El contenido de este blog se ha cedido al dominio público: puede ser copiado, parcial o totalmente, sin previo permiso de la autora.


martes, 26 de julio de 2011

Reforma del actual sistema de comercio internacional. Una propuesta

     Entre las distintas propuestas de reforma de la Organización Mundial de Comercio (OMC), destaca, a mi juicio, la enunciada por Walden Bello, profesor de ciencias sociales y políticas en la Universidad de Filipinas (Manila) y fundador del instituto de investigación política Focus on the Global South, en su libro Desglobalización. Ideas para una nueva economía mundial  (2004, Icaria Editorial-Intermón Oxfam, Barcelona).

     Walden Bello, después de pasar revista a las distintas propuestas de reforma de las actuales instituciones internacionales, recuerda el libro La estructura de las revoluciones científicas, en el que su autor,  el historiador y filósofo de la ciencia, Thomas Kuhn, explica que, en el campo científico cuando un modelo, en un intento de explicar nuevas observaciones, se hace muy complejo, la ciencia lo sustituye por otro menos complejo y más coherente.

     Desde este punto de vista, W. Bello aboga por un cambio total del FMI, del Banco Mundial y, especialmente, de la OMC dada su "importancia y sus características únicas"; y aboga por desmantelar, neutralizar o reducir el poder de la OMC, mediante una combinación de medidas activas y pasivas, hasta su conversión en un organismo distinto, que estaría controlado por acuerdos, organizaciones internacionales y otras entidades. Esta estrategia incluiría reforzar distintos organismos e instituciones, como la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Comercio (UNCTAD), acuerdos medioambientales multilaterales, la Organización Internacional del Trabajo, etc. Siempre siguiendo procesos democráticos en la adopción de las principales decisiones económicas en lugar de dejarlas a merced del mercado; y creando un sistema de producción e intercambio a cargo de cooperativas, empresas privadas y estatales, con exclusión de las multinacionales.

     Todo ello no implica dejar de lado el comercio internacional, sino únicamente bajarlo del pedestal en que se encuentra en estos momentos, de modo que la producción en lugar de estar enfocada fundamentalmente a la exportación se oriente hacia el mercado local (Autosuficiencia).

      Walden Bello vaticina que, de esta forma, se ganará en cosas como la solidaridad, la equidad social y llegada a un sistema más democrático y más sostenible.

      Ahora bien, los cambios en las estructuras para que den resultados, deben ser consecuencia de cambios en la manera de pensar y de ser de las personas. Ellas, en calidad de consumidoras, son las únicas que pueden disminuir el poder de las multinacionales; y ellas son las que, presionando masivamente sobre los gobiernos, pueden desmantelar y reducir el poder de la OMC.

2 comentarios:

Inma dijo...

Hola Juliana, muy acertado post. Estoy totalmente de acuerdo en la exposición. Es fundamental concienciar a la población de la importancia de nuestro papel en la sociedad. No se puede hacer una dejación de "funciones" o "acciones" en favor de las multinacionales o demás entes, en nuestras manos está el hacer que se produzcan cambios beneficiosos para el sistema en general.
Un cordial saludo

Juliana Luisa dijo...

Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que estemos de acuerdo.
Un saludo