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martes, 17 de noviembre de 2015

Crímenes innombrables

     Llevo unos días en que no puedo dejar de pensar en el estado de barbarie en que nos encontramos. Primero, una crisis económica que nos ha puesto de manifiesto que el actual sistema económico-social es inhumano:  considera adecuado premiar a los bancos hundiendo en la miseria a miles de ciudadanos inocentes, instaurando un modelo laboral que lleva a situaciones de esclavitud inconcebibles en el siglo XXI, permitiendo que las entidades bancarias dejen en la calle a cientos de familias, ignorando la Declaración Universal de Derechos Humanos en todos sus artículos, etcétera, etcétera.
     Cuando, poco a poco, los ciudadanos intentan hacer frente a esta situación, surge el problema de los refugiados de la guerra y del hambre. La Unión Europea, lo mismo que Estados Unidos, ya llevaba tiempo levantando vallas para evitar la entrada de los que huían del hambre, pero la legislación vigente en la Unión Europea obligaba a aceptar a quienes llegaban a sus fronteras huyendo de la guerra. Sin embargo, en un entorno de barbarie como en el que nos encontramos (entre los actuales dirigentes políticos quedan muy poco residuos de humanidad, la mayor parte desconoce el significado de las palabras empatía o solidaridad), esta legislación prácticamente ha desaparecido. La Unión Europea lentamente, sin prisas como si no supiera que los que intentan llegar a sus fronteras son seres humanos, decidió establecer cupos, número de refugiados que cada país debía acoger. Sin embargo, ha habido problemas porque algunos dirigentes políticos no aceptaban esos cupos.
     Mientras, la guerra sigue con la participación de algunos Gobiernos, que han olvidado que se encuentran en una democracia representativa: no han consultado, ni siquiera explicado a sus ciudadanos no solo las razones que justifican esa decisión, sino también las posibles alternativas. La decisión de resolver un conflicto mediante la guerra es algo muy importante; en una guerra mueren o resultan gravemente dañados muchos seres humanos.  A pesar de todo, demasiados dirigentes políticos han asumido y continúan asumiendo una postura de disparar primero y pensar después.
     Como seres humanos, ciudadanos del mundo, nuestro trabajo, ahora, es exigir la paz a través de la diplomacia, hacer que triunfe la cooperación y la decencia. Sucede que hace falta infinitamente más valor y sabiduría para tejer la paz que para armar o prolongar una guerra y la sabiduría es algo que solo pertenece a los animales que pertenecen a la especie humana y no a  quienes de humanos únicamente poseen la configuración externa.  Los ciudadanos tenemos que demostrar, como estamos haciendo con la crisis económica, que nosotros sí pertenecemos a la especie humana, somos seres humanos.

4 comentarios:

Óscar Gartei dijo...

Para arreglar esto, lo primero que tiene que hacer la población es percatarse de que no vive en democracia, sino en dictaduras turnistas -a menudo bipartidistas-. Sé que puede parecer una exageración para la mayoría, pero seamos razonables y analicemos los hechos: la verdad está ahí fuera; nuestros gobiernos tienen el control, no la población. Elegimos a quien nos gobierna cada X años, pero luego no tenemos ningún tipo de influencia en sus acciones.

Naturalmente, esto pasa por una revolución de algún tipo. Me refiero a arreglar el desaguisado, cosa que no ocurrirá. Lo que ocurrirá en su lugar es que se utilizarán las amenazas externas para justificar la represión interna. Y con la excusa del terror, la guerra, el hambre o lo que sea, todos los ciudadanos marcados con un código de barras o un microchip y a comportarse con mesura.

Al menos, algunos grupos es lo que quieren y buscan activamente.

Lorenzo Garrido dijo...

Lo del chip no lo harán directamente. Alegarán razones medicales, por ejemplo. Me recuerda el cajero automático de los supermercados (que quita puestos de trabajo). Lo introducen poco a poco para que la gente se vaya acostumbrando.

galanygarciah dijo...

Esto , lo que pasa en España es una Partidocracia , así de fácil , se que es muy difícil salir de esto pero lo que no se puede es quedarse resignado , de momento lo que podemos hacer es votar el mes próximo para que ESTO comience a CAMBIAR

Juliana Luisa dijo...

Coincido con vuestros análisis. Esperemos a las próximas elecciones. Aunque una parte importante de la sociedad civil se está comportando como verdaderos seres pertenecientes a la especie humana; hay un proporción relativamente elevada que considera que la democracia representativa es la única clase de democracia. También hay una proporción que carece de memoria o capacidad de análisis.

Un saludo