecuencia del Chagas”, alerta Irene Losada, coordinadora de la Iniciativa de Chagas del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

     Un protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública aclara quiénes son estas mujeres en riesgo: las procedentes de países latinoamericanos endémicos del Chagas, las embarazadas cuyas madres proceden de alguno de estos Estados u otras mujeres que hayan viajado a zonas endémicas. “Depende del viaje, es decir, no es lo mismo viajar una semana a un resort de lujo en una zona de poco contacto que haber sido cooperante y haber trabajado en lugares de riesgo, porque estas chinches viven, por ejemplo, en casas de adobe”, subraya García.

      Según los cálculos que manejan los investigadores, viven en España unas 55.000 personas infectadas. Del total de quienes conviven con el parásito —entre seis y siete millones en el mundo— aproximadamente el 30% desarrollan la enfermedad, que comienza con síntomas como fiebre, fatiga, dolores o vómitos y que puede llegar a provocar graves afecciones cardíacas y digestivas. En los casos más extremos requiere un trasplante de corazón. Todos los expertos coinciden que solo una mínima parte de las personas infectadas son diagnosticadas y tratadas. “Es probable que pronto empecemos a tener casos sintomáticos de aquellas personas migrantes que vinieron a España entre 2002 y 2007”, explica Flores. Por ello, insiste, “es importante el acceso a la detección temprana, que a su vez facilita el acceso al tratamiento o la atención necesaria para prevenir complicaciones mayores”.

      “El tratamiento del Chagas es 100% efectivo en los recién nacidos, no produce efectos adversos y podemos garantizar que se cura”, explica Flores. Sin embargo, en los adultos, la “curación” es mucho más compleja. Losada cree que la curación de esta infección es “el santo grial”. “La definimos en función de si los anticuerpos son negativos en sangre, y en un recién nacido son negativos en aproximadamente un año, pero en un adulto hay que esperar de 10 a 15 años”, añade. Además, continúa, la medicación en la población adulta tiene efectos adversos: “Son muy frecuentes y algunos son muy molestos y, aunque no son graves, sí condicionan que muchos pacientes acaben abandonando el tratamiento”. En concreto, las medicinas pueden provocar, “afectación cutánea con picores, dolores de cabeza y algunos efectos como la ansiedad”, abunda Losada.

     Aunque la orden ministerial solo generaliza el cribado durante el embarazo, el protocolo hace recomendaciones que pueden ayudar a los médicos a detectar nuevos casos. “Se aconseja cribar a los familiares de primer y segundo grado porque, desde la investigación nos hemos dado cuenta de que, si detectas un caso en una embarazada, puedes detectar cuatro o cinco más entre los miembros de su familia”, bien porque hayan vivido en la misma casa y hayan estado expuestos al riesgo de infectarse o porque sean hermanos nacidos de una misma madre portadora del parásito, explica Flores.

      De la misma manera que si en una embarazada sale un VIH positivo tiene todo el sentido del mundo cribar a su pareja, cuando en una embarazada hay un positivo por Chagas, debe saltar la alarma para cribar a su familia”, afirma Losada. Aunque lo ideal, continúa, es que las mujeres en edad fértil consideradas población de riesgo que deseen tener hijos se sometan también a un cribado antes del embarazo. “Con mucha probabilidad, se interrumpirá la transmisión vertical, que es la única vía de transmisión activa en sitios donde no hay vector [la vinchuca]” y los bebés nacerán libres de infección. (Fuente: El País. Planeta Futuro. 27 de junio  de 2024)

     Una muy  buena noticia, meta el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3: "garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades".

 

miércoles, 3 de julio de 2024

Agresiones contra la educación

 

     Un informe concluye que, en 2022 y 2023, las agresiones contra centros educativos, estudiantes y docentes y el uso militar de las escuelas aumentaron un 20%. Los lugares más castigados fueron Palestina, Ucrania, la República Democrática del Congo y Myanmar

     Estudiantes heridos por proyectiles disparados contra una residencia de mujeres universitarias en Sudán, una escuela de la ONU en el campo de refugiados de Al Maghazi, en la franja de Gaza, bombardeada por Israel, dos alumnos de primaria muertos en una aldea de Myanmar cuando regresaban de la escuela, 350 personas confinadas por las fuerzas militares rusas en un colegio ucranio, profesores y estudiantes amenazados dentro de las aulas por un grupo armado en el departamento de Santander, en Colombia. Cada día se registran en el mundo una media de ocho agresiones contra la educación, que van desde ofensas contra alumnos o docentes hasta el uso militar de las escuelas, según la Coalición Global para Proteger la Educación de Ataques (GCPEA, por sus siglas en inglés), que acaba de publicar su informe relativo a 2022 y 2023.

     En estos dos años, más de 10.000 estudiantes y educadores murieron violentamente, resultaron heridos o fueron secuestrados, una cifra que representa un aumento del 10% con respecto al periodo 2020-2021. Además, se identificaron al menos 6.000 ataques contra escuelas, universidades, alumnos y profesores, y casos de uso militar de establecimientos educativos, es decir un 20% más que en los dos años previos, según esta organización, formada en 2010 por diversas entidades dedicadas a la docencia en contextos de emergencia y conflicto.

     En 2022 y 2023, los lugares con mayor cantidad de ataques contra la educación fueron Palestina, Ucrania, la República Democrática del Congo (RDC) y Myanmar. “En total, hemos analizado 28 países en conflicto. Este es el séptimo informe que hacemos y el aumento de agresiones ha sido globalmente más significativo que en los anteriores”, explica a este diario Jerome Marston, uno de los autores de la investigación.

      País por país, los Estados que registraron un mayor aumento de los ataques contra la educación con respecto a los dos años anteriores fueron Ucrania, donde la guerra se agudizó; Sudán, donde el conflicto estalló en abril de 2023; Palestina, debido a la guerra en Gaza; Siria, donde hubo estudiantes reclutados y aumentaron ataques contra los centros, y Nigeria, donde creció el número de escuelas convertidas en cuarteles, bases o depósitos de armas. En total, la GCPEA registró 1.000 casos en que los centros educativos se usaron con fines militares, una cifra en claro aumento con respecto al periodo anterior. Además de Nigeria, se registraron un número importante de estos incidentes en Afganistán y Myanmar.

     ¿Qué se califica como ataque a la educación? El estudio identifica varios tipos: agresiones contra los centros educativos, contra estudiantes y docentes, uso militar de los centros de enseñanza, reclutamiento de niños y niñas en las escuelas, violencia sexual en las aulas y mujeres atacadas en el ámbito educativo por el simple hecho de ser mujeres. “En más de 10 países, estudiantes y profesoras de sexo femenino fueron directamente atacadas por ser mujeres. Las chicas son las primeras que faltan a clase y las últimas en regresar tras los ataques, lo cual convierte estos hechos en una cuestión de género”, afirman sus autores.

     “Ella siempre dijo: ‘Si me matan, que sea por ir a clase”, dice el padre de una afgana de 19 años que murió en un atentado con explosivos contra un centro de formación privado de Kabul, en septiembre de 2022, que dejó un total de 54 víctimas mortales y más de 100 heridos, la mayoría mujeres de la comunidad hazara.

     A mediados de junio se cumplieron 1.000 días desde que los talibanes cerraron a las mujeres las puertas de la educación secundaria, tras haberles ya negado la posibilidad de seguir estudiando en la universidad. La presencia femenina en los espacios públicos y laborales de Afganistán es prácticamente insignificante, menos de tres años después del retorno de los fundamentalistas al poder, en agosto de 2021.

      Según un informe de GCPEA "Solo entre octubre y diciembre de 2023, la ONU informó que al menos 352 escuelas resultaron dañadas en la franja de Gaza, lo que representa más del 60% del total".

     Según este informe, Afganistán es también uno de los países donde las mujeres o los centros educativos en los que estudian o trabajan fueron especialmente atacados. La GCPEA identificó más de 140 agresiones en 2022 y 2023, periodo en el que al menos 98 afganas, alumnas y profesoras de educación superior fueron detenidas. “El estudio contabiliza ataques concretos a estudiantes o centros, pero no puede reflejar, por ejemplo, que a las mujeres se les han cerrado las puertas de la universidad, que es una ofensa inmensa”, explica Marston.

     “Me daba miedo ir a clase cada día en Afganistán, pero más miedo me daba no ir. Las escuelas eran blanco frecuente de ataques y sabíamos que nos exponíamos cada día a que sucediera una tragedia. Era un acto de coraje (...) Pero en una sociedad dominada por los hombres, la escuela era mi refugio”, contó Mina Bakhshi, refugiada afgana en Estados Unidos, durante la presentación del informe, refiriéndose a los meses previos al retorno de los talibanes. “Ahora, las niñas en Afganistán son más vulnerables porque no tienen la escuela como refugio. No tienen opción. Miles de jóvenes encerradas en su casa sueñan con volver a estudiar”, agregó.

     Palestina también registra preocupantes resultados en ataques a esuelas (640 registrados en el periodo estudiado). Marston advierte que el estudio se detuvo el 31 de diciembre de 2023 y desde entonces la educación en Gaza, donde la guerra continúa, ha sufrido nuevos ataques. “Solo entre octubre y diciembre de 2023, la ONU informó que al menos 352 escuelas resultaron dañadas en la franja de Gaza, lo que representa más del 60% del total”, dice el informe.

     En Ucrania, entre 2022 y 2023 se registraron 700 ataques a escuelas, sobre todo en las regiones meridional y oriental, que implicaron el uso de armas explosivas, incluidos ataques aéreos. 

     "Pero los ataques a las niñas en Afganistán son más vulnerables porque no tienen la escuela como refugio. No tienen opción. Miles de jóvenes encerradas en su casa sueñan con volver a estudiar" señala .Mina Bakhshi, refugiada afgana

     Paralelamente, hubo algunos países donde las embestidas contra la educación se redujeron gracias a un apaciguamiento de los conflictos. El informe destaca los casos de República Centroafricana, Libia, Malí y Mozambique.

     Para reducir el número de agresiones, la coalición recomienda firmar y poner en práctica la Declaración sobre Escuelas Seguras, un acuerdo político intergubernamental dedicado a proteger la educación en los conflictos armados que nació en 2015, liderado por Noruega y Argentina y que ya ha sido suscrito por 120 países. Además, se aconseja a los Estados informar más de estos ataques, juzgar a sus responsables, brindar asistencia a las personas sobrevivientes y hace especial hincapié en el deber de anticipar y mitigar el impacto de las agresiones, de garantizar en la medida de lo posible su funcionamiento durante los conflictos armados y de proteger los centros educativos y a los menores.

     Por último, el informe también alerta de las repercusiones a largo plazo que tienen las interrupciones en la educación debido a conflictos y ataques. En 2022, el conflicto en Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo (RDC), obligó a Muhawe Wimana a huir de la aldea en la que vivía con su hijo Isaac, de siete años, que no pudo terminar el año escolar. En 2023 se establecieron centros de aprendizaje temporales en el campamento de desplazados de Bushagara para que niños y niñas pudieran seguir aprendiendo. “Durante el día, los niños y las niñas estarán ocupados en la escuela. Luego regresarán a sus casas, harán sus deberes y se irán a dormir. Esta rutina nos da un poco de normalidad y mantiene a los niños y las niñas fuera de peligro”, se felicitó el padre.

     “Estábamos aterrorizados, la mayoría de los estudiantes que estaban allí quedaron traumatizados debido a que la bomba estalló justo sobre el techo de la escuela”, contó a los investigadores de la GCPEA un estudiante de una escuela afectada por enfrentamientos entre ejército y un grupo armado en Filipinas en marzo de 2023. Las clases presenciales se suspendieron en muchos colegios y los enfrentamientos afectaron a 112 centros y más de 30.000 estudiantes. (Fuente: El País. Planeta Futuro, 21 de junio de 2024)

     Prácticamente todas las agresiones contra la educación son consecuencia de un conflicto armado, Por ejemplo, en Ucrania, seguro que antes de la guerra con Rusia no tuvo lugar ninguna agresión contra la educación. Las consecuencias de la guerra son múltiples y nunca buenas. ¿Cómo podríamos evitar las guerras?  ¿Cómo no nos consideramos ciudadano del mundo? ¿A quién se le ocurrió dividir en planeta Tierra en trozos, en naciones, Estados, y nos metió en la cabeza que ese concepto era muy importante y había que luchar por él? La Agenda 2030, considera a todos ciudadanos del mundo, es decir, ciudadanos del planeta Tierra.   En cuanto a la educación, ha creado el objetivo de Desarrollo Sostenible número 4: "garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda y vida para todos".

martes, 2 de julio de 2024

Arreglos de ropa

 

     Hoy les voy a copiar un artículo que he leído en el El País. Planeta Futuro, titulado Los arreglos de ropa en medio de la desesperación en Gaza y publicado en colaboración con Egab, una plataforma que trabaja con periodistas de Oriente Próximo y África.

     Los desplazados por la guerra se ven obligados a reparar sus prendas en sastres y pequeños talleres de calzado. “Algunos clientes han perdido más de 40 kilos y acuden a mí para ajustar la talla”, cuenta un profesional

      Assad Maqdad, de 62 años, permanece sentado en silencio fuera de la tienda de campaña gris y raída, con la mirada fija en los rotos, rasgaduras y quemaduras de las cuatro prendas de vestir que aferra entre las manos. Para él y para las docenas de gazatíes que esperan su turno en la tienda del sastre, plantada cerca de la playa de Al Bahr, en la zona de Al Mawasi, cerca de Jan Yunis, cada tejido es testimonio del sufrimiento padecido en los últimos siete meses, desde que Israel lanzó su campaña militar en Gaza.

     Maqdad explica que los desplazados llevan la misma indumentaria día y noche, y no utilizan prendas diferentes para dormir. Como consecuencia de ello, la ropa se desgasta muy rápido, sobre todo porque no hay armarios ni estanterías para guardarla. “Por culpa de los bombardeos y por miedo a perder la vida, salimos de nuestras casas con poca ropa”, cuenta Maqdad. La escasez de agua potable, de alimentos y de atención sanitaria para 2,3 millones de gazatíes ha creado una gravísima crisis humanitaria que no hace más que empeorar a causa del actual cierre del paso fronterizo de Rafah, por donde pasa la mayor parte de la ayuda.

     Llevar la ropa adecuada, algo que a menudo se da por sentado en circunstancias normales, tiene ahora una importancia vital, sobre todo a medida que se prolonga la guerra, y con más de 1,9 millones de palestinos desplazados. La mayoría de ellos se refugian en tiendas de campaña en desiertos y dunas de arena, lo que los deja expuestos a las inclemencias del tiempo, como la lluvia, el frío helador por la noche y el calor abrasador durante el día. Desde que Israel inició su operación militar terrestre en Rafah a principios de mayo, casi 450.000 palestinos han huido de la ciudad, a medida que los tanques israelíes avanzaban hacia el sur de Gaza

      Esto llevó a Maqdad, ahora sentado en la tienda mirando y dando vueltas en la mano a la ropa rota y dañada, a huir una vez más con su familia, agotando los pocos recursos de que disponían. Ahora, este padre y abuelo de 19 hijos y nietos está decidido a conseguir que vuelvan a tener una ropa presentable.

     Mohammed Qannan, de 44 años, propietario de la tienda y uno de los pocos sastres que quedan en Jan Yunis, en el sur de la Franja, escucha a Maqdad, examinando cada prenda durante algún tiempo, antes de decir, en un tono casi definitivo: “Están demasiado gastadas para arreglarlas”. “No tengo otra opción”, susurra Maqdad, visiblemente avergonzado, tratando de que los demás clientes no lo oigan. “A mis hijos no les queda nada más que ponerse”. Tras lo que a Maqdad le parece una eternidad, Qannan asiente con un simple movimiento de cabeza antes de sumergirse en sus bolsas de telas e hilos, buscando trozos iguales para remendar la ropa.

     Maqdad abandonó su hogar en el campo de refugiados de Al Shati, en la ciudad de Gaza, en noviembre. Desde entonces se ha visto obligado a huir varias veces con su familia, la última a Rafah, antes de trasladarse de nuevo a Jan Yunis. Él y su familia forman parte de ese casi 85% de la población del enclave que fue obligado a desplazarse después del ataque perpetrado por Hamás contra Israel el 7 de octubre y las represalias israelíes que siguieron. “Tuve que pedirle prestada a mi hermano una tienda de campaña para refugiarme”, relata. “No tengo dinero para comprar ropa nueva. Mi máxima prioridad es proporcionar comida y agua a mis hijos y nietos, aunque tengan que llevar ropa muy gastada”.

     El sastre tarda menos de una hora en remendar la ropa de la familia de Maqdad. Le entrega las prendas, advirtiéndole de que no podría volver a repararlas. “Aquí no hay alternativas”, lamenta Maqdad.

     Después de que un ataque aéreo destruyera su negocio en el oeste de Jan Yunis, Qannan trasladó su máquina de coser y la mercancía a su ahora popular tienda de campaña cerca de Al Bahr, y cambió su oficio de sastre por el de los arreglos de ropa para mantener a sus cinco hijos.

     “Ahora me dedico sobre todo a remendar y arreglar la ropa gastada de los desplazados, algo que nunca había hecho antes a esta escala”, explica. “Las prendas suelen estar estropeadas debido a un uso intensivo o a desgarrones parciales causados por bombardeos, metralla o escombros de edificios. Algunas están es un estado irreparable, pero mis clientes hacen todo lo posible por arreglarlas”.

     Levanta un par de pantalones de hombre para mostrar la importante pérdida de peso de su propietario, que necesitó una reducción de varias tallas en la cintura. “Yo mismo he perdido 28 kilos desde el comienzo de la guerra, sobre todo durante el desplazamiento de hace cuatro meses”, afirma. “Algunos de mis clientes han perdido más de 40 kilos y acuden a mí para que les cambie el tamaño de la ropa”.

     Con una máquina de coser que funciona con energía solar, Qannan atiende a clientes (desde niños de 10 años hasta adultos) centrándose en los remiendos y los cambios de talla. “En mis 30 años de profesión, nunca había visto tantos clientes que necesitaran arreglar su ropa vieja, unos 30 al día o más. Antes de la guerra, solía ser uno por semana, si acaso”, declara. “Los desplazados están en paro y no tienen ingresos para comprar ropa nueva”, explica. “Escucho muchas historias dolorosas de los clientes”.

     El deterioro de las condiciones de vida de los desplazados del enclave también se aprecia en el puesto de reparación de Deir al Balah, donde decenas de personas hacen cola en la acera con su calzado gastado en la mano. Los zapatos rotos se amontonan alrededor de Yassin Abu Hamad, de 37 años, que se afana en martillar pequeños clavos en los tacones de los zapatos estropeados o utiliza su máquina de coser para reparar los que están en mejor estado. “Recibo docenas de clientes al día, muchos con zapatos que ya han sido reparados varias veces y están demasiado estropeados para seguir utilizándolos en circunstancias normales”, explica. “Pero las terribles condiciones de la guerra obligan a la gente a seguir usándolos”.

     En el transcurso del conflicto, muchas personas han tomado la arriesgada decisión de volver a sus casas para recoger ropa y otros artículos de primera necesidad, como sábanas, con la esperanza de mejorar —por poco que sea— sus condiciones de vida.

     “A pesar de que se introdujeron zapatos a través de los pasos fronterizos antes del último cierre, sus precios siguen siendo elevados e inasequibles para muchos”, afirma Hamad. “La gente prefiere arreglar lo que tiene. El conflicto bélico y el desplazamiento han simplificado la vida de las personas hasta el punto de que ya no se preocupan por su aspecto”.

     En un contexto en el que la economía está destrozada por la guerra y la inflación es galopante, debido a la escasez de suministros de primera necesidad y la muy alta demanda, el zapatero dice que ha mantenido el precio de las reparaciones de calzado sin cambios, normalmente en torno a un dólar (90 céntimos de euro), dependiendo de la envergadura de la reparación, a pesar de que sus gastos cotidianos se han disparado. “El flujo de clientes compensa el bajo precio que pido. La demanda es muy alta, casi sin precedentes”.

 

lunes, 1 de julio de 2024

Ricos insostenibles

     La acelerada concentración  de la riqueza en pocas manos, constatada por numerosos estudios, explica el aumento de tensiones globales y el comportamiento de los votantes. El reciente informe encargado por el G.29 a Gabriel Zueman, director del Observatorio Fiscal de la UE, pone al descubierto "el proceso explosivo de acumulación de la riqueza" que se está registrando en el mundo,  Unos 3.000 megarricos (el 0,0001 de la población, un hogar por millón) posee ya el 14% de la riqueza mundial- La tendencia parece imparable.

     Las consecuencias de esta deriva son un empobrecimiento de los desheredados del mundo. El pasado abril, el Banco Mundial alertó de que una cuarta parte de la humanidad (1.00o millones de personas) sufre "un retroceso histórico" y que una de cada cuatro personas de los países más pobres sobrevive con 2,15 dólares al día. Sabemos según en informe de la Cátedra de Liderazgos y Sostenibilidad de Esade y el Observatorio Social de la Fundación la Caixa, que algunos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030, como el fin de .a pobreza y el hambre cero, no se cumplirán por estar poco atendidos,  

     En Europa, las desigualdades son también clamorosas. Los datos de Wealth X, indican que el 1% más rico posee el 47% de la riqueza financiera total de Europa. Y el Observatorio  Fiscal de la Ue recuerda que los milmillonarios apenas pagan un 0,5 de su riqueza en impuestos (renta y patrimonio). Son unos ricos insostenibles.

     Ante tanta irracionalidad, Oxfam y otras organizaciones han puesto en marcha la iniciativa ciudadana europea Tax the Rich,  que  persigue hacer pagar impuestos a los ricos. La iniciativa se suma a la propuesta de Zucman al G-20. que planteaba que los megarricos contribuyeran con un 2% de su riqueza anual, lo que permitiría  recaudar hasta 250.000 millones de dólares (233.000 euros) adicionales.

     La novedad de la iniciativa de Oxfam es que, además de reconocidos economistas como Thomas Piketty, cuenta con el apoyo de la multimillonaria austroalemana Marlebe .Engelhorn, que quiere distribuir 25 millones de euros de su fortuna, según los criterios de 50 ciudadanos austriacos. La aparición de ricos patriotas es significativa. El año pasado un grupo de 300 millonarios y economistas dirigió una carta al G-20 en la que pedían colectivamente pagar más impuestos. A principios de este año, 259 multimillonarios dirigieron otra misiva titulada Orgullosos de pagar más al Foro de Davos, instando a los líderes políticos a que obligarán a tributar más "a nosotros, a los más ricos".

     La mejor lección de estas benevolentes conductas es que subir los impuestos no es tan solo posible, sino saludable para todos los contribuyentes. Pero sabemos también que los impuestos no pueden ser voluntarios. Los países que mejor funcionan son los que tienen  una finalidad  más justa, como los del norte de Europa. El Gobierno que prepara los presupuestos de 2025, debería seguir avanzando con impuestos progresivos para atender la larga lista de necesidades inaplazables sin atender las quejas de los privilegiados. (Fuente: El País, 1 de julio de 2024, Artículo escrito por Andreu Missé)

     La "larga lista de necesidades inaplazables sin atender", que se indican el el artículo están recogidas en la Agenda 2030, que incluye 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y  que  representa una visión global para las personas, el planeta y la prosperidad a largo plazo, Diseña un plan para el futuro y establece la necesidad de un cambio de rumbo hacia un mundo resiliente y sostenible