Miles de andaluces volvieron a salir a las calles de la ocho capitales de la comunidad en protesta por el deterioro de la sanidad pública, de competencia autonómica. Es la novena vez desde que, en noviembre de 2022, meses después de la histórica mayoría absoluta del popular Juan Manuel Moreno, Marea Blanca convocara a los ciudadanos a visibilizar su malestar por el colapso de la atención primaria y la privatización del sistema de salud. Cuatro años después, el estado de los servicios sanitarios públicos no ha mejorado -- la sanidad es la primera preocupación por delante del paro, según el CIS andaluz --, pero ayer, 12 de abril. entre los manifestantes sí asomó por encima de su frustración cierta esperanza en que las elecciones del 17 de mayo puedan ser un punto de inflexión donde se canalice la profunda preocupación por el desmantelamiento de un sistema de salud, que ya venía lastrado por los recortes aplicados por los gobiernos socialistas con la gran recesión . "Ojalá esto sea un baño de realidad en las urnas", decía María Dolores Sánchez, docente de 43 años que acudió a la movilización de Sevilla desde Guillena.
Los tres aspirantes de las principales formaciones de izquierda, María Jesús Montero. por el PSOE; Antonio Maíllo, de Por Andalucía; han cuestionado e, "plan privatizador" del Gobierno de Moreno, a partir de la debilitación de los servicios públicos,
Sebastián Martín Recio, médico de familia jubilado y portavoz de Marea Blanca, al final de la manifestación de Sevilla proclamó: "Usuarios y usuarias, población en general, ciudadanía, profesionales sanitarios, la manera blanca, los partidos y sindicato, todos juntos, hagamos causa común para que el 17 da mayo realmente consigamos el cambio político que puede garantizar la recuperación y el reforzamiento de nuestra sanidad pública". Las manifestaciones han concentrado 22.300 personas, de acuerdo con el recuento facilitado por la Policía Nacional.
El ejemplo más claro de los fallos por el deterioro del sistema ha sido el de los cribados del cáncer de mama. Las mujeres de Amama portaban una pancarta de 15 metros con el nombre de 2.500 mujeres, al margen de las 2.317 afectadas que ha contabilizado la Junta, que han sufrido retrasos en sus diagnósticos y que no han llanadas por la administración. "Todas hemos perdido algo que no se puede recuperar: la confianza en la sanidad pública", señaló en el turno de alocuciones Cristina Fernández, afectada por los cribados.
En Granada, Marta García Cabollos, médica de familia y portavoz de la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública, sostuvo que existe "una falta de compromiso real en mejorar los problemas estructurales del sistema que dan lugar a las larguísimas e inaceptables listas de espera en consultas yen citas para cirugía en los hospitales. Pero también en los centros de salud para que te vean los y las médicos de familia". Las declaraciones de Moreno de que esto no tiene solución "son muy interesadas": "Destrozar lo público para justificar su privatización. Es perfectamente posible arreglarlo porque hay suficiente personal y el sistema sanitario es muy robusto. Solamente falta capitalizarlo en términos de profesionales y de estructura".
Juan Ignacio Rodríguez, funcionario de Junta de 62 años, recuerda cómo Moreno "basó gran parte de su compaña de 2018 en el descontento con la sanidad" y rememora que en uno de los debates electorales se comprometió a reducir a 60 días las listas de espera quirúrgicas. "No solo no ha cumplido la promesa, sino que lo ha ido aumentando". (Fuente: EL PAÍS, 13 de abril de 2026)
Hay que recordar que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (ODS 3) es "garantizar una vida sana y promover y promover el bienestar en todas las edades". Algo propio del verdadero ser humano.
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