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lunes, 8 de abril de 2013

Sabiduría de las multitudes

     Ante cualquier problema solemos pensar que nadie mejor que un experto: consideramos que solo una persona con experiencia y conocimientos es capaz de emitir juicios correctos. Sin embargo, hay evidencias de que las decisiones tomadas colectivamente por un grupo de personas suelen más atinadas que las decisiones tomadas siguiendo la opinión de un experto.

     En un libro titulado La sabiduría de las multitudes, su autor, James Surowiecki, explica cómo funciona la "inteligencia colectiva" y presenta una serie de ejemplos y anécdotas que apoyan la tesis de la superioridad de la misma.

     Aunque este hecho fue puesto de manifiesto antes de que las TIC (Técnicas de la Información y de la Comunicación) dieran nacimiento a lo que Jeremy Rifkin, en su libro La civilización empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis, llama "informática distributiba" (conocida también con los nombres de "informática en malla" o "computación distributiva"), es ahora cuando está adquiriendo verdadera importancia esta "sabiduría de las multitudes", gracias a los recientes adelantos técnicos.

     Según Rifkin, "una de las primeras compañías en aprovechar la potencia de la sabiduría colectiva" fue una pequeña empresa minera dedicada a la extracción de oro; Goldcorp, con sede en Toronto (Canadá). La compañía se enfrentaba ante graves problemas financieros, se encontraba "al borde de la insolvencia", cuando su director ejecutivo, después de matricularse en un seminario en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, que se centró en el uso de Linux, una red de código abierto en la que miles de programadores ofrecen su tiempo libre para ayudar a corregir los problemas del código software, se le ocurrió "subir a la web todos los datos geológicos de su compañía" y preguntar a "los usuarios del mundo entero dónde era probable encontrar oro". Para hacer atractivo el proyecto, ofreció 575.000 dólares de recompensa a los mejores métodos de prospección y a las estimaciones más acertadas sobre la ubicación de los depósitos. "En la tarea participaron geólogos, pero también matemáticos, personal militar y estudiantes de disciplinas diversas". Los resultados fueron sorprendentes: se identificaron muchas ubicaciones que no habían sido identificadas por los geólogos de la compañía y que produjeron grandes cantidades de oro.

     Según un artículo publicado por la BBC, ¿Hay que confiar en la sabiduría de la multitud?, "tanto el gobierno británico como la firma British Petroleum (BP) han pedido recientemente a los ciudadanos ayuda para resolver sus problemas"

     En relación con el gobierno británico, indica que "el ministro de Finanzas del Reino Unido, George Osborne, pidió consejo para recortar el enorme déficit presupuestario, mientras que el viceprimer ministro, Nick Clegg, quiere que los ciudadanos identifiquen leyes que les parezcan una tontería."

     En cuanto a la firma BP indica que "BP hizo un llamado para obtener ideas sobre cómo detener el derrame de petróleo del Deepwater Horizon en el Golf de México, después de que sus soluciones no consiguieran controlarlo". "Hasta ahora" -el artículo fue publicado en 2010- la llamada de socorro de BP "ha dado lugar a más de 20.000 sugerencias".

     Interesa conocer las condiciones que se deben dar para que funcione la sabiduría de las multitudes. La colaboración masiva de personas con una amplia gama de habilidades y sensibilidades puede ser de gran utilidad para las empresas y los gobiernos y, es de esperar, que para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

2 comentarios:

Nacho Gallego de Lerma dijo...

Muy interesante para ir entrando en materia sobre estas Multitudes Inteligentes que pululamos por el mundo, a la espera de cauces y momentos de colaborar y aportar al Procomun de la humanidad... o de nuestra pequeña ciudad de provincias.

Me pregunto ¿Que podemos hacer aquí para hacer que emerjan la creatividad, la cultura, la concordia,... encerrada (y distribuida) en tantas y tantas personas?
¿Podrá esto ayudarnos a dar el salto a este nuevo ser humano empático y alegremente entregado al bien común?

Juliana Luisa dijo...

Muchas gracias, Nacho, por estar ahí. Confío en que tengamos ocasión de hablar de eso más despacio.