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lunes, 13 de febrero de 2012

"El arte de amar"

     El arte de amar es una de las obras más importantes de Erich Fromm, destacado psicoanalista, psicólogo social y filósofo, que vivió entre 1900 y 1980, es decir, falleció antes de que se descubrieran las neuronas espejo. Sin embargo, su enorme intuición y talento le permitió realizar muy interesantes aportaciones acerca de características de la sociedad capitalista.

     Según Gary Olson, El arte de amar es "un virulento ataque a las fuerzas sociales y económicas que nos niegan la experiencia más gratificante de la vida" y que, además, constituye "la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana" (Un nieto preguntó a su abuelo: "Abuelo, ¿para qué vivimos?  El abuelo contestó: "Para que alguna vez nazca un mundo mejor").

     Dice Olson que, para From, "el entender cómo la sociedad configura nuestros instintos humanos, y por tanto nuestro comportamiento, es a su vez la clave para comprender por qué el ama a tu prójimo, el amor al desconocido, es algo tan difícil de alcanzar en la sociedad moderna".

     "La cultura capitalista global, que premia la acumulación y los beneficios, no solo devalúa la actitud empática, sino que da lugar a un carácter atrofiado en el cual todo se transforma en una mercancía, no solo las cosas, sino los propios individuos". (Véanse los Acuerdos que configuran la Organización Mundial de Comercio, acuerdos que, en palabras del sociólogo José Vidal-Beneyto, provocan en la sociedad una peligrosa enfermedad: la gangrena).

     "La misma capacidad de practicar la empatía (el amor) se subordina a nuestra religión de estado del mercado, en el cual cada persona busca su beneficio en una competencia alienante e interminable, ávida de mercancías".

     "Toda persona honesta sabe que las características principales de la sociedad capitalista tiende a producir individuos alineados de sí mismos, personalidades tullidas a quienes se les ha robado la humanidad, y que están en una lucha perpetua por expresar el amor empático. No es de extrañar que Fromm creyera que se necesitan cambios radicales en nuestra estructura social e instituciones económicas si la empatía/el amor ha de ser más que un extraño logro individual y un fenómeno socialmente marginal. Él comprendió que esto solo será posible cuando el sistema económico esté al servicio de los hombres y mujeres, y no al contrario, es decir, hasta que tenga un cambio de paradigma

     Erich Fromm dedicó otro libro al tema de la "posesión": Del tener al ser. Refiriéndose a este libro, Jeremy Rifkin, en La civilización empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis (Paidós, Barcelona, 2010, pág. 349) escribe: "A medida que vamos rodeándonos de posesiones, éstas nos definen y perdemos el contacto con nuestro auténtico yo, que se ve disminuido"
 

3 comentarios:

Elemento Cero dijo...

Cuánta razón junta, casi imposible de encontrar en el siglo XXI, impregnado de arriba abajo por ese capitalismo individualista y aislador.

Seguimos condicionando nuestra felicidad a las posesiones físicas, al sueldo, a la posición social... y de paso nos olvidamos de lo verdaderamente importante.

A veces pienso que nuestra especie es híbrida, y que en ella hay dos clases de individuos, el material y el mental.

J. Felipe dijo...

Se dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Y lo peor es que no solo lo hace por dos ocasiones sino que son muchas las veces que vuelve a caer en los mismos errores.

Lástima que todos los desgraciados sucesos que inundan las páginas de nuestra historia no sean muestra suficiente para evitar volver a recaer, como ocurre con la crisis actual, en los mismos errores de antaño.

Un saludo Juliana. Ya espero poder retomar tu blog y tus comentarios.

Juliana Luisa dijo...

Elemento Cero,
a mi juicio no es que nuestra naturaleza sea híbrida: es que la representación que las élites de nuestra cultura nos imponen es sólo material.

J. Felipe,
pienso que una cosa es confundirse y otra estar al borde del abismo.

Muchas gracias por vuestros comentarios. Un saludo