El contenido de este blog se ha cedido al dominio público: puede ser copiado, parcial o totalmente, sin previo permiso de la autora.


sábado, 31 de octubre de 2026

MITIGAR LAS EMISIONES DE CO2

      Con casi dos millones y medio de toneladas de aceituna en cada   campaña, la provincia de Jaén es líder mundial en la producción de aceite de oliva. Hasta ahora, el sector oleícola apenas prestaba atención a los residuos del olivar, pero en los últimos años, de la mano de la tecnología ha empezado  aflorar una incipiente industria que busca la transformación de los subproductos del olivar, como el hueso de aceituna, en biochar, un fertilizante que, entre sus propiedades, tiene la de servir como aliado para la reducción de emisiones y la lucha contra el cambio climático. a hay algunos proyectos que ayudan a entender el potencial de esta tecnología. Uno de los más está en Barcelona, donde se ha comenzado a incorporar biochar procedente de huesos de aceitunas andaluzas en asfaltados urbano para reducir las emisiones asociadas a la pavimentación urbana. El proyecto seleccionado dentro del programa La calle del Siglo XXI, busca reducir hasta un 76% las emisiones de dióxido de carbono de aceras y calzadas mediante el uso de este nuevo material-

     "La revolución del proyecto es que este componente se produce a partir del del residuo de huesos de aceituna,  Gracias a este cambio, el pavimento de la ciudad deja de emitir gases de efecto invernadero para convertirse en un sumidero activo que atrapa el carbono",señala Álvaro Espuny, consejero de la compañía biotecnologíca Carboliva, impulsadora de esta iniciativa en Barcelona, la Fundación BIT Habitat y la empresa municipal BIMSA, en coladoración con la Diputación de Barcelona.

     El proyecto cuenta con una subvención de 90.000 euros para financiar la investigación, las mezclas y los prototipos. Está previsto que los ensayos de laboratorio finalicen en septiembre y, tras validar su seguridad y resistencia, los primeros "pilotos urbanos se instalarán en calles reales a partir de 2027, donde se medirá su absorción real de gases para evaluar su exportación a otras metrópolis europeas. Carboliva tiene una capacidad  de 5.000 toneladas anuales con la planta que gestiona en Fuente del Obispo (Jaén), dentro del complejo industrial de Coosur, pero a medida que vayan surgiendo compradores de biochar a largo plazo, tienen previsto escalar el proyecto a 20 plantas de 10.000 toneladas cada una. El total. Carboliva podrá generar 200.000 toneladas de biochar cada año.  "La biomasa de la aceituna va a desempeñar un papel muy relevante en la descarbonización de los materiales de construcción y el asfalto".

     Aunque el porcentaje de sustitución de la arena por biochar no llega al 5%, porque su contenido en carbono es muy alto, los volúmenes requeridos para descarbonizar van a a ser muy importantes en los próximos años", apunta Espuny.  El Código Técnico de la Edificación establece la obligatoriedad del cálculo de la huella de carbono en la construcción de nuevos edificios. Y  es aquí donde se abre un escenario lleno de posibilidades para el biochar procedente de los huesos de aceituna.

     Pero, cómo será la calle del siglo XXI. "El modelo de calle del siglo XXI que se ha diseñado y que implantará en todos los ejes verdes de ls supermanzana Barcelona significa un cambio de paradigma respecto a como de había concebido hasta ahora la urbanización del espacio público", explican los promotores del proyecto biochar que se va  implantar en Barcelona. Una actuación que implica pasar de calles pensadas para los coches a calles pensadas para las personas,invirtiendo del todo las prioridades y los usos. Este nuevo de calle tiene los siguientes ejes principales: fomento de la vida en la calle, reactivación económica y estímulo al comercio proximidad. "Reemplazar materiales en la obra civil es un gran desafío, ya que el asfalto debe soportar el tráfico pesado y el clima extremo", señala Beatriz Espuny, directora general de Carboliva. Sin embargo, los ensayos científicos liderados por la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), junto a las constructoras AMSA y ELSAN,  demuestran que el asfalto con biochar no solo rinde igual que el convencional, sino que lo supera.

      Las pruebas técnicas ha confirmado una mayor resistencia a la humedad, más tenacidad contra gritas y fisuras, y una excelente estabilidad térmica. Así, sostenibilidad y durabilidad van de la mano.  El biochar de Carcoliva está certificado por EBC, organismo que controla la fabricación exigiendo el cumplimiento de una serie parámetros que garantizan que el carbono no va a pasar a la atmósfera a no ser que se queme. Gracias a esa certificación, Caroliva participa en el mercado voluntario de derechos de carbono, vendiendo los derechos que genera a precios que demuestran una gran confianza en este sistema de secuestro. (Fuente: EL PAÍS, 26 de octubre de 2026)

     Un excelente trabajo que hace que disminuyan las emisiones de dióxido de carbono, un de efecto invernadero y que, por lo tanto supone "combatir el cambio climático y sus efectos" , como se indica el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 (ODS 3) de la Agenda 2030.

  

No hay comentarios: