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sábado, 14 de septiembre de 2013

Sistema inhumano

     No hace mucho, unos cinco años, TV2 en la Noche Temática emitió un programa, Agua, alerta incolora, en el que se mostraba que en Detroit (Estados Unidos) diariamente un número no despreciable de domicilios eran desconectados del servicio de agua potable por retraso en el pago de recibos, en muchos casos,  debido a enfermedad o pérdida de empleo de algún miembro de la familia. Como consecuencia, los niños no solo podían contraer enfermedades, sino que, también, no querían ir al colegio porque estaban sucios. En esta situación, la Administración dictaminaba que las familias no estaban en condiciones adecuadas para educar a sus hijos y los llevaba internos a un hospicio.

     Repito la pregunta que he formulado en entradas anteriores: ¿Se puede considerar civilizado o desarrollado un país en el que, a pesar de ser rico, suceden esas cosas?   ¿Dónde ha quedado la Declaración Universal de los Derechos Humanos?  No se puede vivir sin comer o sin beber.

     Pero no se trata únicamente de Estados Unidos. Los planes de ajuste estructural que se están imponiendo en la Unión Europea caminan en esa dirección: un sistema económico injusto, inhumano e insostenible.

     ¿Qué decir de la existencia de un pensionista portugués que está intentando que le metan en la cárcel?  No tendrá libertad, pero, al menos, no le faltará comida y una cama, algo de lo que carece fuera de la prisión.

     En otra noticia se informa de padres -en este caso, españoles- que se han quedado sin trabajo y, por tanto, sin recursos para atender a sus hijos. Es frecuente que, en estos casos, los niños pasen hambre porque sus padres no se atreven a pedir ayuda: temen -quiero pensar que de forma infundada- que ello suponga que los servicios sociales se lleven a sus hijos.

    Repito. ¿Dónde está el civilizado Occidente? Nadie puede elegir el lugar de nacimiento. ¿Qué culpa tiene un niño de nacer en un lugar y no en otro? ¿Es justo, humano o civilizado rescatar a los bancos antes que a las personas?

     En la Unión Europea se dice que aumentará el Producto Interior Bruto (PIB) y que se está iniciando la senda del crecimiento  y la competitividad, pero, la experiencia enseña que eso no acabará con el hambre y desamparo de niños inocentes. La solución solo se encuentra en un cambio de sistema económico.

     Este blog se titula Imaginar y crear el futuro, aludiendo a la necesidad de trabajar en pro de un mundo distinto. Las entradas quieren ser "píldoras para pensar", porque, pertenecientes a la especie humana, no debemos quedarnos con la información -eso ya lo hacen muy bien los ordenadores-, sino transformar esa información, primero, en pensamiento crítico y creativo, y, después, en acción, sobre todo en un uso mayor de nuestras neuronas espejos,

martes, 13 de agosto de 2013

El FMI insiste en sus interesadas creencias

     Muy inexperta y bastante ignorante, en la primera entrada de este blog, Los mercados no están contentos, copié dos párrafos del libro del premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, El malestar en la globalización, publicado en español por Santillana Ediciones Generales, S. L. en 2002. En uno de esos párrafos se indicaba que todos los programas del FMI se basaban en el fundamentalismo del mercado y se decía:

     "Dado que según el fundamentalismo del mercado -en el cual se supone que los mercados funcionan perfectamente y la demanda debe igualar a la oferta sea de trabajo como de cualquier otro bien o factor- no puede haber desempleo, el problema no puede ser. Debe de provenir de otra parte: de sindicatos codiciosos y políticos que interfieren en la acción de los mercados libres demandando -y consiguiendo- salarios excesivamente altos. El corolario de política es obvio: si hay paro se deben reducir los salarios".

     Ahora, después de algo más de dos años de publicada esa entrada, considero oportuno comentar una noticia, El FMI plantea a España una rebaja de sueldos de hasta un 10 % para crear empleo, que refleja hara qué punto el FMI sigue siendo fiel creyente del dogma del mercado libre.

     En esa noticia se indica que "en su informe anual sobre España", el FMI plantea "un gran pacto entre empresarios y sindicatos para que los trabajadores acepten rebajas de sueldos a cambio de que las empresas se comprometan a crear empleo de manera significativa".  Según la noticia. "los técnicos del Fondo han metido la rebaja de sueldos del 10 %, junto con otras medidas, en sus hojas de cálculo y el resultado que les da es que se impulsaría el crecimiento, se crearía empleo y se reduciría el déficit". ¿A quién piensa engañar el FMI con esas hojas de cálculo? Los resultados de una hoja de cálculo dependen de los parámetros iniciales que se introduzcan.  ¿Se ha tenido en cuenta que las personas no son máquinas y que, además de comer y beber, deben vivir como seres pertenecientes a la espacie humana?

      En esa primera entrada del blog, se copiaba otro párrafo donde Joseph E. Stiglitz aludía al poco éxito de los programas de austeridad presupuestaria que siempre aconsejaba -mejor dicho, imponía- el FMI.  En el informe que estoy comentando, tras plantear la indicada rebaja de sueldos, el FMI no olvida las reformas estructurales que conducen a esa austeridad. "Tal acuerdo [rebaja de sueldos] debe completar, no sustituir, a las reformas estructurales. Los retos para todas las partes involucradas son enormes, y será crucial evitar un acuerdo que descarte o retrase las necesarias reformas estructurales", explica el Fondo, recuerda la necesidad de "revisar pensiones, educación y sanidad".

     El FMI sigue con su dogmática postura, sin ser capaz de recordar que hay cosas, como la educación y la sanidad, que son derechos humanos y que la "revisión" que indica supone que de estos y otros derechos humanos solo puedan disfrutar quienes tengan dinero para pagarlos.

     Hablando de ese tema, Federico Mayor Zaragoza, escribe en su blog: "No queremos al FMI ni al G7, G8, G20... Queremos la refundación del multilateralismo democrático; queremos una economía basada en la justicia, en la transparencia, en la solidaridad, en un desarrollo sostenible; queremos unas Naciones Unidas que engloben al FMI, al Banco Mundial y a la OMC...".

     Según Mayor Zaragoza, "es necesaria una gran movilización mundial para que, de una vez, vuelvan a ser los principios democráticos los que dirijan la gobernación mundial y todas las instituciones, empezando por el FMI, se hallan subordinadas a estos principios y no a algunas manos, muy pocas, que llevan en la actualidad, indebidamente, las riendas del destino común de la humanidad".

viernes, 9 de agosto de 2013

Especulación y democracia

     En relación con la tasa Tobin,  Antón Costas, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, señala la necesidad de dar una "mayor estabilidad al sistema financiero" y añade: "para lograr esta estabilidad es más efectivo promover una regulación mejor".  La verdad es que el movimiento social alternativo resucitó esa tasa con prácticamente único objetivo de recaudar dinero. ¿Acaso porque veían muy difícil lo de la regulación?

     Por su parte, el sector financiero ha demostrado -últimamente, con la carta enviada al ministro de Economía francés- que no quiere ni el más pequeño de los controles; tan pequeño como una insignificante no a todas las transacciones financieras, sino solo a aquellas de carácter especulativo, capaces de arruinar, en un abrir y cerrar de ojos, la vida de los indefensos ciudadanos de cualquier país.

     Cuenta Joaquín Estefanía en su libro Hij@, ¿qué es la globalización? La primera revolución del siglo XXI que cuando en el verano de 1997, una oleada especulativa sacudió a los países asiáticos, el primer ministro de Malasia declaraba impotente: "En todos estos países hemos estado trabajando durante treinta o cuarenta años tratando de levantar nuestras economías. Y ahora viene un tipo que dispone de miles de millones y en un par de semanas deshace todo nuestro trabajo". Y cuenta que el 1 de enero de 1999 cuando tomó posesión por segunda vez de su cargo como presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso, en su discurso de investidura afirmó: "No seré el gestor de la crisis. El pueblo me ha elegido para vencer".  Apenas quince días después sufrió un formidable ataque especulativo y la economía de ese país entraba en recesión. Son dos de los múltiples que han tenido lugar tras la liberalización del mercado de capitales. Ahora el sector financiero además de haber aumentado mucho de tamaño, gracias a las técnicas de la información y comunicación, cuenta con potentes ordenadores capaces de realizar miles de transacciones en un segundo, es decir, está en condiciones de hacer mucho más daño.

     Como buen fundamentalista del mercado, el FMI -en esta ocasión, a través de su anterior director gerente, Dominique Strauss-Khan, aseguró, -creo que fue el primer viernes de octubre de  2009: "La tentación de concluir que el modelo financiero moderno encalló y debería ser detenido es una mala conclusión. (...). El desarrollo financiero juega un papel vital en el crecimiento económico". (El argumento de siempre: el crecimiento económico).

     Ante esta situación es fundamental que el ciudadano conozca lo que pasa, no se deje engañar y profundice en nuevas formas de democracia participativa.

jueves, 1 de agosto de 2013

Crimen de lesa humanidad

     En los años 50 del siglo XX, el economista americano, premio Nobel 1992 y, en la actualidad, profesor de economía y sociología en la Universidad de Chicago, Gary Becker, introdujo el concepto de "crimen económico". Según él, debe considerarse "crimen económico" a cualquier acto inhumano, de carácter económico, que causa graves sufrimientos a una población civil.

     En macroeconomía, el concepto se utilizó en los debates sobre las políticas de ajuste estructural y consiguientes programas de austeridad presupuestaria, promovidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial durante los años 80 y 90 del siglo pasado.

     El hecho de que, en la actualidad, se estén aplicando los mismos programas, con la misma excusa e idénticos protagonistas y, como entonces, se esté causando graves sufrimientos a la población civil, está haciendo que se vuelva a hablar de crímenes económicos.

     El crimen económico está asociado al concepto de Crimen contra la Humanidad, desde el momento en que en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, entre las conductas tipificadas como tal  incluye "cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil".  Desde la II Guerra Mundial nos hemos familiarizado con el concepto de crimen contra la humanidad y con la idea de que, independientemente de cual haya sido su magnitud, es posible y obligado investigar estos crímenes y hacer pagar a los culpables.

     Estos actos también se denominan "crímenes de lesa humanidad". Leso significa agraviado, lastimado, ofendido: de ahí que crimen de lesa humanidad aluda a un crimen que, por su aberrante naturaleza, ofende, agravia, injuria a la humanidad en su conjunto. ¿Cuántas veces se ha calificado de inhumano el vigente sistema económico?

     Pero ¿quiénes son los responsables? Los mercados, leemos y oímos cada día. Sin embargo, culpar a los mercados no es aceptable: es quedarse en la superficie del problema, no solucionar nada y permitir que el mismo crimen se repita una y otra vez. Hay responsables: son personas e instituciones concretas. Son responsables aquellas personas e instituciones que defendieron la liberalización, sin control, de los mercados financieros y las empresas que con sus prácticas se beneficiaron, y quienes ahora les permiten salir indemnes con dinero público.

     Desde distintas instancias se ha denunciado que el Banco Central Europeo (BCE) está anteponiendo el interés de los bancos al de los países y sus ciudadanos. El FMI de forma ademocrática está imponiendo una austeridad presupuestaria cuyas desastrosas consecuencias para un determinado sector de ciudadanos son bien visibles.  La obediencia debida no es eximente cuando se juzgan crímenes de lesa humanidad, por lo que también son culpables los Gobiernos que protegen a quienes han provocado la crisis.

     De la misma forma que se crearon instituciones y procedimientos para perseguir los crímenes políticos contra la humanidad, es hora de hacer lo mismo con los económicos.  Este es un buen momento, dada su existencia difícil de refutar. Es urgente que la noción de "crimen económico" se incorpore al discurso ciudadano y la sociedad civil obre en consecuencia.  Cada vez es más evidente que lo que está aconteciendo en materia económica puede generar responsabilidad penal.

     Si tenemos nociones claras de lo que es un crimen económico y si buscamos mecanismos para investigarlos y perseguirlos se podrían evitar muchos de los actuales problemas. No es una utopía. Islandia en vez de rescatar a los banqueros, persiguió penalmente a los responsables de la crisis y dejó que sus bancos se hundieran.

     Los crímenes contra la humanidad tienen la especial característica de ser imprescriptibles, es decir, pueden ser perseguidos en todo tiempo.

viernes, 26 de julio de 2013

He aprendido ...

     A continuación, algunas de las cosas que he aprendido estos últimos años:

     - He aprendido que, en el vigente sistema económico, cuando los bancos, como consecuencia de aventuradas  operaciones, tienen problemas, deben ser "rescatados" por los ciudadanos a través de rigurosos programas de austeridad presupuestaria,  que distan mucho de afectar por igual a toda la población.

     - He aprendido que estos programas de austeridad presupuestaria deben de ser del agrado de los "mercados", que hablan a través de la prima de riesgo: si algo no les gusta elevan el interés a pagar por el dinero que prestan.

    - He aprendido que estos programas de austeridad presupuestaria conducen a la privatización de servicios públicos que satisfacen derechos humanos: salud, educación, comida, vivienda,...; de forma que solo tendrán derecho a esos servicios los que tengan dinero para pagarlos. Es una moderna forma de cometer crímenes contra la Humanidad.

     - He aprendido que todo el tinglado anterior es consecuencia tiene como dogma la existencia de un "mercado perfecto".  Para que un "mercado perfecto" funcione bien no debe sufrir ningún tipo de regulación (separación de ética y economía). Todo lo anterior a pesar de que, en múltiples experimentos científicos, se ha puesto de manifiesto que, ni siquiera en la simple actividad de compra-venta, los seres humanos se comportan como máquinas de calcular; y, a pesar de que se ha demostrado, por activa y pasiva, que los "mercados perfectos" son una entelequia. (Según el diccionario de la RAE, una entelequia es una "cosa irreal").

     - He aprendido que hay personas que defienden que las leyes por las que se rige el sistema, construido bajo los supuestos anteriores, son tan inmutables como las leyes de la Física.  No quieren darse cuenta que la validez de las leyes de la Física viene dada por la experiencia: si, en algún momento,  la realidad no coincide con lo que predice la ley, se deba cambiar la ley (cambio de paradigma).  En el vigente sistema económico-social, no se cambia nada  "caiga el que caiga" y aunque se "hunda el mundo".

     Pero, lo más importante que he aprendido es que ninguno de los defensores del sistema es tan deficiente mental como para creer en esos dogmas:  todos son engaños mediante los cuales el sector más rico de la población mundial -aproximadamente su 1 por ciento-  se hace cada vez más rico, al mismo tiempo que el 99 por ciento restante muere de inanición por carecer de lo más elemental.

     Cuando se descubrió América, los exploradores españoles se apoderaron del oro de los nativos mediante engaños parecidos a los que ahora emplea el sector más rico de la población mundial: piénsese en el crecimiento económico.

sábado, 13 de julio de 2013

Futuro del impuesto sobre las transacciones financieras

      Estaba terminando de escribir la última  entrada, cuando me enteré de que "la banca,  las aseguradoras y la Bolsa francesa el pasado 2 de abril enviaron una carta conjunta la ministerio de Economía francés" y de que "Moscovici [ministro de Economía francés] se ha erigido "en portavoz de la patronal y los bancos franceses y exige a Bruselas que se minimice el impuesto sobre las transacciones financieras".

     "Según fuentes conocedoras de la negociación, Francia ha virado de rumbo a lo largo de la opaca negociación técnica, que comenzó en mayo pasado, y su delegación ha exigido constantes rebajasen el alcande de la TTF (Tasa sobre Transacciones Financieras), de forma que París ha pasado de ser el gran valedor de la TTF (Nicolás Sakozy y François Hollande la defendieron con similar obstinación) a convertirse en su principal enemigo".

     Según esta noticia, "en un artículo publicado hoy [12 de julio de 2013] en el diario francés Le Monde, Moninique Plihon -portavoz de Attac France- y Peter Wahl -presidente de la ON alemana WEED" explican que París está exigiendo -"entre bambalinas y a puerta cerrada, en una negociación sin alguna transparencia ni legitimidad democrática"- "unas excepciones que, tomadas en forma conjunta, convertirían a la tasa en una farsa sin efecto regulador que generaría unos ingresos ridículamente bajos".

     Según el periodista, "en este momento, nadie parece apostar un euro por un impuesto que buena parte de la ciudadanía ve como símbolo de que los gobiernos y la política exigen de algún modo una contrapartida a las entidades financieras que originaron la crisis de 2008 y que en muchas ocasiones han sido rescatadas con dinero público".

     Y mientras ¿qué hará el ciudadano europeo? ¿No es el momento decir NO?  Ya no podemos ni debemos seguir aguantando. NO estamos dispuestos a rescatar a ninguna entidad bancaria. NO estamos dispuestos a que se considere el "bienestar" de las entidades financieras por encima del bienestar de las personas. NO estamos dispuestos a que nuestras democracias se conviertan en plutocracias.  NO estamos dispuestos a sufrir ningún programa de austeridad presupuestaria por culpa de unos señores que se dedican a llenar sus arcas con dinero obtenido mediante el robo y el engaño. NO estamos dispuesto a soportar un sistema que no respeta la Declaración Universal de Derechos Humanos; por ejemplo, NO estamos dispuestos que solo quien tenga dinero pueda tener los mejores servicios médicos. Etc., etc.

     Tenemos y debemos hacer algo, no podemos quedarnos quietos, por nuestros hijos y nietos que son los que tendrían que sufrir las consecuencias de nuestro silencio.

Próximos rescates financieros

     Hace unos días se publicó una noticia en la que se decía que "los ministros de Economía de los Veintisiete han hecho un encaje de bolillos hasta bien entrada la madrugada para encontrar la fórmula mágica que asegure que en los próximos rescates bancarios paguen primero los accionistas y no los contribuyentes". Según uno de los ministros se ha establecido la jerarquía para actuar en el futuro.

     A raíz de esa noticia me han surgido muchos motivos de protesta. Me gustaría compartir con ustedes al menos dos.

     Uno de ellos está relacionado con lo que indiqué en la entrada de octubre de 2011, Los mercados. Señalé, entonces, cómo en la década de 1950-1960 se difundió la teoría del "capitalismo popular": personas que tienen ahorros en forma de pensiones o en cualquier otro fondo de inversión o en acciones, gestionados todos ellos -se decía- por intermediarios financieros. Las entidades bancarias intentaban convencer a sus clientes de los beneficios económicos derivados de invertir en cualquiera de esos productos: según ellas se podía aumentar el monto de dinero ahorrado. Una de las acciones más frecuentes era regalar un juego de sartenes, una cubertería, una vajilla o una cristalería. Por parte de los ciudadanos, se trataba, en general, de tener unos ahorros para poder hacer frente a cualquier eventualidad.

    El hecho de que cualquier ciudadano pudiera participar en el mercado de capitales sirvió para formular la teoría de la filtración o permeabilidad, algo que pronto se comprobó -y ahora más que nunca- que era una tapadera.

     Con un sector financiero no regulado, ¿cuántos ciudadanos han visto y verán desaparecer su fondo de pensiones? ¿cuántos pequeños accionistas vieron cómo bajaba el precio de sus acciones casi al mismo tiempo que los protagonistas del debacle aumentaban su cuenta de resultados. ¿Qué hicieron los intermediarios financieros?  (Como ejemplo, recuérdese lo sucedido con Lehman Brothers). ¿Por qué no se hace pagar a quienes toman riesgos a cambio de jugosos intereses?  ¿Por qué no se recurre al dinero escondido en los paraísos fiscales?

     De todas formas, vistas las consecuencias de la actual crisis financiera, ¿no sería más justo y, sobre todo, más acorde con las características del ser humano, estudiar la forma de evitar futuras crisis, en lugar de establecer una hoja de ruta a desplegar en el caso de futuras crisis. Los ciudadanos no podemos seguir sufriendo crisis tras crisis.  ¿Por qué no se regula de forma adecuada el sector financiero?