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El dióxido de carbono que expulsa el ser humano, fundamentalmente debido a la quema de los combustibles fósiles, es el principal responsable del calentamiento global que está golpeando al planeta en forma de eventos extremos cada vez más intensos y frecuentes. Pero hay otro gas, el metano, que también tiene un papel clave es esta crisis climática y que cada cobra más protagonismo al abrirse una vía para intentar esquivar el aumento más catastrófico de las temperaturas.
Este gas es responsable de alrededor de un cuarto del calentamiento global actual, que ronda los 2,2 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales. Es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono, pero se descompone mucho antes. Eso implica que sus recortes, de ser drásticos, tendrían un efecto mucho más rápido en el cambio climático.
Esta es la filosofía que envuelve una iniciativa que surgió en la cumbre del clima de Glasgow de 2021, y a la que se sumaron alrededor de 150 países. Ayer, en el marco de la cumbre del cima, que se celebra en Belém (Brasil), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) presentó un balance del Compromiso Global de Metano, El Pnuma concluye que las emisiones de este gas se podrían reducir un 8% en 2030 respecto a los niveles de 2020. Sería, según esta agencia de la ONU, "la disminución más grande y sostenida de las emisiones de metano en la historia".
Si se lograra la caída del 30% para 2030 pactada en Glasgow, el calentamiento a mediados de siglo podría ser 0,2 grados menor. Ello en un momento en el que cada vez está más claro que se va a incumplir en la próxima década la meta más ambiciosa del Acuerdo de París, que el calentamiento no supere los 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales. Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma, señala que reducir las emisiones de metano es "es uno de los pasos más inmediatos y efectivos" que se pueden dar "para frenar la crisis climática y proteger la salud humana". "La reducción del metano también reduce las pérdidas de cultivos, esenciales para la productividad agrícola y para la seguridad alimentaria", añade.
El informe sostiene que "las soluciones están disponibles y son rentables". y pasan por el sellado de pozos de petróleo y gas abandonados, los programas de detección de las fugas en instalaciones de extracción de combustibles o una buena separación y gestión de los residuos. "Las medidas en el sector energético ofrecen el 72% del potencial total mitigación, seguidas de las de los residuos (18%) y las de la agricultura (10%). señala el Pnuma. (Fuente: El País, 18 de noviembre de 2025).
Por mi parte, debo señalar la necesidad de alcanzar las metas de Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 de la Agenda 2030: "Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos". A ese objetivo he dedicado una "píldora para pensar" reciente. También debo señalar la urgencia de transformar nuestro actual sistema económico que no tiene en cuenta que los miembros de la verdadera especie humana, gracias a las neuronas espejo que posee, son empáticos, sociales y solidarios,
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