Este profesor pone el ejemplo de la guerra de Vietnam. "EE. UU. no lucha en Vietnam porque le interese aquel territorio lejano lo suficiente como para perder 60.000 soldados, sino porque intenta mostrar a los soviéticos que con ellos no se juega y así establecer una reputación que proteja a Europa. La acción no se justifica en sí misma, sino por el deseo de cambiar las acciones futuras del contrario", y señala que los ejemplos en casos no bélicos son muchos". El problema reside en que, en casos bélicos, durante el juego de mata a muchos seres humanos y se causan graves deterioros medio ambientales.
¿Quién no encuentra que estas consideraciones una explicación de lo que, en buena parte, según los medios de comunicación, está sucediendo en la actual guerra en Oriente?
Tiene un gran interés destacar que todo el artículo se refiere a comportamientos racionales, o irracionales. Es muy importante porque el imperante sistema económico-social defiende la creencia de que el ser humano responde al modelo de elección racional, es decir, que se comporta como una máquina de calcular, que no toma ninguna decisión antes de haber calculado costes y beneficios. A pesar de que este modelo está inscrito en nuestra cultura hasta tal punto que pocos se atreven a dudar del egoísmo individualista del ser humano; este modelo no está avalado por ninguno de los resultados obtenidos en Psicología y Neurociencia, y ha sido criticado duramente por personalidades como el Premio Nobel Amartya Sen.
En 1968, Garret Hardin, biológo, escribió un ensayo que tuvo un gran impacto en todo el mundo, La tragedia de los Comunes. En este ensayo, Hardin puso de manifiesto que cualquier bien común, gestionado por seres humanos que respondan al modelo de elección racional, desaparecerá. Entre los bienes comunes de la Humanidad, unos son materiales como el aire y el agua limpios, la pesca, los bosques, la tierra fértil, ..., y otros no materiales como el conocimiento y la paz.
Mientras nos consideremos pertenecientes al modelo de elección racional, las guerras, los conflictos bélicos, no terminarán hasta que no hayamos destruido la nave espacial Tierra.
El Premio Nobel de Economía de 2009 fue concedido a los doctores Elinor Ostrom y Oliver E. Williasom. En el caso de la doctora Elinor Ostrom, el premio le fue otorgado por su enorme aporte sobre la gestión de los bienes comunes a nivel internacional.
Las enseñanzas de Elinor Ostrom pueden contribuir a alcanzar un mundo en paz. La dificultad reside en la necesidad de modificar nuestra actual cultura, la necesidad de cambiar nuestro sistema de valores.
NOTA. A principios de 2012 publiqué una serie de entradas sobre bienes comunes de la Humanidad, La tragedia de los Comunes y Elinor Ostrom, así como de las neuronas espejo y el hecho de que de modo sutil, pero activo, hay grupos que determinan las normas culturales que conviene que prevalezcan en la sociedad.