El actual estilo de vida viene determinado por el vigente sistema económico-social, cuyo "dios" es el crecimiento económico. que exige un interminable consumo.
Últimamente, las empresas temerosas de que el ciudadano disminuya su nivel de consumo, han intensificado de forma escandalosa su labor de propaganda: más tiempo en la televisión; más espacio en la prensa; uso intensivo de los buzones de las casas; suplementos periodísticos de moda femenina, masculina e infantil, etc.
En una de sus columnas periodísticas (El País, 18 de febrero de 2008), José Vidal-Beneyto, catedrático de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid y, entre otras cosas, secretario general de la Agencia Europea para la Cultura, dependiente de la UNESCO, destacaba que "el marketing y sus técnicas ni autorizan el asesinato ni pueden justificar las matanzas". Para justificar esta afirmación, citaba tres ejemplos de propaganda, según él, perniciosa para los ciudadanos, pero que había reportado jugosos beneficios económicos a las empresas implicadas.
1.- "La promovida por General Motor, Firestone y Standard Oil para acabar con los tranvías en las ciudades americanas y sustituir su transporte por autobuses y coches particulares. Con un éxito total".
2.- "La que tuvo como objetivo que las mujeres pudieran fumar en público, instada y pagada por American Tabacco, que en menos de 18 meses duplicó el uso del cigarrillo en EE.UU."
3.- "La que puso en marcha la Oregonians Food and Shelter Association, oponiéndose a la limitación de los productos químicos en agricultura, que supuso desde el primer año para las sociedades Chevron, Dupont y Western Agricultual Chemicals un aumento de más del 80% de sus beneficios".
Siempre el dinero, sin pensar en la contaminación del medio ambiente y las posibles consecuencias para la salud de los ciudadanos.
¿Por qué un genocidio de tal magnitud permanece impune? ¿Por qué no ha disminuido nada la propaganda en alguno de los medios de comunicación de masas?
Jeremy Rifkin, uno de pensadores sociales más célebres de nuestra época en su libro La sociedad de coste marginal cero. El Internet de las cosas, el procomún colaborativo y el eclipse del capitalismo (2014, Paidós), dedica un apartado a "El final de las publicidad".
En ese apartado, Rifkin escribe: "La publicidad ha sido la fuerza motriz del sistema capitalista desde sus inicios. Antes de la era capitalista, cuando la actividad económica seguía una recta en lugar de una curva ascendente, los seres humanos estaban condicionados para trabajar solo las horas suficientes para poder sobrevivir. El ahorro era inexistente. La Primera Revolución Industrial provocó un amento espectacular de la producción y un aumento paralelo de los salarios. La misión que cumplía la publicidad era garantizar que los obreros gastarán enseguida aquellos salarios comprando los productos que ellos mismos habían fabricado.
Alguien ha indicado que la publicidad es una droga que nos suministra el sistema para que no pensemos.
El 38% de las especies de árboles en el mundo están en peligro de extinción.El peligro es especialmente grave en las islas y en los bosques tropicales, según la conclusión de la última revisión de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) tras incorporar a su Lista Roja la primera evaluación mundial del estado de conservación de los árboles. Los datos dibujan una imagen global muy preocupante. El director general de la UICN, advierte de que son elementos "esenciales para nantener la vida en la Tierra por su papel vital, tanto en los ecosistemas como en la subsistencia de millones de personas que dependen de ellos". La revisión se ha presentado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad, COP16, que se celebrará en Calí (Colombia)
En América del Sur, con la mayor diversidad de árboles del mundo, 3.356 de las 13.668 especies evaluadas están en riesgo de extinción. En España existen varios casos paradigmáticos, sobre todo en la flor canaria: el drago, catalogado en peligro, o el aderno, en la categoría de vulnerable. "En la Península, el mejor ejemplo sería el pinsapo, también categorizado como en peligro, que cuenta con un plan de recuperación", señala Miguel Ánel Nuevo, ingeniero técnico agrícola y especialista en la conservación de jardines.
La pérdida de especies, indica la UICN, provoca un efecto en cascada que afecta a miles de otras plantas, hongos y animales, debido al papel que los árboles cumplen en los ciclos del carbono, el agua y los nutrientes, la formación del suelo y la regulación del clima. Las aves están muy perjudicadas por esta desaparición, porque más de dos tercios de las amenazadas en el mundo dependen de los bosques, señala la IUCN. Y también hay muchas fundamentales para el hombre: más de 5.000 especies de la Lista Roja se usan como madera en la construcción y más de 2.000 se destinan a la producción de medicamentos, alimentos y combustibles... (Fuente: El País, 20 de octubre de 2024)
¿Donde quedan las "soluciones basadas en la naturaleza" a las que dedique la última "píldora para pensar".
En relación con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 he pensado que los proyectos SbN (soluciones basadas en la naturaleza), una alternativa para construcciones mas resientes ante el impacto de los efectos del cambio. De esos proyectos escribe Alejandro González Luna un artículo publicado en el mismo periódico en que se mencionaba los nuevos modelos de ciudad que he mencionado en la anterior "píldora para pensar",
Bajo en título La simbiosis entre el hormigón y la naturaleza. González Luna escribe un artículo que voy a intentar resumir a continuación.
Los habitantes de Torre Pacheco, una localidad de Murcia a pocos kilómetros del Mar Menor, llevan años lidiando con las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales.Tras la severidad de las danas de 2917 7 2019, las autoridades decidieron buscar una solución permanente para proteger a los vecinos de las crecidas. La encontraron en la propia naturaleza asesorados por expertos en la materia, han puesto en marcha un plan que convertirá la rambla sur - un cauce pavimentado que atraviesa el municipio de este a oeste- en una infraestructura verde, sustituyendo el hormigón por una red de espacios abiertos y parques inundables que servirán para contener y drenar las aguas pluviales.
Aunque esa no será su única función. "La renaturalización de la rambla favorecerá la revegetación con especies autóctonas con menores necesidades hídricas y aumentará la biodiversidad. También servirá para aprovechar el agua de la lluvia para labores de riego, fomentando su utilización como elemento paisajístico", explica Ángel Roca Tornel. alcalde de la localidad. El proyecto, que se ejecuta con un presupuesto de 3,5 millones de euros, es un ejemplo de como las llamadas "soluciones basadas en la naturaleza" (SbN) pueden contribuir a crear una mayor resiliencia ante los efectos del cambio climático.
Pero ¿qué son exactamente las SbN? El término fe empleado por primera vez hace 20 años por la Unión Internacional para la Conservación de Naturaleza (UICN) y hace alusión a un conjunto de acciones, procesos o medidas que aprovechan elementos naturales y emulan las funciones de los ecosistemas para mejorar la adaptación al cambio climático, reducir el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos y favorecer una gestión más sostenible de los recursos disponibles, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
¿Por qué no ayudamos a los países pobres a hacer uso de las "soluciones basadas en la naturaleza". Es lo que deberíamos hacer como verdaderos seres humanos, dotados de empatía"
Una ciudad en la que tarde 15 minutos, o menos, en acudir a su trabajo, a un supermercado, a un centro de salud o de ocio, o a un colegio, Es decir, que tenga la mayoría de las necesidades cubiertas en un radio de un cuarto de hora caminando o en bicicleta, Esta es la propuesta se la llamada "ciudad de los 15 minutos que Carlos Moreno, profesor de la Universidad de París IAE-Panteón Sorbona, popularizó en 2016 y que, con adaptaciones, están aplicando urbes de todo el mundo.
En su opinión, este concepto de una ciudad de cercanía se ha vuelto universal debido a tres factores: el impacto del cambio climático en nuestros entornos urbanos, ya que "ciudad de los 15 minutos" ofrece resiliencia por la proximidad" afirma; la crisis económica por la que debemos "revitalizar nuestra ciudades y territorios para ofrecer, no solamente empleo, sino recuperar competencias locales que se ha perdido", así como aliviar el aumento de la exclusión social y las dificultades de integración, para lo que, según este experto, es necesario "recuperar los vecindarios, que el espacio sea para la gente y no para los autos", concluye.
Esta propuesta, que bebe de las teorías del urbanista y sociólogo Clerence Perry y también urbanista Jane Jacobs, fue acogida por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y la capital francesa se ha convertido en uno de los modelos más señalados, aunque no el único, de este paradigma.
Pontevedra es, sin duda, uno de los ejemplo más nombrados y premiados por su impulso a la movilidad peatonal.Con alrededor de 83.000 habitantes, la ciudad cuenta con una serie de recorridos a pie que permiten llegar a los principales enclaves urbanos en apenas 20 minutos. Presumen de haber ganado 1,3 millones de metros cuadrados para los peatones, haber reducido sus emisiones de dióxido de carbono casi un 70% y bajado al mínimo su siniestralidad; hay muchos menos coches y los que hay circulan a velocidades muy bajas. (Fuente: El País, 27 de octubre de 2024)
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, de la Agenda 2030, es "lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles". En relación con este objetivo se indica: "La rápida urbanización está dando
como resultado un número creciente de habitantes en barrios pobres,
infraestructuras y servicios inadecuados y sobrecargados (como la recogida de
residuos y los sistemas de agua y saneamiento, carreteras y transporte), lo
cual está empeorando la contaminación del aire y el crecimiento urbano
incontrolado".
El organismo de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido de que "el hambre y las
muertes podrían aumentar de manera significativa en las zonas urbanas que no
cuentan con medios para garantizar que los residentes pobres y vulnerables
tengan acceso a alimentos".
CIUDADES SOSTENIBLES ¿POR QUÈ ES IMPORTANTE?
La mitad de la humanidad viven
actualmente en ciudades, y esta cifra seguirá en aumento. Dado que para la
mayoría de personas el futuro será urbano, las soluciones a algunos de los
principales problemas a que se enfrentan los seres humanos —la pobreza, el
cambio climático, la asistencia sanitaria y la educación—deben encontrarse en
la vida de la ciudad.
¿Cuáles
son los retos más urgentes a que se enfrentan actualmente las ciudades?
La desigualdad es motivo de gran
preocupación. Hay 828 millones de personas que viven en barrios marginales y
esta cifra sigue aumentando. Los niveles de consumo de energía y de
contaminación en las zonas urbanas son también preocupantes. Aunque las ciudades ocupan solo el 3% de la superficie
terrestre, representan entre un 60% y un 80% del consumo de energía y el 75% de
las emisiones de dióxido de carbono
Muchas ciudades son también más
vulnerables al cambio climático y a los desastres naturales debido a su elevada
concentración de personas y su ubicación, por lo que reforzar la resiliencia
urbana es crucial para evitar pérdidas humanas, sociales y económicas.
Vivo en una ciudad, pero no me
afectan estos problemas. ¿Por qué debería importarme?
Estos problemas afectan, en última
instancia, a todos los ciudadanos. La desigualdad puede provocar disturbios e inseguridad, la
contaminación deteriora la salud de todos y afecta a la productividad de los
trabajadores y por tanto a la economía, y los desastres naturales pueden
alterar el estilo de vida general.
¿Qué sucede si dejamos que las
ciudades crezcan orgánicamente?
El costo de una deficiente
planificación urbanística puede apreciarse en los enormes barrios marginales,
el intricado tráfico, las emisiones de gases de efecto invernadero y los
extensos suburbios de todo el mundo. Los barrios marginales son un lastre para
el PIB y reducen la esperanza de vida.
Al optar por actuar de
manera sostenible decidimos construir ciudades donde todos los ciudadanos disfruten de una digna calidad de vida y
formar parte de la dinámica productiva de la ciudad generando prosperidad
compartida y estabilidad social sin perjudicar el medio ambiente.
¿Es costoso poner en marcha las
prácticas sostenibles?
El costo es mínimo en comparación con
los beneficios. Por ejemplo, la creación de una red de transporte público
funcional es costosa, pero los beneficios son enormes en términos de actividad
económica, calidad de la vida, medio ambiente y éxito general de una ciudad
intercomunicada.
¿Qué puedo hacer para ayudar a lograr
este objetivo?
1.- Participar activamente en la
gobernanza y la gestión de tu ciudad
2.- Tomar nota de lo que funciona y
de lo que no funciona en tu comunidad
Sudán del Sur, uno de los 10 países más vulnerables al
calentamiento del planeta en África, es un microcosmos de los efectos
del cambio climático. Con un periodo de lluvias que se extiende desde
agosto a diciembre, las inundaciones afectan cada año a entre 750.000 y
más de un millón de personas, obligando a la mitad de ellas a abandonar
su tierra natal para refugiarse en terrenos más elevados, según Unicef.
Las inundaciones de este año son de tal intensidad que los expertos
vaticinan que podrían convertirse en las peores de los últimos 60 años.
Solo hasta el 10 de octubre, 893.000 personas se han visto ya afectadas,
de las que 241.000 han tenido que abandonar sus hogares, según acaba de
informar la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos
Humanitarios (OCHA).
Desde la firma del acuerdo de paz en
septiembre de 2018 que puso fin a la guerra civil de Sudán del Sur, en
la que murieron unas 400.000 personas, no se han celebrado en el país
elecciones libres. En 2020, un acuerdo entre los dos bandos enfrentados
permitió la creación de un Gobierno de unidad nacional. A finales de
septiembre, prorrogó su periodo transitorio otros 24 meses, lo que
implica un nuevo retraso en la celebración de elecciones de un país
sumido en una intensa crisis humanitaria, migratoria y de seguridad.
Sudán del Sur acoge a unos 330.000
refugiados y solicitantes de asilo, principalmente de Sudán, y tiene
aproximadamente dos millones de desplazados internos (su población total
es de unos 12 millones) debido al conflicto, la inseguridad y el
impacto del cambio climático, según Acnur, la agencia de la ONU para los
refugiados. Las inundaciones comenzaron en el lugar en agosto y podrían extenderse
hasta diciembre.
La inundación de escuelas, viviendas, instalaciones sanitarias y
fuentes de agua afecta al acceso a los servicios básicos y a los medios
de subsistencia. Por ejemplo, en noviembre de 2021, solo en el Estado de
Unity, la subida del agua dañó más de 100 escuelas, lo que afectó al
acceso a la educación de más de 60.000 estudiantes, de acuerdo con los
datos de Unicef.
Desde 2020, el periodo de lluvias en Sudán del Sur es más intenso. ( Fuente: El País.Planeta Futuro. 19 de octubre de 2024) Autor:Kang-Chun Cheng
Me he sentido obligada a copiar esta noticia, porque los máximos responsables del cambio climático somos los países desarrollados.
Las emisiones de efecto invernadero crecieron un 1,3% en pasado año respecto a 2022, a pesar de los acuerdos internacionales contra el cambio climático y el rápido avance de las renovables, nunca antes el ser humano había expulsado tantos gases de efecto invernadero. António Guterres, secretario general de la ONU, insta a los gobiernos a desenganchar a la humanidad de "la adicción a los combustibles fósiles".
Este nivel de emisiones al que llevarían las políticas actuales conduce a su vez, según los expertos responsables del estudio, a que el calentamiento global alcance durante este siglo los 3,1 grados Celsius con respecto a los niveles preindustrales, muy por encima de los márgenes de seguridad establecidos en el Acuerdo de París. "Existe una relación directa entre el aumento de las emisiones y los desastres climáticos cada vez más frecuentes e intensos", advierte Guterres, "En todo el mundo, la gente está pagando un precio terrible. Las emisiones récord significan temperaturas récord de mar que sobrecalientan huracanes monstruosos; el calor récord está convirtiendo los bosques en un polvorín y las ciudades en saunas; las lluvias récord están resultando en inundaciones bíblicas". "Estamos jugando con fuego", alertó Guterres en un mensaje en video por la publicación de este informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). "Pero ya no se puede jugar con el tiempo. Se nos acabó el tiempo".
El Acuerdo de París, firmado a finales de 2015, tiene por objeto impulsar las reducciones mundiales de gases de efecto invernadero durante la primera mitad de este siglo para que el aumento de la temperatura se quede dentro de unos márgenes de seguridad. El objetivo más ambicioso es que el incremento de la temperatura media de la superficie del planeta respecto a los niveles preindustriales se queden en los 1,5 grados Celsius. Si no es posible, por debajo de los 2 grados.
El estudio del Pnma maneja varios escenarios partiendo de las políticas actuales y de las promesas que han puesto sobre la mesa los países del mundo; y señala que la posibilidad de contener el calentamiento por debajo de los 1,9 grados es "prácticamente nula". Hay que tener en cuenta que los gases que se emiten ahora y que acaban en la atmósfera permanecen ahí durante décadas o siglos (en función de cada sustancia). Se trata de decimoquinto de este tipo que elabora la Pnuma, Y todavía no refleja que las emisiones mundiales hayan tocado techo.
Este documento llega a poco más de dos semanas del inicio de la cumbre del clima, la COP29, que este año se celebrará en Baku, capital de Azerbaiyán, Según Guterres, esta cita pondrá "en marcha el reloj para que los países presenten nuevos planes nacionales de acción climática para el próximo año". En febrero de 2025, todos los firmantes de Acuerdo de París deberán poner sobre la mesa sus nuevos planes climáticos que se centrarán en las medidas de recorte de emisiones hasta 2035.Lo que se espera es que puedan suponer un cambio de rumbo para impulsar el abandono de los combustibles fósiles, principales responsables de la crisis climática. (Fuente: El País, 25 de octubre de 2024)
Mi opinión es que una cosa es poner sobre la mesa un plan climático que suponga el abandono de los combustibles fósiles y otra cosa que dejen de utilizar esos combustibles. Por otra parte, todos los firmantes del Acuerdo de París deben tener en cuenta que hay países que prácticamente no emiten ningún das de efecto invernadero, pero están sufriendo las consecuencias del cambio climático. ¿Dónde está la empatía y solidaridad que debe sentir el verdadero Homo sapiens?. Alguien ha dicho que las guerras y el cambio climático conducirán a la desaparición de la especie humana. Quienes nos consideramos verdaderamente humanos tenemos la obligación, como tales, de trabajar por la paz y no consumir combustibles fósiles,
El 60% de las mujeres trabajadoras en el mundo se ven atrapadas en los trabajos precarios que ofrece la economía informal.
En Ecuador, muchas de ellas se dedican a la recolección de plásticos en
las calles, un trabajo invisible y precario que apenas les permite
ganar entre cinco y seis dólares diarios (cuatro y cinco euros),
cantidades insuficientes para cubrir las necesidades básicas de sus
familias.
Pese a la importancia de su trabajo para el
sustento doméstico y el impacto ambiental positivo que generan, estas
trabajadoras siguen sin recibir un reconocimiento social o económico
adecuado.
Trabajo y desigualdad
Con un índice de desigualdad de género cercano al 40%,
las mujeres trabajadoras ecuatorianas no solo se enfrentan a la
precariedad económica sino también a una marcada desigualdad de género,
ambas barreras que deben superar para acceder a un trabajo digno y a
oportunidades de crecimiento.
Sin embargo, estas mujeres han mostrado una gran capacidad de organización y empoderamiento, creando y liderando asociaciones y cooperativas con las que buscan mejorar sus condiciones de vida.
Mujeres de triple impacto
Las recolectoras de plástico generan un triple impacto —económico, social y ambiental— que no ha sido visibilizado ni valorado.
En Ecuador, se generan cada año más de 14.000 toneladas de residuos sólidos, de las que solo se recicla el 6%. En la sierra andina, el 70% de las personas dedicadas a esta labor son mujeres.
Pese
a la importancia económica y medioambiental del trabajo que realizan
las mujeres ecuatorianas recolectoras de residuos plásticos, esta sigue
siendo desestimada. Si ellas dejaran de realizar esta actividad, las
ciudades enfrentarían graves problemas de contaminación y salud pública.
Pero, por otra parte, al ser un trabajo informal, ni refleja los costes
reales de la gestión de residuos ni ellas cuentan con los salarios y
las condiciones laborales que les corresponden.
La respuesta institucional
La Ley Orgánica de Economía Circular Inclusiva y su Reglamento General representan avances hacia una gestión más sostenible de los residuos.
No obstante, son insuficientes para mejorar las condiciones de trabajo
de las recolectoras de plástico en Ecuador.
Por ello, es
indispensable el diseño y desarrollo de políticas públicas que aborden
la desigualdad de género, la precariedad económica y el cuidado
ambiental. Los gobiernos locales juegan un papel crucial en la
integración de estas trabajadoras en un sistema formal, que les ofrezca
mejores condiciones laborales y un reconocimiento digno por su trabajo.
Sin un compromiso colectivo de quienes conforman el ecosistema local (ciudadanos, expertos y gobiernos), será difícil transformar esta
realidad y contribuir a que se alcancen los Objetivos de Desarrollo
Sostenible de la Agenda 2030.
En
este contexto, las instituciones educativas debemos asumir la labor de
sensibilizar a la sociedad, generar estudios que visibilicen la realidad
de estas mujeres y proponer políticas laborales, sociales y
medioambientales más inclusivas y justas.
¿Hacia dónde avanzar?
Reconocer,
visibilizar, poner voz y corazón a la labor de las mujeres recolectoras
de plástico es esencial para combatir la pobreza, reducir la
desigualdad de género y potenciar el reciclaje en Ecuador. La
Organización Internacional del Trabajo estima que más de 740 millones de mujeres en el mundo enfrentan condiciones precarias de trabajo.
Es
hora de otorgarles el reconocimiento que merecen, y abordar de manera
efectiva los desafíos de pobreza, desigualdad y sostenibilidad que aún
persisten en Ecuador y muchas otras partes del mundo.
No podemos olvidar que, este año, el Nobel de Economía ha sido otorgado a los investigadores Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson
por sus estudios acerca de cómo la fortaleza de las instituciones
influye en la prosperidad económica de los países. De su trabajo se
deduce que contar con instituciones públicas comprometidas y
profesionales genera menores cotas de informalidad y mayores niveles de
bienestar en los países. (El Pais. Planeta Futuro, 24 de octubre de 2024)
Autores: Iñaki Peña Legazkuees profesor en el Departamento de Economía y Finanzas de la Universidad de Deusto y Lilian Victoria Morales Carrasco es profesora de Economía en la Universidad Técnica de Ambato.
Mojahed Mohammed Tayseer Ab Dan señala la cicatriz en su
frente y luego muestra varias fotos en un móvil. En ellas aparecen los
cadáveres de sus padres, hermanos, primos y tíos. Al menos 17 de sus
familiares murieron en un ataque israelí contra el edificio en el que
vivían en la localidad de Deir el Balah, en el centro de la Franja de
Gaza. El pequeño tiene apenas ocho años y, además del trauma de la
enorme pérdida, debe hacer frente a una leucemia para la que actualmente
recibe tratamiento en Jordania. Es uno de los 79 niños y adolescentes gazatíes enfermos que son atendidos en el King Hussein Cancer Center (KHCC) de Amán. Apenas un puñado de los cerca de 10.000 pacientes oncológicos de Gaza, según el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR, según sus siglas en inglés).
“Aunque
perdí a toda mi familia igual quiero regresar a Gaza”, dice el pequeño.
Su camino hasta este hospital jordano no ha sido fácil. Cuando comenzó
la ofensiva israelí sobre Gaza, el 7 de octubre de 2023, los familiares
de los niños enfermos con cáncer buscaron alternativas para mantener las
quimioterapias y los tratamientos, mientras la situación humanitaria
empeoraba día a día y los bombardeos no daban tregua. Los hospitales
fueron blanco de ataques, comenzaron a faltar medicinas y tratamientos,
porque la ayuda humanitaria entraba a cuentagotas, y a principios de
noviembre, el hospital Al Rantisi, el único que tenía el mayor
departamento de oncología pediátrica, fue bombardeado.
Los
padres de Ab Dan estaban inmersos en intentar encontrar una solución
para que el niño siguiera recibiendo tratamiento cuando se produjo el
bombardeo que acabó con su vida y la de una parte importante de la
familia. Ab Dan resultó herido en la cabeza y tuvo que ser atendido de
emergencia. Su abuela materna, Sausan Suleiman Al Atrash, que también
perdió a su esposo, quedó a cargo de su nieto. Con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras entidades, como la estadounidense St. Jude Children´s Research Hospital,
consiguieron una autorización que les permitió salir de Gaza el 12 de
noviembre junto a un grupo de enfermos. “He tenido que elegir entre
estar con mi nieto, que no tiene a nadie, o con mis dos hijos que
quedaron heridos en un hospital de Egipto. Esta situación es horrible”,
dice Sausan Suleiman Al Atrash, de 57 años, mostrando la fotografía de
los cadáveres de sus familiares, cubiertos por sábanas blancas, y una
imagen de Ab Dan abrazando el cuerpo de uno de sus hermanos pequeños,
antes de enterrarlo. El rostro de la mujer refleja el dolor y el
desgarro que ha vivido en estos meses.
Desde el 7 de octubre de 2023, al menos 42.000han muerto violentamente en Gaza, según cifras del Ministerio de Salud
local, controlado por el movimiento islamista Hamás, que la ONU toma
como referencia a falta de poder realizar sus propios cálculos
completos. De este total de víctimas mortales, al menos 11.000 eran
niños.
Muna Shapair sufre imaginando qué pasará por la cabeza de
sus hijas Heba y Yasmín, de 2 y 3 años respectivamente, al ver que su
madre ha desaparecido de un día para otro. “No hago más que llorar
porque las extraño demasiado”, dice Shapair. El 18 de noviembre esta
mujer tuvo que irse de la ciudad de Gaza para acompañar a su hija mayor,
Mariam, de seis años, que padece leucemia y debía recibir tratamiento
médico en la capital jordana.
En Jordania, según la ONU,
vive la mayor comunidad de refugiados palestinos fuera de los
territorios palestinos, con un total de 2,3 millones de personas registradas, sobre un total de 5,9 millones. Al igual que
todos los niños enfermos que están en este hospital de Amán, Mariam
salió de Gaza por el paso de Rafah, en el sur, fronterizo con Egipto,
aunque el camino más lógico y más corto hubiera sido salir por el norte
de la Franja, cruzar el territorio israelí y entrar en Jordania. Pero
este recorrido es imposible desde que comenzó la guerra en Gaza el 7 de
octubre de 2023, tras unos mortíferos ataques del movimiento islamista Hamás,
que gobierna en la Franja, que provocaron unos 1.200 muertos en Israel y
el secuestro de unas 250 personas, de las que un centenar sigue en
Gaza.
Las hijas menores de Shapiar se quedaron junto a su
padre, desplazadas en una escuela de Jan Yunis, en el sur de la Franja.
Aunque es una zona teóricamente segura, en la que están hacinados
decenas de miles de desplazados, también se han registrado bombardeos
israelíes en ella en las últimas semanas.
“Hace días que no veo a mis hijas porque no logro comunicarme con
ellas. Veo las noticias y me pregunto si estarán bien”, lamenta esta
madre de familia, que sabe que solo podrá regresar cuando termine la
guerra, algo que aumenta su desesperación. Por ahora, ella, su hija y
otras familias en su misma situación viven en una habitación de hotel de
Amán y reciben apoyo de organizaciones humanitarias para su sustento en
Jordania, incluyendo tarjetas telefónicas para que puedan estar en
contacto con sus familiares en Gaza, algo muy complicado debido a las
precarias conexiones.
Antes del 7 de octubre de 2023, los
pacientes con cáncer en Gaza ya tenían que atravesar un duro camino de
obstáculos para intentar curarse. Debido al bloqueo israelí en vigor desde 2007,
no todos los equipos médicos necesarios ni todos los tratamientos
estaban disponibles y un número importante de pacientes oncológicos
tenía que pedir un permiso a Israel para salir de Gaza e ir a un centro
médico de Cisjordania o Jerusalén-Este para someterse a un escáner
completo o recibir sesiones de radioterapia. En agosto de 2023, dos
meses antes del inicio de la guerra en Gaza, Israel concedió 58.000
permisos de salida de la Franja, pero solo 2.000 eran para enfermos.
Una parte de los pacientes que pedían permiso de salida a Israel
recibían una respuesta negativa o no recibían ninguna respuesta.
Meses de espera
Rihab Gallban tiene una mirada tímida. Sentada en una silla
de ruedas y con su pie derecho enyesado, esta niña de 11 años dejó su
ciudad, Jan Yunis, en diciembre de 2023, para poder recibir en Jordania
el tratamiento contra el cáncer en el pie que sufre y someterse a
distintas cirugías que le permiten estar hoy recuperada casi del todo.
“Nunca había salido de Palestina. Dejar a mi familia ha sido lo más
difícil. Los extraño mucho. Quiero que termine la guerra para poder
volver a Gaza y estar con ellos”, dice a este periódico, al borde del
llanto, refiriéndose a sus padres y a sus cuatro hermanas y cuatro
hermanos.
A la espera de que su futuro se defina, la
chica se concentra en los estudios y, junto a los otros niños gazatíes
en edad escolar, ha sido becada para estudiar en un colegio privado, la
Amman National School, donde ya acuden 25 niños gazatíes. “No creo que
sea necesario ser palestino para apoyar a estas familias y niños. Creo
que Gaza ha sufrido durante mucho tiempo y sus habitantes han pagado un
precio muy alto”, explica Zeina Abu Innab es una de las personas
responsables del centro educativo, que ayuda a estas familias e intenta
que ningún niño se quede sin estudiar.
La ONG Médicos Sin
Fronteras (MSF) ha calculado que hay 12.000 personas en Gaza que han
resultado heridas y necesitan una evacuación médica urgente. El número
de gazatíes que necesitan tratamiento por enfermedades previas y también
deberían ser evacuados es más difícil de calcular, como también lo será
el número de personas que han muerto por falta de atención médica en
este año de guerra.
“Los criterios de las autoridades
israelíes para aprobar las solicitudes de evacuación no son claros y los
pacientes a menudo tienen que esperar meses para recibir una
respuesta”, explica Moeen Mahmood Shaief, coordinador general de Médicos
Sin Fronteras (MSF) en Jordania. Según la OMS, casi el 60% de las casi solicitudes de evacuación médica desde Gaza han sido denegadas en los últimos meses. (Fuente: El País. Planeta Futuro, 17 de octubre de 2024)
Como complemento, voy a copiar una parte del último párrafo de un trabajo, Calamitoso mundo, publicado en El País 25 de octubre de 2024. "En fin, solo deciros desde unas páginas que no leeréis, porque usáis el periódico, con toda razón, para limpiaros el culo, que os amo, queridisimos pobres, y que me producís una lástima solo semejante a la que siento por mi al comprobar mi incapacidad para arreglar los males de este mundo calamitoso".
Una decena de empresas pondrá en marcha en abril de 2025 un proyecto piloto en seis municipios para comprobar la eficacia de distintos métodos como poner contenedores en la calle, tiendas de moda, puntos limpio o incluso en parroquias y centros comerciales. La iniciativa surge cuando el Gobierno prevé aprobar un decreto para obligar a estas entidades a reutilizar lo que producen. Además, el 1 de enero todos los ayuntamientos tendrán que recoger de forma diferenciada los recursos textiles. El sector avanza que ello supondrá un crecimiento de las tiendas de segunda mano y un auge de de las plantas de reciclaje de prendas.
Según el informe Análisis de la recogida de la ropa usada en España de 2021 -últimos datos disponibles- , en España se desechan unas 900 toneladas de ropa al año y el 88% acaba es basureros: solo el 12% pasa por un proceso de reciclado (con grandes variaciones por comunidades: en el País Vasco supera el 24% y en Extremadura no llega al 3%). Los datos los elabora Moda re- una entidad social de Cáritas que se hace cargo de alrededor del 40% de ese mercado.
El Ministerio para la Transición Ecológica no cuenta con cifras diferentes. Mientras, la Comisión estima que la UE genera 5,2 millones de toneladas al año de estos residuos (unos 12 kilos por persona y año),de los que un 22% se trata correctamente.
Fuentes del departamento de Teresa Ribera señalan que el Ejecutivo está esperando la modificación de la Directiva Marco de Residuos pasa elaborar luego un decreto que obligará al sector textil a recoger sus residuos y excedentes. Se prevé su aprobación antes del próximo verano. Este decretó obligará a la creación de Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor de residuos (Scrap), una figura que aglutina a los fabricantes y que ya existe en sectores como el plástico(Ecoembes) o el vidrio (Ecovidrio).
Entretanto, 19 marcas de ropa han lanzado el primer Scrap de la moda, que han bautizado como Re-viste. "El Scrap es una herramienta clave para avanzar hacia la circularidad y hacia una gestión responsable", considera Transición Ecológica. Cuando se publique la norma, las demás marcas podrán sumarse a esa entidad o crear otras. (...) (Fuente: El País. 24 de octubre de 2024)
Un avance para crear un mundo sostenible y reducir nuestra huella ecológica
Se puede llamar desarrollo sostenible aquel que es capaz de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones. Sin duda hay alunas personas, optimistas económicos, que no conocen las características del planeta Tierra en que vivimos. Los recursos naturales no renovables se encuentran en cantidad limitada ¿Alguna vez piensan en el mundo que dejaran a sus hijos? Algunos pueden dejarles mucho dinero, ¿Para que les servirá?
Si quieren, de verdad, a sus hijos, deberán intentar, no dejarles mucho dinero, sino un mundo en el que tengan recursos naturales suficientes, no olvidando que el planeta en que vivimos es un sistema cerrado: salvo los rayos solares, nada puede entra o salir. Por ello es necesario comenzar a pensar y actuar con una lógica diferente.
Huella ecológica
El concepto de huella ecológica fue acuñado por Mathis Wackermadel (10 de noviembre de 1962 - ) y sus colaboradores en un estudio para el Consejo de la Tierra en 1997. Ellos estimaron cuánto terreno necesitaría un determinado país para suministrar los recursos naturales consumidos por la población y para absorber sus residuos.
En el libro El desarrollo sostenible. Su dimensión ambiental y educativa, del que se ha extraído el párrafo anterior, su autora la profesora María Novo (Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, es titular de la
Cátedra Unesco de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la
Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) desde 1996) señala que los cálculos estimados para España indican que a cada español le corresponden 2,5 hectáreas, pero que, sin embargo, el consumo realizado por persona y la absorción de sus residuos exigen 5,5 hectáreas. Si todos los ciudadanos del mundo quisieran vivir como el ciudadano español medio. harían falta los recursos de dos planetas.
Indica María Novo, que para disminuir nuestra huella ecológica, se ha demostrad que no es necesario que pasemos penurias; basta que "empecemos a practicar un consumo sostenible". Quizás entonces descubramos que podemos ser más felices de todas las potencialidades que disponemos como seres humanos, es decir, avanzando en el proceso de humanización.
Ricardo Diez Hochleiner (Bilbao, 11 de agosto de 1927 - Madrid 1 fe abril de 2020) doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Karlsrue (Alemania) en la portada de su libro Más allá de los límites de crecimiento (1992), manifiesta: "El desarrollo sostenible solo se logrará a condición de un cambio radical en la gestión, producción y utilización eficaz de los recursos naturales y, sobre todo, como resultado de modificar los hábitos consumistas desordenados, reconociendo que los parámetros del estilo de vida actualmente más extendidos son insostenibles en un próximo futuro y no corresponden a los de calidad de vida que merece ser propugnada"
Desde que el 27 de septiembre el Gobierno de Ruanda confirmase el primer caso de fiebre de Marburgo poco ha cambiado en las calles del país. Aunque es uno de los brotes
más grandes registrados de esta enfermedad similar al ébola, con una
quincena de muertos, la población sigue haciendo su vida, si acaso con
las manos más limpias. Sin embargo, en los hospitales sí se notan el
miedo y unas medidas de prevención más estrictas, al ser el 70% de los
infectados trabajadores sanitarios de dos centros de la capital, Kigali.
“Temo
por mi vida”, explica a este diario Cecile, enfermera de un hospital
público de Kigali, que pide que se le llame solo por su nombre de pila
por temor a ser sancionada por hablar con la prensa. “Este virus es muy
letal y se ceba con quienes tratamos con personas infectadas”, afirma.
El periodo de incubación es de 2 a 21 días, así que los sanitarios
pueden relacionarse con personas portadoras sin saberlo. “Tampoco tiene
una medicación específica”, añade, por lo que los enfermos solo reciben
tratamiento para aliviar los síntomas.
El virus de
Marburgo causa una fiebre hemorrágica, y su letalidad puede alcanzar el
88%. Suele transmitirse inicialmente por contacto con el murciélago
egipcio de la fruta (Rousettus), en minas o cuevas. Una vez introducido
en la población humana, se propaga por contacto directo con los fluidos
corporales de los infectados o con superficies contaminadas. El brote declarado el año pasado en Guinea Ecuatorial
causó 35 muertos. Los principales síntomas son fiebre alta, fuertes
dolores de cabeza, vómito o diarrea con sangre, dolor muscular y
cansancio.
Desde que se confirmó el primer caso en
Ruanda, el virus se ha cobrado 15 vidas, la mayoría de trabajadores
sanitarios. De los más de 4.200 casos sospechosos, hay 62 casos
confirmados de la enfermedad y 38 personas en recuperación, según los datos pblicdps el jueves por el Centro Biomédico de Ruanda.
El Ministerio de Sanidad asegura que más del 70% de los infectados son
trabajadores sanitarios de dos hospitales de la capital, el Rey Faysal y
el hospital universitario de Kigali (CHUK por sus siglas en francés),
que fueron los que recibieron los primeros casos de Marburgo. Además,
varios médicos especialistas trabajan en ambas instituciones, lo que
contribuyó a expandir el brote, según contaron funcionarios ruandeses en
una reunión informativa.
Esta alta incidencia explica
que la prevención se centre en los sanitarios en primera línea. Así, los
que trabajan en centros de tratamiento y hospitales donde se ha
detectado el virus están siendo los primeros en recibir la vacuna
experimental que está desarrollando el Instituto de Vacunas Sabin, en lo
que supone un ensayo clínico sobre el terreno, ya que aún no hay una inmunización autorizada. Desde que se inició la vacunación el día 6, más
de 850 personas la han recibido, según los datos publicados el lunes por el Centro Biomédico de Ruanda. La organización sin ánimo de lucro
con sede en Estados Unidos ha enviado 1.700 dosis en total.
Vacuna experimental
“No me vacuné contra la covid-19 hace tres años, pero me
vacunaré contra el Marburgo cueste lo que cueste”, asegura Cecile.
Consciente de que puede pasar un tiempo antes de que le toque, se
refugia tras la mascarilla, los guantes y su bata blanca de plástico
fino.
El virus ha obligado a cerrar las Unidades de
Cuidados Intensivos (UCI) de varios hospitales de referencia tras
detectarse entre el personal. También ha obligado a limitar las visitas a
los ingresados en todo el país. “A cada paciente se le permite un
cuidador familiar para reducir el número de personas en las salas y
minimizar el contacto físico”, explica en una entrevista Christian
Ngarambe, director general en funciones del hospital universitario de la
provincia meridional de Ruanda.
Dado que el acceso está estrictamente restringido, los
hospitales y centros de salud registran menos afluencia de lo normal.
Las enfermeras, equipadas con mascarillas y guantes, controlan a todo el
que accede. Con termómetros infrarrojos, comprueban si hay fiebre, un
síntoma clave de la enfermedad. También se exige a todos que se laven y
desinfecten las manos.
Mercados concurridos
Fuera
de las puertas del hospital, la vida sigue su curso normal, como
aconseja el ministro de Sanidad ruandés, Sabin Nsanzimana, que ha
declarado que las medidas de prevención de Marburgo no prohíben ninguna
actividad, y que “no debe cundir el pánico entre la población”, ya que
las autoridades han “identificado todos los focos de la enfermedad y
están tomando las medidas oportunas”. Las escuelas funcionan con
normalidad, los mercados están concurridos como de costumbre, y los
autobuses y el transporte público están llenos de pasajeros.
En
el bullicioso mercado de Kimironko, en Kigali, el flujo de visitantes
no se ha visto afectado dos semanas después de que se detectara el
primer caso. La diferencia es que jóvenes voluntarios con guantes y
mascarillas supervisan los puntos de lavado de manos, guiando a los
visitantes con tranquila eficacia, asegurándose de que siguen los
protocolos de higiene que recuerdan las medidas de la época de la
pandemia de covid.
Los funcionarios del Gobierno de Paul Kagame afirman que las
medidas adoptadas, incluido el seguimiento de contactos, los test y el
despliegue de vacunas, mantienen el brote bajo control. El director del
Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa
CDC), Jean Kaseya, elogió la pasada semana la gestión del brote y dijo
que el riesgo de que el virus de Marburgo se propague fuera de Ruanda es
casi nulo.
Según el ministro de Sanidad, el país ya está
cerca de declarar la victoria sobre la enfermedad. En la última reunión
informativa, celebrada el domingo, afirmó que las pruebas realizadas en
los tres días anteriores habían dado resultados negativos, y destacó
que en la última semana se ha producido un aumento significativo de las
recuperaciones, superando el número de muertes. “Esto significa que
tenemos el virus bajo control”, declaró.
El 30 de septiembre, la Organización Mundial de Salud (OMS) evaluó el riesgo de este brote como muy alto a nivel nacional y alto a nivel regional,
por la posibilidad de que se extendiese a países vecinos, como República
Democrática del Congo, Tanzania y Uganda, y bajo a nivel mundial. Sin
embargo, el día 11 afirmó que "es posible que se revise esta evaluación.”.
La enfermedad “no es fácilmente transmisible y se están aplicando
medidas de salud pública, como la vigilancia activa en instalaciones y
comunidades, la realización de pruebas a los casos sospechosos, el
rastreo de contactos, el aislamiento y el tratamiento de los casos”,
justificó la OMS, que también desaconseja las restricciones a los viajes
y el comercio con Ruanda.
Dan Rwakagabo, conductor del
aparcamiento de autobuses de Musanze, en la provincia septentrional de
Ruanda, opina que los procedimientos higiénicos adicionales aplicados
recientemente son suficientes. “Todos los conductores han recibido
instrucciones de llevar desinfectantes de manos, que deben utilizar con
los pasajeros que suben en las estaciones de autobuses” para mantener
limpias todas las superficies, afirma.
Pero otros
sostienen que hay que ser más precavidos. Epiphania Musanabera, una
anciana residente en la ciudad de Musanze, en la provincia
septentrional, muestra su preocupación por la gente que no respeta las
medidas de seguridad. “Algunos jóvenes no siguen las directrices
higiénicas de las autoridades locales. He visto a algunos abrazándose,
pero nos han dicho que tenemos que saludarnos con la mano y lavarnos las
manos tantas veces como sea posible”, explica. (Fuente: El País. Planeta Futuro, 18 de octubre de 2024)
Cuenta Juan Manuel Santos, premio Nobel de la Paz, que cuando era presidente de Colombia, se propuso abordar un conflicto armado interno que a muchos les parecía irresoluble, después de medio siglo de combates entre distintas fuerzas guerrilleras, sobre todo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (las llanadas FARC) y el Estado colombiano.
Pero ningún conflicto, por enquistado y lleno de resentimientos que esté, es irresoluble. Eso no lo he aprendido en los manuales de historia ni estudiando teorías de la paz, sino hablando cada semana con los víctimas del conflicto que en su mayoría querían pensar en el futuro y no en el pasado. Me asombraba constantemente hasta que punto respaldaban nuestro proceso de paz y con qué frecuencia expresaban cuál era su motivación principal: que nadie pasara por lo que ellas habían experimentad. A lo largo de los años, también observé, cada ves que me reunía con personas que lo habían perdido todo, que la idea de aniquilar al enemigo era un principio utilizado en política, y en la mayoría de lo casos, exclusivamente por quienes nunca habían sufrido de verdad.
Colombia fue el primar país que empezó a reconocer y reparar a las víctimas de un conflicto armado antes de que terminara nuestro enfrentamiento civil. Iniciamos el proceso de restituir las tierras a los que se habían visto despojados por lo menos cuatro años antes de que se firmase el acuerdo de paz. ¿Por qué lo hicimos? Por muchos motivos, pero, además de las razones éticas, por un motivo económico que estaba muy claro: para que hubiera inversiones era necesaria la paz. Me acordaba de algo que me había dicho Nelson Mandela cuando la traspasé la presidencia de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en abril de 1996, Mandela me dijo: "La paz es una condición esencial para el Desarrollo. Si no hay paz, Colombia no despegará".(....)
El informe sobre el Índice 2024 de Pobreza Multidimensional (IPM) del mundo, elaborado por el PNUD y la iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano (OPHI) de la Universidad de Oxford, analiza los vínculos entre la pobreza multidimensional y los conflictos. Mide la pobreza multidimensional en 112 países situados en regiones en desarrollo, 6.300 millones de personas en total y analiza qué nos dicen esos datos sobre los países que padecían conflictos en el momento en que se recopilaron. (....)
La conclusión del informe de 2024 es que, en los países afectados por guerras, más de una de cada tres personas sufre pobreza multidimensional (34,8%), mientras que, en los países no afectados por guerras o pequeños conflictos, es una de cada nueve (10,9%) (...)
Eso no quiere decir que haya que simplificas y afirma que "la pobreza siempre provoca conflictos". o viceversa. Tampoco quiere decir que la única razón para lchar contra la pobreza sea ganar la paz. Como dijo Amartya Sen, nuestro mentor y maestro: "La disparidad y las privaciones exigen una atención urgente y concentrada, porque son en sí una maldición terrible ... y no hay por que justificar esta urgencia diciendo, además, que da pie de forma ineludible y directa a la criminalidad y violencia". Por eso, el primer Objetivo de Desarrollo Sostenible es acabar con la pobreza en todas sus formas, en todas partes, en situación de paz o de guerra (...)
Este trabajo, publicado en El País el día 17 de octubre de 2024, está firmado, ademas de por Juan Manuel Santos, por Sabina Akkire que dirige la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford.
Juan Manuel Santos, menciona en un determinado momento "razones éticas". Debo recordar que la ética es el parámetro con que se mide el grado de humanización.
En 2022, casi una de cada tres personas (el 29% en riesgo de pobreza tenía trabajo, pero de tan baja calidad que resultaba insuficiente para salir de la escasez, según un informe publicado la semana pasada por Oxfam Intermón. Otro estudio difundido por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social precisa que los empleados son el grupo más numeroso entre la población pobre, por encima de parados, jubilados y otros inactivos. Según este mismo análisis, el año pasado casi 2,,5 millones de ciudadanos eran pobres pese a tener empleo.
Con todo, el factor determinante del empobrecimiento es el país de nacimiento: mientras quienes nacieron en España registran una tasa del 9,8%, entre los extraeros no comunitarios llegan al 29,5%. Miles de inmigrantes, especialmente los no nacidos en la UE, ocupan empleos en sectores esenciales, pero peor remunerados y con peores condiciones laborales.
Muchos elementos influyen en este problema, pero uno de los más destacado es hoy la carestía de la vivienda, convertida en uno de los grandes causantes de precariedad y desigualdad. Los hogares con pobreza laboral viven con frecuencia de alquiles, cuyos precios se han disparado desde la década pasada, muy por encima de los salarios. A eso hay que añadir que se trata de sueldos golpeados además por una inflación que se ceba siempre con las familias más vulnerables. El progreso ya no es una líneas ascendente. Revertir esa caída hace imperioso que los poderes públicos tomen medidas para que la pobreza, incluso con un trabajo, no siga convirtiéndose en España en algo crónico
La primera meta del ODS 1 ("poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo") es "para 2030 erradicar la pobreza extrema para todas las personas en el mundo". Eso es lo que debe hacer España. Los poderes público deben tomas medidas para que la pobreza, incluso con un trabajo, desaparezca en España antes del año 2030, es decir, dentro de seis años.
En España, el Ministerio de Migraciones ultima un nuevo reglamento de extranjería que facilitará los trámites a los 6,5 millones de migrantes que ya viven en España. Y a otros muchos que planeen venir a trabajar. Está previsto que la norma llegue al Consejo de Ministros a mediados de noviembre y abrirá la puesta a la potencial regularización de decenas de miles de personas.
Esta modificación del reglamento, la segunda en tan solo dos años. cambiará la letra pequeña de la ley de extranjería: se reducirán plazos para acceder a permisos de residencia y trabajo,se harán renovaciones de mayor duración, se eliminarán requisitos y se facilitará, de forma generalizada, la incorporación al mercado laboral. Aunque aún está sujeto a cambios, varios colectivos se verán especialmente beneficiados por las nuevas normas, entre ellos los estudiantes, los trabajadores en busca de empleo, las familias, y decenas de miles de solicitantes a los que les han denegado su petición en los últimos años.
El nuevo reglamento se aprobará por Real Decreto, que no necesita convalidación parlamentaria y es un procedimiento distinto a la reforma de la ley de extranjería que Canarias y el Ejecutivo negociaban con el PP para imponer una redistrbución más solidaria de menores extranjeros no acompañados.
La reforma busca simplificar la nueva realidad demográfica y garantizar derechos, aunque hay una clara lectura económica, en la senda que ya inició el entonces ministro José Luis Escriva, ahora gobernador del Banco de España. "Se espera un impacto económico positivo por razón de la atracción y retención de las personas extranjeras en el mercado de trabajo y por su contribución a la economía y el sostenimiento del estado del bienestar", puede leerse en la memoria del impacto del texto a la que tenido acceso El País.
Uno de los cambios más relevantes del reglamento es que, a partir de su aprobación, los extranjeros que estén en situación irregular y quieran optar a un permiso de residencia y trabajo por arraigo podrán hacerlo cuando cumplan dos años de haber llegado a España. (Fuente: El País, 21 de octubre de 2024)
El texto anterior es un resumen del articulo publicado en El País. Desde mi punto de vista responde a una de las metas del ODS 8: "promover el crecimiento económico inclusivo y sostenido. el pleno empleo productivo y el trabajo decente para todos". La meta a la que me refiero es "proteger los derechos laborales y promover un
entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos
los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas
con empleos precarios".
Violencia y jornadas interminables bajo el sol por un salario de miseria en las plantaciones de fresas europeas. Así es el día de millones de temporeros y temporeras, incluso menores, que recogen nuestras frutas y verduras.
Satnam Singn lo dejaron desangrándose en una cuneta, con un brazo amputado .en una caja de fruta junto a él. Su jefe, un terrateniente italiano, lo arrojó allí después de confiscar los teléfonos móviles de toda la cuadrllla en la que trabajaba para que nadie pudiera pedir ayuda.
La muerte de Satnam es un trágico símbolo de la explotación que soportan los 2 millones de temporeros y temporeras que recogen nuestras frutas y verduras en Europa. Por desgracia, Satnam no es el único temporero agrícola migrante que ha sufrido o muerto este verano mientras trabajaba para darnos de comer.
Quienes gobiernan Europa no pueden seguir ignorando la explotación que se esconde en los carritos de la compra de Europa. La UE se enorgullece de tener la legislación laboral más protectora del mundo y esos derechos debemos ofrecérselos también a quienes nos dan de comer.
En el campo español, por desgracia, sobran ejemplos de estas situaciones, tal como se destapó en 2019 con el escándalo de abusos físicos y sexuales a las jornaleras marroquíes de la fresa y otros frutos rojos en las plantaciones del Sur de España. Sin contratos formales, las plantillas temporeras están a merced de patrones feroces. Se les obliga a trabajar 12 horas al día bajo un sol de justicia por salarios de miseria, sin descanso ni equipos de seguridad, y desempeñan los trabajos más duros y peligrosos que nosotros no queremos hacer.
Este trabajo tan duro lo será más. La ciencia climática nos advierte de que el trabajo temporero agrícola se encuentra entre los que más sufren los riesgos de calor, en Europa y en todo el mundo.
Ahora mismo, la clase política europea parece sentirse muy cómoda con el odio a la migración y dejando que las personas migrantes sufran. No podemos permitir que siga así.
Hemos visto una y otra vez que, cuando se crea una ola de solidaridad con las personas desplazadas y nos centramos en luchas concretas (como cuando nos opusimos a la aprobación de los presupuestos de Frontex, la agencia fronteriza europea) podemos triunfar y crear cambios reales en la vidas de estas personas.
¿Quieres sumarte a esta lucha y alzar la voz para conseguir que se garanticen condiciones laborales humanas a los 2,4 millones de temporeros y temporeras de quienes dependemos para poder comer?
Solidaridad con las personas que trabajan en nuestros campos. En memoria de Satnam Singh
Autores de esta petición: Rachel (Ámsterdam), Hajar (Bolonia), Blanca (Ferrol)
"No podemos permitirnos un mundo en el que haya quienes tienen energía limpia y quienes no", sostuvo Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. "En una transición global a dos velocidades, tarde o temprano todos saldrán perdiendo". Porque los gases que se imitan al quemar los combustibles (el carbón, pero también el petróleo y el gas) no se quedarán solo sobre las cabezas de los habitantes de esos países, sino que contribuirán a alimentar más el calentamiento de todo el planeta. "Solo podremos evitar que la crisis climática diezmen todas las economías, incluidas las más grandes, si todas las naciones disponen de los medios necesarios para reducir drásticamente la contaminación por gases de efecto invernadero y aumentar la resiliencia al cambio climático" continuó Stiell. Por eso se necesita que la financiación internacional para la lucha contra el cambio climático hacia los países en desarrollo crezca como pidió Stiell.
La financiación climática (el dinero que se necesita para abandonas los combustibles fósiles y para adaptarse a los impactos del calentamiento global) estará en el centro de las negociaciones de la próxima cumbre del clima, que se celebra en Bakú, capital de Azerbaiyán, entre el 11 y el 22 de noviembre. Los representantes de los casi 200 países que se sentarán en la mesa de negociaciones de esta COP29 deberán decidir un nuevo objetivo de financiación anual. Y las discusiones no serán no solo sobre la suma, sino también sobre quién debe aportar el dinero.
Hasta ahora, los acuerdos climáticos que se han adoptado partían de la premisa de que son los considerados países desarrollados los que han de movilizar los fondos hacia la naciones con menos recursos (que además son las que tienen menos responsabilidades históricas sobre el cambio climático). El problema para la Unión Europea y otras naciones ricas es que esa distinción en dos bloques, que parte de los años noventa del siglo pasado. ha quedado en cierta forma desfasada.
Ante lo que pueda ocurrir y cómo pueda acabar la negociación, Stiell advirtió de que la cuestión y cuándo, puede acordarse en Bakú. El objetivo de financiación vigente era lograr que a partir de 2020 se "movilizaran" 100.000nmillones de dólares anuales desde los países ricos a las naciones en desarrollo. Según las cuentas de la OCDE. a esta meta se llegó dos años más tarde, en 2022. Pero hay muchas notas al pie en este cumplimiento, ya que el término "movilizar" ha permitido que la mayoría de fondos hayan sido préstamos y no ayudas a fondo perdido. Stiell recalcó que ahora "la mayor parte posible de esa financiación deben ser subvenciones o ser concedida en condiciones favorables".
Además, "debe hacerse accesible a quienes más la necesitan", porque en muchas ocasiones el dinero ha ido a parar no a los países más pobres sino paradójicamente, a naciones como China en forma de inversiones en proyectos renovables (como hemos hemos leído en la prensa).
En la COP29 de Bakú. todos los gobiernos deben acordar un nuevo objetivo para financiación internacional de la lucha contra el cambio climático que responda verdaderamente a las necesidades de los países en desarrollo", indicó Stiell. Lo que está claro es que la nueva meta económica que empezará a aplicarse a partir de 2025 debe superar los 100.000 millones de dólares anuales.
"Sabemos que se necesitan más millones", admitió Stiell. Ponerlos sobre la mesa supone una "inversión crucial para proteger la economía mundial, y supondrá una fracción de los costes que pagarán todas las naciones si permitimos que la crisis climática siga desbocada", Este responsable de la ONU ha recordado que este año se han registrado " cientos de miles de millones de dólares de daños en países ricos y pobres" por unos fenómenos meteorológicos extremos que el cambio climático hace más habituales.
Cuando se habla de financiación climática, cada vez suena con más fuerza el empleo de nuevas fórmulas que vayan más allá de ayudas o créditos. Por ejemplo, Stiell apuntó a la deuda que sufren muchos países que hace casi imposible que puedan invertir en acciones climáticas. Por eso instó al FMI y al Banco Mundial a que se comprometan "a garantizar que los países en desarrollo dispongan de fondos y espacio fiscal para la acción y la inversión climáticas, y de deudas devastadoras y costes de capital por las nubes".
La noticia se titula La ONU pide más financiación para los países pobres frente a la crisis climática y se publicó el 18 de octubre de 2024.