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domingo, 10 de mayo de 2020

Cambio climático y pandemia


Desde hace muchos siglos la humanidad viene sufriendo el azote de enfermedades infecciosas. Hoy, en pleno siglo XXI, un minúsculo virus puede colapsar el planeta entero: no solo  afecta a la salud de las personas, sino también, al transporte, la economía y la política mundial.
El coronavirus de Whuan nos recuerdan que, desde hace tiempo,  se sigue avisando de la llegada de un virus pandémico con consecuencias  globales. Aunque personalmente, no he tenido ocasión de leerlo, creo que puede interesar consultar el libro de José Antonio López, Virus: ni vivos un muertos.
Interesante es recordar que una importante consecuencia del cambio climático es la pérdida de diversidad biológica. Pues bien, ”los virólogos están demostrando que cuando disminuye la biodiversidad de un entorno, algunos tipos de virus no solo se adaptan a las nuevas condiciones, sino que son aupados a una especie de posición dominante. Y si estos virus dominantes se encuentran cerca de una aldea o un campo de cultivo, salta al ser humano con facilidad”.
En palabras de la bióloga estadounidense Felicia Keesing   la biodiversidad tiene un “efecto diluyente”, es decir,  reduce el peligro de aparición de nuevas enfermedades infecciosas.  Para evitar pandemias es necesario preservar la biodiversidad.  O sea, existe una clara relación entre el cambio climático y la pandemia del  coronavirus.
Domingo  Jiménez Beltrán, exdirector de la Agencia Europea de Medio Ambiente y asesor del Observatorio de la Sostenibilidad, apunta:  «Mi impresión  es que tanto el CC (cambio climático) como el ahora CV (coronavirus) nos han cargado de razón para cambiar nuestro modelo de producción y de consumo, incluido nuestro modelo de turismo». […] «El coronavirus se suma al cambio climático como argumento  insoslayable para el necesario cambio total y hacia mejor, hacia un sistema más sostenible y gobernable que, además, tiene ventajas no solo ambientales, sino también, socioeconómicas».
Sostiene Jiménez Beltrán que, lejos de retrasar la acción, el coronavirus ha incrementado lo que él mismo llama “el climax para el cambio”. En el libro de Miguel Delibes y Miguel Delibes de Castro La Tierra herida. ¿Qué mundo heredarán nuestros hijos? (2005:164) se puede leer: “Todos los expertos coinciden en que la ciencia es incapaz de predecir el mundo que vendrá, porque depende en gran medida de las decisiones que, individual y colectivamente, tomemos los humano”. Es decir “la historia está en nuestras manos»,
Será posible que la tragedia diaria nos impida ver en estos momentos más allá. Después del confinamiento decretado para hacer frente a la pandemia de coronavirus, ¿cambiaremos finalmente nuestra actitud frente al cambio climático y a las emisiones de CO2 y de NO2 o nos olvidaremos de ello hasta nuevo aviso?  Las penurias económicas derivadas de la pandemia de Covid-19 ¿serán capaces de que demorar la acción contra el cambio climático y ralentizar la transición energética? ¿Será el coronavirus más fuerte que los ciudadanos?
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