El sector agrícola es un gran consumidos de energía y produce una enorme huella de carbono.
Cultivo, irrigación, cosecha, almacenamiento, procesamiento, empaquetado y envío de alimentos a mayoristas y minorista utilizan una enorme cantidad de energía. Los fertilizantes petroquímicos y los pesticidas representan un porcentaje significativo de la factura energética. Operar la maquinaria agrícola también constituye un gran gasto de energía. En la Unión Europea, el cultivo de las cosechas y la cría de animales utilizan la mayor parte de la energía en la cadena de valor alimentaría. El empaquetamiento y la logística representan el 22% de la energía total consumida. La eliminación final de los desperdicios alimentarios supone en torno al 5% del uso total de energía. Probablemente. las estadísticas de los granjeros estadounidenses son comparables.
Centrémonos, por un momento, en la cría de animales. Sin duda, a la gente le asombrará saber que el ganado es responsable buena parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. El ganado, fundamentalmente bovino, pasta en el 26% de la tierra libre de hielo de nuestro planeta.En la Tierra hay aproximadamente 1.400 millones de vacas. que una fuente emisora de metano, un gas de efecto de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global veinticinco veces superior al del dióxido de carbono. Las vacas también emiten óxido nitroso en las heces. El óxido nitroso tiene un potencial para el calentamiento global 296 veces superior al dióxido de carbono.
Pero esto es el principio de la historia. En Estados Unidos más de la mitad de las cosechas se utilizan para alimentar a los animales, según un estudio del Instituto de Medio Ambiente. Si lo comparamos con la producción de fuentes de proteínas basadas en plantas. "los bueyes y otros rumiantes [...] requieren veinte veces más tierra y generan más de veinte veces más emisiones de efecto invernadero que las legumbres por unidad de proteína consumida", lo que hace a la producción intensiva de ganado y la cría animal relacionada una realidad increíblemente insuficiente. Y luego está el triste hecho de que la principal causa de deforestación en muchos del mundo es proporcionar tierras de pasto para el ganado, lo que implicas muchos menos árboles para absorber las emisiones relacionadas con el calentamiento global.
Sin embargo es alentador que las generaciones jóvenes sean cada vez más conscientes del problema que plantea el ganado y estén realizando una transición hacia un régimen alimentario más vegetariano o incluso vegano; también las cadenas de comida rápida están empezando a introducir alternativas vegetarianas. En abril de 2019, Burger King anunció que vendería hamburguesas vegetarianas en sus 7,300 establecimientos en Estados Unidos a finales de año.
Por desgracia, el sector agrícola y alimentario en todo el mundo se ha rezagado en relación con otros sectores comerciales en la desvinculación de los combustibles fósiles. En Europa, por ejemplo, solo el 7% de la energía total utilizada en la agricultura procede de fuentes de energía renovable, en claro contraste con el 15% de la combinación energética global. Apartar al sector alimentario de los combustibles fósiles y de la agricultura petroquímica en Europa, Estados Unidos y el resto del mundo es una tarea exigente.
Sin embargo, el sector de la alimentación está empezando a prestar atención a este desafío. Sustituir las prácticas agrícolas petroquímicas --especialmente el uso de fertilizantes y pesticidas -- por prácticas orgánicas y ecológicas se está extendiendo por Europa mientras que Estados Unidos se queda atrás. En la actualidad, mientras que solo el 0,6% de la estadounidense se destina a estos menesteres.
Los granjeros también se están uniendo para crear cooperativas eléctricas y empiezan a instalar tecnologías de energía solar, eólica y biogás. Parte de la electricidad verde se utiliza en la granja, y el resto se vende al internet de la energía, lo que crea una segunda fuente de ingresos.
Los granjeros también podrán disfrutar de una tercera fuente de ingresos a través de la " agricultura de carbono". El cultivo de cobertura, la rotación de cosechas y la siembra directa son formas sencillas que han demostrado mantener el carbono en el suelo. Por ejemplo, una simple siembra de cultivos de cobertura -- centeno, alubias o avena -- contribuye a mantener el carbono, el nitrógeno y otros nutrientes orgánicos en el suelo. La agricultura de carbono permite un doble beneficio. Absorbe dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacena en el suelo, donde contribuye al crecimiento de las plantas y aumenta el rendimiento.
Si el Departamento Estadounidense de Agricultura reorganizara tan solo una pequeña cantidad de sus masivas subvenciones a la agricultura del país, que actualmente asciende a 867.000 millones de dólares, y ofreciera incentivos para que los granjeros aplicaran la agricultura de carbono en sus campos, el impacto sobre captura y el almacenamiento de carbono sería notable, lo que frenaría el cambio climático, a la vez que los granjeros se beneficiarían de un aumento de la rentabilidad. Los granjeros también podrían ser compensados con desgravaciones fiscales estatales y federales por reforestar parte de su tierra y crear depósitos adicionales de carbono para capturar las emisiones de dióxido de carbono.
Aunque la construcción de instalaciones solares y eólicas para producir electricidad verde en las granjas y la agricultura de carbono para contener el dióxido de carbono serán contribuciones importantes para crear una sociedad ecológica, hay una oportunidad aún mayor de expandir ambos esfuerzos en las tierras propiedad del Gobierno federa´. Un tercio de la masa continental y de las costas permanecen en manos federales. En los últimos años. un creciente porcentaje de esa tierra se ha arrendado a la industria de los combustibles fósiles para extraer carbón, petróleo y reservas de gas. Sorprendentemente, las emisiones de efecto invernadero procedentes de la extracción de combustibles en tierras de propiedad federal representaron el 23,7% de todas las emisiones de dióxido de carbono de Estados Unidos entre 2005 y 2014. En la actualidad, un escaso 5% de la energía renovable del país se produce en tierras públicas. El Green New Deal debería invertir las prioridades. El arrendamiento de de terrenos federales públicos para extracción de combustibles fósiles debería ser eliminado. Al mismo tiempo, habría que fomentar la apertura de terrenos públicos para la producción de energía solar y eólica a mayor escala para asegurar el suministro de energía verde a Estados Unidos en el próximo siglo. Por otra parte. los terrenos públicos de la nación --sus bosques, pastos y monte bajo-- actualmente solo atrapan el 15% de las emisiones de dióxido de carbono de la extracción de combustibles fósiles de estos mismos terrenos públicos. Al eliminar por completo la extracción de combustibles fósiles y reforestar donde sea posible. los terrenos públicos se convertirán en lo pulmones de Estados Unidos. al absorber las emisiones industriales de dióxido de carbono durante los años de transición hacia la economía verde.
El cambio de operaciones mecánicas a digitales en las granjas también está empezando a alterar el modo en que los alimentos crecen, se cosechan, se almacenan y se transportan. La introducción progresiva de la infraestructura de internet de las cosas promete grandes ganancias en eficiencia agregada y productividad a los granjeros, procesadores de alimentos, mayoristas y distribuidores estadounidenses. Los granjeros ya están utilizando el emergente internet de las cosas, colocando sensores en sus campos para supervisar las condiciones meteorológicas, los cambios en la humedad del suelo, la diseminación del polen y otros factores que influyen en el rendimiento. También se están instalando mecanismos automáticos de respuesta para garantizar unas condiciones idóneas de crecimiento. (Fuente:El Green New Deal Global. Por qué la civilización de los combustibles fósiles colapsará en torno a 2028 y el audaz plan económico para salvar la vida en la Tierra. Jeremy Rifkin (2019, Paidós)
óiles
icos
ogics
s
No hay comentarios:
Publicar un comentario