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lunes, 24 de octubre de 2016

Cambio de mentalidad

     En el ámbito social, político y económico, una crisis es una situación complicada que, si se trata de forma adecuada puede conducir a un mundo mejor. No cabe duda de que nos encontramos, a nivel global, en crisis. En la actualidad, todo el mundo se enfrenta a similares problemas: guerras, terrorismo, problemas migratorios (personas que huyen de la guerra o del hambre), deforestación, pérdida de fertilidad de los suelos, explotación de la infancia, contaminación atmosférica, aumento global de la temperatura, grandes diferencias económicas dentro de un país y entre países, falta de democracia.
     Si se examinan despacio, se observa  que todos estos problemas tienen un mismo origen: un inadecuado, injusto, inhumano proceso de globalización. El retroceso en el proceso de deshumanización se inició cuando se convirtieron en mercancías todas las actividades humanas, cuando el sistema dejó a un lado la ética - afirmó que "ética y economía  son incompatibles"-, cuando se impuso el modelo sociológico de elección racional, es decir, el homo sapiens se convirtió en homo oeconomicus, en palabras de Amartya Sen, muchas veces citadas, "un ente ficticio, sin moral, dignidad, inquietud, ni compromisos", que pasa por alto los componentes de altruismo y solidaridad y que actúa como máquina de calcular examinando siempre los beneficios que reporta una u otra decisión, negando la parte restante de quienes realmente somos: unos seres creativos, capaces de evolucionar, con una mente potente, un corazón que ama...
     Se requiere un cambio de cultura, en el que la ética recupere el papel que nunca debió de perder y que permita  que el ser humano recupere y prosiga el grado de humanización que había alcanzado y que experiencias en psicología y neurociencia han avalado.
     A lo largo de la historia de la Humanidad han tenido lugar varias crisis, diferentes cambios de mentalidad, cambios de valores. La diferencia con el pasado es que, en la actualidad, el ser humano ha tomado conciencia moral del mundo en que vive. Conciencia moral que junto con el impulso biológico hacia la superación, hace que nunca, como ahora, el ser humano sea responsable del futuro de la Humanidad. El ser humano actual es capaz de hacer muchas cosas: es capaz de destruir el planeta, incluso es capaz de que lo haga aun no queriéndolo. Necesitamos un nuevo  cambio de valores, un nuevo cambio de mentalidad.
     Aunque hay serios motivos de preocupación ante las negras perspectivas que ofrece nuestro mundo,  también hay muchas razones para la esperanza: están proliferando grupos y organizaciones preocupados por paliar la imperante injusticia social, preocupados por el aire que respiramos, preocupados por recuperar la fertilidad de los suelos, preocupados por detener el calentamiento global, preocupados por el mundo que vamos a dejar a las generaciones futuras, preocupados por ... Grupos y organizaciones que con su trabajo están poniendo de manifiesto su gran poder creativo, empatía y solidaridad. Es nuestra responsabilidad no dejarlos solos.

2 comentarios:

Rafael José Sanz Gómez dijo...

Gracias por la esperanza.

Juliana Luisa dijo...

La esperanza es lo último que se debe perder