En una tienda de Moda, el proyecto ecosocial de Cáritas, en la calle Embajadores de Madrid, una clienta sale con una camisa de una firma española y unas sandalias de niña sin estrenar, Todo por menos 3o euros, Parte procede de contenedores de recogida textil; otra de excedentes de marcas que han decido dar salida a prendas no vendidas antes antes que exterminarlas. Esa decisión, hasta ahora voluntaria, está a punto de convertirse en obligación: a partir de 19 de julio de 2026 la Unión Europea prohibirá a las grandes compañías destruir ropa, accesorio y calzado no vendidos.
No son los únicos cambios en un sector complejo y con enorme impacto en la crisis climática. España prepara la Responsabilidad Amplida del Productor (RAP) del textil para que ponen una prenda en el mercado asuman el coste de gestionarla como residuo. 2024 registró 132 millones de toneladas de fibras textiles desechadas a escala global; un año antes, 125. Son datos del Materales Market Report 2025, recogidos por Moda en su Anális de recogiaaaa y tratamiento de ls ropa usada en España. Aunque las fibras reutilizadas representan el 7,6 % de la producción mundial, la mayoría procede de botellas de plástico recicladas, menos del 1% tiene su origen en textiles pre o posconsumo.
Gema Gómez, referente de la moda sostenible en España cree que la legislación avanza más en la gestión del problema que en su reducción. "La trazabilidad es importante; si no sabemos lo que está pasando no podemos actuar", dice. Pero advierte de que el sistema sigue sin estar a la altura de la urgencia climática que impone el volumen de la producción ni de los límites planetarios.
Uno de los retos sector es evitar que la ropa se convierta tan pronto en residuo. Segun datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, eel consumo textil anual por persona en la UE pasó de 17 a 19 kilos entre 2019 y 2022. En España, en un estudio de CECR señala que 76,6% conoce el término fast fashion y lo asocia con atributos negativos, pero el 45,2%compra habitualmente en esas tiendas,
La cofundadora de Carro de Combate, Laura Villadiego, resume el desajuste así: las legislaciones "llegan muy tarde" y de forma "deficiente", mientras "cada vez se consume un mayor volumen de ropa", Según Textile Exchange. la producción mundial de fibras podría alcanzar los 169 millones de toneladas en 2030 si todo sigue igual. Al mismo tiempo, la segunda mano ha dejado de ser un estigma.
Pero ella advierte de que, aunque plataformas como Vinted ha ayudado a normalizarla. puede funcionar como coartada para seguir comprando ropa nueva. " Hay muchísimas personas que compran ropa compulsivamente y luego recupera parte del dinero a través de estos canales", de los que se sabe poco. Aunque tienen información al minuto de las operaciones, rara vez la trasladan.Desde enero 2025, la recogida selectiva de textil es obligatoria. Pero plantea Villodiego, "¿de qué nos sirve tener el residuo textil separado, si luego no tenemos los recursos para realmente separarlo, para tratarlo, para gestionarlo+?". Moda comparte el diagnóstico: sobreproducción, reciclaje insuficiente y un desarrollo "más lento necesario" de los sistemas RAP dibujan un escenario el que "el sistema actual ya no puede absorber por sí solo todo el volumen de ropa que se genera".
Otro punto delicado es la salida al exterior. La coautora de Consumir es un acto político ve el riesgo de que, sin capacidad suficiente. las soluciones acaben siendo la valorización energética o la exportación. Cerca de 96.000 toneladas de textil se exportaron en 2024 desde España, según Moda: una parte ca a reutilizacón internacional: otra a reciclaje en aplicaciones de menor valor y otra a clasificación fuera de España.
Reciclaje no siempre significa lo que parece: de las casi 119.000 toneladas de textil recogidas selectivamente en 2024 menos del 2% volvió a ser fibra. Casi toda la ropa hoy "nace prácticamente para ser un residuo por su calidad y composición", esto es, la mezcla de fibras de baja calidad o pequeñas como para generar nuevo hilo, Gran parte de lo que hay se llama reciclaje textil termina en trapos industriales, rellenos o aislantes.
La RAP obliga a los productores a financiar el residuo que generan, pero su eficacia dependerá de cuánto paguen, qué se premie.que se penalice y qui´rn controlo el sistema. Gómez cuestiona el papel de los sistemas colectivos con los productores cumplen la RAP --- los SCRAP, el equivalente a Ecoembes -- y plantea que su función debería orientarse a reducir la generación de residuos y la dependencia del propio sistema. También advierte de que, si las tarifas son demasiado bajas, el mecanismo puede percibirse más como como una vía para seguir produciendo que como una herramienta de transformación.
Por eso sostiene que habría que penalizar tanto "el volumen" como la baja durabilidad, las mezclas complejas, la imposibilidad. El de reparación y la rotación constante. El problema ya empieza cuando se fabrica para durar poco, venderse rápido y alimentar esa lógica de consumo. De ahí la paradoja que el proyecto de Real Decreto prevea campañas financiadas por los propios sistemas de RAP mientras influencers de estilo de vida y moda siguen alentando la moda ultrarrápida. A su juicio, existe una tensión evidente entre los objetivos de sostenibilidad y modelos de negocio construidos sobre crecimiento continuo de consumo.
Circularidad e inserción social
Frene a la reventa digital, hay una segunda mano vinculada al comercio de proximidad y a la inserción. El 2025, Cáritas recogió 20l9 millones de kilos de ropa y generó más de 900 empleos de inserción. La Ley 7/2022 reserva al menos el 50% de importe de adjudicación de contratos públicos de gestión de residuos textiles a empresas de inserción y centros de empleo de iniciativa social. "La circularidad textil no puede medirse solo en toneladas gestionadas, sino también en el impacto social que genera", subrayan, Sus tiendas realizan además entrega social a personas en situación o riesgo de exclusión mediante una plataforma con código OR asignados por servicios sociales. (Fuente: El PAÍS, suplemento Medio Ambiente, 5 de junio de 2026)
Espero que les haya interesado. Nuestro planeta es un sistema cerrado, nada puede salir. Ese el problema de la moda.
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