El final de la vida de Noelia Castillo, tal y como ella había pedido, debería haberse cumplido, en paz intimidad y sin ruido mediático, el 2 de agosto de 2024, fecha para la que programada su eutanasia después todos los filtros y todas las garantías que contempla la ley. Pero murió ayer, a los 25 años, ejerciendo su derecho a la muerte digna, con su historia convertida en un asunto público por la judialización a la que su propio padre decidió someter el caso.
Tras una infancia en una infancia disfuncional y una adolescencia bajo la tutela de instituciones sociales, Noelia estaba parapléjica y padecía un sufrimiento "grave, crónico e imposibilitante" desde que en 2022 se arrojara desde un quinto piso tras sufrir una violación múltiple. El deseo de poner fin a su padecimiento acogiéndose al derecho a la eutanasia se vio, sin embargo, saboteado por una cruzada judicial que ha añadido casi dos años de dolor a su existencia. Impulsado por Abogados Cristianos -- una fundación de ultraderecha conocida por torpedear la ley --, su padre --quien, según la propia Noelia nunca se ocupó de ella -- interpuso sucedidos recursos alegando que su hija no gozaba de plenas facultades para decidir. Todos los jueces de todas instancias --hasta el Tribunal de Estrasburgo -- ampararon la decisión de la joven. Ayer mismo era denegada la suspensión in extremis de la eutanasia solicitada por Abogados Cristianos ante un juzgado de Barcelona. El resultado de la batalla ideológica de esta fundación ultra a costa de Noelia y contra su deseo es devastador: 601 días de demora en proceso que la ley dispone precisamente para evitar que se prolongue un sufrimiento innecesario.
La ley española de eutanasia, de 2021, es rigurosamente garantista y establece numerosos controles de equipos médicos, juristas y expertos en bioética. Las peticiones deben pasar tres filtros: el del médico que inicia el proceso avalando la solicitud del paciente: el de un jurista y otro facultativo (que no conozca a las persona afectada) que confirmen la petición, y un control posterior (inexistente en otras legislaciones con larga tradición de aplicación de la eutanasia, como la belga o la holandesa): el de una comisión de garantía y control integrada por médicos, juristas y agentes sociales que evalúa el caso y aprueba o deniega la asistencia. El caso de Noelia había superado los tres filtros, que fueron unánimes al respaldar su decisión.
La conmoción provocada por su testimonio televisado no debe distorsionar el foco principal de su sufrimiento a cargo Abogados Cristianos, Retrasar una eutanasia ya autorizada a base de contenciosos judiciales es intentar vaciar de sentido un derecho inalienable. Cada uno de los días que se ha obstruido el proceso, se ha prolongado el dolor que la ley persigue evitar, Respetar la legítima, libre y fundada decisión de Noelia Castillo era una obligación ética y democrática. (Fuente: EL PAÍS, 27 de marzo de 2026)
Hay casos en que deber permitirse la eutanasia.
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