Los fenómenos extremos como la dana de Valencia y la subida progresiva del mar y la subida progresiva recuerdan a los 8.132 alcaldes de ciudades y pueblos españoles el reto que pocos afrontan: acabar con las emisiones locales de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero. con siete grandes capitales monitorezadas por la Comisiones Europea y otras 10 en la plataforma nacional citiES 2039, hay una inmensa mayoría de municipios aue aún desconocen sus emisiones difusas o no han dado el paso para descarbonizarse.
La primera recomendación que los expertos hacen a un alcalde verde es elaborar un plan para saber cuánto emite su población , a partir de ahí, acometer medidas para reducir su su huella de carbono hasta algún día eliminarla. Para ello, es esencial implicar al sector empresarial, responsable de la mayoría de las emisiones locales.
Las medidas pueden ser desde implantar el autoconsumo energético de edificios municipales como colegios t centros de salud, hasta fijar ayudas económicas para mejorar aislamientos o cambiar las fuentes de energía que calientan los edificio privados. Los alcaldes declararían gratis el transporte urbano para sus vecinos y turistas, como ya han hecho algunas localidades extranjeras.
Entre los pasos más beneficiosos está plantar todos los árboles posibles, agrandar los parque y crear anillos verdes que reduzcan el calor en verano y mitiguen las emisiones. Para ello sería imprescindible aumentar ls plantilla municipal de jardineros,
En el tema de la movilidad, ademas de la gratuidad de los autobuses y el fomento de la bicicleta, los alcaldes deben multiplicar los cargadores públicos para la compra de coches eléctricos. Las 150 grandes ciudades españolas tienen obligaciones legales para instaurar zonas de bajas misiones, pero las otras 8.000 localidades aún no desincentivan el uso del motor a combustión que padecen los peatones.
Los regidores también pueden incentivar el compostaje doméstico para reducir los residuos, hacer campañas de concienciación para una total separación de basuras, incentivar los taxis eléctricos o lograr que todas las luces urbanas sean led.
En paralelo, desde hace una década el Ministerio para la Transición Ecológica tiene activo el registro de huella, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono. que gestiona la oficina Española de Cambio Climático (OECC), pero son pocos los ayuntamientos y entidades que se han apuntado para hacer un seguimiento de su descenso de emisiones, solo 631. La Red Española de Ciudades por el Clima de la Federación Española de Municipios Y Provincias (FEMP) solo aglutina a 372 localidades, aunque estas representan a 32 millones de habitantes, Y solo ocho municipios disponen del sello Calculo-Reduzco. (Fuente: El País, 26 de marzo de 2025)
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