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jueves, 3 de enero de 2013

Privatización de los servicios de salud

     ¿A qué se debe el interés por privatizar los servicios de salud? ¿Qué poderosas razones se pueden esgrimir para hacer algo que va en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Constitución y todos los documentos elaborados como consecuencia del lento proceso de humanización de la especie humana, como

     - El documento de constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se indica: "El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social".

     La observación Nº 14 de las Naciones Unidas que afirma: "La salud es un derecho humano fundamental e indispensable para el ejercicio de los demás derechos humanos. Todo ser humano tiene derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud que le permita vivir dignamente"?.

     Como única justificación algunos aluden a la necesidad de disminuir el gasto público. Sin embargo, la Dra. Margaret Chan, directora general de la OMS en un informe sobre la salud en el mundo -"Financiación de los sistemas de salud. El camino hacia la cobertura universal", Ginebra; OMS, 2010-, indica que "en un momento en que el dinero escasea, mi consejo para los países es el siguiente: antes de buscar de dónde recortar el gasto de la asistencia sanitaria, hay que buscar opciones que mejoren la eficiencia".

     La OMS había indicado en un informe anterior (año 2006) que "los nuevos servicios [privados] han sido en general más costosos que si se hubieran empleado los sistemas tradicionales" de gestión y financiación pública. Tras analizar decenas de experiencias en todo el mundo, especialmente en los países con más tendencia privatizadora, (...), la OMS llegó a la conclusión de que la iniciativa privada es "más cara" y señaló que uno de los motivos, en los que pocas veces se piensa, es "la ingente cantidad de recursos públicos que los gobiernos tienen que destinar al rescate de los hospitales de gestión privada",

     El objetivo de toda empresa privada es ganar dinero. Se privatizan los servicios sanitarios porque dan dinero; si existen sistemas privados e pensiones es porque ahí hay negocio; pero no hay nadie que ofrezca sistemas privados contra el desempleo a precios razonables, porque no es un buen negocio, ¿qué prima puede pagar el trabajador que pierde su empleo?

     "Todo lo que dé dinero debe ser privatizado, y lo que arroje pérdidas, público", dice el protagonista de un chiste de El Roto.

     La privatización será un negocio estupendo para las empresas privadas, pero un mal negocio para quienes no tangan dinero para pagar el servicio; se tendrán dos sistemas médicos, uno para ricos y gente pudiente y otro para pobres.  El sistema médico para pobres tendrá peores equipos y peores profesionales. Lo cual no solo atenta contra los derechos humanos, sino también contra la democracia, contra la noción de igualdad de todos ante el Estado y contra la estabilidad de la sociedad.

6 comentarios:

Inma dijo...

La única razón para privatizar es el interés creado en sector sanidad. Clinicas de todo tipo, por ejemplo: radiológicas, se hacen con la concesión de la gestión de todas las pruebas médicas prescritas y esto supone mucho dinero al cabo del año.
España podía estar orgullosa del sistema sanitario y ahora estamos con la soga al cuello, nos aproximamos al final, si no ponemos remedio.
Cordial saludo y buena entrada de año.

J. Felipe dijo...

A pesar de que la parte más interesada mantenga lo contrario, creo que es más que evidente que la privatización de los servicios públicos tiene una fuerte carga ideológica. Desde el punto de vista del pensamiento liberal y en su versión más ortodoxa del neoliberalismo imperante, lo público coarta la libertad individual por lo que impide el progreso de la sociedad.

Aunque esto suene a disparate, solo hay que tirar "de manual" para cerciorarse de ello. Y ese, al fin y al cabo es la raíz de todo el problema: primar el interés individual por el del bien común.

Hasta tal extemo que un recurso tan vital como el de la sanidad recaiga en manos privadas. Y si además este acaba en manos de mis amigos, de los que me sustentan y mantienen en el poder...

Un saludo.

Juliana Luisa dijo...

Entre los dos, Inma y J. Felipe, habéis completado lo expuesto por mí.
Como dice Inma los servicios sanitarios proporcionan mucho dinero. ¿Cómo evitar esa privatización? Me consta que la mayoría de los médicos y enfermeras están haciendo todo lo que pueden, pero se necesita más.
Estoy escribiendo este comentario después de haber publicado la siguiente entrada. En ella indico que se trata del "neoliberalismo imperante" que dice J. Felipe y al que yo siempre me he referido empleando la expresión "vigente (o actual) sistema económico". Ese es el que, en realidad, hay que modificar; hay que atacar a los instituciones internacionales protagonistas: OMC, FMI, Banco Mundial. No es fácil, pero hay que hacerlo. En mis entradas siempre me he referido a ellas, en un intento de hacerlas públicas para que los ciudadanos obren en consecuencia.

Inma y J. Felipe, muchas gracias por todo.

Un saludo

Mar Nofler dijo...

no puedo aportar más lo haneis dicho vosotros, esto es un juego sucio que solo beneficia alos colegas a costa de todo lo demás..


Juliana Luisa dijo...

Estimada Nar, no es un juego sucio, es un consenso entre colegas. Cuanto el consenso, en este tema, abarque a más personas, mejor.

Un abrazo

Elemento Cero dijo...

Y fijémonos en un detalle bastante llamativo: el dinero público se emplea para construir hospitales, aeropuertos o lo que se tercio, y luego estos son privatizados y concedidos en estado de gracia a unos mercaderes con sed de billetes. Privatizar los beneficios y nacionalizar las deudas. La esencia del sistema vigente y la jugada maestra de los farsantes que nos malgobiernan.

Si la sanidad es un derecho básico, la propia Constitución -o el documento permitenente-, tendrían que prohibir su mercantilización. Pero eso no es así porque toda ley es mera verborrea hipócrita y no sirve. Un canto de sirena.

Un saludo.