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miércoles, 10 de noviembre de 2021

Uso de la Inteligencia colectiva

 El 24 de octubre, junto con otras personas y movimientos que exigen  medidas contundentes contra la crisis climática, se manifestaron miembros de la  ONG  Movemos Europa, una organización, según ella dice, “independiente y progresista para transformar Europa para beneficio de nuestra comunidad presente, de futuras generaciones y del planeta”.

Movemos Europa reclama al gobierno español la creación de una Asamblea Ciudadana para decidir la “política por el clima más ambiciosa”; piden “una asamblea ciudadana legitima cuya conclusiones obtengan rango de ley”.

La ventaja de las Asamblea Ciudadanas es que hace uso de la inteligencia colaborativa o sabiduría de las multitudes. En este mismo blog se han tratado estos temas en distintas “entradas”,  la última el 20 de octubre de 2020. 

Existen muchos motivos para que los políticos acepten la celebración de una Asamblea Ciudadana, siempre que esté bien organizada. No es aceptable que algunas empresas hagan uso de la inteligencia colectiva o sabiduría de las multitudes para resolver problemas complejos que ellas son incapaces de resolver y, sin embargo, en una democracia, no se haga uso de esa inteligencia de sus ciudadanos para contribuir a solucionar un problema tan importante como el del cambio climático.  Repito, en una Asamblea Ciudadana bien organizada.

Para terminar, copio a continuación lo que he escrito en alguna “entrada” anterior. Me refiero a una entrevista a Mark Klein, investigador del Centro para la inteligencia Colectiva del MIT (Massachusetts Institute of  Tecnology), publicada en el suplemento Ideas del periódico El País, el domingo 31 de enero de 2016; entrevista que tuvo lugar a raíz de un encuentro internacional sobre participación digital y democracia deliberativa, organizado por el Ayuntamiento de Madrid. En esa entrevista, Mark Klein indica que “universidades, empresas y Gobiernos deberán adaptarse forzosamente al empuje de unas masas de ciudadanos capaces de aprender por su cuenta y de pensar colectivamente; todo ello, al margen de las instituciones”.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Desigualdad entre países

 En la Agenda 2030, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 10 pretende terminad con la desigualdad dentro de un mismo país y entre países. De la desigualdad en un mismo país hable, muy brevemente,  en este blog, en la “entrada” del dia   . Ahora, después de leer un artículo de opinión de Sami Naïr “Jugarse la vida en las fronteras” (5 de noviembre de 2021), me parece oportuno hablar de inmigración, porque es un fenómeno consecuencia de la desigualdad entre países que es necesario corregir.  

A hablar de inmigración  he dedicado en este blog más de una “entrada”. Por otra parte, creó conveniente mencionar ir sobre el origen de esa desigualdad. En 2002, Thomas Homer-Dixon, director del Centre for the Study of Peace and Conflict en la Universidad de Toronto, reconocido internacionalmente por explorar los vínculos entre la posesión y recursos naturales y la violencia, en los países menos desarrollados, es autor de un libro titulado El vacío de ingenio. ¿Podremos resolver los problemas del futuro?

En ese libro, Homer-Dixon señala que mientras los biólogos y científicos que trabajan en áreas afines declaran que el problema más importante al que se enfrenta la humanidad  es el hecho de que los recursos naturales son finitos, se encuentra otras personas –a las que llama optimistas económicos- cuya opinión es que no existe tal limitación, pues el ingenio y la humanas pueden resolver los problemas que surjan.

Explica  que a diferencia de la primera corriente de pensamiento, que prevalece en los medios de comunicación de masa y los movimientos ecologistas, la creencia defendida por los optimistas económicos guía a la Organización Mundial de Comercio (OMC), al Banco Mundial y a otros organismos dirigentes del actual sistema económico-social y aparece en influyentes libros, periódicos y revistas de orientación empresarial. Y señala que, aunque estas personas  -optimistas económicos-  suelen aceptar que la escasez severa paralizó algunas sociedades preindustriales, sostienen que los factores limitadores fueron, en realidad, la falta de conocimiento y la ausencia de instituciones adecuadas.

Señala Homer-Dixon: “Si bien es cierto que el ingenio humano ha encontrado sustitutos para algunos recursos,  también es cierto  que los optimistas económicos hacen un uso selectivo del ingenio humano. En unos casos, ya conocen sustitutos de algunos recursos, pero no los usan; y, en otros, sencillamente, carecen de esos sustitutos; en cualquier caso, prefieren acudir a las reservas existentes en los países pobres”. 

En su opinión: “Si es ilimitada la capacidad de sustitución de los recursos naturales, ¿por qué los países ricos, teóricamente, con más conocimientos que los países pobres, no empiezan ya la sustitución de los recursos que no tienen en su territorio, por otros que cumplan la misma función?  Por ejemplo, ¿por qué, sabiendo los problemas que plantea el comercio de diamantes no se fabrican y ponen de moda otras piedras igualmente bellas?, ¿por qué no fabrican los teléfonos móviles, ordenadores, consolas de videojuegos sin tener que emplear tántalo, algo que se obtiene del coltán, extraído de minas existentes en el Congo, con el agravante de que ello no mejora la vida de las personan que viven en ese país, porque la extracción del coltán está relacionada con guerras, muertes y trabajo infantil o en régimen de esclavitud. ¿Dónde está eso de hacer un buen uso, del ingenio humano?

Paul Collier, Director del Centro de Estudios Africanos en la Universidad de Oxford, en su libro  El club de la miseria. Qué falla en los países más pobres del mundo, señala basta que basta que un país sea rico en recursos naturales para que pertenezca en el “club de la miseria”.   

Por otra parte,  hace unos días, en un artículo, “Pequeña historia de Haiti” publicado en la revista cultural digital Amanece Metrópolis, el día 12 de octubre de 2021,  señale por qué abundan tanto los haitianos que intentan entrar en Estados Unidos. Todo empezó cuando la empresa estadounidense Rice Foods pidió al entonces presidente de Estados Unidos que obligase a Haití a bajar los aranceles comerciales establecidos por la OMC. Expongo en ese artículo cómo esa bajada de los aranceles sumió a Haití en la pobreza, de la que aún no ha podido salir.

 En el artículo “Jugarse la vida en las fronteras”,  Sami Naïr habla de las fronteras que impiden la entrada a los distintos Estados que forman parte de la Unión Europea, Sami Nair escribe: “Tras años de promesas de una política común europea inmigratoria y de fracasos reiterados sin seguir  un proyecto que respete la dignidad humana, se ha ido  apuntalando en el tiempo un estado de suspensión de derechos en las fronteras interiores y exteriores, que se aproxima al estado de naturaleza en el que los seres humanos son cazados,  despreciados,  apresados y expulsados, sin  mas perspectiva que reproducir esta misma situación.  

Sin duda, el capitalismo es un sistema inhumano que nos está llevando al precipicio. Solo nos pueden salvar los Objetivos de Desarrollo Sostenible recogidos en la Agenda 2030.

 

jueves, 4 de noviembre de 2021

Desigualdad en un mismo país. España

 El periódico El Pais del 2 de noviembre de 2021 dedica varias páginas al “desequilibrio de la riqueza” en España. Algo que me ha recordado la Agenda 2030, concretamente el Objetivo  de Desarrollo Sostenible número 10: Reducir la desigualdad en y entre países”.

“La desigualdad se cronifica en España tras año y medio de covid”. “La pandemia imìde cerrar las heridas abiertas por la Gran Recesión. “La desigualdad permanece en niveles similares a los de hace dos décadas. Más de año y medio de pandemia del coronavirus ha cortado en seco las opciones de ascenso social para parte de la población española. Si la Gran Recesión, a partir de 2008,  empujo a muchos a la pobreza, el Gran Confinamiento ha cronificado la patología. Los cálculos y estudios disponibles hasta la fecha, así como los expertos consultados, apuntan a que, a pesar de los salvavidas públicos, más reforzados en esta crisis que en la anterior, la brecha entre los que más y menos tienen ha ido a más, Mientras que el 27% de la población española se halla en riesgo de pobreza o exclusión, ocho décimas más que antes de la pandemia, en el lado contrario de la distribución el golpe ha sido mínimo: La Bolsa y el mercado inmobiliario ya superan los niveles previos a la covid”.

El economista José Moisés Martin Carretero dice: “Se han perdido varios años en la lucha contra la desigualdad”.

Andreu Missé, en un artículo de opinión recuerda al sociólogo sueco Göran Therborn cuando explicó que la “desigualdad afecta directamente a la salud, genera exclusión en la educación, provoca muertes prematuras y es la principal causante de la pobreza, que cada vez adquiere más la forma de salarios paupérrimos”.

Explica Missé: “Entre los instrumentos empleados para reducir la desigualdad destacan los impuestos progresivos han permitido la constitución de servicios sociales y la creación de instituciones como el salario minino interprofesional. Los impuestos elevados promovieron sociedades más igualitarias y la consolidación de una amplia clase media en muchos países occidentales entre 1950 y 1980. Durante las tres últimas décadas las ideas neoliberales impulsaron  una drástica reducción de los tipos impositivos que agravaron el aumento de las desigualdades propulsado por la concentración de riqueza. […]  El profesor Thomas Piketty, en su obra ya clásica El capital del siglo XXI (Fondo de Cultura Económica, 2014), demostró la estrecha relación entre la reducción de los tipos fiscales máximos y el aumento de las desigualdades”.

 “La regulación de los ingresos de los trabajadores a través de salarios mínimos ha sido otro instrumento importante para la reducción de las desigualdades. El profesor Joseph  Stiglitz, también galardonado con el Nobel, ha explicado  la relevancia de las políticas públicas  en esta materia en El precio de la desigualdad (Taurus, 2012)”, añade Missé

Y recuerda: “En materia de salario mínimo los últimos días hemos recibido noticias muy alentadoras, La Academia  sueca acaba de conceder el Nobel al profesor David Card por sus estudios sobre el impacto del salario mínimo. Card y Alan Krueger demostraron hace años que el aumento del salario mínimo no implicaba una disminución de la creación de empleo”.

Dos días más tarde (4 de noviembre de 2021) se publicó en mismo periódico otro artículo de opinión sobre el mismo tema, “Desigualdad inasumible”. En ese artículo se indica: “Según el Banco de España, a finales del año pasado los ingresos del 10% más rico eran más de ocho veces superiores a los del 10% más pobre. La brecha  se mantiene con el doble de parados en España que la media europea, mientras que la presión fiscal, según datos de Eurostat, sigue entre cinco y seis puntos por debajo del entorno, con una política fiscal que favorece a pensionistas y clases medias antes que  rentas bajas y jóvenes.[…] Solo los impuestos permiten potentes políticas sociales y redistributivas, y España sigue por debajo  tanto de la presión fiscal media de Europa como la de que le corresponde como Estado social y democrático de derechos”.

¡No olvidar la Agenda 2030!

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Reunión del G 2O

 Hace unos días se reunieron los jefes de Estado o de Gobierno  de los países más ricos del mundo. Hablaron del cambio climático; el problema más importante que, en la actualidad, tiene la Humanidad.

En esa reunión, prometieron “esfuerzos para frenar el cambio de clima”, pero ninguno fue capaz de decir en que iban  a consistir esos esfuerzos. Primera pregunta: ¿Saben en qué van a consistir esos “esfuerzos” o es una afirmación para  quedar bien?

Los "líderes" de los países más ricos del mundo acordaron, sin embargo, dejar de "financiar las instalaciones de carbón de terceros países". Segím el periócoc, El País del 1 de noviembre de 2921: "La decisión sobre la financiación de plantas de carbon en otros países es un paso que puede contribuir a limitar la explotación de ese combustible altamente contaminante [...]. Sin embargo, La decisión colectiva no impide el desarrollo de esta fuente de energía dentro de los países miembros. El texto final no prevé ningún hotizonte temporal para renunciar a su uso, circunstancia en gran medida determinada por la resistencia de países como China o la India, que siguen dependiendo en alta medida del carbón en su mezcla energética".

En todo caso, debo confesar que me extrañó del hecho de que la ministra española para la Transición, Teresa Rivera, hubiera viajado a Argel  para garantizar que se suministre al gobierno español  "la misma cantidad de gas" que antes de iniciarse el cambio climático, ¿Durante cuánto tiempo España seguirá emitiendo gases  de efecto invernadero debido a la combustión de ese gas?,  ¿Dónde está la rransición ecológica? ¿Por qué no se apoya a las empresas que venden enrgía electrica obtenida aprochando la energia que nuestro país recibe del Sol?

La energia electrica que uso en mi casa procede de una de esas empresas; un "proyecto colectivo que tiene como objetivo impulsar una trasformación energética 100% renovable y en manos de la ciudadanía". Esta empresa, mejor dicho, cooperativa, pertenece a la Economía Social y Solidaria. 

En palabras de Elena Novillo Martín,  de Economistas Sin Fronteras, "el concepto de Economía Social y solidaria surge  a mediados del siglo pasado como una solucióm contra la desigualdad que el sistema genera, propone una alternativa  al sistema económico actual mediante la aplicacion de valores universales, como lo equidad, la justicia, la fraternidad economica, la solidaridad social, el compromiso com el entorno y la democracia directa". 

miércoles, 20 de octubre de 2021

Comportamiento de la empresa Novartis

 La empresa farmacéutica suiza, Novartis, ha sacado a la venta un nuevo medicamento capaz de curar la grave atrofia muscular espinal con la que nacen cada año, en España, entre 30 y 40 bebés.  La atrofia muscula espinal es una rara enfermedad que impide el desarrollo de los recién nacidos y que en las formas más graves reduce su esperanza de vida a apenas dos años. Es importante que los bebes reciban el tratamiento de forma precoz, ya que una vez desarrollados los síntomas más importantes es prácticamente imposible revertirlos

Por ese medicamento la empresa farmacéutica pide casi dos millones de euros. El tratamiento debe inyectarse una sola vez –una inyección intravenosa-  y lo antes posible. De todas formas, faltan datos  sobre si durará el efecto cuando el afectado se haga mayor.

Dos millones de euros son mucho dinero para el Sistema Nacional de Salud. A este precio, el Estado tendría que gastarse más de 80 millones para atender a los niños que nazcan con la enfermedad cada año.

Francese Puigventós, de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Publica de las Islas Baleares y con décadas de experiencia en la farmacia hospitalaria, critica que los precios de los nuevos fármacos “ya no tienen relación con los costes de investigación y producción, que las compañías mantienen en secreto”. “En realidad, las farmacéuticas muchas veces analizan cuanto puede estar dispuesto a pagar cada sistema sanitario, fijan de partida un precio oficial elevado y luego pueden ir rebajándolo un poco según el país, aunque esto no lo sabemos porque todo esta es confidencial”, añade.

La empresa farmacéutica Novartis, como el resto de empresas farmacéuticas, ignora, por una parte, que la salud es un derecho humano y, por otra, que el conocimiento, consecuencia de la insaciable curiosidad y la capacidad de pensar que caracteriza a la especie humana, no es una mercancía.  Hay colectivos que al considerar que el conocimiento es un bien común de la humanidad, encuentran una gran satisfacción en compartir conocimientos que pueden mejorar la vida de las personas.

La Organización Mundial de Comercio (OMC), creada en 1995, es la institución internacional encargada de regular el comercio de mercancías y de las actividades humanas que el sistema ha convertido en objeto de compraventa. Las competencias de la OMC se agrupan en Acuerdos. Lo expuesto acerca de los medicamentos corresponde al Acuerdo sobre los Aspectos delos Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). Convertidos los medicamentos en una mercancía, las empresas farmacéuticas los venden al precio más alto posible, en busca de las máximas ganancias posibles.  

Ahora que tanto preocupa –con razón- las condiciones en que vamos a dejar el planeta Tierra a las generaciones futuras y cuando el 25 de septiembre de 2015, los 195 Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La Agenda 2030 representa una visión global para las personas, el planeta y la prosperidad a largo plazo. Diseña un plan para el futuro y establece la necesidad de un cambio de rumbo hacia un mundo  en el que puedan vivir nuestros descendientes. El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3 es “garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades”.  Para ello es necesario mantener el carácter universal, público y gratuito del sistema sanitario, así como garantizar su sostenibilidad. Algo en lo que, hasta ahora, no ha pensado ninguna empresa farmacéutica. Sin embargo, si el ser quiere seguir viviendo en el planera Tierra, es urgente cambiar el "camino" y ello depende de todos, ciudadanos, Gobiernos, empresas ….

Fuente: “Novartis pide casi dos millones de euros por un fármaco pediátrico”, El País, 18 de octubre de 2021