El contenido de este blog se ha cedido al dominio público: puede ser copiado, parcial o totalmente, sin previo permiso de la autora.


sábado, 13 de enero de 2018

La empresa multinacional Coca-Cola

    En el periódico El País del 30 de diciembre de 2017 he leído un “publirrepartaje” de Coca-Cola,  en el que, después del título “Aliados del desarrollo Social” se añade: “Impulso al empleo y a la actividad local, promoción de la cultura y el deporte, compromiso con la sostenibilidad … El impacto de Coca-Cola en la economía y el bienestar social en todo el territorio” español.

     En este trabajo, se indica que Coca-Cola “se ha marcado como meta “proteger los recursos hídricos con el fin de preservarlos para generaciones futuras”; además, señala que “utilizará la capacidad de trasformación de sus marcas  para generar una cultura del reciclaje entre proveedores, clientes y consumidores; menciona su aportación al “arte, cultura, deporte”; y no olvida señalar su convencimiento de que “el mundo sería un lugar mejor con el empoderamiento de las mujeres como motores del progreso económico y social”. “Tratará que las mujeres ocupen, al menos, el 40%  de los puestos directivos”.
     En un apartado titulado “Sostenibilidad y lucha contra el cambio climático” indica que “el 100% de la electricidad que consumen todas las plantas y oficinas del país provienen de fuentes de energías renovables”, que   “entre 2010 y 2016 Coca-Cola  en España ha logrado reducir un 70% su huella de carbono” y que Coca-Cola se ha comprometido a que el 100% de sus principales ingredientes agrícolas y materias primas provengan de recursos sostenibles”.
     Sin embargo, hay algo que no soy capaz de entender: la forma como la “mayor parte del gasto de los consumidores españoles en productos de Coca-Cola, también beneficia a la actividad económica nacional. … De cada uno de esos euros, 82 céntimos permanecieron en el país en forma de ingresos en los hogares, las empresas locales y el propio Estado”. ¿Ignorancia mía?
     Se me ha ocurrido resumir este publirreportaje para poner de manifiesto, por una parte, cómo  la publicidad está en todas partes: esmerados folletos que nos regalan cuando compramos el periódico, que nos introducen en el buzón para la correspondencia, que interrumpen las noticias y todos los programas de televisión, incluso en los programas para niños, etc.; y por otra parte, para hablar de las grandes empresas multinacionales y poner de manifiesto que en ellas no es todo de color de rosa, como se indica en la propaganda.
    En El libro negro de las marcas. El lado oscuro de las empresas multinacionales, ya mencionado, sus autores, K. Werner y H- Weiss, describen (2002:482- 283) algunos de los más importantes lados oscuros de Coca-Cola. “El 20 de julio de 2001, el sindicato colombiano Sinaltrainal presentó en Florida, con el apoyo del estadounidense Ubtd Steel Wrkerd of Amrica y el International Labor Rights Fund, una demanda contra Coca-Cola y sus socios. Según se afirma en la demanda, escuadrones se la muerte paramilitares, que habían cometido asesinatos, secuestros y torturas contra miembros del sindicato, lo habían hecho como entes de la empresa demandada. Cinco  sindicalistas fueron asesinados y otros 65 fueron amenazados de muerte. En total, más de 1.800 miembros de los sindicatos fueron asesinados en  Colombia en la última década”. No fue Colombia el único lugar donde Coca-Cola tuvo problemas de este tipo.
     “Según la emisora británica BBC, Coca-Cola contaminó en el año 2003 grandes superficies agrícolas en el sudeste indio con productos químicos altamente tóxicos y en parte cancerígenos, como el plomo y el cadmio. Además, se reprochó a la multinacional su exagerado consumo de agua, que provocó una sequía con consecuencias catastróficas para la agricultura local. En las protestas contra la multinacional fueron detenidas 300 personas”.
     Como ya he indicado en la entrada antes señalada, la ONG Amnistia internacional  ha informado de que, en la actualidad y por un procedimiento análogo al empleado por Coca-Cola, se están cometiendo crímenes contra ambientalistas y activistas proDerechos Humanos: en los dos últimos años ha contabilizado 437 muertes violentas.
     La bebida de color marrón que vende Coca-Cola  además de no ser aconsejable desde el punto de vista ético, es poco saludable: crea adicción, “veneno en pequeñas dosis”, decía mi profesor de Químicofísica, Universidad de Murcia.

2 comentarios:

Joaquín Martínez dijo...

Y con esto, está todo dicho. Ahora bien, muchos seguirán mirando para otro lado.

Juliana Luisa dijo...

Sin duda, muchos seguirán mirando para otro lado, pero confío que algunos tengan en cuenta quién es realmente Coca-Cola. Sin duda no es la única gran empresa la que se comporta de ese modo. ¿Qué pasa, ahora, en el Amazonas?