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miércoles, 10 de febrero de 2016

Monedas locales, sociales o complementarias

     Aunque propias de la economía colaborativa, nunca había concedido una gran importancia a este tipo de monedas, hasta que, en Navidad,  recibí la visita de una persona que vivía en un lugar donde la vida se desarrollaba alrededor de dos monedas, el euro y el eco, que funcionaban simultáneamente.
     El eco es una "moneda local" porque solo es válida en un territorio limitado, no esta avalada por el Gobierno; "moneda social", porque trabaja en forma de cooperativa, es decir, sus propietarios son sus socios, es utilizada mayoritariamente por los autónomos, pequeña y medianas empresas y el comercio minoritario, y se caracteriza por una tasa de interés muy baja o nula; "moneda complementaria", porque sirve de complemento a la moneda oficial, se puede pasar, sin problemas, de una a otra.
     La experiencia más antigua y más grande en estas monedas es el Banco WIR en Suiza; un banco que lleva funcionando cerca de 80 años ofreciendo créditos, simultáneamente, en francos suizos y en WIR ("wir" significa "nosotros").
     Es famoso un estudio realizado por un profesor norteamericano, James Stodder, que ha puesto de manifiesto que cuando la economía va bien disminuye la utilización de Wir, mientras que se concede más créditos en esta moneda cuando la economía en francos suizos está en recesión. Es importante señalar que esta moneda, por una parte, actúa como mecanismo de cohesión social (menos problemas sociales) y, por otra, ejerce una influencia favorable en el mantenimiento de empleos. (La estabilidad de las pequeñas y medianas empresas es la clave para mantener empleos en cualquier  economía)
     Hay economistas firmes defensores de la utilización de este tipo de monedas; sostienen que el actual sistema está "enfermo" y que es necesario cambiar de paradigma monetario. En la Unión Europea existen directrices que fundamentan legalmente la utilización de una moneda local. Por otra parte, la ley de la Economía Social y Solidaria, aprobada el 31 de julio de 2014, permite que las entidades de economía social y solidaria, tales como cooperativas, asociaciones y fundaciones, entre otras, emitan y gestionen "monedas locales y complementarias (MLCs)".
     Como defensa ante la última crisis financiera ha surgido, en muchos lugares de Europa, multitud de estas monedas complementarias. Existen muchas páginas en Internet dedicadas a este tema. Sin ánimo de ser exhaustiva puedo citar las siguientes:

De todas formas, como una imagen vale más que mil palabras, aconsejo ver el siguiente  documental de la televisión: http://www.rtve.es/television/20131009/documentos-tv-monedas-cambio/760907.shtml

2 comentarios:

J. Felipe Pozueco dijo...

Es un tema interesante. Mi hijo vive en Bristol y también allí tienen una moneda local. De hecho le he pedido información al respecto para ver si hay posibilidad de ponerlo en marcha en Badajoz. Miraré los enlaces.

Juliana, estos primeros meses del año son los más importantes para mi negocio y, aunque intento mantener al día mi blog, ando escaso de tiempo para estar al tanto del resto de amigos como tú. De hecho estoy escribiendo desde el móvil. Ruego me disculpes por ello.

Un saludo

Juliana Luisa dijo...

No te preocupes. Estás disculpado. Tu Comunidad y la mía, Castilla y León, creo que son las pocas donde no existe ninguna moneda local o alternativa. Yo también estoy pensando cómo crear una.
Deseo que el negocio te vaya bien.

Un saludo