¿Por qué hablar de patentes ahora "con la que está cayendo"? Porque existe una relación íntima entre las patentes y la existencia de unos piratas, tan peligrosos o más, que los que han intervenido -y interviniendo- en Somalia.
Los conocimientos de los países subdesarrollados no están patentados, porque sus habitantes no conciben que alguno de ellos pueda tener un título que reconozca el derecho a explotar, en exclusiva, una "invención": los conocimientos que poseen, principalmente, sobre las distintas plantas y su posibilidad de uso son fruto de años de observaciones y experiencias llevadas a cabo por múltiples agricultores y, por tanto, pertenecen a la comunidad. La cultura occidental, sobre todo, en su relación con la Naturaleza, es muy diferente de cultura de estos países.
En Occidente, no sólo es objeto de patente cualquier novedad mundial que tenga alguna aplicación industrial -eso dice la teoría, pero en la práctica son patentables, por ejemplo, los medicamentos a pesar de que carecen de aplicación industrial-, sino también se patentan cosas en las que está implicado un ser vivo, en su totalidad o en algunas de sus partes: "patentes sobre la vida". El 12 de abril de 1988, la Oficina de Patentes de Estados Unidos concedió a Du Pont la primera "patente sobre la vida".
En la Ronda de Uruguay, se decidió introducir los derechos de propiedad intelectual y, entre ellos, las patentes, en la nueva Organización Mundial de Comercio (OMC), a través del Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual relacionados don el Comercio (ADPIC; en inglés TRIPS). En consecuencia, a partir de 1994, fecha en la que la OMC sustituyó al GATT, todos los Estados miembros de la OMC debían aceptar los rigurosos criterios de protección de la propiedad intelectual que, hasta entonces, sólo se aplicaban en los países industrializados.
Los defensores del actual sistema de patentes afirman que con la concesión de una patente se pretende compensar al autor del invento y que, por tanto, las patentes promueven la creatividad, el desarrollo científico y técnico, y, con ello, aumentan la calidad de vida de toda la humanidad. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Por un lado, durante el período de vigencia de la patente, la empresa que posee la patente se encuentra en situación de monopolio, con el consiguiente perjuicio para los consumidores. Por otro lado, hay invenciones que podrían mejorar la calidad de vida de las personas, pero que no llegan al mercado debido a que la patente es comprada, y después escondida, por otra empresa que considera que su desarrollo puede disminuir sus ganancias. En un estudio llevado a cabo en Estados Unidos en 1984, más del ochenta por ciento de las empresas estudiadas señalaron que el principal motivo para sacar una patente era "bloquear algún sector técnico", sin que tuvieran ninguna intención de explotar la invención. (Vandana Shivam ¿Proteger o expoliar? Los derechos de propiedad industrial, 2003, Intermón Oxfam, Barcelona)
Pensar que es necesaria una compensación para promover la creatividad es ignorar que el ser humano es curioso, creativo, por naturaleza; y supone no tener en cuenta los adelantos alcanzados a lo largo de la historia de la Humanidad, antes de instaurar el actual sistema de patentes o los conseguidos en ciencia básica, cuyos resultados no son patentables.
El contenido de este blog se ha cedido al dominio público: puede ser copiado, parcial o totalmente, sin previo permiso de la autora.
miércoles, 31 de agosto de 2011
lunes, 29 de agosto de 2011
¿Súbditos o ciudadanos?
Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), súbdito viene del latín subditus, participio pasado del verbo subdere, someter, y señala que se llama súbdito a una persona "sujeta a la autoridad de un superior con obligación de obedecer"; mientras que un ciudadano es el "habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno de su país". Por otra parte, según el mismo diccionario, democracia es una "doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno" (1ª acepción) o "predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado" (2ª acepción).
Si se analiza la situación actual, aunque sea solo someramente, se llega a la conclusión de que no estamos en una democracia, y ello, no únicamente porque el pueblo no sea tenido en cuenta en el "gobierno político del Estado", sino, también, porque el gobierno se ha convertido en súbdito en cuanto que está "sujeto a la autoridad de un superior con la obligación de obedecer". Ahora nuestros gobernantes se sienten obligados a obedecer a "los mercados"; "los mercados no están contentos...", "los mercados exigen...", "el FMI pide ...", son expresiones habituales en todos los medios de comunicación. Estamos hablando de mercados financieros, pero la democracia ya había empezado a morir lentamente hace años bajo el dominio de los mercados no financieros.
El hecho de que los gobiernos sean súbditos, no lleva implícito que deba de serlo el pueblo. Federico Mayor Zaragoza indica que debemos pasar de ser súbditos a ser ciudadanos, lo que quiere decir que reclamemos, por todos los medios a nuestro alcance, intervenir con "predominio en el gobierno político del Estado". Federico Mayor Zaragoza señala, repetidamente, que "la solución a los gravísimos desafíos a que nos enfrentamos es más democracia, mejor democracia", lo que, según él, exige "participación activa y conocimiento profundo de la realidad". En definitiva, que los que está sucediendo o lo arreglamos todos o no lo arregla nadie.
Ojalá esta crisis nos abra los ojos y veamos lo que antes no veíamos: que había instituciones internacionales que, de una manera silenciosa, estaban secuestrando -o habían secuestrado- a nuestros gobiernos. Hablando de crisis, Albert Einstein -autor de la Teoría de la Relatividad, uno de los mayores científicos de todas las épocas- dijo:
"Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y a los países porque la crisis trae progresos. El inconveniente de las personas y los países es la pereza por encontrar salidas y soluciones. En vez de eso trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer superarla".
Los españoles, sobre todo los jóvenes, parecen haber vencido la pereza y están "trabajando duro" para "encontrar salidas y soluciones".
Si se analiza la situación actual, aunque sea solo someramente, se llega a la conclusión de que no estamos en una democracia, y ello, no únicamente porque el pueblo no sea tenido en cuenta en el "gobierno político del Estado", sino, también, porque el gobierno se ha convertido en súbdito en cuanto que está "sujeto a la autoridad de un superior con la obligación de obedecer". Ahora nuestros gobernantes se sienten obligados a obedecer a "los mercados"; "los mercados no están contentos...", "los mercados exigen...", "el FMI pide ...", son expresiones habituales en todos los medios de comunicación. Estamos hablando de mercados financieros, pero la democracia ya había empezado a morir lentamente hace años bajo el dominio de los mercados no financieros.
El hecho de que los gobiernos sean súbditos, no lleva implícito que deba de serlo el pueblo. Federico Mayor Zaragoza indica que debemos pasar de ser súbditos a ser ciudadanos, lo que quiere decir que reclamemos, por todos los medios a nuestro alcance, intervenir con "predominio en el gobierno político del Estado". Federico Mayor Zaragoza señala, repetidamente, que "la solución a los gravísimos desafíos a que nos enfrentamos es más democracia, mejor democracia", lo que, según él, exige "participación activa y conocimiento profundo de la realidad". En definitiva, que los que está sucediendo o lo arreglamos todos o no lo arregla nadie.
Ojalá esta crisis nos abra los ojos y veamos lo que antes no veíamos: que había instituciones internacionales que, de una manera silenciosa, estaban secuestrando -o habían secuestrado- a nuestros gobiernos. Hablando de crisis, Albert Einstein -autor de la Teoría de la Relatividad, uno de los mayores científicos de todas las épocas- dijo:
"Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y a los países porque la crisis trae progresos. El inconveniente de las personas y los países es la pereza por encontrar salidas y soluciones. En vez de eso trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer superarla".
Los españoles, sobre todo los jóvenes, parecen haber vencido la pereza y están "trabajando duro" para "encontrar salidas y soluciones".
domingo, 28 de agosto de 2011
Relato épico de los mayas quichés
Domingo. A continuación voy a transcribir dos párrafos de El Popol Vuh. Las antiguas historias del Quiché, traducidas del texto original con introducción y notas de Adrián Recinos (1971), editadas por Universitaria Centroamericana (EDUCA), Colección Aula, Centroamérica.
- "Ha llegado el tiempo del amanecer, de que se termine la obra y que aparezcan los que nos van a sustentar y nutrir, los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados; que aparezca el hombre, la humanidad, sobre la superficie de la Tierra. Así dijeron". (Pág. 99)
- "Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron como cuando se sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojos se velaron y solo pudieron ver lo que estaba cerca, solo eso era claro para ellos. Así fue destruida su sabiduría".(Págs. 102-103)
Según los mayas, cuando los dioses quieren castigar a los mortales les empañan la vista para que no puedan ver sino lo que está cerca. Ojalá que los párrafos anteriores, todo lo discutibles que se quiera, ayuden a que "aparezca el hombre, la Humanidad, sobre la superficie de la Tierra", y podamos recuperar la "sabiduría".
- "Ha llegado el tiempo del amanecer, de que se termine la obra y que aparezcan los que nos van a sustentar y nutrir, los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados; que aparezca el hombre, la humanidad, sobre la superficie de la Tierra. Así dijeron". (Pág. 99)
- "Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron como cuando se sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojos se velaron y solo pudieron ver lo que estaba cerca, solo eso era claro para ellos. Así fue destruida su sabiduría".(Págs. 102-103)
Según los mayas, cuando los dioses quieren castigar a los mortales les empañan la vista para que no puedan ver sino lo que está cerca. Ojalá que los párrafos anteriores, todo lo discutibles que se quiera, ayuden a que "aparezca el hombre, la Humanidad, sobre la superficie de la Tierra", y podamos recuperar la "sabiduría".
sábado, 27 de agosto de 2011
Sociedad civil. Emprendedores
"El siglo XXI será el siglo de la sociedad civil o no será". No sé a quién pertenece esa frase, pero creo que, a estas alturas, muy pocos dudan de que sea cierta. Federico Mayor Zaragoza, de una manera u otra, repite mil veces que solo la sociedad civil, los ciudadanos, pueden hacer frente a los problemas que tiene planteados la Humanidad.
Otra persona que piensa que la sociedad civil es el ámbito donde están los gérmenes de los necesarios cambios, es William Drayton, más conocido como Bill Drayton, premio Príncipe de Asturias 2011 de Cooperación Internacional, fundador de la Organización Ashoka dedicada al apoyo a "emprendedores sociales" en todo el mundo.
Bill Drayton, después de participar en el movimiento de derechos civiles de Estados Unidos, estudiar la vida de líderes como Mahatma Gandhi, Jean Monnet y Martin Luther King y realizar varios viajes al extranjero para analizar lo que se estaba haciendo en distintos países, llegó a la conclusión de que, en el ámbito social, son necesarias personas emprendedoras capaces de impulsar diferentes cambios, que, en conjunto, llevarán a un nuevo tipo de sociedad. Un emprendedor social es, pues, alguien que ante una situación insostenible, se da cuenta de que cambiándola se beneficiarían todos, y decide dedicar todo su talento, ímpetu y recursos a transformarla.
Emprendedores sociales siempre han existido, lo nuevo es el auge exponencial que, ahora, están experimentando en todos los países. Se escriben libros y artículos sobre emprendedores sociales; las escuelas de negocios y universidades incluyen cursos de especialización; y se crean organizaciones para apoyar el emprendimiento social en todo el mundo.
En la web de Ashoka en España -www.ashoka.es- se pueden encontrar los requisitos para que una idea pueda ser objeto de estudio y apoyo por parte de la Organización, así como relación de los emprendedores sociales que ya están desarrollando su idea de cambio, en nuestro país.
Desde mi punto de vista, la Iniciativa Comercio Justo es el resultado del trabajo de una serie de emprendedores sociales que buscaban una alternativa a un tipo de comercio que se manifestaba injusto, no acorde con lo que, en la teoría de los juegos, se consideran juegos de suma no cero, los únicos juegos que, en estos momentos, debe llevar a cabo la Humanidad para poder sobrevivir.
Un nieto preguntó a su abuelo: "Abuelo, ¿para qué vivimos? El abuelo contestó: "Para que alguna vez nazca un mundo mejor".
Otra persona que piensa que la sociedad civil es el ámbito donde están los gérmenes de los necesarios cambios, es William Drayton, más conocido como Bill Drayton, premio Príncipe de Asturias 2011 de Cooperación Internacional, fundador de la Organización Ashoka dedicada al apoyo a "emprendedores sociales" en todo el mundo.
Bill Drayton, después de participar en el movimiento de derechos civiles de Estados Unidos, estudiar la vida de líderes como Mahatma Gandhi, Jean Monnet y Martin Luther King y realizar varios viajes al extranjero para analizar lo que se estaba haciendo en distintos países, llegó a la conclusión de que, en el ámbito social, son necesarias personas emprendedoras capaces de impulsar diferentes cambios, que, en conjunto, llevarán a un nuevo tipo de sociedad. Un emprendedor social es, pues, alguien que ante una situación insostenible, se da cuenta de que cambiándola se beneficiarían todos, y decide dedicar todo su talento, ímpetu y recursos a transformarla.
Emprendedores sociales siempre han existido, lo nuevo es el auge exponencial que, ahora, están experimentando en todos los países. Se escriben libros y artículos sobre emprendedores sociales; las escuelas de negocios y universidades incluyen cursos de especialización; y se crean organizaciones para apoyar el emprendimiento social en todo el mundo.
En la web de Ashoka en España -www.ashoka.es- se pueden encontrar los requisitos para que una idea pueda ser objeto de estudio y apoyo por parte de la Organización, así como relación de los emprendedores sociales que ya están desarrollando su idea de cambio, en nuestro país.
Desde mi punto de vista, la Iniciativa Comercio Justo es el resultado del trabajo de una serie de emprendedores sociales que buscaban una alternativa a un tipo de comercio que se manifestaba injusto, no acorde con lo que, en la teoría de los juegos, se consideran juegos de suma no cero, los únicos juegos que, en estos momentos, debe llevar a cabo la Humanidad para poder sobrevivir.
Un nieto preguntó a su abuelo: "Abuelo, ¿para qué vivimos? El abuelo contestó: "Para que alguna vez nazca un mundo mejor".
jueves, 25 de agosto de 2011
Organizaciones No Gubernamentales
Dentro de las actividades a favor del desarrollo de los países del Tercer Mundo, hace tiempo que están jugando un importante papel las denominadas Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Dejando a un lado el carácter peyorativo que encierra esa denominación, algunas de esas Organizaciones han considerado que no debían limitarse a paliar los males ocasionados por algunos comportamientos de los gobiernos y/ las instituciones internacionales, y se han dotado de equipos de buenos especialistas para estar en condiciones de paliar o evitar, en la posible, esos injustos comportamientos. Ello ha llevado a desautorizaciones y enfrentamientos. A título de muestra, voy a citar dos.
1. Paul Collier, que fue directivo del Banco Mundial, en su libro El club de la miseria. Qué falla en los países más pobres, ya citado aquí en varias ocasiones, dice (pág. 304) : "los grupos de presión del mundillo de la cooperación, sobre todos las ONG occidentales, no suelen entender de comercio, así que optan por el populismo". Con anterioridad (pág. 260), indica que "la política comercial resulta excepcionalmente difícil de entender para la gente corriente". Decir que una cosa es difícil de entender, es tratar de evitar que el interlocutor piense, rebajar su condición de ser pensante y, con ello, colocarse en una posición privilegiada que le permite hacer su voluntad sin tener que dar explicaciones a nadie, pues nadie será capaz de comprenderlas.
2. En las Reuniones Ministeriales que la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebra bianualmente, las ONG poseen, en un principio, el mismo status que los lobbies, es decir, considera que ambos son organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, todos saben que no se parecen en nada; los lobbies persiguen beneficios particulares, manejan grandes cantidades de dinero que gastan en sobornos y trabajan con "nocturnidad y alevosía"; mientras que las ONG persiguen beneficios generales y buscan hacerse visibles porque su fuerza reside en la gente que les apoyan.
Según los enviados especiales acreditados para informar de la marcha de la V Reunión Ministerial que tuvo lugar en Cancún (México) en septiembre de 2003, parece que la presencia de las ONG molestaba seriamente a los "funcionarios y políticos occidentales", hasta tal punto que "la ministra británica de Agricultura, Margaret Becket, no se mordió la lengua y acusó a las organizaciones humanitarias, más o menos, de llenarle de pájaros a los países pobres. Oxfam no se ha dejado impresionar y ha traído a Cancún a su nuevo fichaje, Mary Robinson, expresidenta de Irlanda y excomisionada de la ONU para Derechos Humanos. Difícil de acusarla de alocada".
Sin embargo, parece que, poco a poco, los gobiernos y las instituciones internacionales se están haciendo a la idea de trabajar más estrecha y regularmente en colaboración con estas Organizaciones. Esto es muy importante por lo que significa de abandono de determinadas ideas sobre subdesarrollo: las ONG han puesto en práctica un nuevo concepto de desarrollo que responde a las necesidades de la población de los países a los que se desea ayudar y que sigue la dirección de sus propias opciones de desarrollo. Ello no es incompatible con la participación, hasta donde sea posible y siempre en condiciones justas, en el comercio internacional.
Somalia, lo mismo que el resto del Cuerno de África, necesita con urgencia la ayuda de estas ONG; su labor, sin embargo, puede ser lenta por falta de recursos económicos. Desde mi punto de vista, debemos -o tenemos que- colaborar con ellas, no por caridad, sino por empatía.
1. Paul Collier, que fue directivo del Banco Mundial, en su libro El club de la miseria. Qué falla en los países más pobres, ya citado aquí en varias ocasiones, dice (pág. 304) : "los grupos de presión del mundillo de la cooperación, sobre todos las ONG occidentales, no suelen entender de comercio, así que optan por el populismo". Con anterioridad (pág. 260), indica que "la política comercial resulta excepcionalmente difícil de entender para la gente corriente". Decir que una cosa es difícil de entender, es tratar de evitar que el interlocutor piense, rebajar su condición de ser pensante y, con ello, colocarse en una posición privilegiada que le permite hacer su voluntad sin tener que dar explicaciones a nadie, pues nadie será capaz de comprenderlas.
2. En las Reuniones Ministeriales que la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebra bianualmente, las ONG poseen, en un principio, el mismo status que los lobbies, es decir, considera que ambos son organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, todos saben que no se parecen en nada; los lobbies persiguen beneficios particulares, manejan grandes cantidades de dinero que gastan en sobornos y trabajan con "nocturnidad y alevosía"; mientras que las ONG persiguen beneficios generales y buscan hacerse visibles porque su fuerza reside en la gente que les apoyan.
Según los enviados especiales acreditados para informar de la marcha de la V Reunión Ministerial que tuvo lugar en Cancún (México) en septiembre de 2003, parece que la presencia de las ONG molestaba seriamente a los "funcionarios y políticos occidentales", hasta tal punto que "la ministra británica de Agricultura, Margaret Becket, no se mordió la lengua y acusó a las organizaciones humanitarias, más o menos, de llenarle de pájaros a los países pobres. Oxfam no se ha dejado impresionar y ha traído a Cancún a su nuevo fichaje, Mary Robinson, expresidenta de Irlanda y excomisionada de la ONU para Derechos Humanos. Difícil de acusarla de alocada".
Sin embargo, parece que, poco a poco, los gobiernos y las instituciones internacionales se están haciendo a la idea de trabajar más estrecha y regularmente en colaboración con estas Organizaciones. Esto es muy importante por lo que significa de abandono de determinadas ideas sobre subdesarrollo: las ONG han puesto en práctica un nuevo concepto de desarrollo que responde a las necesidades de la población de los países a los que se desea ayudar y que sigue la dirección de sus propias opciones de desarrollo. Ello no es incompatible con la participación, hasta donde sea posible y siempre en condiciones justas, en el comercio internacional.
Somalia, lo mismo que el resto del Cuerno de África, necesita con urgencia la ayuda de estas ONG; su labor, sin embargo, puede ser lenta por falta de recursos económicos. Desde mi punto de vista, debemos -o tenemos que- colaborar con ellas, no por caridad, sino por empatía.
martes, 23 de agosto de 2011
El porqué del silencio del Banco Mundial
Hace unos días expresé mi temor a que se repitieran, en Somalia y todo el Cuerno de África, los tremendos errores cometidos por el Banco Mundial en otros países subdesarrollados -grandes proyectos, muchas veces abandonados, que no sirvieron para nada-. Un día antes, me preguntaba por el silencio del Banco Mundial , silencio que consideraba no acorde con su lema: Nuestro sueño es un mundo sin pobreza. Han pasado los días y el silencio continúa: ningún medio de comunicación ha hecho ni la mínima mención al Banco Mundial, ni siquiera Jeffrey Sachs, que se limitó a decir que había pedido dinero a Obama, para llevar a cabo su, a mi juicio, disparatado proyecto.
Ahora creo que he encontrado el verdadero motivo de tanto silencio. Es algo mucho más vergonzoso que actuar como un banco comercial cuando se dice querer hacer desaparecer la pobreza.
He encontrado un artículo de prensa (colecciono recortes de periódico) en el que el escritor mexicano Jorge Volpi explicaba que, alrededor de 1970, un tal Perkins empezó a trabajar en una misteriosa empresa de consultoría llamada Chas T. Main INC. una de cuyas principales funciones era asesorar al Banco Mundial sobre las posibilidades de inversión en distintos países del Tercer Mundo. Su trabajo iba a consistir, primero, en conseguir que los préstamos, entre otros, del Banco Mundial, del FMI y de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), concedidos para realizar algún proyecto en países subdesarrollados pasasen a través de esa consultoría y fueran contratados con compañías estadounidenses; y, en segundo lugar, buscar la bancarrota de esos países para que no pudieran pagar sus deudas. Una vez que estos países estaban atados con deudas enormes, el gobierno estadounidense les "daba una mordida", para que se convirtieran en dóciles socios de Estados Unidos, de forma que no pudieran negarse a ceder su territorio para la construcción de bases militares, a poner sus recursos naturales a disposición de inversores extranjeros o a otorgar sus votos a Estados Unidos en la ONU y en otras instancias internacionales.
Las herramientas de trabajo de Perkins eran informes financieros falsos, manipulación de elecciones, sobornos, extorsiones, sexo y asesinatos.
Perkins participó en varias misiones, pero cada vez menos seguro de su moralidad, en 1982 abandonó la empresa de consultoría. Los primeros años mantuvo en secreto su trabajo en esa empresa; pero pasados unos años, su hija le convenció de que no debía seguir callado. Al final, contó su historia en un libro publicado en español en 2004 con el título Confesiones de un sicario económico. Ahora realiza proyectos de desarrollo que, de verdad, buscan el beneficio de los más pobres. (En Internet he encontrado una amplia información acerca de ese libro).
Ahora creo que he encontrado el verdadero motivo de tanto silencio. Es algo mucho más vergonzoso que actuar como un banco comercial cuando se dice querer hacer desaparecer la pobreza.
He encontrado un artículo de prensa (colecciono recortes de periódico) en el que el escritor mexicano Jorge Volpi explicaba que, alrededor de 1970, un tal Perkins empezó a trabajar en una misteriosa empresa de consultoría llamada Chas T. Main INC. una de cuyas principales funciones era asesorar al Banco Mundial sobre las posibilidades de inversión en distintos países del Tercer Mundo. Su trabajo iba a consistir, primero, en conseguir que los préstamos, entre otros, del Banco Mundial, del FMI y de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), concedidos para realizar algún proyecto en países subdesarrollados pasasen a través de esa consultoría y fueran contratados con compañías estadounidenses; y, en segundo lugar, buscar la bancarrota de esos países para que no pudieran pagar sus deudas. Una vez que estos países estaban atados con deudas enormes, el gobierno estadounidense les "daba una mordida", para que se convirtieran en dóciles socios de Estados Unidos, de forma que no pudieran negarse a ceder su territorio para la construcción de bases militares, a poner sus recursos naturales a disposición de inversores extranjeros o a otorgar sus votos a Estados Unidos en la ONU y en otras instancias internacionales.
Las herramientas de trabajo de Perkins eran informes financieros falsos, manipulación de elecciones, sobornos, extorsiones, sexo y asesinatos.
Perkins participó en varias misiones, pero cada vez menos seguro de su moralidad, en 1982 abandonó la empresa de consultoría. Los primeros años mantuvo en secreto su trabajo en esa empresa; pero pasados unos años, su hija le convenció de que no debía seguir callado. Al final, contó su historia en un libro publicado en español en 2004 con el título Confesiones de un sicario económico. Ahora realiza proyectos de desarrollo que, de verdad, buscan el beneficio de los más pobres. (En Internet he encontrado una amplia información acerca de ese libro).
lunes, 22 de agosto de 2011
Reconstruir Somalia ¿Por qué? ¿Para qué ¿Cómo?
¿Por qué reconstruir Somalia y los países que conforman el Cuerno de África? Única y exclusivamente porque allí viven seres humanos, que sienten y piensan igual que nosotros.
¿Para qué? Para hacer de este planeta "un lugar donde el amor no se sienta amenazado".
¿Cómo? Para hacer realidad este objetivo, hay que no olvidar que la ayuda humanitaria, para ser eficaz, debe ser imparcial y basada en las necesidades de quienes la reciben. Los proyectos de desarrollo deben responder a las necesidades de comunidades a las que van dirigidos, ajustarse en lo posible a las políticas de las autoridades locales y nacionales, y deben ser sostenibles cuando los cooperantes extranjeros se hayan marchado. Por esto último, hay que tener cuidado con la técnica que se importa. En todos estos aspectos, el Banco Mundial ha fracasado estruendosamente -en realidad, el origen de tantos y tan grandes fracasos se encuentra en que en ningún momento deseaba ayudar: sus intereses siempre fueron otros-.
Es interesante hacer notar que se está hablando de desarrollo humano y no de crecimiento económico, a pesar de saber que es necesario un cierto crecimiento económico para alcanzar un adecuado desarrollo humano. De todos es conocido que, en nuestro actual sistema económico y social, el único objetivo es el crecimiento económico, no importa que para alcanzarlo haya que sacrificar cualquier tipo de desarrollo humano.
Para lograr el objetivo anterior, las potencias europeas y estadounidenses han de dejar a un lado sus intereses comerciales. El Cuerno de África, en general, y, muy especialmente, Somalia, es una región que reviste particular interés para estos países por su -según wikipedia- "localización estratégica, ruta obligada de los barcos petrolíferos y de mercancías". Desde un punto de vista exclusivamente egoísta, el sentido común indica que, para preservar sus intereses comerciales, las potencias europeas y estadounidenses deberían cuidar un desarrollo de la zona equilibrado y sostenible. No se trata sólo del Banco Mundial: la ayuda alimentaria llevada a cabo, unas veces, para ganar "corazones y mentes" y, otras veces, para dar salida a excedentes, ha demostrado ser ineficaz y costosa, además de completamente insensible a verdaderas necesidades.
Un importante obstáculo lo constituye la presión que las correspondientes empresas multinacionales ejercerán sobre los gobiernos de los países industrializados; fruto de esa presión fue el insensato e injusto proyecto Atalanta. Son contados los políticos capaces de resistir esa presión.
Muy difícil, casi imposible, va a ser solucionar el problema de las tierras fértiles de las que grandes empresas agroindustriales se han apropiado ("les han robado"; no siempre es bueno ser políticamente correctos).
Tendremos que seguir hablando de quién y cómo puede ayudar al pueblo somalí a que, por lo menos, sea capaz de alimentarse a sí mismo, como lo fue en épocas anteriores.
¿Para qué? Para hacer de este planeta "un lugar donde el amor no se sienta amenazado".
¿Cómo? Para hacer realidad este objetivo, hay que no olvidar que la ayuda humanitaria, para ser eficaz, debe ser imparcial y basada en las necesidades de quienes la reciben. Los proyectos de desarrollo deben responder a las necesidades de comunidades a las que van dirigidos, ajustarse en lo posible a las políticas de las autoridades locales y nacionales, y deben ser sostenibles cuando los cooperantes extranjeros se hayan marchado. Por esto último, hay que tener cuidado con la técnica que se importa. En todos estos aspectos, el Banco Mundial ha fracasado estruendosamente -en realidad, el origen de tantos y tan grandes fracasos se encuentra en que en ningún momento deseaba ayudar: sus intereses siempre fueron otros-.
Es interesante hacer notar que se está hablando de desarrollo humano y no de crecimiento económico, a pesar de saber que es necesario un cierto crecimiento económico para alcanzar un adecuado desarrollo humano. De todos es conocido que, en nuestro actual sistema económico y social, el único objetivo es el crecimiento económico, no importa que para alcanzarlo haya que sacrificar cualquier tipo de desarrollo humano.
Para lograr el objetivo anterior, las potencias europeas y estadounidenses han de dejar a un lado sus intereses comerciales. El Cuerno de África, en general, y, muy especialmente, Somalia, es una región que reviste particular interés para estos países por su -según wikipedia- "localización estratégica, ruta obligada de los barcos petrolíferos y de mercancías". Desde un punto de vista exclusivamente egoísta, el sentido común indica que, para preservar sus intereses comerciales, las potencias europeas y estadounidenses deberían cuidar un desarrollo de la zona equilibrado y sostenible. No se trata sólo del Banco Mundial: la ayuda alimentaria llevada a cabo, unas veces, para ganar "corazones y mentes" y, otras veces, para dar salida a excedentes, ha demostrado ser ineficaz y costosa, además de completamente insensible a verdaderas necesidades.
Un importante obstáculo lo constituye la presión que las correspondientes empresas multinacionales ejercerán sobre los gobiernos de los países industrializados; fruto de esa presión fue el insensato e injusto proyecto Atalanta. Son contados los políticos capaces de resistir esa presión.
Muy difícil, casi imposible, va a ser solucionar el problema de las tierras fértiles de las que grandes empresas agroindustriales se han apropiado ("les han robado"; no siempre es bueno ser políticamente correctos).
Tendremos que seguir hablando de quién y cómo puede ayudar al pueblo somalí a que, por lo menos, sea capaz de alimentarse a sí mismo, como lo fue en épocas anteriores.
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