Sara Aagesen (Madrid, 50 años) representa uno de los principales sellos de identidad del Gobierno: el de la lucha contra el cambio climático y la apuesta por la transición verde, El Ejecutivo ha dejado patente esa prioridad dándole rango de vicepresidenta tercera. Paradojas de la política, cuando esa bandera de la ecología ondeaba con menos ímpetu por la reacción negacionista de la ultraderecha, una ola creciente en el mundo, ha tenido que ser su gran líder estadounidense quien ha mostrado a Europa el valor de la energía renovable como fuente de autonomía estratégica al generar una crisis petrolera por la guerra de Oriente Próximo.
Aagesen vuelve así al primer plano de la política real. La ministra de Transición Ecológica es una de las principales responsables en tratar de contener la embestida inflacionista que se está incubando también en España. Para comentar este y otro asuntos ofrece su primera entrevista tras la aprobación de un real decreto de medidas ante la crisis energética que considera un hito.
Recibe a EL PAÍS en su renovado y luminoso despacho contiguo al Paseo dela Castellana de Madrid. Estilo minimalista, arte abstracto, autoconsumo en los tejados que se vislumbran desde la ventana, un gran cartel de la COP de París en 2015, en cuya participó en el equipo de la ministra Isabel García Tejerina y dos gorras que recibió en la última conferencia de clima celebrada en Brasil el año pasado.
Pregunta. El martes, usted participó en un consejo con el resto de ministros de Energía de la Unión Europea, ¿Cuál es la situación ahora mismo?
Respuesta. Se ha evidenciado que no nos enfrentado a una crisis de suministro energético, sino a una situación que afecta directamente a los precios de los mercados. Hay una reflexión común entre los Estados miembros para avanzar en la agenda de transición energética y alejarnos de los combustibles fósiles. España fa propuesto analizar un nuevo Repower EU, un marco europeo para incentivar de forma ambiciosa la electrificación, las energías renovables y la eficiencia energética. Hay un consenso en que actuar todos juntos.
P. Pero incentivas el combustible con rebajas fiscales, ¿no va en contra de la electrificación, como ha sugerido el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen?
R. El comisario propone opciones para abaratar la factura sin incentivar un consumo mayor, lo cual es fundamental. Lo que España ha hecho es una actuación extraordinaria y urgente para proteger a los colectivos más afectados y vulnerables como el transporte y la agricultura. Ayudar a estos permite amortiguar el efecto en cadena sobre los precios de los alimentos en los supermercado y las cadenas industriales. Actuamos en lo urgente e imprescindible, pero el plan principal sigue siendo acelerar la transición energética,
P. Bruselas ha pedido también a los Estados medidas de ahorro energético como incentivar el teletrabajo, evitar viajes en avión o reducir la velocidad máxima de los coches en 10 km/h. ¿Tenemos que ponernos en lo peor?
R. Estas recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía ya se hicieron durante la crisis de Ucrania. Cualquier medida de ahorro y eficiencia debe ponerse sobre la mesa de forma unida y coordinada a nivel europeo. En el caso de España, hemos ido más allá de solo pensar en ahorrar; nos enfocamos en acelerar una transición que ya está funcionando.
P. ¿Se plantean más medidas aparte del decreto aprobado la semana pasada?
R. Si es necesario reforzar o escalar medidas, lo haremos. Cabe recordar que España ha presentado el plan de respuesta más ambicioso de Europa, movilizando 5.000 millones de euros en tres meses.
P. Esos 5.000 millones vienen de rebajas de impuestos ¿ Se les va pedir un extra a las energéticas como en la anterior crisis? Preparan una iniciativa para ello con otros países de la UE
R. El esfuerzo de esos 5.000 millones redundan en beneficio de 20 millones de hogares y tres millones de empresas. Sobre el impuesto s las energéticas, el Gobierno lo presentó, pero el arco parlamentario no permitió que esa medida siguiera adelante. Ahora vamos a seguir trabajando por un reparto justo de los costes de esta crisis. Por eso España, junto a Alemania, Italia, Austria y Portugal, ha pedido a la UE que se exploren fórmulas para qur las empresas que se beneficien del conflicto contribuyan a aliviar los impacto sobre los ciudadanos. Una iniciativa a nivel europeo no solo es más eficaz y equitativa, sino que puede remar a favor en la aritmética parlamentaria.
P. Usted asegura que este real decreto contiene medidas estructurales que son un hito más allá de lo fiscal.
R. Este decreto es una revolución de la transición energética que busca que el futuro de España nazca verde. Queremos que los hogares e industrias electrifiquen de forma competitiva y que las renovables dejen beneficios reales en los territorio. Este real decreto será recordado como un punto de inflexión para que España sea soberana y autónoma, dependiendo menos de las decisiones de líderes como Trump o de conflictos externos. (Fuente: EL PAÍS, 5 de abril de 2026)
Me ha parecido oportuno copiar esta noticia. Pero no entiendo que se publique después de haber mencionado (4 de marzo) otra noticia, que también copié (píldora para pensar) dedicada a explicar que son las "plantas de biogás y biometano", construidas, también, para hacer frente al cambio climático.
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