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domingo, 8 de noviembre de 2026

VIOLENCIA DE GÉNERO

       Tensión, colesterol, tabaco, dieta, diabetes, actividad física. Los marcadores habituales para medir el riesgo cardíaco son cuantificables, pero dejan fuera una parte de la biografía que puede tener un importante peso. Una de cada tres mujeres de una muestra de pacientes ingresados en Cardiología en el Hospital, 1 de Octubre de Madrid habían sufrido violencia a lo largo de su vida, según un estudio  presentado la semana pasada en el congreso de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Los datos se suma  a la creciente evidencia científica que muestra que la violencia deja huella mucho más allá de las lesiones inmediatas y la salud  mental.

     "Los cardiólogos hemos sido muy biologistas", reconoce Héctor Bueno, especialista del hospital y uno de los del estudio."Los  antecedentes psicológicos y psicosociales suele quedar en segundo plano, pese a su importancia para la salud cardiovascular", continua el médico, que  se asombró de unos resultados tan contundentes.

     Los mecanismos por los que la violencia puede afectar al corazón son varios. Blanca Coll-Vinent, médica de Urgencias del Hospital Clinico de Barcelona, señala las alteraciones de la respuesta al estrés y las dificultades para cuidar la propia salud. "Las personas en esta situación tienen menos autocuidado, están más anuladas, tienen menos percepción de la enfermedad. Además, por lo general, se cuidan menos y tienen más factores de riesgo", resume.

     Una investigación más amplia para entender esta relación, publicada em 2020 en el Journal of the American Heart Association,  comparó los registros de 18.547 mujeres con casos de violencia machista documentada con los de otra 72.231 sin ese antecedente registrado y encontró un incidencia de enfermedad cardiovascular un 31% mayor entre las primeras.

     El trabajo del 12 de Octubre aborda cuánta violencia aparece entre quienes ya han ingresado por una patología cardiovascular. Incluye a 93 pacientes, entrevistados por un profesional de psicología dentro de una investigación más amplia. el 32,7% de mujeres refirió alguna experiencia de violencia; el 22,4% antecedentes de violencia de género, y el 16,3% de maltrato infantil, categorías que pueden solaparse. Bueno lo presenta como una llamada de atención, no como una estimación extrapolable  a todos los hospitales, ya que se centro atiende a una población socialmente vulnerable. "Es una muestra modesta y seguramente en otras zonas el resultado sería distinto. No permite sacar conclusiones firmes".

     Otro estudio presentado en el congreso de la SEC refuerza la evidencia del riesgo de violencia en la salud cardiovascular de las mujeres. Entre 295 ingresadas por síndrome coronario agudo (incluido el infarto), el 42% tenía antecedentes de violencia machista.  Quienes seguían sufriendola tardaban más en consultar desde que aparecían los síntomas, lo  muestra que el maltrato puede interferir así en un aspecto tan decisivo de la atención cardiovascular como llegar a tiempo al hospital. Durante un seguimiento medio de tres año, el desenlace que agrupaba muerte por cualquier causa, nuevo síndrome coronario, ictus o insuficiencia cardiaca ocurrió en el 29,5% de las mujeres con antecedentes de violencia y en el 10,6% de las demás.

     "Hay evidencias y estudio a nivel internacional que han puesto en relación violencia, cardiopatía y muchas enfermedades orgánicas", señala Carmen Fernández, médica de familia jubilada y experta en salud y violencia machista.  Para ella. una dificultades está en trasladar el conocimiento a la práctica: "Aunque las guías del Ministerio de Sanidad contemplan el riesgo de la violencia machista aplicarlo depende de las comunidades autónomas y la mayor parte de ellas no lo contempla". El tener en cuenta la violencia sufrida "cambia la prevención, el diagnóstico y el abordaje", asegura la médica.  "No solo vale con dar pastillas, hay que abordar el problema concomitante, intervenir a nivel psicosocial. Primero hay que detectarlo, investigar, preguntar por la posibilidad de que esa persona sufra violencia y otros problemas psicosociales", añade. (Fuente: EL PAÍS, 6 de noviembre de 2026)

     Desde mi punto de vista lo que se indica en ese artículo está relacionado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible  5: "lograr la igualdad entre los género y empoderar a todas las mujeres y las niñas".  


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