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martes, 11 de septiembre de 2012

Recapitulando

     Después de algo más de un año aquí, siento la necesidad de hacer un alto en el camino para ordenar las ideas expuestas: en ese tiempo, he aprendido muchas cosas que desconocía y que he compartido con ustedes de una forma, quizás, algo desordenada. Para llevar a cabo esta recapitulación, he agrupado los temas tratados en dos grandes grupos: mercados e instituciones multilaterales. Dedicaré esta entrada al primer gran grupo, porque considero que es el que más necesita ser ordenado.

     El sistema económico vigente es el conocido como "economía de mercado". En este sistema, hay, por un lado, vendedores que ofrecen sus mercancías a cambio de dinero y, por otro, compradores que, conociendo perfectamente las características de las distintas mercancías, eligen las que consideran más convenientes. Los compradores, con su elección, determinarían los productos o mercancías que se deben producir. Es el llamado "mercado de competencia perfecta", en cuyo funcionamiento no debería intervenir el Gobierno.

     Sobre esta base, es decir, sobre el supuesto de que en las operaciones de compra-venta, el comprador se comportaba como una "máquina de calcular", se empezó a "matematizar" la economía, es decir, se empezaron a utilizar las matemáticas para representar e, incluso, predecir la marcha de la economía.  Por una parte, la economía se asimiló a ciencias como la física y la química: y, por otra, surge el modelo sociológico de "elección racional".

     Sin embargo, en la realidad, no pueden darse las condiciones para la existencia de un mercado de competencia perfecta. La primera demostración de que no es posible un mercado perfecto fue aportada por dos premios Nobel, en 1982 y 1983; la segunda demostración fue consecuencia de diversos experimentos de la neurociencia, que pusieron de manifiesto que el ser humano, ni siquiera en las operaciones se comporta como una máquina de calcular. Para que los mercados funcionen bien son necesarias adecuadas intervenciones, normas reguladoras, del Estado.

     A pesar de todo, en estos momentos, dominan los integristas de mercado, personas que sin argumentos, pero llevados por la avaricia y el egoísmo, han llevado la teoría a sus extremos: no sólo reclaman la no intervención del Estado, sino que mandan sobre él y han extendido el mercado a ámbitos que no le pertenecen.

     Muy importante es señalar que para estos integristas de mercado -seres humanos que se califican de civilizados- no existe el concepto de democracia y, desde luego, ignoran la Declaración Universal de los Derechos Humanos. A pesar de ello, en un ejercicio de tremenda hipocresía, imponen la democracia a otros y reclaman que los derechos humanos sean tenidos en cuenta por quienes no son ellos. Hasta tal punto estos integristas se niegan a desconocer la realidad, que niegan descubrimientos como el de las neuronas espejo.

     Consecuencias. La crisis que sufrimos e infinidad de problemas medioambientales y humanos que, aunque no tienen cabida en una recopilación, están ahí y afectarán a la vida de nuestros hijos y nietos.

     Ante esta situación ¿qué hacer? Desde mi punto de vista, primero, despertar (informarse) y, después, pensar y actuar: movilizarse, movilizarse y movilizarse. En caso contrario, mereceremos el desprecio de nuestros descendientes.

6 comentarios:

Elemento Cero dijo...

Magnífica entrada. Precisamente por lo expuesto, los consumidores sí tenemos cierto poder de acción. Para empezar, por ejemplo, podemos comprar en comercios ecojustos (productos de calidad, naturales y que remuneran al trabajador de manera justa). Si le damos nuestro dinero a esos entes que "calculan" pero obvian la naturaleza humana y su inmenso valor, entonces le estamos dando el poder a esos que nos zarandean. Hay elección, pero a veces nos pierde la comodidad.

Un saludo.

J. Felipe dijo...

Una recopilación más que correcta. Lástima que no pueda seguir tanto como quisiera tus enriquecedores artículos.

Claro que es eso lo que hay que hacer, despertarse de una vez y movilizarse, cada uno como pueda y si es en común mejor.

Sin duda, Juliana y gracias por tenerte con nosotros. Un saludo.

Inma dijo...

Excelente.
Es importante que tomemos conciencia de que los recursos naturales son finitos y con ello saber que debemos de vivir en una socidad que sea capaz de delimitar el consumismo del consumo responsable. La información, como dices, es fundamental, pero no podemos beber de fuentes manipuladoras, hay que ser críticos y analizar toda la información que nos llega. Movilización, por supues, es la única arma democrática que tenemos y hacemos poco uso de ella.
Cordial saludo y seguimos leyéndonos.

Mar Nofler dijo...

Enhorabuena!!!un orden perfecto!!
Ahora seguiremos ese orden con tu excelente exposición de la verdad que nos está ATROPELLANDO A LA HUMANIDAD!!!!

Mar Nofler dijo...

Ah!!!hace cuatro años que comenzé a pensar en nuedtros actos y nació madre tierra blig, debido al deterioro medioambiental y a la pérdida de valires humanos, hace dos años nació consumo equilibrado, orientado hacia un consumo ecológico, equilibrado y local, para luchar contra las grandes superficies, catedrales del siglo XXI como dice elrmento cero, luchando sólo con dos armas, mis palabras y mi consumo.
Ya cadi hace tres años que compro en tienda local y producto local, ayudo a mis vecikos, contamino menos y estamos mucho mas samos, somos unos LOCÁVOROS, soy feluz y gasto mucho menos.
Os invito a seguir la lucha contra el consumismo descontrolado con un condumo equilibrado.
Perdón pir la extensión....besotes!!!

Juliana Luisa dijo...

Elemento cero:
Estamos totalmente de acuerdo. Es fundamental, no entrar nunca en un supermercado.Si no tenemos cerca una tuenda de cimercio justo, basta, como dice M. Noffler más abajo comprar en las tiendas de barrio lo que, de veras, necesitemos.

J. Felipe:
Muchas gracias por tus palabras de apoyo.

Inma:
¿Recuerdas eso de tener conciencia de especie? Conocimiento, pensamiento crítico y creativo y obrar en consecuencia.

M. Noffler:
No hay motivos para pedir perdon; todo lo contrario. Es excelente el modo de vida que has elegido, no dudo que serás féliz. Con muchas personas como tú se arreglarían un montón de problemas. Enhorabuena.

Una vez más, muchas gracias a todos.

Un saludo